Alteraciones del sueño en el embarazo: de quedarte dormida a no pegar un ojo en toda la noche

Al principio te dormías en todos lados y ahora, a semanas de parir, das vueltas en la cama sin poder descansar ¿Por qué?

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Durante el embarazo el sueño y descanso se ven alterados. (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

Al principio del embarazo te quedabas dormida en el escritorio de la oficina, llegabas a tu casa y caías rendida en el sillón… Ahora, cursando el tercer trimestre, te pasaste al otro lado: ¡No podés pegar un ojo en toda la noche!

“Con el embarazo y sus consecuentes cambios hormonales, se da una significativa alteración en el sueño. Aumenta la progesterona, hormona fundamental para el correcto desarrollo de la gestación, y además de cambiar el sueño, se enlentecen muchos de los procesos fisiológicos del cuerpo, como por ejemplo la digestión, lo que puede provocar constipación”, asegura el ginecólogo y obstetra Guillermo Poli.

Dormir, punto esencial 

Cuenta además, que el sólo hecho de estar embarazada, le causa al cuerpo un estrés que genera una gran somnolencia. A su vez, el cuerpo se prepara para sobrellevar el embarazo, aumentando la cantidad de sangre circulante. Eso hace que el corazón y los pulmones funcionen más provocando cansancio.

Y, “ese cansancio sólo se soluciona durmiendo”, asegura el médico, quien aconseja entonces descansar lo máximo posible y hacer ejercicio liviano media hora por día, ya que ayuda a liberar parte del estrés. También recomienda por sobre todas las cosas, pedir ayuda a quienes están alrededor, todas las veces necesarias, y regular la dieta para no comer en exceso, porque eso puede provocar más sueño.

El otro extremo

Por otro lado, el especialista aclara que comer liviano también puede ayudar al final del embarazo, cuando el insomnio comienza a tomar protagonismo. “A partir de la semana 35, dormir se hace más difícil porque el bebé tiene un tamaño considerable, ocupa mucho espacio, oprime el diafragma, dificulta la respiración, provoca acidez y hace que la embarazada no encuentre posición en la cama”, subraya.

Aconseja entonces acostarse sin sentirse pesada, recurrir a almohadas cómodas y tener un libro a mano para que, cuando el insomnio aparece, el tiempo pase más amenamente.
El médico comenta que al final del embarazo, al insomnio se le suma la ansiedad por el parto que se avecina y las incógnitas que provoca conocer finalmente al bebé que está por nacer.

“No hay que tratar de combatir el insomnio, es una batalla perdida. Además, cuando nazca el bebé, ya no habrá mucho tiempo para dormir, entonces lo mejor es ir entrenando en la falta de sueño”, cuenta el Dr. Poli. Y agrega: “Darse un baño de inmersión, escuchar algo de música suave o realizar alguna tarea placentera, puede ayudar a conciliar el sueño nuevamente”.

No hay que tratar de combatir el insomnio. Cuando nazca el bebé, ya no habrá mucho tiempo para dormir,  lo mejor es ir entrenando en la falta de sueño, resalta el Dr. Poli

Pesadillas

Para finalizar, y a modo de aclaración, el obstetra aclara el mito de que durante el embarazo es común tener más pesadillas que lo normal: “Las pesadillas no se dan siempre durante el embarazo. Lo que ocurre es que durante esta etapa y más cuando se acerca el parto, hay miedos, dudas e interrogantes, que pueden ocasionar sueños muy variados”.

Por Paula Labonia / Asesoró: Dr. Guillermo Poli, ginecólogo y obstetra del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, M.N. 82.660.

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