Fútbol femenino: el año que pateamos la pelota para llegar al Mundial de Francia

La Selección argentina de fútbol femenino momentos previos al partido contra Panamá en el que clasificaron para el Mundial de Francia 2019

La Selección argentina de fútbol femenino momentos previos al partido contra Panamá en el que clasificaron para el Mundial de Francia 2019.
La Selección argentina de fútbol femenino momentos previos al partido contra Panamá en el que clasificaron para el Mundial de Francia 2019

“Queremos tener el mismo derecho de correr atrás de una pelota con toda el alma”. Así pensaban cada vez que un hombre dudaba de su sexualidad o las tildaba de “machonas” o “carlitos” sólo por verlas gambetear, reclamar un off side o patear un tiro libre.

Ellas, que recibían el grito de “¡Maradona!” cada vez que salían a la calle con una minifalda y dejaban al descubierto los músculos hipertrabajados de sus piernas, nunca se creyeron eso de que el fútbol es cosa de hombres.

“La pasión no tiene género”, dice Lucila Sandoval (48), exjugadora de la Selección argentina de fútbol femenino y fundadora de la organización Pioneras del fútbol femenino, que reúne a jugadoras de los años ’50 a los ’90 (esto es así porque en esos años se dio la era previa a la AFA).

Y agrega: “Los que estaban convencidos eran ellos, no nosotras”. Así fue como tuvieron que ir abriendo su propio camino, paralelo al fútbol aceptado y bien visto. En esos campos baldíos que lindaban con torneos organizados, referís y reglamentos, empezó a nacer el fútbol femenino. “En el potrero”, cuenta Sandoval. Hoy, ya retirada, trabaja para rescatar la historia y ve con orgullo los frutos del esfuerzo de su generación.

Micaela Cabrera y la capitana Estefanía Banini festejando después de quedarse con la clasificación al mundial Francia 2019.
Micaela Cabrera y la capitana Estefanía Banini festejando después de quedarse con la clasificación al mundial Francia 2019

“La ebullición y revolución feminista que pelea por reivindicar los derechos en distintos espacios, se traslada también a las canchas. Hoy el fútbol femenino es un deporte que juegan las ricas y las pobres, y cuando algo atraviesa todas las clases sociales deja de ser una moda”, explica la periodista deportiva y futbolista amateur Ayelén Pujol, que este año publicará un libro sobre el tema en la editorial Paidós.

Y agrega: “Nos quisieron mantener afuera de algo que forma parte del ADN de nuestra cultura. El fútbol aparece como el último bastión de resistencia machista”.

La selección del ´71 previo al mundial.
La selección del ´71 previo al mundial

EN EL MUNDIAL. En junio de este año, la Selección argentina de fútbol femenino jugará la Copa del mundo en Francia, después de 12 años sin clasificar.

Es que este equipo integrado por Estefanía Banini (la “Messi”), Soledad Jaimes, Belén Potassa, Micaela Cabrera y Aldana Cometti tuvo poco apoyo por parte de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).

Durante dos años dejaron a la Selección olvidada, sin competencias ni entrenador y con el pago de los viáticos incumplido (en ese momento era de $ 140 por entrenamiento). Tampoco las dejaban usar las canchas de pasto natural en el predio de Ezeiza, ni hacer concentraciones.

La jugadora del seleccionado argentino, Soledad Jaimes, fue la última incorporación de uno de los mejores clubes de Europa, el Olympique de Lyon.
La jugadora del seleccionado argentino, Soledad Jaimes, fue la última incorporación de uno de los mejores clubes de Europa, el Olympique de Lyon

El grupo, entonces, se hizo conocido por hacer visibles estas desigualdades y en septiembre de 2017 hizo un paro. Tras una negociación, volvieron a trabajar con la promesa de una mejora de su situación. Pero durante la Copa América de Chile, las jugadoras volvieron a protestar posando con una mano en la oreja para la foto institucional, haciendo alusión a sus reclamos. A partir de ahí, el equipo consiguió hacer giras internacionales, jugar amistosos, entrenar en el predio de Ezeiza y sus viáticos subieron a $ 300 por entrenamiento.

Para el partido final por la clasificación al Mundial contra Panamá entrenaron sólo una semana antes. Fue en la cancha de Arsenal de Sarandí, donde el día del encuentro hubo más de 11 mil espectadores que observaron sin violencia. Fue transmitido por televisión y las redes explotaron con el hashtag #eshoradealentarLAS. Ese día se clasificaron para Francia 2019.

La diez pateando el penal del partido contra Panamá.
La diez pateando el penal del partido contra Panamá

“Sueño con una AFA donde podamos hacer actividades recreativas, relacionarnos con los del fútbol masculino y que sea nuestra casa”, dice Estefanía Banini, la capitana del equipo, que juega al fútbol a nivel profesional en el Levante de Valencia. Y agrega: “El problema es la falta de apoyo e interés de empresas, sponsors, y la mala organización de la federación. Una jugadora que no puede hacer esto profesionalmente no descansa bien, no se puede cuidar de la misma manera… Necesitamos una liga, un esquema y dinero para que haya un buen proyecto a largo plazo, porque el fútbol femenino necesita tiempo”.

En el Estadio Azteca durante la Copa del Mundo de 1971.
En el Estadio Azteca durante la Copa del Mundo de 1971.

LADO B. La pelota es cosa de mujeres desde la década del ’20, o quizás desde antes, pero los primeros registros datan de aquel momento. Después los hay en el ’40 y en el ’50.

En la década del ’60 empezaron los primeros torneos interbarriales (se armaban en zona oeste, sur y norte y competían entre sí).

De hecho, hubo una primera Selección argentina de mujeres que jugó el Mundial de fútbol de México en 1971, que no fue organizado por la FIFA sino por una Federación de Fútbol Femenino. Las 17 mujeres viajaron sin botines, médico, masajista ni entrenador.

“La camiseta que les había dado la organización no sirvió más después del primer lavado. También les regalaron los primeros botines de sus vidas, ya que hasta ese momento habían usado las zapatillas Flecha”, cuenta Ayelén Pujol. Quince años antes y en el mismo estadio en el que se dio la maravillosa jugada de Diego Maradona que consagró a “la mano de Dios”, ese equipo logró una gran hazaña: le ganó a Inglaterra 4 a 1.

Banini festejando el tercer gol
Mariana Larroquette

“Ese partido glorioso fue protagonizado por mujeres y tapado para la historia que conocemos, no hay registros ni fotos”, señala Pujol. Hasta ese momento las chicas jugaban un torneo paralelo llamado Femi Gol, creado por Nani Antuna, presidenta de la Asociación Argentina de Fútbol Femenino. Recién en el año ’88 la AFA se fijó en ellas por primera vez.

Este año, Inglaterra forma parte del Grupo D, el mismo que Argentina, y los equipos se volverán a encontrar 48 años después. “Al grupo lo veo bien, disfrutamos mucho y estamos muy ilusionadas, pero corremos con desventaja respecto a países que tienen mucha preparación”, dice Banini. ¿Éste es el año del fútbol femenino? Podría decirse que hasta ahora es por lo menos el más visible. Las chicas seguirán contando su propia historia y el tiempo dirá.

Textos: Candela Urta  (curta@atlantida.com.ar)
Fotos: 123RF/ Macarena Díaz Peyrous

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