Melina Vicario, la biohacker: “Soy una convencida de que todos nacemos con el potencial de convertirnos en genios”

Melina Vicario es especialista en programación neurolingüística y neurociencias, y asegura que el cerebro es tan modificable como uno lo quiera. Leé esta nota y enterate cómo potenciar tu mente para dejar de boicotearte y lograr tus objetivos.

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“Mi propósito de vida es que todos estos conocimientos y herramientas lleguen a la mayor cantidad de gente posible. Por eso decidí explorar las redes sociales”

Cuando le preguntan a qué se dedica, ella responde que es biohacker. Sin dudarlo, así es como se denomina Melina Vicario (36), la única argentina que se especializó en Neurociencias, Tecnología e Innovación en la universidad de Stanford y es discípula del norteamericano Richard Bandler, padre de la PNL (programación neurolingüística). “Es una tecnología que permite mapear las estrategias mentales que aplican las personas que son sumamente exitosas, para después poder enseñárselas a todo el mundo. En otras palabras: el PNL te permite aprender la fórmula del éxito y la felicidad”, explica la experta.

Es que, según su teoría, es posible superar traumas y potenciar las capacidades de nuestro cerebro con sólo una sesión de biohacking. “Y no lo digo sólo porque lo haya estudiado en libros… Yo descubrí la PNL en 2012, cuando mi papá falleció producto de un cáncer repentino y muy agresivo. En ese momento yo vivía en China, donde me dedicaba a la interpretación y coaching intercultural, así que decidí volverme para hacer el duelo con mi mamá. Me sentía demasiado triste, pero confiaba en que, si había logrado ser exitosa en China, podría superar lo que fuera –confiesa con una voz segura y avasallante–. Fui a terapia tradicional, pero no me sirvió hurgar en historias pasadas: yo quería una tecnología con la que, con sólo una sesión, ya pudiera sentirme mejor. Así es como llegué a la consulta con un programador neurolingüístico que me cambió la forma de pensar. Y cuando uno cambia lo que piensa, cambia lo que siente y lo que puede hacer con eso. Fueron resultados rápidos y sostenibles hasta el día de hoy”.

Además de atender a políticos, deportistas de alto rendimiento y empresarios, @labiohacker es un boom en Instagram, donde comparte sus neurotips con más de 11 mil personas que la siguen cada día. “Es que… ¿a cuánta gente puedo ayudar desde mi consultorio privado? Cada sesión dura dos horas y tiene un valor de US$ 400. Soy consciente de que es un servicio muy exclusivo. Sin embargo, mi propósito de vida es que todos estos conocimientos y herramientas lleguen a la mayor cantidad de gente posible. Por eso decidí explorar las redes sociales e incorporar lo que me gusta llamar ‘acción masiva imperfecta’. O sea: la prueba y el error. Estoy aprendiendo a hablar fácil para que todos entiendan, subo posteos todos los días y busco diferentes maneras para que el mensaje sea accesible”, asegura con pasión.

-Hablando lo más simple posible, ¿en qué consiste una de tus sesiones de biohacking? 

-Lo primero que hago es un mapeo cerebral con electroencefalograma de cantidad que me permite evaluar cómo están distribuidas las ondas cerebrales. A partir de estos resultados, trabajo con diferentes técnicas de PNL para que ese cerebro se parezca, en lo posible, a un prototipo de “cerebro ideal” construido con inteligencia artificial a partir de recabar mapeos cerebrales de personas con un coeficiente emocional e intelectual muy alto.

"La realidad es que todos usamos el 100 % del cerebro, lo que pasa es que muchas veces lo hacemos mal. Por ejemplo, las personas que están tristes o ansiosas usan todos sus pensamientos de una manera muy poderosa... pero para estar mal"
“La realidad es que todos usamos el 100 % del cerebro, lo que pasa es que muchas veces lo hacemos mal. Por ejemplo, las personas que están tristes o ansiosas usan todos sus pensamientos de una manera muy poderosa… pero para estar mal”

-¿Cómo son tus técnicas para hackear cerebros? 

-Primero, converso con la persona para identificar qué es lo que hace mal en su cabeza: puede escuchar una voz o visualizar imágenes que lo boicoteen. Lo detecto a través de los movimientos de su cuerpo, las palabras que elige y también a partir de los accesos oculares. Luego le enseño a achicarlo y a eliminarlo. Es que cuando las personas se dan cuenta de que están al volante de sus pensamientos, pueden aprender a seleccionar las redes neuronales a su favor. Tu historia no determina tu presente ni tu destino. Lo que determina tu destino es cómo pensás. Y esto queda claro cuando ves personas con vidas increíbles que igual son infelices, violentas o iracundas porque están haciendo cosas en su cabeza que no corresponde. Y otras que, con una vida terrible, se las ve felices, poderosas e imparables.

 -¿Cuántas sesiones se necesitan? 

-Depende: entre una a cinco, máximo. Yo amo la libertad. Me gusta que vengan, aprendan la técnica y se vayan.

ÁGILMENTE. De miles de postulantes del mundo entero, el año pasado, Meli quedó como uno de los cinco latinoamericanos y la única argentina en ser aceptada en departamento de ciencias de Stanford, en Sillicon Valley.

-¿Es verdad que sólo conocemos un pequeño porcentaje de nuestro cerebro?

-Hay mucho misterio sobre el potencial del cerebro, estamos aprendiendo constantemente sobre él. Pero lo que es falso es el mito de que sólo usamos un pedacito del cerebro, como se muestran en las películas Limitless o Lucy. La realidad es que todos usamos el 100 % del cerebro, lo que pasa es que muchas veces lo hacemos mal. Por ejemplo, las personas que están tristes o ansiosas usan todos sus pensamientos de una manera muy poderosa… pero para estar mal. De hecho, ellos tejen redes muy buenas para hacerlo: crean imágenes enormes en su cabeza, se repiten frase negativas y son ingeniosos.

-¿En qué se diferencia el cerebro de una persona promedio con el de un superdotado?

 -Que estos últimos tienen mayor neuroplasticidad. Lo fabuloso es que todos podemos entrenar las redes neurales y desarrollar un potencial cerebral enorme. Si bien hay pequeños cambios genéticos… Todos nacemos con esta máquina superpoderosa que es la cabeza. Lo que determina el destino está ligado a cómo hackeamos nuestro cerebro. No hay bebés tontos o bebés inteligentes.

-¿Cuánto afecta el estilo de vida en la inteligencia?

-El doctor David Perlmutter, autor de Cerebro de pan, dice que lo que determina nuestro destino es lo que comemos. Hay que consumir muchas verduras, grasas saludables, no ingerir azúcar, alcohol ni harinas refinadas. Además, hay otros hábitos que impactan, como hacer ejercicio, exponerse al sol natural para recibir vitamina D y alejarnos de los químicos. Soy una convencida de que todos nacemos con el potencial de convertirnos en genios… Sólo depende de las elecciones y los pensamientos que quieras potenciar.

10 tips para manejar el cerebro

  1. Tener un propósito de vida más grande que vos misma y tomar “acción masiva imperfecta”.
  2. Incursionar en el neurofeedback y la meditación.
  3. Respirar por la nariz (la boca es para comer).
  4. Al despertar, mirar la luz natural antes de fijarse en cualquier pantalla o luz artificial.
  5. Pensar a propósito en estrategias que nos acerquen a nuestras metas.
  6. Moverse y hacer ejercicio a diario.
  7. Reír y focalizarse en crear e intensificar los pensamientos positivos.
  8. Descansar respetando el ritmo circadiano (los horarios naturales del organismo).
  9. Comer saludable, hidratarse y evitar los químicos en alimentos y cosmética.
  10. Juntarse con personas llenas de vitaminas (alegres, motivadoras, positivas).

Texto: Agustina D’Andraia (adandraia@atlantida.com.ar) Fotos: Maxi Vernazza

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