Karina Jelinek: “Me gustaría tener un hijo con los labios de Sandro y la inteligencia de Favaloro”

Además de brindar detalles sobre la relación que la une a Luis Miguel, habla sin filtro de las “insinuaciones que recibí al principio de mi carrera”, de “una relación tóxica que compartí y puso en riesgo mi vida”, del tratamiento de rehabilitación al que se sometió su hermano en prisión y de sus sueños de ser madre. “Si no consigo un hombre, no tendría drama en subrogar un vientre o recurrir a un donante de esperma”, dice mientras imagina su reality.

GENTE-KARINA-JELINEK-CHB-0001---20190312
Ping pong de diosa. ¿Gula o dieta estricta? “Gula”. ¿Hot o romanticismo? “Romanticismo”. ¿Ramo de flores o anillo? “Flores”. ¿Miami o Punta del Este? “Miami”. ¿Belleza o personalidad? “Personalidad”.

Cuenta Karina Jelinek (37), sin dudar ni repetir:

“Apenas me despierto, reviso mi celular. Después me levanto y cumplo mi rutina de ejercicios, que incluye 45 minutos de bici y media hora de yoga. Desayuno sano. Reviso mails y llamo a Mauricio (Catarain, su representante) para chequear las propuestas laborales. Reviso la marcha de mi línea cápsula de ropa interior (con Ánima Bendita), y me pongo a trabajar en la pre-producción de mi futuro reality…”

Y continúa describiendo su día:

“También estoy en conversaciones para lanzar una línea de maquillaje. Estoy trabajando con una empresa de ventas online, con la que tengo comunicación casi diaria. Almuerzo tarde. Si no tengo compromisos, aprovecho para disfrutar de mi nueva casa en Nordelta… Quería verde para mis perritas Coco y Liza, tranquilidad, privacidad y más espacio, para que mi familia me visite y se quede; aparte de que el alquiler me sale mucho más barato… Completo las actividades de cada jornada agregando media hora de bicicleta, charlas con amigas por WhatsApp, alguna peli y lectura hasta quedarme dormida”.

GENTE-KARINA-JELINEK-CHB-0003---20190312
“Pasé varias veces por el ‘Bailando’ y por el ‘Cantando’. Estoy muy agradecida con Marcelo Tinelli y su equipo, pero me parece que es una etapa superada”

–¿Qué tiene de interesante a la fecha tu vida, como para lanzar un reality con vos y tu actualidad?

–La gente no conoce mi vida. Me suceden cosas divertidas, fuera de lo común. Reflejo situaciones alegres, aun cuando pase por situaciones desagradables. Es que tengo una actitud positiva. Quiero mostrar eso con una estética y un lenguaje de redes sociales. Por eso lo haré en YouTube, a través de mi canal, y contará con mi propia producción.

–¿Sola? ¿No hay ni un caballero que te secunde?

–No. Tuve y tengo algunas “alegrías”, pero nada estable. Después de mi divorcio (de Leo Fariña, en 2013) la pasé muy mal. Pero ya fue… No quiero victimizarme. En algún momento me cruzaré con “el” hombre. Mientras, me divierto sin hacer demasiado ruido. Me han inventado algunos romances… incluso con amigas. Me hacen reír. Ando sola desde hace algún tiempo.

–¿Qué fue lo de Luis Miguel de la semana pasada?

–Lo conozco desde hace varios años. Lo he visto en Buenos Aires y en Miami, pero nunca me interesó hacer prensa con esta relación, que en realidad es sólo una especie de amistad… Él es un tipo muy interesante, buen anfitrión, y tiene una charla divertida, porque es muy culto. Además de un gran artista, claro…

GENTE-KARINA-JELINEK-CHB-0019---20190312
“Después de mi divorcio (de Leo Fariña, en 2013) la pasé muy mal. En algún momento me cruzaré con ‘el’ hombre. Mientras, me divierto. Me han inventado algunos romances… incluso con amigas”.

–… lo que no quita que los otros días hayas ido a una fiesta privada con él en el Faena, como se comentó en los medios.

–Nada de eso… Sólo cenamos juntos en el hotel. Yo fui con una amiga. Estábamos nosotras dos, él, una amiga suya mexicana y un empresario, también azteca (y gay: un tipo encantador). Hablamos de viajes, familia, vinos, música. Hasta de política. Está bien actualizado de lo que pasa en la Argentina y el mundo. Los medios informaron de una fiesta privada en su suite en la que no estuve.

–¿Es decir que no inundaron un pasillo del hotel?

–Nos divertimos sanamente. No se nos cayó ni una copa en la mesa. Yo comí con él y sus amigos el fin de semana y la fiesta privada y la inundación que mencionás habría sido el miércoles…

–¿Y si te hubiese propuesto que lo acompañaras en gira?

–Noooo… Esas cosas se hacen cuando una es adolescente y se deslumbra con un artista. Yo no me iría de gira con Luis Miguel, y pienso que él tampoco me lo propondría.

GENTE-KARINA-JELINEK-CHB-0012---20190312
“No me iría de gira con Luis Miguel. Esas cosas se hacen cuando una es adolescente y se deslumbra con un artista. Yo no aceptaría, y pienso que él tampoco me lo propondría”.

–¿Te gustaría volver a casarte?

–Sí, pero no me desespera. También me encantaría tener un hijo con el hombre que amo y de la forma más tradicional. ¡Y que me acompañe en el embarazo, el parto, la crianza de nuestro hijo. Pero…

–¿Pero?

–Cada día hay más personas que viven solas y no quieren tomar un compromiso de pareja. Por eso no critico ni descarto la subrogación de vientre ni acudir a un donante de esperma. Muchas mujeres han tomado esa opción y crían felices a sus hijos.

–¿Y si debieras elegir el donante…?

–Jamás pensé en un famoso. Además, me gustaría que mi hijo fuese feliz, y todavía no se descubrió el gen de la felicidad. Elegir el bebé perfecto es una posibilidad que hoy existe gracias a la ciencia, pero prefiero tener uno a la antigua. Ahora, si de jugar hablamos, me gustaría que tuviese los ojos claros y la mirada de buena persona de mi papá, la boca de Sandro y la inteligencia de Favaloro, un genio de la medicina y de la vida.

–¿Tus curvas te trajeron problemas para las relaciones serias?

–Una mujer con curvas, independiente, profesional, que se vale por sí misma, puede generarles problemas a los hombres inseguros. Si alguien no me toma en serio por mis curvas es por su inseguridad, no por mi físico. Y ese tipo de persona no me gusta. Por suerte, cada vez hay más hombres que dejan de lado los prejuicios.

GENTE-KARINA-JELINEK-CHB-0023---20190312
“Cuando repaso fotos de mi adolescencia y las comparo con mi presente, veo que mejoré mucho. Así que en diez años me imagino mejor que ahora…”

–¿Alguna vez sufriste acoso?

–Gracias a Dios, ninguno grave. Aunque, sí, al comienzo de mi carrera tuve algunas situaciones desagradables, pero pude superarlas. El acoso y el abuso son inaceptables, y muchas los han sufrido y sufren en todos lados. Por eso celebro que las mujeres no nos callemos más y lo denunciemos.

–En lo que va del año hubo en nuestro país más de cincuenta femicidios. ¿Vos sufriste alguna vez violencia verbal o fisica?

–Hace unos años tuve una relación muy tóxica. Fue grave… Mi vida estuvo en riesgo. Gracias a Dios, pude superarlo. Otra pareja posterior a él lo denunció y pudieron controlarlo. Muy feo… Casi a diario muere una mujer a causa de un hombre que, en la mayoría de los casos, tiene una relación con ella. Muchas veces, las mujeres amenazadas no son escuchadas… En otras ocasiones, las medidas de protección no sirven, pese a que las autoridades y entidades defensoras de los derechos de las mujeres hacen campañas para prevenirlo.

–¿Qué harías hoy si te sucediera?

–No esperaría un minuto: ante la primera señal de alerta terminaría con la relación; y si se produjera un acto de violencia, llamaría al 144. No me importaría ser conocida. Es más: si sirve para prevenir y combatir la violencia de género, lo contaría sin dudarlo.

–¿Cómo está la relación con tu hermano Adolfo, ahora en libertad condicional luego de dos años tras las rejas por problemas de drogas?

–Siempre lo acompañé. Es una buena persona, que se equivocó por su adicción y pagó las consecuencias. En prisión se sometió a un tratamiento de rehabilitación y cura. Lo cumplió y está bien. Nuestra familia la pasó mal. Yo sufrí mucho. Afortunadamente no le hizo daño a nadie. Me alegro de que esté mejor, con libertad, hábitos saludables, trabajo y cumpliendo todas aquellas obligaciones que le impuso la Justicia. Cuando salió de la cárcel me mandó un mensaje muy lindo. Es alguien nuevo, mejor, que seguirá en tratamiento. Le doy gracias a Dios por eso.

Por Pablo Procopio.
Fotos: Christian Beliera e Instagram.

SEGUÍ LEYENDO:

Karina Jelinek compartió sus más íntimos secretos: “En la cama soy muy salvaje”

Karina Jelinek habló de los rumores de romance con Pico Mónaco: “Es muy lindo, pero…”

 

Reflexiones de una mamá reciente: “No te confundas, ahora mando yo”

Nuestra redactora especial está de licencia por maternidad y nadie mejor que ella para protagonizar la sección de hoy.

Para Ti - Mara Derni Maternidad (1)

Desencajada, boleada y confundida. Sin resto: al borde del desquicio. Así me siento desde que parí, hace dos meses y una semana. Estoy como si me hubiera pasado un camión con acoplado por encima y dejado más rota, más encorvada y, sobre todo, irremediablemente más adulta. Aunque tenga la misma edad (39) que antes de haber tenido a Ana, me siento mayor.

Algo de la liviandad con la que vivía se esfumó. Todo se complejizó: mi vida ya no es tan fácil y, aún más raro, es como si me hubiera convertido en otra persona. Es una locura, pero siento extrañeza de mi ex yo. Y asumirlo me da un poco de angustia. Algo de esa libertad de hacer y deshacer a mi antojo, de esa fantasía omnipotente de creer que todo depende de mí (de mis ganas, de mi propio deseo) ya es parte de un pasado lejano. Y mi hija me lo hace saber.

Muchas veces, cuando nos quedamos mirándonos fijo, en medio de ese derroche de ternura que nos invade, me lo recuerda: “no te confundas, eh; ahora mando yo”. Y tiene razón. Cualquier actividad que tenga o quiera hacer depende de la logística que haya podido orquestar. Ando impresentable, despeinada, mal combinada y manchada, ojerosa. Almuerzo parada lo que encuentro de paso. Porque, por ahora, es “ella o yo”. Para todo.

“Si me alejo de su radio o duerme mucho, la extraño. Entonces me pongo a repasar fotos suyas o me acerco a ver si se despierta”.
“Si me alejo de su radio o duerme mucho, la extraño. Entonces me pongo a repasar fotos suyas o me acerco a ver si se despierta”.

El día se me va entre teta y teta. Cada sesión –que en promedio es cada dos horas y media o tres– incluye ambos lados, biberón, provechito e hipo. Parada técnica en el cambiador. Cuando terminé de hacerle el service completo ya pasaron casi tres horas. Y otra vez, vuelta a empezar. Si se duerme me apuro para hacer un lavado, barrer, chequear el teléfono, tender la cama. Me lavo los dientes caminando. Me baño en el tiempo que dura la cuerda del móvil calesita que le colgamos arriba del catre y, si el papá me releva, no quiero salir de ahí dentro. La ducha es mi refugio.

Igual creo que empecé a acostumbrarme a andar por la vida con un dejo de cansancio y de sueño. A las tomas nocturnas se suman los masajes para tratar de aliviarle los dolores de panza con los que el Factor AG no está pudiendo. Todavía sigue con cólicos, pero se ve que yo ya me empecé a  resignarme a que la noche está lejos de ser mi hora feliz. Tengo otros momentos de real plenitud, que son la mayoría de los que compartimos. Incluso que monte en llanto por no haber podido anticipar su hambre me hace reír. Me enternece tanto que no puedo dejar de mirarla. Porque además Ana es hermosa. Objetivamente preciosa. Igualita al padre.

Mara y su hija Ana
Mara y su hija Ana

Si me alejo de su radio o duerme mucho, la extraño. Entonces me pongo a repasar fotos suyas o me acerco a ver si se despierta. De paso chequeo que respire. Y es que en el punto más álgido y más dramático de la maternidad, en pleno puerperio, estoy más control freak que nunca. Es posible que haya subestimado el rol, supuse que las madres exageraban. Pero cuando me desvelo pensando en cómo voy a hacer para volver a acomodarme apelo a ella. En esos mismos ojos verdes puedo leerla tan perdida como yo en esto. En esa ingenuidad con la que se ríe o lanza gorjeos hay un mensaje: “relax, que todo va a salir todo bien. Paso a paso. De a una cosa por vez”.

Por Mara Derni

SEGUÍ LEYENDO:
Sabores orientales por mamá

Sexo: ¿misión imposible cuando hay hijos en casa?

La llegada de un hijo revoluciona todos los aspectos de la vida, se modifica la vida cotidiana de cualquier pareja, incluidos sus hábitos sexuales. La palabra de los especialistas

La pareja debe tratar de preservar su intimidad, más allá de su función de padres. Foto: Archivo Atlántida.
La pareja debe tratar de preservar su intimidad, más allá de su función de padres. Foto: Archivo Atlántida.

El día está llegando a su fin y te sentís agotada. Estás feliz, pero con pocas energías. Ansiás que llegue el momento en que, por fin, vos y tu marido puedan recostarse tranquilos y hacerse unos mimos, sin que estén los chicos dando vuelta. Porque con el nacimiento de los hijos y más aún cuando crecen, se modifica la vida cotidiana de cualquier pareja, incluidos sus hábitos sexuales.

“Con la llegada de los hijos, hay aspectos de la pareja que cambiarán necesariamente. Sus integrantes tendrán que aprender que ya no son dos, y que las formas, lugares y tiempos de la pareja, pueden cambiar. Pero “cambio” no significa “ausencia”, sino, “modificación” en la manera de vivir la sexualidad”, explica la Lic. Silvana Naddeo, psicóloga, jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Materno Infantil “Ramón Sardá”.

La frecuencia es lo de menos

Antes, cualquier momento y lugar era bueno para vincularse desde lo sexual. Ahora, las tareas y responsabilidades aumentaron junto con el cansancio, y si los chicos no son tan chicos, siempre está la posibilidad de que irrumpan en el momento menos esperado.

La licenciada explica que en toda pareja pueden existir períodos de menor frecuencia sexual, pero que esto no implica que la vida sexual no sea plena.

“La frecuencia no es un marcador del placer, como sí en cambio, la entrega, el sentir la unión y el deseo de compartir ese momento. La posible disminución de la líbido y el erotismo, que la madre y el padre pueden experimentar frente a la nueva situación, no significa, necesariamente, que haya ausencia de mimos, caricias, abrazos y besos. Lo que daña y aleja es la indiferencia, la falta de contacto, de miradas… Sexualidad no quiere decir siempre genitalidad. Es todas las maneras de estar junto a la persona amada”, aclara la Lic. Naddeo.

La frecuencia no es un marcador del placer, como sí en cambio, la entrega, el sentir la unión y el deseo de compartir ese momento.

La especialista recalca que, aunque las frecuencias de la pareja claramente disminuyan, el aprendizaje consiste en redistribuir los tiempos y no dejar de hacer las actividades que acostumbraban: desde salir con amigos, ir al cine, disponer un tiempo para el diálogo, como disfrutar de su intimidad y alimentar la pasión.

Respetar los espacios

Los hijos llegan a una familia que tiene determinada forma de vida. Para que la adaptación de todos los integrantes sea feliz y tranquila habrá que respetar los espacios y necesidades, tanto del bebé –sus horas de sueño, horarios de comida, un ambiente tranquilo– como los de la mamá y el papá.

Una pareja disfrutará de su sexualidad cuando sienta que cuenta con un tiempo y un espacio que les perteneció cuando todavía no estaban los hijos. Se trata de volver a la primera cita, donde uno se preparaba para el encuentro”, afirma la Lic. Naddeo.

Por tales motivos, y para que el chico también sienta que tiene su lugar, es fundamental que, aún siendo bebés, los hijos duerman en un cuarto diferente al de sus padres. En caso contrario, los adultos pueden generar la fantasía que los chicos pueden escuchar o ver algún acto de su intimidad. Para que la pareja disfrute de un momento de pasión, tienen que estar seguros de que están solos, sin la presencia de terceros.

La cama de los padres es, como su nombre lo indica, para la pareja. Así como el nene deberá tener su lugar para comer, jugar, etc. No hace bien a ninguno de los tres el dormir en una misma cama”, sostiene la Lic. Naddeo.

¡Mamita!

La maternidad está fuertemente atravesada por mandatos sociales. Algunas veces el concepto de madre está asociado a un ser sacralizado, absorbido por completo por su nuevo rol. Al incorporar esta idea desde chicas, muchas mujeres terminan por emparentar maternidad con sacrificio, y no se permiten disfrutar.

“Como opuesto a este posicionamiento, la mujer de hoy vive otra realidad. Debe continuar manteniendo económicamente su hogar junto a su pareja, seguir con los estudios y, además, necesita sentirse sensual, dinámica. Sólo con el bebé desempeñará el rol de ‘madre’, pero en todas las otras situaciones seguirá desarrollándose como antes de que naciera su hijo”, expresa la Lic. Naddeo.

Alimentar la pasión

Seguramente, la presencia de los hijos en la casa marque un antes y un después en la sexualidad de la pareja. Sin embargo, la licenciada asegura que el disfrute de una vida amorosa plena dependerá, en gran medida, de los permisos que se den el hombre y la mujer para seguir siendo una pareja y no sólo padres, como única función compartida.

Y concluye diciendo que es necesario que luego de transitar un período de adaptación a las nuevas rutinas, los padres deberían retomar su intimidad y su seducción. Para ello hay que comprender que al deseo hay que invitarlo y una buena manera de hacerlo es preservando los espacios propios de la pareja.

Por Sol Nussbaum / Asesoró: Lic. Silvana Naddeo, psicóloga, jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Materno Infantil “Ramón Sardá”, M.N. 6.448

SEGUÍ LEYENDO 

Qué es la crianza en tribu: una manera de vivir la maternidad acompañada

Sexo durante el embarazo: las claves para reducir las molestias y alcanzar la plenitud

Fertilidad consciente: cómo aprender a potenciar la búsqueda

A partir de su propia historia, una mujer creó un espacio para que aquellos que deseen ser padres aprendan a incorporar herramientas para alcanzar la fertilidad de manera natural y compartan experiencias. Su búsqueda y recorrido hacia la maternidad

“Creo que si nuestro organismo está en desequilibrio, no va a propiciar lo que se necesita para una concepción”.

Mientras la mujer tenga ciclo, útero, al menos una trompa y un ovario, puede gestar. En eso nos diferenciamos de la medicina alopática. Empezamos desde lo que hay y no desde lo que no hay. Lo importante es recuperar la confianza en la propia potencia”, cuenta Jorgelina Galera (41), quien en 2016 creó Nidra Mater (www.nidramater-blog.com), un espacio de orientación para la fertilidad natural. Es decir, para la fertilidad consciente.

Se trata de animarse a bucear en nuestra historia para poder elegir el camino a la búsqueda de la maternidad lo más libre posible, conectándonos con los miedos, las frustraciones y las expectativas.

Según la licenciada en Administración y mamá de Mateo, “esta consciencia sirve para saber si tenemos un deseo real o es una imposición de la familia o del medio social; cómo estamos preparando el cuerpo para alojar una vida y cómo nos nutrimos, entre otras cosas”.

Nos cuenta en primera persona lo que vivió: “Comencé la búsqueda de mi hijo con mi pareja cuando tenía 35 años, tras haber tomado anticonceptivos orales durante más de 15 años. Cuatro meses después de dejarlos, tenía períodos irregulares, hasta se ausentó mi menstruación, así me decreté internamente que tenía problemas para concebir. Recurrí a un centro de fertilidad. Allí nos indicaron los estudios con un diagnóstico previo de síndrome poliquístico”.

Y agregó: “Luego de tres meses de estimulación hormonal y relaciones sexuales pautadas, la médica me propuso de un día para el otro hacer una inseminación artificial. La espera fue amarga y llegó la menstruación. Después de ese tratamiento fracasado, escuché a mi cuerpo y decidí hacer un impasse en la medicina alopática. Me guié por mi intuición. Empezó una gran etapa de aprendizaje”, cuenta Jorgelina.

PREGUNTARSE POR QUÉ. “Muchas veces recurrimos rápidamente a la medicina porque es más fácil ir a otro que te diga qué hacer (con un tratamiento, por ejemplo) que tomar conciencia, que preguntarse por qué el cuerpo activa mecanismos naturales de anticoncepción. Yo creo que si nuestro organismo está en desequilibrio por algún motivo, no va a propiciar lo que se necesita para una concepción”, agrega mientras cuenta que a pesar de tener pólipos en el cuello del útero y endometritis, logró ser mamá a los 39 años, gracias a la incorporación de hábitos saludables.

“Entendí que por algo mi cuerpo no estaba facilitando lo que yo quería. Eso es fertilidad consciente. Sirve para buscar caminos de sanación, propios y orgánicos”, dice Jorgelina, que además es profesora de yoga y fitoterapeuta.

“A los nueve meses de este camino sin ninguna expectativa, por primera vez me compré un test de embarazo sin decirle a nadie. Al instante salieron las dos rayitas. Esto fue hace dos años y medio.  Mi deseo fue compartir esta historia de amor para que las parejas se empoderen de su deseo y sus temores y crear una forma de acompañamiento, que fue lo que yo hubiera querido tener. Así nació Mateo”, señala.

Sanar xLa fert il ida d c onsci e nt e req uie r e vo l unt a d, pe ro el e sfuerzo a punta a sana r y la s he rra mienta s q ue se a pr e nd e n no sólo si rve n para la c once pc ión, sino t a mbién pa ra la ge sta ci ón , e l part o, el p ue rperi o, l a c r ianza y l a l a cta ncia .
La fertilidad consciente requiere voluntad, pero el esfuerzo a punta a sanar y las herramientas que se aprenden no sólo sirven para la concepción, sino también para la gestación , el parto,
el puerperio, la crianza y la lactancia.

Ahora en Nidra Mater, a través de distintos encuentros individuales o talleres grupales, además de compartir experiencias, se aprenden nuevas herramientas que permiten incorporar hábitos saludables que mejoran las condiciones para la concepción.

HÁBITOS SALUDABLES.

xNutrición fértil: Hay que evitar todo lo que tiene procesamiento industrial, porque se consumen químicos que luego el organismo tiene que depurar y procesar para que no nos hagan daño. Tanto la calidad del esperma como la del óvulo dependen en gran parte de lo que se ingiere. Es importante consumir frutos secos y oleaginosos, frutos amarillos y naranjas, reducir harinas y azúcares y sumar hojas verdes.

xRespiración consciente y mindfulness: Reducen el estrés típico del proceso de búsqueda de un hijo. xArteterapia: Sirve para plasmar en alguna actividad artística los miedos, las creencias y las frustraciones de cada uno.

 xBiodescodificación: Se toma a la enfermedad o condición física no como un castigo o un tema hereditario al que hay que resignarse, sino como información que nos da el cuerpo para darle significado y así, poder sanar.

xFitoterapia: Hay plantas que son consideradas amigas de la mujer, porque tienen fitoestrógenos y pueden ayudar a regularizar el ciclo menstrual. Por eso, aprender a incorporarlas con la orientación de una terapeuta floral puede sumar muchos beneficios.

Texto: Carolina Koruk. Fotos: Latinstock.

SEGUÍ LEYENDO:
Sheila Graschinsky, mentora del emotivo corto de Campanella sobre discapacidad: “Quiero oportunidades para todos los chicos como mi hijo Ian”

Todo lo que tenés que saber sobre fórceps y episiotomía

Son dos técnicas sobre las que pesan muchos prejuicios. ¿Cómo y cuándo se utilizan? ¿Son recomendables? Un especialista te saca todas las dudas.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

Muchas opiniones y mitos rodean a estas dos técnicas utilizadas durante el parto. Hay quienes consideran que para algunos casos son necesarias, y están los que se oponen tajantemente a su práctica. Por eso consultamos al obstetra Ricardo Illia, para que nos aclare en qué consisten y si convienen o no.

El fórceps

“El fórceps es un instrumento diseñado para abreviar el período expulsivo durante el parto. Las razones pueden estar relacionadas al bebé o a la mamá (agotamiento, hipertensión arterial, cardiopatías)”.

Las contradicciones de su uso, cuenta el asesor, se basan en que para utilizarlo, hay que tener el entrenamiento necesario ya que si bien no es una técnica demasiado difícil, sí hay que estar capacitado para hacerla.

Acerca de la frecuencia de uso, Illia sostiene que es cada vez menos utilizada, especialmente en aquellas instituciones que poseen otro dispositivo llamado Vacuum, una especie de sopapa que se aplica sobre la cabeza del bebé y permite la tracción para hacerlo descender. “De todos modos, si fuera necesario efectuar técnicas de rotación de su cabeza, es preferible el uso del fórceps”, aclara el especialista.

La episiotomía

Respecto de la episiotomía, el médico cuenta que es un corte que se hace en el periné (piso de la pelvis), en el momento en que la vulva (órganos genitales externos) se encuentra distendida por la cabeza del bebé. Esta pequeña incisión permite básicamente ampliar y acortar el canal de parto para facilitar el nacimiento.

Se utiliza cuando el obstetra considera que la distensión de la vulva es exagerada y podría producirse un desgarro perineal de dirección impredecible”, explica el profesional, y aclara: “no es que tenga contras, como todo acto médico, si está bien indicada. Pero la posibilidad de no hacerla, permite una mejor recuperación de la mamá, ya que la presencia de una herida en esa zona, requiere de cuidados especiales al menos los primeros diez días posparto. Además en algunos casos puede llegar a provocar molestias”.

Por último, el especialista comenta que estadísticamente, está establecido que a pesar de una política conservadora, es inevitable tener que hacer una episiotomía en al menos el 30% de los nacimientos. Su frecuencia disminuye con el número de partos que se haya tenido. Es decir, es mucho más frecuente en los primeros nacimientos que en los que le siguen.

Por Gloria Kaspar / Asesoró: Dr. Ricardo Illia, obstetra, Jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Alemán, M.N.: 53.104.

SEGUÍ LEYENDO:

5 métodos de anticoncepción en el posparto

Cómo cuidar la columna vertebral después del parto

María Julia Oliván: “Me encanta ver que mi hijo es igual a mí”

La periodista debutó como madre a los 42 y nos cuenta cómo vive esta experiencia hace ya 1 año y medio.

Foto: Maxi Didari / Para Ti Mamá
María Julia Oliván junto a su hijo Antonio Foto: Maxi Didari / Para Ti Mamá

Es una auténtica mujer de este tiempo. Una periodista activa y reconocida, que se maneja con soltura y fluidez tanto en medios gráficos como audiovisuales y, aunque es joven, ya cuenta con una larga trayectoria profesional.

NACE UNA MAMÁ

–¿Cómo transitaste los primeros meses?
–Yo estaba re contenta, y por supuesto cansada. Había bajado el nivel laboral, pero por ejemplo no pude dejar el portal, siempre tuve que estar conectada. A los 3 meses empecé a trabajar otra vez en la radio, 6 horas. Pero al final renuncié porque no quería estar tanto afuera con él tan chiquito. Tenía apenas 6 meses y quería disfrutarlo y que tuviera a su mamá. Como les pasa a todas, dormía poco y mal, tampoco es que ahora es una maravilla… Todavía me pasa que algunas noches me cruzo, me levanto en medio de la madrugada, embolada, pero cuando lo veo, lo abrazo, lo empiezo a besar y… ¡me hago una fiesta!

Estoy mucho más cansada pero no sorprendida. Pensé que iba a trabajar mucho menos pero se dieron cosas que no esperaba.

–Dentro de todo pudiste hacer una buena transición y volver a trabajar gradualmente.
–Estoy mucho más cansada pero no sorprendida. Pensé que iba a trabajar mucho menos pero se dieron cosas que no esperaba. No dejé el portal, obvio, pero cuando renuncié a la radio me ofrecieron hacer un programa una vez por semana. Los medios me fueron ayudando, adaptándose a mi necesidad de estar más con él, que es un poco lo que quiero. Pero lo disfruto mucho. Por supuesto que me canso, como toda madre, y a veces es como que me duermo al aire, jaja, pero es normal, nos pasa a todas.

Foto: Maxi Didari / Para Ti Mamá
María Julia no tenía en sus planes volver rápidamente a la escena laboral, pero “se dieron cosas que no esperaba”. Foto: Maxi Didari / Para Ti Mamá

PRESENTE

–¿Cómo te descubriste como madre?
–Bien. Pensé tanto en el asunto, y la realidad es que no podés planear nada porque cambia cada dos días. Antonio es el nene más simpático del mundo, pero ahora está en una etapa que llora cuando ve gente, es una novedad. Y todo el tiempo vas cambiando la receta. Esa cosa de adaptarte a él, entender que es una persona aparte, con sus gustos, su personalidad.

–¿Te ves reflejada en algo o tiene cosas del papá?
–Es igual de chueco que el papá, el mismo cuerpo. Y de cara, me la paso mostrando fotos de cuando yo era bebé y lo veo igual a mí. ¡Les pido a todos que me digan que es igual a mí, jaja! Es muy lindo encontrarle gestos, mil cosas hace igual que yo. Eso me encanta y me llama la atención.

LEA MÁS:
Qué tener en cuenta a la hora de elegir una colonia de vacaciones

El uso del andador: ¿sí o no? La postura de los especialistas