Reyes de la belleza

El debate en torno a seguir consagrando reinas estudiantiles y provinciales está abierto hace rato. Mientras tanto, como no sabemos vivir sin ellas, también les ponemos coronita a ellos.

nos ellos 9-11 - 20181109

El rey no está desnudo
por QUENA STRAUSS, periodista

Hace muy poco, durante los Juegos Olímpicos de la Juventud, la vieja disputa volvió a estallar. La cosa fue así: mientras que los atletas del beach vóley jugaban con pantalones largos, ellas lo hacían con unas microbikinis que les dejaban las pompas al aire y al sol. Las feministas se les fueron al humo: ¿por qué nosotras debemos mostrar lo que ellos esconden? ¿Por qué ellos pueden mirar lo que nosotras no? Muy en confianza, te cuento que no me dan muchas ganas de andar oteando una cola peluda y fláccida por tevé. Pero, además, creo que acá hay otra cuestión en juego (¡cuac!) y es que muy pocos hombres son realmente lindos sin ropa.

Es la verdad: ellos tienen (echale si querés la culpa al patriarcado) unos cuerpos panzones, calvos y generalmente bastante poco admirables desde temprana edad, mientras que a una se la insta a seguir siendo la misma de los 15, así haya cumplido los 72. Por eso, ahora que se vino el veranito y las elecciones de reinas están a la orden del día (Reina de la Primavera, de la Manzana, del chorizo de campo) propongo crear concursos similares, pero sólo para hombres.

Eso sí: a menos que tengan un cuerpo tremendo, mejor que salgan vestidos y caracterizados como personajes interesantes. En mi lista mental imagino a El Aviador, El Vikingo, el Gaucho Sexy, el Pianista Erótico y varios más. ¿Qué se premia entonces? La facha, claro, pero también la caracterización, la actitud, la imponencia sobre el escenario. Así, de paso, todas nos ahorramos el disgusto de ver sobre las tablas la clase de busarda cervecera que solemos admirar noche tras noche. ¿O no, chicas?

Reyes de la belleza
por LUIS BUERO, periodista

Ilustración: Verónica Palmieri

Créase o no, diez nuevos “talentos” comenzaron ya el proceso de preparación para la competencia de modelaje masculino, Misters of Puerto Rico 2018. O sea, Reyes de la Belleza. También en Los Realejos, Tenerife, se celebró el certamen Mister España Internacional 2018.
Esto viene a ser el comienzo de la futura versión masculina de las Miss Universo, que en nuestro país tiene otras categorías, como la de la Reina de la Vendimia, la Reina de la Manzana, Reina la Primavera, y debe haber muchas más (la del dulce de leche, la de la amapola, qué se yo). Y las segundas princesas.

Se trata de esos concursos (femeninos, masculinos) en los que se exhiben cuerpos “irreales” y cuando alguien gana se acerca al micrófono, agradece al jurado y pide por la preservación de los ositos panda de China. Todo esto seguramente auspiciado por importantes anunciantes que otorgan los premios.

Ahora bien, si esto de los Mister Belleza progresa, no me imagino a un varón mirándose al espejo como en el cuento de Blancanieves, preguntándole al mismo, angustiado, quién es el más lindo. Ni dándole duro a los auxilios como cremas, bótox o ácido hialurónico, ni a muchos ejercicios abdominales.

Lo cierto es que en este furor por la imagen del mundo globalizado se cristaliza el consumo en pos de un estereotipo de moda. A las famosas “zonas erógenas” freudianas Lacan agrega dos más, una de ellas, la escópica, es decir, la mirada, pero no la propia sino la ajena, la pulsión por provocar el deseo del otro. En la postura hay un llamado al Otro. A que el Otro se abra en su deseo. ¿Y la belleza interior? Mañana vemos.

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