Varicela en el embarazo: qué hacer para evitar complicaciones

Es una infección típica de la infancia que pueda darse durante la gestación. Si bien existe una vacuna, está contraindicada durante este período y se debe aplicar por lo menos un mes antes

Aunque la asociamos a los chiquitos, la varicela también puede aparecer durante el embarazo. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Aunque la asociamos a los chiquitos, la varicela también puede aparecer durante el embarazo. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

Generalmente asociamos la varicela sólo con los chicos. Error. Los adultos también podemos contraerla. Y es más, en el caso de las mujeres, incluso en el embarazo.

¿Qué hacer entonces en este período tan especial, en el que nos preocupa todo lo que pueda influir en nuestro bebé? Acudimos al obstetra Rafael Cantisani, para hacerle todas esas preguntas que queremos saber. A continuación, sus respuestas:

-¿De qué hablamos cuando hablamos de varicela?
-Es una enfermedad contagiosa, producida por el virus Zoster.

-¿Cuáles son sus síntomas?
-Sus síntomas se asocian a los de un cuadro gripal, es decir, con fiebre leve o moderada (37º/38º). Posteriormente, aparecen lesiones tipo ronchas o ampollas, en cualquier parte del cuerpo.

-¿Se puede prevenir?
-¡Por supuesto! Si nunca tuviste la enfermedad, lo ideal entonces es aplicarte la vacuna apenas comienzan a planificar el embarazo. Tu obstetra, así como te va a mandar a tomar el ácido fólico, también te dará la orden para vacunarte.

-¿Y si el embarazo vino sin aviso y nunca tuve varicela?
-Lamentablemente no podés darte la vacuna. La mejor manera de prevenirla será que no te acerques a personas que puedan contraerla. Claro que esto, no siempre se hace fácil.

-Si estoy embarazada y estuve con una persona que a los pocos días se brotó por esta enfermedad, ¿qué puedo hacer?
-Deben administrarte gamaglobulina endovenosa específica o gamaglobulina endovenosa de pool. Son inyecciones, que generalmente, se aplican en el brazo, con el objetivo de disminuir la viremia y una posible infección del bebé.

-Una vez contraída, ¿corre el riesgo mi bebé?
-Depende en qué período del embarazo estés. En el primer trimestre, como dijimos anteriormente, existe un riesgo muy bajo que de contraiga una infección. Cuando más hay que estar atentas es al llegar al momento del parto, ya que si la contrae 5 días antes de nacer o 2 días después del parto, habrá que administrarle gamaglobulina por vía endovenosa.

-Si bien no me puedo aplicar la vacuna, ¿hay algún tratamiento que pueda hacer?
-Como tratamiento propiamente dicho, se administra Aciclovir, droga antiviral de forma oral para acortar el cuadro y disminuir el riesgo de complicaciones.

Días previos

Si contraés la enfermedad durante la lactancia, no te preocupes. Podés seguir dando de mamar. A través de la leche, le das anticuperpos. La forma de tratarla es igual que en el embarazo, con Aciclovir. Y debés evaluar con el pediatra la administración de gamaglobulina al bebé.

Por Carolina Koruk y Paula Labonia / Asesoró: Dr. Rafael Cantisani, obstetra de la Clínica Bazterrica, M.N. 70.595.

SEGUÍ LEYENDO

Crece el deseo sexual, no hay dolores menstruales: 5 beneficios (extra) del embarazo

Moda de otoño para embarazadas: 5 looks para vestir tu panza

4 mitos sobre la lactancia en el embarazo

Todavía amamantas a tu bebé y de repente ¡estás embarazada nuevamente! Tranquila, podés seguir dándole la teta.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
La lactancia .Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Dar el pecho y resolver hasta cuándo hacerlo son decisiones puramente personales. Si optás por la lactancia y no hay limitaciones como la vuelta al trabajo, lo más probable es que desees amamantar a tu bebé todo el tiempo que él y vos lo necesiten.

Pero… ¿qué sucede si estás dando de mamar y te enterás de que estás nuevamente embarazada? “Surgen muchos interrogantes y sentimientos encontrados sobre qué hacer y qué decisión tomar con respecto a la lactancia”, sostienen las puericultoras Marcela Sanchez y Glenda Pesce, y aseguran: “Sí es posible, no es necesario interrumpir la lactancia”.

Mitos
Las profesionales describen algunos de los falsos mitos que existen al respecto y explican qué sucede en realidad:

1) Dar de mamar puede desencadenar un parto antes de tiempo: Si bien amamantar puede generar contracciones, las mismas ceden espontáneamente cuando el bebé deja de mamar. No hay evidencia científica de que la lactancia durante el embarazo aumente las probabilidades de tener partos prematuros. Y así el embarazo sea avanzado, amamantar no genera contracciones de parto ni ayuda a inducirlo.

2) Puede provocar retardo del crecimiento del bebé en gestación: Está científicamente comprobado que dar de mamar durante el embarazo no afecta negativamente su desarrollo.

3) Puede verse perjudicada la salud de la mamá: Continuar amamantando durante el embarazo y la lactancia en tándem (con los dos bebés a la vez), no es nocivo para la madre.

4) La leche no va a alcanzar para su hijo recién nacido: Al contar con una producción ininterrumpida y al haber una mayor estimulación por efecto de dos niños mamando, se consigue una producción estable y segura. “El proceso de bajada de leche se repite como con el bebé anterior . Si bien no existen trabajos científicos que aseguren en qué momento la leche madura se transforma nuevamente en calostro, al nacer el nuevo bebé, la madre ya cuenta con el mismo, asegurándole así la inmunidad que éste brinda. Entre el 2º y 5º día posparto la madre vuelve a tener la bajada de leche para el nuevo integrante de la familia”, afirman las profesionales.

Así el embarazo sea avanzado, amamantar no genera contracciones de parto ni ayuda a inducirlo.

Aclaraciones

*Si bien la lactancia durante el embarazo no es perjudicial, en embarazos de alto riesgo (hipertensión, diabetes gestacional, antecedentes de partos prematuros, entre otros) debe consultarse siempre con el médico de cabecera. Ya que puede llegar a desaconsejarla por prevención.
*Generalmente los hijos mayores suelen destetarse, en una gran mayoría, durante el embarazo, entre el cuarto y quinto mes de gestación, al disminuir la producción de leche y cambiar su sabor. “Esto se da porque el cuerpo de la madre se prepara para recibir al nuevo bebé, por lo tanto involuciona la producción de leche hacia el calostro, disminuyendo así su producción y cambiando su sabor hacia más salobre (la leche es más dulce). Esto no implica riesgo alguno para el recién nacido ni para el hijo mayor”, aclaran las puericultoras.

Generalmente los hijos mayores suelen destetarse, en una gran mayoría, durante el embarazo, entre el cuarto y quinto mes de gestación.

Por Paula Radoviztki / Asesoraron: Marcela F. Sanchez y Evelyn Pesce, puericultoras, coordinadoras del Servicio de Puericultura de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina.

LEA MÁS:

¿Embarazada? Mejor evitá estos pescados

Sexo posparto: ¿Es normal no tener ganas?

5 tips para conectarte con tu bebé

Cómo afianzar el vínculo y disfrutar juntos de su crianza, desde el baño, la lactancia y el contacto piel a piel.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
La conexión madre e hijo se establece desde el nacimiento. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Aprender a conocernos, entendernos y conectarnos con nuestro pequeño, es una misión única y un desafío amoroso que arranca desde que nace. Según la psicóloga Analía Mitar, al principio el vínculo está dado más por lo físico –a través de la piel y la mirada– y la gran conexión es a través de la boca, ya sea porque le damos la teta o la mamadera.

A partir del tercer mes aparece su sonrisa y funciona como puente con nosotras. Desde el séptimo y octavo mes, o por la incorporación del bebé en el aprendizaje de ciertas palabras y del reconocimiento de su nombre, el lenguaje también pasa a formar parte de la conexión. Entonces, la mejor manera de vincularnos con nuestro bebé, es a través de lo físico y de lo emocional. Por eso la especialista recomienda:

Ponelo sobre tu corazón. Lo estuvo escuchando durante los nueve meses de gestación y ya conoce su sonido. Al ponerlo arriba de tu pecho, el ritmo cardíaco lo tranquiliza y a su vez hace que te sientas poderosa por poder calmarlo. Aprovechá ese momento para abrazarlo y besarlo, herramientas básicas como vehículo del amor.

Al ponerlo arriba de tu pecho, el ritmo cardíaco lo tranquiliza y a su vez hace que te sientas poderosa.

* Leele cuentos. Son fundamentales para la conexión –además de estimularlos para la lectoescritura– ya que el niño puede, a través del relato, ir aprendiendo lo que es una secuencia de acciones y a saber esperar. Esta es una herramienta para profundizar aún más el lazo madre-niño.

* Ofrecele movimientos rítmicos. Acunarlo o sacarlo a pasear en auto son buenas ideas para generar en el bebé la sensación de estar en el útero nuevamente –por el parecido al movimiento rítmico de cuando caminabas con panza– y esto refuerza la conexión por sí mismo.

* Dale la teta. El vínculo es a través de la mirada, del contacto piel a piel y del contacto teta-boca. Esto genera una unión emocional y psicológica de contención y cuidado, además de satisfacer las necesidades básicas del bebé, como alimento y amor. Si por alguna razón la lactancia no es una opción, también podés lograr una conexión emocional al darle la mamadera.

* Bañalo. Por el contacto con el agua, el niño siente que vuelve, de alguna manera, al útero materno y esto lo hace sentir más cerca tuyo.

Por Carolina Koruk / Asesoró: Analía Mitar, psicóloga especialista en Crianza, directora de Familyhold, M.N. 17.818.

LEA MÁS:

Llevar a tus hijos a la plaza tiene más beneficios de los que creés

Tu bebé más sano y más fuerte: los tres pilares fundamentales para su desarrollo

Dar la teta hace bien: averiguá por qué

Entérate cuáles son los beneficios de la lactancia materna

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Todos los pediatras y puericultoras recomiendan la lactancia. Además de ser un momento único que fortalece el vínculo entre madre e hijos aporta diversos beneficios:

Para el bebé:
-Protege su sistema digestivo plantando bacterias benignas. ¿Cómo? El 30% de estas bacterias se originan en la leche materna.
-Le da al bebé la cantidad de nutrientes e inmunidad para cada etapa de su desarrollo; y disminuye el riesgo de contraer enfermedades.
-Es fácil de digerir.

Para nosotras:
-Cada año que una mujer amamanta reduce la posibilidad de padecer cáncer de mama en un 4,3%.
-Dado que durante la lactancia no se ovula, se reduce el riesgo de cáncer de ovarios.
-Nos permite ingerir 500 calorías al día. ¡Esto sí que está bueno!
-A causa de la liberación de oxcitocina es menos probable atravesar una depresión postparto. Porque la oxitocina es la comúnmente llamada hormona del amor y del placer y se libera mientras amamantamos.

Por Gloria Kaspar / Asesoró: Lic. Paola de los Santos, puericultora universitaria de la Asociación de Puericultoras Universitarias (APU).

LEA MÁS:

¿Se parecen? Las famosas comparten fotos con sus mamás

Recomiendan que hasta los 2 años los chicos no usen pantallas