Crece el deseo sexual, no hay dolores menstruales: 5 beneficios (extra) del embarazo

Gestar a nuestro hijo ya es un regalo gigante que nos da la vida. Y como si fuera poco, durante los 9 meses que lo llevamos dentro, también hay otros pros. ¡Disfrutalos!

Además de la alegría de estar esperando un hijo, el embarazo tiene otros beneficios extra. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Además de la alegría de estar esperando un hijo, el embarazo tiene otros beneficios extra. (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.)

Apenas deciden con tu pareja empezar a buscar un bebé, comenzás a imaginar todos esos cambios en tu cuerpo que ya conocés porque los viste en amigas, familiares o compañeras de trabajo: crece la panza, se hinchan las piernas y las manos, cuesta dormir, se camina más pausado y hasta se pueden inflamar las encías, entre otros.

Pero no te importa, porque estás plenamente feliz y pensás en todo lo bueno que vas a vivir. También existen cambios propios del embarazo que son positivos y que sólo se disfrutan durante los 9 meses de gestación.

El embarazo en una mujer sana es un estado de perfecto equilibrio de la salud”, explica la endocrinóloga Marina Inés Curriá. Se refiere a que hay un gran cambio hormonal y que el aumento de ciertas hormonas permite que el cuerpo funcione bien y que la mujer lo viva con bienestar.

“El ser humano es una unidad sustancial de cuerpo, mente y espíritu, y desde la ciencia entendemos que todo lo que afecta en positivo o negativo a cada una de estas áreas tiene efecto sobre las otras dos: cuando pensamos cosas buenas, nos sentimos felices, nuestro rostro lo expresa y esto produce bienestar a todo nuestro cuerpo. Lo más importante es que cada mujer puede elegir cómo vivir esos cambios”, asegura la médica.

¿Cuáles son los beneficios, entonces?

1. El pelo se deja de caer

Según explica el obstetra Juan Pereira, durante el embarazo aumentan los progestágenos, hormonas que hacen que los folículos pilosos entren en una fase de mayor producción, por lo tanto es normal notar en este período que crece un poco más el pelo y se cae menos. Luego en el puerperio, como decaen estas hormonas, algunas mujeres pueden notar que el pelo vuelve a caer.

2. Las uñas crecen más

Pereira explica que puede aumentar su velocidad de crecimiento, esto marcha en paralelo al pelo y también tiene que ver con el tenor (el aumento) de los progestágenos, es decir, las hormonas derivadas de la progesterona, la hormona del embarazo.

3. No hay dolores menstruales

Esto alivia a muchas mujeres, que cada ciclo les viene acompañado por dolores abdominales fuertes e incluso alteraciones en el estado de ánimo, como consecuencia del síndrome premenstrual.

4. Crece el deseo sexual

“En el segundo trimestre aumenta la lubricación vaginal, la vascularización de la pelvis, hay mayor sensibilidad en los pechos y la mujer, entonces, se siente más cómoda con el embarazo”, explica Pereira.

5. Crecen las lolas

“Por los cambios hormonales que ocurren en el embarazo y la liberación de hormonas como la prolactina, desde el primer trimestre empiezan los cambios en las mamas. Aumenta la vascularización y el crecimiento de los ductos y los alvéolos, que son las estructuras que van a producir leche más adelante. Todo ese crecimiento determina un mayor volumen de la mama, porque se prepara durante todo el embarazo para la lactancia”, afirma el obstetra.

 

Por Carolina Koruk / Asesoraron: Marina Inés Curriá, endocrinóloga, jefa del Servicio de Endocrinología, Metabolismo, Nutrición y Diabetes del Hospital Británico, M.N. 64.220, y Juan Pereira, obstetra de la Unidad de Embarazo de Alto Riesgo del CEMIC, M.N . 134.732.

 

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Siempre presentes durante los 9 meses de la gestación, son las encargadas de muchos de nuestros síntomas y estados de ánimo. Estrógenos, progesterona, gonadotrofina coriónica humana estas son las claves

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Las hormonas juegan un papel importante durante el embarazo (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.)

Durante el embarazo, nuestros bruscos cambios de humor, el cansancio, las náuseas, la constipación y hasta la irritabilidad, se deben nada más ni nada menos que a las alteraciones de nuestras hormonas. Por eso quisimos conocer un poco más sobre ellas, y el obstetra Gastón Domergue, nos las detalla.

Gonadotrofina coriónica humana

*Gracias a ella es que confirmamos nuestro embarazo, ya que es la hormona que detectan los tests de embarazo (tanto el casero como el de laboratorio).
*Es secretada a partir del momento de la fecundación por las nuevas células embrionarias.
*Se encarga de mantener el embarazo en sus primeros instantes y evita que sea rechazado, es decir, sustenta el embarazo, lo alimenta y evita que el organismo de la mujer lo rechace al no reconocerlo como algo propio.
*Estimula la producción de Progesterona y evita la aparición de la nueva menstruación durante el embarazo.
*Está presente principalmente durante el primer trimestre del embarazo y tiene su pico máximo alrededor de la semana 10 (¡A ella le debemos las náuseas y vómitos típicas de esta etapa!).

Lactógeno placentario

*Es secretada por la placenta desde las primeras semanas del embarazo y hasta el final del mismo.
*Contribuye al crecimiento del bebé y al desarrollo de las glándulas mamarias para el momento de la lactancia.
*Al igual que la anterior, impide la aparición de la menstruación.

Progesterona

*Es secretada en primera instancia por el cuerpo lúteo (que existe en todos los ciclos de la mujer pero si no hay embarazo involuciona rápidamente) y luego por la placenta.
*Actúa sobre el útero preparándolo para la implantación del embrión y contribuyendo a la tolerancia inmunológica; es decir, como mencionamos antes, evita que el organismo de la mujer lo rechace al no reconocerlo como algo propio.
*Actúa, al igual que la anterior, sobre las glándulas mamarias preparándolas para el momento de la lactancia.
*Es responsable del cansancio, los cambios en el humor… ¡y la constipación!, ya que actúa a nivel del cerebro de la mujer y a nivel del músculo liso del tracto digestivo generando enlentecimiento del transito intestinal.

Estrógenos

*Son secretados por los ovarios y luego por la placenta.
*Actúa sobre el útero y, como las anteriores, las glándulas mamarias, favoreciendo su desarrollo.

Por Carolina Koruk / Asesoró: Dr. Gastón Domergue, obstetra de Hálitus Instituto Médico, M.N.123.238.

 

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Embarazo: 5 respuestas sobre la placenta

Este órgano, exclusivo del embarazo, cumple un rol esencial para el bebé y nuestra conexión con él.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

Es uno de los elementos de la gestación a la que más atención se le presta y qué más inquietud genera a la futura mamá. Estas son las respuestas a tus preguntas.

1. ¿Qué es?

De forma de torta plana y textura esponjosa, la placenta es el órgano fundamental para que nuestro bebé pueda alimentarse y oxigenarse; sin embargo, no nacemos con ella, sino que se genera naturalmente cuando se produce la fertilización del óvulo, es decir cuando comienza nuestro embarazo.

2. ¿Cómo y cuándo se forma?

Aproximadamente 5 días después de la fertilización, el embrión se “hincha” y comienza a dividirse. El primer día tiene dos células, al otro día tiene cuatro, luego ocho, y al quinto día ya tiene ciento sesenta células.

Se dividen en dos ya que una parte es la que formará al bebé y la otra parte es la que va a formar la placenta en conjunto con el endometrio de la mujer, que es lo que menstruamos todos los meses y, cuando quedamos embarazadas, en vez de expulsarlo, “se queda” y origina la mitad de la placenta. Es decir, la placenta se crea mitad por el embrión y mitad por la madre.

3. ¿Dónde se ubica?

La placenta se forma dentro de nuestro útero, sujetada en su pared. Generalmente comienza en la parte baja y cuando el bebé comienza a crecer y el útero a estirarse, se suele desplazar hacia la parte superior para dejar espaciado el cuello uterino y luego poder realizar correctamente el parto.

La placenta se forma dentro de nuestro útero, sujetada en su pared

4. ¿Cuál es su función?

Se produce un intercambio a través de vasos, que son como tubitos finitos que se forman en el útero y en la parte embrionaria. A través de estos vasos, que se conectan, le pasamos los nutrientes y el oxígeno a nuestro bebé.

5. ¿Qué sucede en el parto?

La placenta dura las semanas que dure el embarazo. Una vez que demos a luz, lo primero que se hará el obstetra será ligar el cordón que une el bebé a la placenta, esperará unos instantes y el útero se empezará a contraer para luego desprender naturalmente la placenta. En el caso que no suceda, el obstetra la retirará manualmente, sin riesgo alguno.

Placenta previa

En alguna raras excepciones, la placenta puede implantase cerca del cuello del útero, es decir, en la parte inferior del mismo. Esto puede generar que se tape el cuello del útero, y por ende, provocar hemorragias e impedir el parto natural.

“Si lo tapa se llama placenta previa oclusiva”, señala el Dr. Neuspiller. Dice también que si bien no se puede prevenir, ya que no tiene que ver con la condición de la madre, sí se puede detectar lo antes posible según algunos factores como por ejemplo, presentar alguna hemorragia.

“Esta se confirma a través de una simple ecografía. Se observa la placenta previa y se diagnostica. El tratamiento suele incluir reposo (parcial o absoluto), controles ecográficos continuos, limitación de las relaciones sexuales y en algunos casos se puede programar el nacimiento a través de una cesárea porque no puede pasar por el cuello uterino por la obstrucción que puede generar la placenta”, agrega el profesional.

Por Paula Germino / Asesoró: Dr. Nicolás Neuspiller, tocoginecólogo especialista en fertilidad y embarazo de alto riesgo reproducción, director de Fecunditas Instituto de Medicina Reproductiva, M.N. 36.457.

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La primera salida del bebé: mitos y verdades

Te contamos cuándo, cómo y a dónde llevar a tu bebé recién nacido. Además, los beneficios de que esté al aire libre.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

Tu bebé ya está en casa. Si sos primeriza, una de las tantas preguntas que seguramente te vas a hacer es “¿Cuándo lo puedo sacar a la calle por primera vez?” Es que lo ves tan chiquito y frágil que te da miedo que se exponga al aire libre o esté en contacto con otras personas.

La pediatra Nora Balanian nos da una respuesta tranquilizadora: “Un bebé recién nacido puede salir a la calle desde el primer día luego del alta”.

Asegura que dar un paseo será beneficioso tanto para él como para nosotras, y mucho mejor todavía si el papá puede acompañarnos. ¿Cuáles son esos beneficios? Algunos pueden ser:
*El bebé recibe diferentes estímulos, algo básico para desarrollar sus sentidos y su inteligencia.
*Estar al aire libre aumenta su apetito.
*El movimiento del cochecito produce una sensación de bienestar, con lo cual se relaja y muchas veces se duerme.
*Vas a poder distraerte, relajarte, sobrellevar el puerperio, mejorar la circulación de las piernas y eliminar la retención de líquidos que acumulaste durante la gestación.

Dar un paseo será beneficioso tanto para él como para nosotras

¿Un mes?

¿Por qué se dice que hay que esperar un mes para sacar a pasear al bebé? Depende de la época del año y de las características del recién nacido. Los bebés sanos, de buen peso y con la ventaja de tomar pecho, pueden salir la primera semana después del alta. Si es un bebé con alguna patología respiratoria o cardiovascular, saldrá solamente para los controles médicos. El tema fundamental es la salud del pequeño, lugar a donde se lo lleva, cómo se lo lleva, y los contactos que pueda tener.

Condiciones

La asesora aclara que deben estar dadas varias condiciones para que esta primera salida sea de manera segura:
*Que haga buen tiempo. Ni lluvia, ni frío extremo ni demasiado calor.
*Que el paseo sea corto. Preferentemente debe durar entre 20 minutos y una hora.
*Y en horario apropiado. Media mañana o media tarde es lo ideal cuando ya no hace calor.
Muchas veces el primer paseo es a la semana de nacido, para el control pediátrico o tramitar el DNI.

Cómo llevarlo

“Si el bebé va en cochecito, se posiciona frente a quien lo pasee, eso permitirá visualizarlo y controlarlo continuamente. Los coches con huevito son ideales para ello”, señala la pediatra.

Cuenta que otra opción es pasearlo en mochilita o en portabebé –ahora están muy de moda los fulares de tela– , de cara a nosotras. De esta manera se favorece el contacto piel con piel, y el sentir los latidos de nuestro corazón tranquilizan y relajan a nuestro bebé.

Además tienen la ventaja de que permiten ir con las manos libres. “Tanto los cochecitos como las mochilas deben cumplir con las medidas de seguridad adecuadas para evitar accidentes. Se recomienda no llevar al bebé más de tres horas en la mochila, y si el paseo es en auto, debe transportarse en un sistema de retención infantil que en este caso será una silla o huevito de transporte”, sugiere Balanian. Recordá que en el auto la sillita siempre debe estar sujeta en la parte trasera.

A dónde ir

Explica la médica que los recién nacidos tienen un sistema inmune inmaduro, por lo tanto hay que evitar los lugares cerrados o muy concurridos en los que puedan adquirir una infección transmitida por aire.

Tampoco se recomienda concurrir a lugares con humo de cigarrillo o muy ruidosos; el exceso de ruido no sólo altera al bebé sino que puede lesionar su sistema auditivo.

“Hay que evitar llevarlo a reuniones familiares, supermercados o centros comerciales, ya que pueden causar sobreestimulación y sobreexposición a gérmenes potenciales. Es mejor ir por zonas abiertas, sin demasiada contaminación ambiental. Al menos hasta los 3 meses de vida y teniendo en cuenta la época del año”, sostiene.
Entonces, una salida al parque o a la plaza más cercana sería lo más apropiado. Recordá que los recién nacidos no pueden usar protector solar ni repelente, por lo tanto debés evitar la exposición a los rayos solares directos (ofrecé sombra con la capota del cochecito o una sábana liviana), y si es una zona donde pueda haber insectos, cubrí el cochecito con un tul. ¡A disfrutar de los lindos días!

Tips para tener en cuenta

*La ropa, debe ser la adecuada a la temperatura ambiental, y si el paseo va a ser prolongado llevá prendas o accesorios que soporten cualquier imprevisto meteorológico (gorrito, cobertor de lluvia para el cochecito, etcétera.).
*Si por alguna eventualidad no podés sacarlo a pasear, colocarlo frente a una ventana abierta o pasearlo por el patio o terraza también puede ser beneficioso. Si hace frío, bien abrigado con una vuelta a la manzana suele ser suficiente.

Por Paula Radoviztki / Asesoró: Dra. Nora Balanian, neonatóloga y pediatra del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, M.N. 58.824.

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