Le diagnosticaron autismo a su hija, cambió su alimentación y la mejora fue notable

La profesional en gastronomía, Make Oyarzo Salazar, compila su experiencia en un libro que se llama Cocina biomédica.

Make y sus hijas Maia (10) y Male (8).
Make y sus hijas Maia (10) y Male (8).

En el año 2005 me recibí de profesional de la gastronomía y puedo decir que esa carrera me llevó a viajar y aprender muchísimo. La cocina hizo algo que no podría haber logrado con ninguna otra carrera: nos salvó la vida a mi hija y a mí y está ayudando a muchos más a salir adelante.

Es que cuando mi hija Maia de 3 años y 9 meses recibió el diagnóstico de autismo (TGD NE –Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado) con discapacidad mental, jamás me imaginé que la cocina nos ayudaría tanto.

Si bien yo ya sospechaba el diagnóstico, me costó mucho que los médicos me lo dieran. A los seis meses de Maia ya consultaba sobre esa posibilidad, pero la respuesta era siempre la misma: “No, mamá, quedate tranquila, la nena no tiene nada, ya se le va a pasar”.

Otros hasta me decían: “¿Autismo, usted está loca?” No obstante, cuando finalmente la diagnosticaron mis conocimientos culinarios nos ayudaron un montón, por eso hace seis años inicié una nueva forma de cocinar que se llama Cocina biomédica.

Cocina biomédica
Cocina biomédica

Siempre supe que la comida podía enfermarnos o sanarnos. En mi juventud fui vegetariana e inicié una búsqueda personal en la que investigué mucho, por lo tanto sabía que la alimentación era fundamental.

¿Pero qué tenía que ver esto con nosotras? En septiembre de 2012 leí una nota que hablaba de un chico con autismo que había ido a la Universidad de Harvard, y lo había logrado –entre otras cosas– gracias a un cambio en su alimentación. Me quedé helada, pensé dos segundos y automáticamente empecé a buscar más información en la red. Fue una noche de ávida lectura y rápidamente tomé la mejor decisión de nuestras vidas: tiré todo lo que tuviera gluten, lácteos, soja, levadura, azúcar, colorantes, conservantes y aditivos. Y no sólo los alimentos, también los artículos de higiene con esos componentes. Fueron tres días de furia en los que Maia experimentó el síndrome de abstinencia, lloró, me pegó, me mordió, rompió todo. Pero pensé: “No puedo volver atrás”. Al cuarto día era otra nena.

Junto a sus hijas
Junto a sus hijas

Empezamos este cambio de vida cuando Maia tenía 4 años y 9 meses, y desde entonces no ha parado de mejorar. Día a día, con mucho trabajo, volvimos a tener vida. Hoy es una nena feliz. En este difícil camino encontré al Dr. Nicolás Loyacono, quien desde el primer momento comprendió que debíamos trabajar en equipo. Con el tiempo y con la ayuda de otros profesionales, se conformó el Equipo TEA Enfoque Integrador. Aprendí tanto que me pidieron que asesore en la sección Ambiente y salud de la 4ª Cátedra de la Facultad de Medicina. Ahí mismo se dicta el posgrado de TEA y neurodesarrollo en el que también formo parte del cuerpo docente. 

Lancé mi segundo libro y, lo que es más gratificante, sé que estamos ayudando a que miles de personas empiecen a recuperar la salud. Un derecho que lamentablemente está siendo derrocado por la industrialización y la mala producción de alimentos. Finalmente, logré una verdadera alquimia entre cocinar, escribir, enseñar y sanar. Y esto es sólo el comienzo. Cocina, medioambiente y salud deben ir de la mano por el bien de las futuras generaciones.

por Make Oyarzo Salazar

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Alzheimer: ¿Un freno al avance?

Cómo hacer un cheesecake bien fácil

Hace más de 70 años la licuadora Oster revolucionó los hogares y se convirtió en una aliada infaltable en la cocina. Y ahora, con el fin de sorprender y renovarse, lanza para los amantes de la nutrición saludable un abanico de opciones de su producto emblemático. La licuadora Oster cuenta con tecnología de motor reversible (BRLY07-Z00), funciones pre-programadas y jarra de vidrio. Es ideal para ser utilizada no sólo para licuados sino como procesadora de alimentos. La tecnología de motor reversible hace girar la cuchilla hacia adelante y hacia atrás, y así logra que los ingredientes se mantengan en el centro durante la rotación a una velocidad continua. Tres son los nuevos modelos que fueron recientemente lanzados al mercado argentino resumiendo trayectoria, calidad, diseño, actualización y modernización de la marca, buscando siempre una alimentación simple y creativa. Compartimos esta receta de cheesecake de limón.

RECETA

Cheesecake de limón

Ingredientes: Para la masa: 300 gr. de galletitas de vainilla partidas en cuatro. 2 cucharadas de azúcar. 100 gr de manteca derretida. Para el relleno: 1/2 taza de crema de leche. 1/4 taza de jugo de limón. 4 huevos. 1 1/4 taza de azúcar. 3 paquetes de queso crema. 1 cucharada de ralladura de limón. 1/4 de cucharadita de sal. Preparación: Masa: en el vaso de la licuadora programable Oster con tecnología de motor reversible añadí las galletas partidas y el azúcar. Oprimí el botón del procesador de alimentos. Una vez molidas retirá la tapa y agregá la manteca derretida. Activá el programa de procesador tantas veces como sea necesario hasta que esté hecha por completo la mezcla. Colocá el papel encerado en un molde desarmable de 26 centímetros. Vertí la preparación en el molde. Presioná bien y cocinala en horno eléctrico Oster a 175°C por 10 minutos. Relleno: en el vaso de la licuadora programable colocá la crema de leche, el azúcar, el queso crema, la ralladura de limón, el jugo de limón, los huevos, la vainilla y la sal. Oprimí el botón procesador de alimentos. Vertí la preparación sobre la masa de galletas. Colocá la preparación en el horno eléctrico Oster, seleccioná convección bake y hornea a 175°CI por una hora o hasta que el centro esté blanco. Dejá enfriar. Retirá el papel encerado y desmoldá.

Hace más de 70 años la licuadora Oster revolucionó los hogares y se convirtió en una aliada infaltable en la cocina. Y ahora, con el fin de sorprender y renovarse, lanza para los amantes de la nutrición saludable un abanico de opciones de su producto emblemático. La licuadora Oster cuenta con tecnología de motor reversible (BRLY07-Z00), funciones pre-programadas y jarra de vidrio. Es ideal para ser utilizada no sólo para licuados sino como procesadora de alimentos. La tecnología de motor reversible hace girar la cuchilla hacia adelante y hacia atrás, y así logra que los ingredientes se mantengan en el centro durante la rotación a una velocidad continua. Tres son los nuevos modelos que fueron recientemente lanzados al mercado argentino resumiendo trayectoria, calidad, diseño, actualización y modernización de la marca, buscando siempre una alimentación simple y creativa. Compartimos esta receta de cheesecake de limón.

RECETA

Cheesecake de limón

Ingredientes: Para la masa: 300 gr. de galletitas de vainilla partidas en cuatro. 2 cucharadas de azúcar. 100 gr de manteca derretida. Para el relleno: 1/2 taza de crema de leche. 1/4 taza de jugo de limón. 4 huevos. 1 1/4 taza de azúcar. 3 paquetes de queso crema. 1 cucharada de ralladura de limón. 1/4 de cucharadita de sal. Preparación: Masa: en el vaso de la licuadora programable Oster con tecnología de motor reversible añadí las galletas partidas y el azúcar. Oprimí el botón del procesador de alimentos. Una vez molidas retirá la tapa y agregá la manteca derretida. Activá el programa de procesador tantas veces como sea necesario hasta que esté hecha por completo la mezcla. Colocá el papel encerado en un molde desarmable de 26 centímetros. Vertí la preparación en el molde. Presioná bien y cocinala en horno eléctrico Oster a 175°C por 10 minutos. Relleno: en el vaso de la licuadora programable colocá la crema de leche, el azúcar, el queso crema, la ralladura de limón, el jugo de limón, los huevos, la vainilla y la sal. Oprimí el botón procesador de alimentos. Vertí la preparación sobre la masa de galletas. Colocá la preparación en el horno eléctrico Oster, seleccioná convección bake y hornea a 175°CI por una hora o hasta que el centro esté blanco. Dejá enfriar. Retirá el papel encerado y desmoldá.

Temporada de sopas

Sopa crema de hongos y champignones

Ingredientes (para 4 porciones): 25 g de hongos secos (de pino o porcini); 20 g de manteca; 1 cda. de aceite de oliva; 1 cebolla picada; 1 diente de ajo cortado en tajaditas; ramitas de tomillo; 200 g de portobellos; 200 g de champignones; 2 l de caldo idealmente casero y caliente; 200 cm3 de crema de leche; sal y pimienta y aceite de trufa o aceite de sésamo para servir. Preparación: cubrí los hongos secos con agua hirviendo, calentá la manteca y el aceite de oliva en una sartén grande. Rehogá la cebolla con el ajo y el tomillo hasta que tomen apenas un color dorado. Separá 4 champignones para decorar. Escurrí los hongos secos reservando el líquido y agregalos a la sartén junto con los portobellos y los champignones cortados por la mitad. Cociná 5’ a fuego fuerte y agregá el líquido del remojo de los hongos secos. Bajá el fuego, agregá el caldo caliente y herví durante 20’. Condimentá con sal y pimienta. Dorá los champignones cortados por la mitad para la decoración. Procesá la mezcla con una procesadora de mano y llevala a hervor nuevamente. Cuando la sopa hierva agregá la crema, mezclá y serví con los champignones, hierbas y unas gotas de aceite de trufas o de sésamo.

Sopa crema de zapallo

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cda. de aceite; 20 g de manteca; 1 cebolla morada cortada en trozos con piel bien lavada; 150 g de panceta parcialmente desgrasada; 500 g de zapallo pesado sin cáscara ni semillas y cortado en cubos; 1 l de caldo de carne o pollo; 100 g de yogur descremado natural; 3 cdas. de semillas de zapallo tostadas; 4 cdas. de miel; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande calentá el aceite con la manteca y rehogá a fuego bajo la cebolla con una pizca de sal y pimienta hasta que esté tierna. Agregá 100 g de panceta y cociná 5’. Subí el fuego, incorporá los cubos de zapallo y el caldo y llevá a hervor. Bajá el fuego y cociná hasta que el zapallo esté tierno. Retirá, dejá entibiar, pelá las cebollas y procesá hasta que quede cremosa. Reservá. Dorá los 50 g de panceta restante en una sartén con pimienta y cuando esté crocante cortala en trocitos. Calentá la sopa crema y, cuando hierva nuevamente, agregale el yogur y mezclá. Serví con la panceta, hilos de miel y semillas de zapallo.

Sopa de cebolla de Lyon

Ingredientes (para 4 porciones): 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cebollas grandes cortadas en juliana fina; 2 dientes de ajo; 2 ramas de tomillo; 1 cda. de azúcar; 1 cda. de aceto; 1 y ¾ litros de caldo de verduras oscuro; 2 cdas. de almidón de maíz; 3 cdas. de cognac; pan de maíz (c/n); 2 cdas. de queso parmesano rallado; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande rehogá en aceite las cebollas y el ajo. Agregá algo de agua para que se cocinen parejo. Cuando estén tiernos agregá el tomillo, el azúcar y el aceto hasta que estén caramelizados. Rociá con el caldo y cociná 15’ a fuego bajo. Probá el condimento y agregá más sal y pimienta. Mientras, cortá el pan en tiras, espolvoreá con el queso parmesano y dorá en el horno a fuego medio. Cuando las cebollas estén tiernas, agregá el cognac con el almidón de maíz diluido. Revolvé hasta que se espese y serví la sopa acompañada con los palitos de queso.

Sopa de zucchini y lentejas

Ingredientes (para 4 porciones): ½ taza de lentejones remojados en agua la noche anterior; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 dientes de ajo picados; 1 cebolla chica picada; 3 zucchinis; 1 y ¼ litro de caldo de verduras; 2 ramitas de hojas de menta; 5 nueces para decorar; cáscara rallada y jugo de 1 limón; sal y pimienta. Preparación: herví las lentejas en agua con muy poca sal hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Escurrí y reservá. Calentá el aceite en una cacerola grande y salteá a fuego mediano la cebolla y el ajo hasta que apenas cambien de color. Horneá los zucchinis cortados en trozos hasta dorar. Agregalos a la cacerola, rociá con el caldo y llevá a hervor durante 5’. Dejá entibiar y procesá o licuá junto a un manojo de hojas de menta, y salpimentá. Calentá nuevamente y agregale las lentejas y el jugo de limón. Decorá con las nueces (algunas rotas, otras ralladas) y la cáscara de limón rallada.

Sopa crema de hongos y champignones

Ingredientes (para 4 porciones): 25 g de hongos secos (de pino o porcini); 20 g de manteca; 1 cda. de aceite de oliva; 1 cebolla picada; 1 diente de ajo cortado en tajaditas; ramitas de tomillo; 200 g de portobellos; 200 g de champignones; 2 l de caldo idealmente casero y caliente; 200 cm3 de crema de leche; sal y pimienta y aceite de trufa o aceite de sésamo para servir. Preparación: cubrí los hongos secos con agua hirviendo, calentá la manteca y el aceite de oliva en una sartén grande. Rehogá la cebolla con el ajo y el tomillo hasta que tomen apenas un color dorado. Separá 4 champignones para decorar. Escurrí los hongos secos reservando el líquido y agregalos a la sartén junto con los portobellos y los champignones cortados por la mitad. Cociná 5’ a fuego fuerte y agregá el líquido del remojo de los hongos secos. Bajá el fuego, agregá el caldo caliente y herví durante 20’. Condimentá con sal y pimienta. Dorá los champignones cortados por la mitad para la decoración. Procesá la mezcla con una procesadora de mano y llevala a hervor nuevamente. Cuando la sopa hierva agregá la crema, mezclá y serví con los champignones, hierbas y unas gotas de aceite de trufas o de sésamo.

Sopa crema de zapallo

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cda. de aceite; 20 g de manteca; 1 cebolla morada cortada en trozos con piel bien lavada; 150 g de panceta parcialmente desgrasada; 500 g de zapallo pesado sin cáscara ni semillas y cortado en cubos; 1 l de caldo de carne o pollo; 100 g de yogur descremado natural; 3 cdas. de semillas de zapallo tostadas; 4 cdas. de miel; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande calentá el aceite con la manteca y rehogá a fuego bajo la cebolla con una pizca de sal y pimienta hasta que esté tierna. Agregá 100 g de panceta y cociná 5’. Subí el fuego, incorporá los cubos de zapallo y el caldo y llevá a hervor. Bajá el fuego y cociná hasta que el zapallo esté tierno. Retirá, dejá entibiar, pelá las cebollas y procesá hasta que quede cremosa. Reservá. Dorá los 50 g de panceta restante en una sartén con pimienta y cuando esté crocante cortala en trocitos. Calentá la sopa crema y, cuando hierva nuevamente, agregale el yogur y mezclá. Serví con la panceta, hilos de miel y semillas de zapallo.

Sopa de cebolla de Lyon

Ingredientes (para 4 porciones): 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cebollas grandes cortadas en juliana fina; 2 dientes de ajo; 2 ramas de tomillo; 1 cda. de azúcar; 1 cda. de aceto; 1 y ¾ litros de caldo de verduras oscuro; 2 cdas. de almidón de maíz; 3 cdas. de cognac; pan de maíz (c/n); 2 cdas. de queso parmesano rallado; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande rehogá en aceite las cebollas y el ajo. Agregá algo de agua para que se cocinen parejo. Cuando estén tiernos agregá el tomillo, el azúcar y el aceto hasta que estén caramelizados. Rociá con el caldo y cociná 15’ a fuego bajo. Probá el condimento y agregá más sal y pimienta. Mientras, cortá el pan en tiras, espolvoreá con el queso parmesano y dorá en el horno a fuego medio. Cuando las cebollas estén tiernas, agregá el cognac con el almidón de maíz diluido. Revolvé hasta que se espese y serví la sopa acompañada con los palitos de queso.

Sopa de zucchini y lentejas

Ingredientes (para 4 porciones): ½ taza de lentejones remojados en agua la noche anterior; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 dientes de ajo picados; 1 cebolla chica picada; 3 zucchinis; 1 y ¼ litro de caldo de verduras; 2 ramitas de hojas de menta; 5 nueces para decorar; cáscara rallada y jugo de 1 limón; sal y pimienta. Preparación: herví las lentejas en agua con muy poca sal hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Escurrí y reservá. Calentá el aceite en una cacerola grande y salteá a fuego mediano la cebolla y el ajo hasta que apenas cambien de color. Horneá los zucchinis cortados en trozos hasta dorar. Agregalos a la cacerola, rociá con el caldo y llevá a hervor durante 5’. Dejá entibiar y procesá o licuá junto a un manojo de hojas de menta, y salpimentá. Calentá nuevamente y agregale las lentejas y el jugo de limón. Decorá con las nueces (algunas rotas, otras ralladas) y la cáscara de limón rallada.

Dónde ir en San Telmo

Corazón de la zona histórica de la ciudad de Buenos Aires, San Telmo y Monserrat no dudan en aggiornarse y abrazar el cambio. Cada mes, la zona suma más variantes y opciones gastronómicas para explorar. Chiquito pero poderoso, en Hábito Café (México 1152) se sirve café de especialidad. El refugio nació tras un viaje a Australia de dos periodistas –Javier Schulze y Matías Celentano– devenidos en baristas, encantados con la idea de una cafetería local de calidad.  Y así como en otros recorridos por el barrio te presentamos La Vermutería (Chile 474, Cap.) o Coffee Town (Bolívar 976, Cap.), San Telmo no sería lo que es sin su legendario mercado. Con frutas, carne, verduras… ¡y pan! Con eso en mente, abrió Merci. Porque si no encontrás el pan que te gusta, ¡hacelo vos misma! Así se pusieron manos a la obra sus fundadores, Antoine Raux y Jean Lauriot. Ofrecen delicias típicas de Bretaña, baguettes, brioches y pain de champagne. Los clientes empiezan a caer a las 8 de la mañana, a la hora de la entrega del pan de masa madre. En la misma línea Alejandro Tomatis abrió hace unos días Je Suis Raclette. Lo que dio sus primeros pasos como puesto en distintas ferias hoy desembarcó en el mercado de San Telmo movido por su nostalgia por el clásico plato suizo. Para testear, anoten su Racletazo (papas rústicas, queso fundido, rúcula, bacon y pepinillos, $ 150) con unas cervezas. Ahí mismo en la feria también podés optar por las hamburguesas de The Market Burger o hacerte una escapada a El Banco Rojo (Bolívar 866, Cap.), al renovado Café Rivas (Estados Unidos 302, Cap.) que tiene a Guillermo Blumenkamp –el mismo de Doppelgänger de Av. Garay– al mando o bien a Le Blé (Carlos Calvo 601, Cap.).

 

En San Telmo la movida gastronómica no se detiene.Cada mes, la zona suma más variantes y opciones gastronómicas para explorar

MERCADO DE SABORES. En San Telmo la movida gastronómica no se detiene. Atraer nuevos públicos es lo que hace Saigón al reflejar el espíritu de Sudeste Asiático en el más porteño de los barrios. La cantina abrió en diciembre en el Mercado de San Telmo y mantiene la fachada original de bar porteño. Adentro los aromas presentan platos tradicionales de la cocina vietnamita. Creación de Pablo Marotta, el local aporta variedad y, si das tus primeros pasos en esta experiencia gourmet, lo mejor es ir directo al clásico pho (sopa con fideos de arroz y vegetales, $ 150) o compartir platitos (nem fritos que son arrolladitos de papel de arroz, $ 120, u hojas de parra a $ 90) acompañados por cerveza. Sabores caribeños y aires de vacaciones. Son las especialidades del Mercadito Latino. La cocina de Latinoamérica se siente en sus moquecas ($ 265), arepas ($ 215), tequeños ($ 145) y riquísimas coxinhas ($ 150). Para que no haya sorpresas, cobran $ 15 el cubierto. Su vecino inmediato, Los Infernales, ya se hizo su lugar por una característica peculiar: “Elegimos utilizar carnes de nuestro territorio, precolombinas y previas a la llegada de la vaca, y presentarlas en un formato que la gente se anime a probar”, describe la cocinera y propietaria, Mariana Hernández. Infalible, para la mañana, mediodía y tardecita, Adorado Bar cerca de la Av. Belgrano te recibe con huevos revueltos ($ 100), french toast (con miel y frutas, $ 115), café, limonadas y bollería. Además, platos del día caseros y tragos para cuando salís de la oficina. A unos pasos nomás, imposible no ver el restaurante Puerta del Inca. Con galería al aire libre (sector fumador), salón de eventos, barra de cócteles de autor y un VIP para catas en el subsuelo. En sus paredes se lucen fotos de descubrimientos arqueológicos que fueron encontrados mientras se excavaba en el lugar. Opciones que se suman al pionero Aldo’s con su menú minuciosamente creado por su chef Maximiliano Matsumoto, siempre acompañado de los vinos adecuados. Y si te gusta la música no dejes de consultar la programación de Bebop Club (Moreno 364, Cap.) justo abajo de la vinoteca restó.

UNA VUELTA MÁS. “Recién salida del horno”, la cervecería Baum tiene menos de diez días, pero cuenta con una ubicación estratégica en el remodelado y lindísimo Pasaje 5 de julio. Para degustar una pinta (desde $ 90, o media si no te animás a tanto, desde $ 54) de Blonde, Scottish o Porter, y acompañarla con una Bondiola a la Porter (con reducción de cerveza y chucrut), tablas para 4 personas ($ 560) o Birramisú (con vainillas bañadas en Porter con queso crema con Old Ale). Si te gusta la cerveza, con la sapiencia de Bierlife (Humberto 1º 670, Cap.) inauguró The Beer House Experience, el restaurante a puertas cerradas donde la cerveza es la estrella. Desde los platos hasta los tragos cerveceros –a cargo del bartender Daniel Biber– fueron pensados para maridar. Ahí, bien cerca de Anselmo (con una importante cava, tragos y música en vivo). Y en el siempre atractivo Boulevard Caseros hay novedades, la inmensa casa de antigüedades de Gabriel del Campo –2000 m2– incorporó bajo el nombre de Nápoles un restaurante (pizza margherita, $ 210 o tortiglioni con salsa de hongos a $ 220) y una pintoresca barra con carta de autor by “Don” Sebastián Atienza y con Pablo Coronel como su bartender “Sottocapi”. Para pedirte un cóctel Foglia Di Vita (con gin, moscato y agua de parras, $ 130) o un Amalfitano (whisky, sal marina, Angostura y albahaca, $ 140) y brindar por la diversidad de la gastronomía porteña y por una larga vida –más larga– para el barrio histórico de la ciudad.

Corazón de la zona histórica de la ciudad de Buenos Aires, San Telmo y Monserrat no dudan en aggiornarse y abrazar el cambio. Cada mes, la zona suma más variantes y opciones gastronómicas para explorar. Chiquito pero poderoso, en Hábito Café (México 1152) se sirve café de especialidad. El refugio nació tras un viaje a Australia de dos periodistas –Javier Schulze y Matías Celentano– devenidos en baristas, encantados con la idea de una cafetería local de calidad.  Y así como en otros recorridos por el barrio te presentamos La Vermutería (Chile 474, Cap.) o Coffee Town (Bolívar 976, Cap.), San Telmo no sería lo que es sin su legendario mercado. Con frutas, carne, verduras… ¡y pan! Con eso en mente, abrió Merci. Porque si no encontrás el pan que te gusta, ¡hacelo vos misma! Así se pusieron manos a la obra sus fundadores, Antoine Raux y Jean Lauriot. Ofrecen delicias típicas de Bretaña, baguettes, brioches y pain de champagne. Los clientes empiezan a caer a las 8 de la mañana, a la hora de la entrega del pan de masa madre. En la misma línea Alejandro Tomatis abrió hace unos días Je Suis Raclette. Lo que dio sus primeros pasos como puesto en distintas ferias hoy desembarcó en el mercado de San Telmo movido por su nostalgia por el clásico plato suizo. Para testear, anoten su Racletazo (papas rústicas, queso fundido, rúcula, bacon y pepinillos, $ 150) con unas cervezas. Ahí mismo en la feria también podés optar por las hamburguesas de The Market Burger o hacerte una escapada a El Banco Rojo (Bolívar 866, Cap.), al renovado Café Rivas (Estados Unidos 302, Cap.) que tiene a Guillermo Blumenkamp –el mismo de Doppelgänger de Av. Garay– al mando o bien a Le Blé (Carlos Calvo 601, Cap.).

 

En San Telmo la movida gastronómica no se detiene.Cada mes, la zona suma más variantes y opciones gastronómicas para explorar

MERCADO DE SABORES. En San Telmo la movida gastronómica no se detiene. Atraer nuevos públicos es lo que hace Saigón al reflejar el espíritu de Sudeste Asiático en el más porteño de los barrios. La cantina abrió en diciembre en el Mercado de San Telmo y mantiene la fachada original de bar porteño. Adentro los aromas presentan platos tradicionales de la cocina vietnamita. Creación de Pablo Marotta, el local aporta variedad y, si das tus primeros pasos en esta experiencia gourmet, lo mejor es ir directo al clásico pho (sopa con fideos de arroz y vegetales, $ 150) o compartir platitos (nem fritos que son arrolladitos de papel de arroz, $ 120, u hojas de parra a $ 90) acompañados por cerveza. Sabores caribeños y aires de vacaciones. Son las especialidades del Mercadito Latino. La cocina de Latinoamérica se siente en sus moquecas ($ 265), arepas ($ 215), tequeños ($ 145) y riquísimas coxinhas ($ 150). Para que no haya sorpresas, cobran $ 15 el cubierto. Su vecino inmediato, Los Infernales, ya se hizo su lugar por una característica peculiar: “Elegimos utilizar carnes de nuestro territorio, precolombinas y previas a la llegada de la vaca, y presentarlas en un formato que la gente se anime a probar”, describe la cocinera y propietaria, Mariana Hernández. Infalible, para la mañana, mediodía y tardecita, Adorado Bar cerca de la Av. Belgrano te recibe con huevos revueltos ($ 100), french toast (con miel y frutas, $ 115), café, limonadas y bollería. Además, platos del día caseros y tragos para cuando salís de la oficina. A unos pasos nomás, imposible no ver el restaurante Puerta del Inca. Con galería al aire libre (sector fumador), salón de eventos, barra de cócteles de autor y un VIP para catas en el subsuelo. En sus paredes se lucen fotos de descubrimientos arqueológicos que fueron encontrados mientras se excavaba en el lugar. Opciones que se suman al pionero Aldo’s con su menú minuciosamente creado por su chef Maximiliano Matsumoto, siempre acompañado de los vinos adecuados. Y si te gusta la música no dejes de consultar la programación de Bebop Club (Moreno 364, Cap.) justo abajo de la vinoteca restó.

UNA VUELTA MÁS. “Recién salida del horno”, la cervecería Baum tiene menos de diez días, pero cuenta con una ubicación estratégica en el remodelado y lindísimo Pasaje 5 de julio. Para degustar una pinta (desde $ 90, o media si no te animás a tanto, desde $ 54) de Blonde, Scottish o Porter, y acompañarla con una Bondiola a la Porter (con reducción de cerveza y chucrut), tablas para 4 personas ($ 560) o Birramisú (con vainillas bañadas en Porter con queso crema con Old Ale). Si te gusta la cerveza, con la sapiencia de Bierlife (Humberto 1º 670, Cap.) inauguró The Beer House Experience, el restaurante a puertas cerradas donde la cerveza es la estrella. Desde los platos hasta los tragos cerveceros –a cargo del bartender Daniel Biber– fueron pensados para maridar. Ahí, bien cerca de Anselmo (con una importante cava, tragos y música en vivo). Y en el siempre atractivo Boulevard Caseros hay novedades, la inmensa casa de antigüedades de Gabriel del Campo –2000 m2– incorporó bajo el nombre de Nápoles un restaurante (pizza margherita, $ 210 o tortiglioni con salsa de hongos a $ 220) y una pintoresca barra con carta de autor by “Don” Sebastián Atienza y con Pablo Coronel como su bartender “Sottocapi”. Para pedirte un cóctel Foglia Di Vita (con gin, moscato y agua de parras, $ 130) o un Amalfitano (whisky, sal marina, Angostura y albahaca, $ 140) y brindar por la diversidad de la gastronomía porteña y por una larga vida –más larga– para el barrio histórico de la ciudad.

Carola del Bianco, modelo de cocinera

A la hora del té prendés la tele y de repente ves una cara familiar: Carola del Bianco, a quien conocimos como modelo top a fines de los ‘90, aquella rubia de rostro angelical y cuerpazo envidiable que te sonreía desde los pósters de campañas publicitarias top. ¿Pero alguna vez te la imaginaste cocinando? No hace falta que imagines nada, en el canal Food Network y de la mano de la cocinera Silvia Barredo ella se muestra súper desenvuelta entre ollas y sartenes conduciendo el programa Los Ángeles de la Cocina. Del Bianco se despacha con recetas y tips para el foodie de hoy.

En su casa nos recibe con la cocina a pleno, su bebé Francisco (1) a upa y una cinturita mini que recuerda a la Carola de los tiempos de pasarelas. “Soy una mamá pulpo”, dice, y cuenta que hace malabares con su agenda y sus cuatro hijos (Maia de 11, Elisa de 8, Isabel de 3 y el pequeño Francisco). Se muestra feliz de embarcarse en la gastronomía, un mundo al que no llegó de casualidad. “Vengo de una familia italiana, la cocina siempre me gustó. En mis recuerdos tengo las reuniones de los domingos. Somos cinco hermanos, mi abuela tiene 17 nietos y va por el bisnieto número 22. Mi infancia me remonta a una mesa enorme ¡y miles de platos!”, detalla. Aún en la cima de su carrera como modelo, del Bianco siempre resguardó una faceta retirada de la mirada fashion. “Hace quince años que tengo mi casa en el sur, en Villa La Angostura. Organizaba mis trabajos de manera que pudiera retirarme y pasar en el sur el resto de la temporada con mi marido, Paco (Mayorga). Medio año acá, medio allá hasta que las chicas empezaron el colegio –explica–. Hoy sólo pasamos el verano en el sur. Mis hijas dicen: ‘Volvería a Buenos Aires sólo para tener un poco de wifi, ¡sólo por eso!’”, señala entre risas mientras acomoda los ingredientes y se pone manos a la obra para prepararnos el té.

¿Cómo surgió la Carola cocinera? En La Angostura nuestra casa no está en la ciudad, así que si necesitamos algo debemos cruzar en lancha y hacer las compras. Yo hacía el pan casero, tenía huerta, gallinas para los huevos y así empecé a hacer nuestras comidas. Un día, de visita en casa de Silvia –a quien conocemos hace años porque es amiga de la familia y una chef reconocida con 20 años en la tele– hablamos de hacer algo juntas. Los ángeles siempre me acompañaron –mi abuela me los inculcó– y el primer restaurante de Silvia se llamó Angelo’s… Teníamos muchas cosas en común, y así nació Los Ángeles de la Cocina.

En tu vuelta a escena, ¿te considerás exmodelo? Hace ya ocho años que no trabajo como modelo. Cuando me llaman así, yo los miro y respondo, “¡tengo 40 años!”, ya soy “ex” –se ríe–. Me retiré para dedicarme a cuidar a mis hijos, tuve la suerte de poder y de querer hacerlo. Hoy amo el programa y vuelvo por elección. Food Network me regaló una chaqueta que dice “chef” y es lo mejor que me pudieron dar en la vida. Siempre hice lo que quise sin importar las reglas, por eso no estoy casada –señala su mano sin anillo a la vista–, apuesto a nuestro amor con Paco hace 23 años, me encanta cocinar y elegí volver a empezar con esto.

¿Qué preparan? Hacemos recetas de todo tipo, las ves y decís, “Soy ama de casa, ¿cómo voy a hacer profiteroles?” Y la verdad es que son una pavada si contás con ciertos tips. Podés recibir amigas y sorprender con muchas cosas ricas. Siento que es otra etapa. A quienes me seguían en mis épocas de modelo también les cambió la vida y hoy están en otra faceta. Nos divertimos cocinando, me cuesta verme, ¡escuchar mi voz es de lo más raro! y que la gente sepa que cocino… Pero desde que el programa está al aire la respuesta que tuvimos fue genial. Abrí cuenta en Instagram, aunque no respondo (porque no sé si hay que responder, si hay que poner corazoncito… ¡entonces por las dudas no hago nada!), pero leo todo y siempre son cosas lindas.

La comida es… Yo siento que la comida es una alquimia. Transformar esa simple mandarina –señala– en algo genial. En lo simple está lo rico. Abro la heladera y, si no fui al súper y tengo dos zanahorias o tres zapallitos, ¡igual me hago un almuerzo riquísimo! Pancho (Dotto) es amigo y me acaba de mandar de su campo de Entre Ríos varios cajones de mandarinas. Con ellas no dudé en hacer el budín y hasta un jugo. Pensar que cuando me conoció –yo tenía quince años– ¡se sorprendía por la cantidad que comía!

¿Realmente lo tuyo es pura genética? Hay mucho de eso, pero también me gusta cuidarme, comer sano y soy vegetariana. Me encanta la carne aunque un día, por elección, decidí no volver a comerla. Mis chicos sí lo hacen, así que a la hora de cocinarles terminaba haciendo bife con papas para Paco, algo vegetariano y sin grasa para mí, comida procesada para las bebas hasta que dije “chau, hago un rejunte” (sin carne) y terminé con platos mixtos para que todos comiéramos bien. Me di cuenta de que pasan los años y una no hace dietas por adelgazar sino para saber lo que le hace bien al cuerpo. Bajo esa idea armo mis recetas. ¿Quieren probar?

 

Cocinar me relaja, es como mi terapia. Hoy los cumpleaños de los chicos son una responsabilidad. Tengo que demostrar que sé y las tortas ¡no se me tienen que quemar!

RECETAS

Pan de nuez con arándanos

Ingredientes (para seis personas. Receta de Mimi, la abuela de Paco, con algunos cambios): 200 g de harina 0000; 200 g de harina integral; 3 cdtas. de polvo de hornear; 1/4 taza de azúcar; 1 taza de nueces; 1 pizca de sal; 1 taza de leche; 1 huevo; 40 g de manteca y 1/2 taza de arándanos. Preparación: mezclá todos los ingredientes sin amasar. Ponelos en una budinera enmantecada y enharinada y cociná por aprox. 45’ a horno medio.

Jugo de mandarinas

Ingredientes: 8 mandarinas; jugo de dos limones; 3 rebanadas de jengibre sin la cáscara; 1/2 litro de agua mineral; 3 cdas. de azúcar rubia y hielo. Preparación: pelá las mandarinas y sacales todas las semillas. Poné todos los ingredientes en la licuadora. Licuá por aprox. 5’ y ¡serví en el momento!

Pizzetas

Ingredientes (para 6 minipizzetas): de pan integral: 400 g de harina de trigo integral súper fina; 1/4 l de aceite; 2 cdas. de azúcar rubia; sal a gusto; aprox. 260 cm3 de agua tibia; 10 g de levadura seca. Además, 2 cebollas coloradas; 2 cdas. de azúcar y 100 g de queso brie. De pan blanco: 440 g de harina 000; 10 g de levadura seca; 2 cdas. de azúcar; sal (c/n); 250 g de agua tibia. Además, bocconcinos de mozzarella, tomates cherry y albahaca a gusto. Preparación: para las de pan integral incorporá todos los ingredientes a la harina. Agregá el agua de a poco y amasá todo hasta que quede suave y uniforme. Dejá reposar dos horas y formá las minipizzetas. Precociná las pizzetas en el horno a 200ºC. Retiralas y agregales la cebolla caramelizada –dos cebollas coloradas cortadas en juliana y salteadas con aceite y dos cucharadas de azúcar–, el queso brie y terminá de cocinarlas en el horno. Para las de pan blanco uní los ingredientes y amasá hasta formar una masa suave y elástica. Dejá descansar una hora y dale forma a las pizzetas. Precociná en horno medio, agregale bocconcinos de mozzarella, tomates cherry y albahaca. Salpimentá y tirale un chorrito de aceite de oliva. Volvé a ponerlas en el horno y terminá de cocinar.

Budín de mandarinas

Ingredientes: 2 mandarinas; 1/2 taza de aceite neutro; 1/2 taza de azúcar; 2 huevos y 2 tazas de harina. Para el glaseado: azúcar impalpable y jugo de mandarinas a gusto. Preparación: cortá las mandarinas a la mitad, sacales las semillas y ponelas en la licuadora junto con el aceite, el azúcar y los huevos. Licuá por 5’. Pasá todo a un bowl y agregale la harina tamizada en forma envolvente. Poné todo en un molde enmantecado y enharinado y cociná en horno moderado por aprox. 45’. Una vez desmoldado y frío glaseá el budín con el azúcar impalpable y el jugo de mandarinas.

Brownies

Ingredientes (para 6 personas): 1 taza de azúcar; 2 huevos; 100 g de manteca; 3/4 taza de harina blanca; 3/4 taza de nueces, almendras, castañas de Cajú o la fruta seca que te guste y chips de chocolate. Preparación: en un bowl batí los huevos con el azúcar, derretí a baño María el chocolate con la manteca y agregalos al bowl. Incorporá la harina tamizada, las frutas secas y los chips de chocolate. En una fuente enmantecada poné al horno la preparación, aprox. 15’ (deben estar húmedos en el centro).

A la hora del té prendés la tele y de repente ves una cara familiar: Carola del Bianco, a quien conocimos como modelo top a fines de los ‘90, aquella rubia de rostro angelical y cuerpazo envidiable que te sonreía desde los pósters de campañas publicitarias top. ¿Pero alguna vez te la imaginaste cocinando? No hace falta que imagines nada, en el canal Food Network y de la mano de la cocinera Silvia Barredo ella se muestra súper desenvuelta entre ollas y sartenes conduciendo el programa Los Ángeles de la Cocina. Del Bianco se despacha con recetas y tips para el foodie de hoy.

En su casa nos recibe con la cocina a pleno, su bebé Francisco (1) a upa y una cinturita mini que recuerda a la Carola de los tiempos de pasarelas. “Soy una mamá pulpo”, dice, y cuenta que hace malabares con su agenda y sus cuatro hijos (Maia de 11, Elisa de 8, Isabel de 3 y el pequeño Francisco). Se muestra feliz de embarcarse en la gastronomía, un mundo al que no llegó de casualidad. “Vengo de una familia italiana, la cocina siempre me gustó. En mis recuerdos tengo las reuniones de los domingos. Somos cinco hermanos, mi abuela tiene 17 nietos y va por el bisnieto número 22. Mi infancia me remonta a una mesa enorme ¡y miles de platos!”, detalla. Aún en la cima de su carrera como modelo, del Bianco siempre resguardó una faceta retirada de la mirada fashion. “Hace quince años que tengo mi casa en el sur, en Villa La Angostura. Organizaba mis trabajos de manera que pudiera retirarme y pasar en el sur el resto de la temporada con mi marido, Paco (Mayorga). Medio año acá, medio allá hasta que las chicas empezaron el colegio –explica–. Hoy sólo pasamos el verano en el sur. Mis hijas dicen: ‘Volvería a Buenos Aires sólo para tener un poco de wifi, ¡sólo por eso!’”, señala entre risas mientras acomoda los ingredientes y se pone manos a la obra para prepararnos el té.

¿Cómo surgió la Carola cocinera? En La Angostura nuestra casa no está en la ciudad, así que si necesitamos algo debemos cruzar en lancha y hacer las compras. Yo hacía el pan casero, tenía huerta, gallinas para los huevos y así empecé a hacer nuestras comidas. Un día, de visita en casa de Silvia –a quien conocemos hace años porque es amiga de la familia y una chef reconocida con 20 años en la tele– hablamos de hacer algo juntas. Los ángeles siempre me acompañaron –mi abuela me los inculcó– y el primer restaurante de Silvia se llamó Angelo’s… Teníamos muchas cosas en común, y así nació Los Ángeles de la Cocina.

En tu vuelta a escena, ¿te considerás exmodelo? Hace ya ocho años que no trabajo como modelo. Cuando me llaman así, yo los miro y respondo, “¡tengo 40 años!”, ya soy “ex” –se ríe–. Me retiré para dedicarme a cuidar a mis hijos, tuve la suerte de poder y de querer hacerlo. Hoy amo el programa y vuelvo por elección. Food Network me regaló una chaqueta que dice “chef” y es lo mejor que me pudieron dar en la vida. Siempre hice lo que quise sin importar las reglas, por eso no estoy casada –señala su mano sin anillo a la vista–, apuesto a nuestro amor con Paco hace 23 años, me encanta cocinar y elegí volver a empezar con esto.

¿Qué preparan? Hacemos recetas de todo tipo, las ves y decís, “Soy ama de casa, ¿cómo voy a hacer profiteroles?” Y la verdad es que son una pavada si contás con ciertos tips. Podés recibir amigas y sorprender con muchas cosas ricas. Siento que es otra etapa. A quienes me seguían en mis épocas de modelo también les cambió la vida y hoy están en otra faceta. Nos divertimos cocinando, me cuesta verme, ¡escuchar mi voz es de lo más raro! y que la gente sepa que cocino… Pero desde que el programa está al aire la respuesta que tuvimos fue genial. Abrí cuenta en Instagram, aunque no respondo (porque no sé si hay que responder, si hay que poner corazoncito… ¡entonces por las dudas no hago nada!), pero leo todo y siempre son cosas lindas.

La comida es… Yo siento que la comida es una alquimia. Transformar esa simple mandarina –señala– en algo genial. En lo simple está lo rico. Abro la heladera y, si no fui al súper y tengo dos zanahorias o tres zapallitos, ¡igual me hago un almuerzo riquísimo! Pancho (Dotto) es amigo y me acaba de mandar de su campo de Entre Ríos varios cajones de mandarinas. Con ellas no dudé en hacer el budín y hasta un jugo. Pensar que cuando me conoció –yo tenía quince años– ¡se sorprendía por la cantidad que comía!

¿Realmente lo tuyo es pura genética? Hay mucho de eso, pero también me gusta cuidarme, comer sano y soy vegetariana. Me encanta la carne aunque un día, por elección, decidí no volver a comerla. Mis chicos sí lo hacen, así que a la hora de cocinarles terminaba haciendo bife con papas para Paco, algo vegetariano y sin grasa para mí, comida procesada para las bebas hasta que dije “chau, hago un rejunte” (sin carne) y terminé con platos mixtos para que todos comiéramos bien. Me di cuenta de que pasan los años y una no hace dietas por adelgazar sino para saber lo que le hace bien al cuerpo. Bajo esa idea armo mis recetas. ¿Quieren probar?

 

Cocinar me relaja, es como mi terapia. Hoy los cumpleaños de los chicos son una responsabilidad. Tengo que demostrar que sé y las tortas ¡no se me tienen que quemar!

RECETAS

Pan de nuez con arándanos

Ingredientes (para seis personas. Receta de Mimi, la abuela de Paco, con algunos cambios): 200 g de harina 0000; 200 g de harina integral; 3 cdtas. de polvo de hornear; 1/4 taza de azúcar; 1 taza de nueces; 1 pizca de sal; 1 taza de leche; 1 huevo; 40 g de manteca y 1/2 taza de arándanos. Preparación: mezclá todos los ingredientes sin amasar. Ponelos en una budinera enmantecada y enharinada y cociná por aprox. 45’ a horno medio.

Jugo de mandarinas

Ingredientes: 8 mandarinas; jugo de dos limones; 3 rebanadas de jengibre sin la cáscara; 1/2 litro de agua mineral; 3 cdas. de azúcar rubia y hielo. Preparación: pelá las mandarinas y sacales todas las semillas. Poné todos los ingredientes en la licuadora. Licuá por aprox. 5’ y ¡serví en el momento!

Pizzetas

Ingredientes (para 6 minipizzetas): de pan integral: 400 g de harina de trigo integral súper fina; 1/4 l de aceite; 2 cdas. de azúcar rubia; sal a gusto; aprox. 260 cm3 de agua tibia; 10 g de levadura seca. Además, 2 cebollas coloradas; 2 cdas. de azúcar y 100 g de queso brie. De pan blanco: 440 g de harina 000; 10 g de levadura seca; 2 cdas. de azúcar; sal (c/n); 250 g de agua tibia. Además, bocconcinos de mozzarella, tomates cherry y albahaca a gusto. Preparación: para las de pan integral incorporá todos los ingredientes a la harina. Agregá el agua de a poco y amasá todo hasta que quede suave y uniforme. Dejá reposar dos horas y formá las minipizzetas. Precociná las pizzetas en el horno a 200ºC. Retiralas y agregales la cebolla caramelizada –dos cebollas coloradas cortadas en juliana y salteadas con aceite y dos cucharadas de azúcar–, el queso brie y terminá de cocinarlas en el horno. Para las de pan blanco uní los ingredientes y amasá hasta formar una masa suave y elástica. Dejá descansar una hora y dale forma a las pizzetas. Precociná en horno medio, agregale bocconcinos de mozzarella, tomates cherry y albahaca. Salpimentá y tirale un chorrito de aceite de oliva. Volvé a ponerlas en el horno y terminá de cocinar.

Budín de mandarinas

Ingredientes: 2 mandarinas; 1/2 taza de aceite neutro; 1/2 taza de azúcar; 2 huevos y 2 tazas de harina. Para el glaseado: azúcar impalpable y jugo de mandarinas a gusto. Preparación: cortá las mandarinas a la mitad, sacales las semillas y ponelas en la licuadora junto con el aceite, el azúcar y los huevos. Licuá por 5’. Pasá todo a un bowl y agregale la harina tamizada en forma envolvente. Poné todo en un molde enmantecado y enharinado y cociná en horno moderado por aprox. 45’. Una vez desmoldado y frío glaseá el budín con el azúcar impalpable y el jugo de mandarinas.

Brownies

Ingredientes (para 6 personas): 1 taza de azúcar; 2 huevos; 100 g de manteca; 3/4 taza de harina blanca; 3/4 taza de nueces, almendras, castañas de Cajú o la fruta seca que te guste y chips de chocolate. Preparación: en un bowl batí los huevos con el azúcar, derretí a baño María el chocolate con la manteca y agregalos al bowl. Incorporá la harina tamizada, las frutas secas y los chips de chocolate. En una fuente enmantecada poné al horno la preparación, aprox. 15’ (deben estar húmedos en el centro).

Palermo abierto: propuestas gastronómicas imperdibles

Un nuevo polo gastronómico toma forma. Un rincón palermitano reúne en pocas cuadras lugares de renombre y espacios con el respaldo de expertos.¿El epicentro? La esquina de Nicaragua y Arévalo, a metros de clásicos como Oui Oui (Nicaragua 6068, Cap.) y Pani (Nicaragua 6044, Cap.) donde hace un par de años el prestigioso chef peruano Gastón Acurio dio el puntapié inicial con La Mar Cebichería. La cocina –a cargo del chef Anthony Vasquez– atrapa con platos de primera línea. Para degustar variedad de ceviches, chupes, tiraditos y un arroz chaufa ideal para estos días frescos. Pero La Mar ya no está sola. “En esta esquina estaba la antigua terminal de la línea de colectivos 57, que antes supo ser un orfanato y hoy es patrimonio histórico”, describe el sommelier Aldo Graziani. Propietario del restaurante Aldo’s de San Telmo, hoy le termina de dar forma a una versión palermitana justo al lado de La Mar y debajo del flamante hotel. El nuevo Aldo’s abrirá sus puertas a mediados de julio y “contará con la cocina de nuestro chef Maximiliano Matsumoto y carta de cocktails de Pablo Pignatta. Pero a diferencia del otro restaurante y vinoteca, éste estará más enfocado en carnes y tendrá un concepto más simple y cercano”, adelanta el empresario. Justamente también debajo de La Mar, el bar Uptown & the Bronx se convirtió en una de las aperturas más esperadas de 2017. De los mismos dueños de Nicky Harrison y The Harrison Speakeasy, el tiempo que demandó su construcción –dos años– valió la pena.  Uptown, este bar subterráneo al que se accede primero atravesando un vagón de “subte” (¡real!), con molinetes y una boletería ficticia incluida, te hace sentir como si estuvieras en Nueva York, un mix de estilos que se reflejan en sus salones diferenciados. Tenés desde una coqueta pharmacy de estilo vintage a un sector de tatuajes, además de un salón privado en el primer piso desde donde se contará con acceso VIP desde el hotel. Muy neoyorkino todo. A la hora de los cocktails, su barra ya se impone como un must. Para after office , la previa, un cumpleaños, una salida. Todo depende de para qué estés. 

Un nuevo polo gastronómico toma forma. ¿El epicentro? La esquina de Nicaragua y Arévalo

SIBARITA EXPRESS. Así, en este nuevo Palermo donde supo instalarse Editor Market con la crema de la crema de la moda y la decoración, además de su propio café donde tomar matcha (Dorrego 2133) nada es al voleo. A la hora de salir de paseo o de buscar opciones gourmet cada vez hay más y mejores para elegir. Birkin es una cafetería de especialidad estrenó en noviembre un segundo espacio de 100 m2 al que también se tiene acceso desde el hotel, que aún no tiene nombre. Para relajarse mantita en mano afuera y degustar un rico café de especialidad, un latte ($ 60), un flat white ($ 70) o un latte chai ($ 60). Si tu salida es con chicos, prestale atención que tienen todo para que estén cómodos y además incluyen en sus platos los baby bowls (con opciones como pollo con arroz basmati y zanahorias, $ 95). Justo a su lado, la cita de la tarde se da en Starbucks. Con aires parisinos, justo enfrente abrió Bar du Marché , un bistró francés y wine bar. Ahí podés degustar deliciosos quesos. Por la noche, suman cenas con menúes por pasos. Y si sos fanática del sushi, el dato a agendar está justo en el subsuelo, se llama Club M Omakase y es un exclusivo sushi bar al que se accede con reserva previa y tiene un menú omakase (en japonés, similar a “la elección del chef”) que está en manos de Fabián Masuda. Con tostadora de café propia así abrió en la esquina de Costa Rica y Ravignani Café Registrado. Espressos de los buenos, opciones dulces y la expertise de sus baristas, que además cuentan con un espacio especial en el primer piso donde dictan cursos. A unos pasos, si estás como para picar algo, al atardecer abre Tetuán. No te dejes engañar por la fachada, lo que parece un local pequeño, se convierte en todo un plan. Un ambiente súper espacioso con gradas y mesas comunitarias para pasarla bien y degustar platos diferentes. El nuevo Palermo parece ofrecerlo todo. Ya podés ir armando un buen plan.

 

Un nuevo polo gastronómico toma forma. Un rincón palermitano reúne en pocas cuadras lugares de renombre y espacios con el respaldo de expertos.¿El epicentro? La esquina de Nicaragua y Arévalo, a metros de clásicos como Oui Oui (Nicaragua 6068, Cap.) y Pani (Nicaragua 6044, Cap.) donde hace un par de años el prestigioso chef peruano Gastón Acurio dio el puntapié inicial con La Mar Cebichería. La cocina –a cargo del chef Anthony Vasquez– atrapa con platos de primera línea. Para degustar variedad de ceviches, chupes, tiraditos y un arroz chaufa ideal para estos días frescos. Pero La Mar ya no está sola. “En esta esquina estaba la antigua terminal de la línea de colectivos 57, que antes supo ser un orfanato y hoy es patrimonio histórico”, describe el sommelier Aldo Graziani. Propietario del restaurante Aldo’s de San Telmo, hoy le termina de dar forma a una versión palermitana justo al lado de La Mar y debajo del flamante hotel. El nuevo Aldo’s abrirá sus puertas a mediados de julio y “contará con la cocina de nuestro chef Maximiliano Matsumoto y carta de cocktails de Pablo Pignatta. Pero a diferencia del otro restaurante y vinoteca, éste estará más enfocado en carnes y tendrá un concepto más simple y cercano”, adelanta el empresario. Justamente también debajo de La Mar, el bar Uptown & the Bronx se convirtió en una de las aperturas más esperadas de 2017. De los mismos dueños de Nicky Harrison y The Harrison Speakeasy, el tiempo que demandó su construcción –dos años– valió la pena.  Uptown, este bar subterráneo al que se accede primero atravesando un vagón de “subte” (¡real!), con molinetes y una boletería ficticia incluida, te hace sentir como si estuvieras en Nueva York, un mix de estilos que se reflejan en sus salones diferenciados. Tenés desde una coqueta pharmacy de estilo vintage a un sector de tatuajes, además de un salón privado en el primer piso desde donde se contará con acceso VIP desde el hotel. Muy neoyorkino todo. A la hora de los cocktails, su barra ya se impone como un must. Para after office , la previa, un cumpleaños, una salida. Todo depende de para qué estés. 

Un nuevo polo gastronómico toma forma. ¿El epicentro? La esquina de Nicaragua y Arévalo

SIBARITA EXPRESS. Así, en este nuevo Palermo donde supo instalarse Editor Market con la crema de la crema de la moda y la decoración, además de su propio café donde tomar matcha (Dorrego 2133) nada es al voleo. A la hora de salir de paseo o de buscar opciones gourmet cada vez hay más y mejores para elegir. Birkin es una cafetería de especialidad estrenó en noviembre un segundo espacio de 100 m2 al que también se tiene acceso desde el hotel, que aún no tiene nombre. Para relajarse mantita en mano afuera y degustar un rico café de especialidad, un latte ($ 60), un flat white ($ 70) o un latte chai ($ 60). Si tu salida es con chicos, prestale atención que tienen todo para que estén cómodos y además incluyen en sus platos los baby bowls (con opciones como pollo con arroz basmati y zanahorias, $ 95). Justo a su lado, la cita de la tarde se da en Starbucks. Con aires parisinos, justo enfrente abrió Bar du Marché , un bistró francés y wine bar. Ahí podés degustar deliciosos quesos. Por la noche, suman cenas con menúes por pasos. Y si sos fanática del sushi, el dato a agendar está justo en el subsuelo, se llama Club M Omakase y es un exclusivo sushi bar al que se accede con reserva previa y tiene un menú omakase (en japonés, similar a “la elección del chef”) que está en manos de Fabián Masuda. Con tostadora de café propia así abrió en la esquina de Costa Rica y Ravignani Café Registrado. Espressos de los buenos, opciones dulces y la expertise de sus baristas, que además cuentan con un espacio especial en el primer piso donde dictan cursos. A unos pasos, si estás como para picar algo, al atardecer abre Tetuán. No te dejes engañar por la fachada, lo que parece un local pequeño, se convierte en todo un plan. Un ambiente súper espacioso con gradas y mesas comunitarias para pasarla bien y degustar platos diferentes. El nuevo Palermo parece ofrecerlo todo. Ya podés ir armando un buen plan.

 

4 recetas para celebrar el día de la Patria

Pastel de pollo en fuente

Ingredientes (para 4 porciones): Para la masa: 250 g de harina leudante; 100 g de manteca; 1 huevo y agua fría. Para el relleno: 2 cebollas cortadas en juliana; 3 supremas cortadas en cubitos; sal y pimienta; aceite de oliva, cantidad necesaria; 80 g de aceitunas verdes; 2 cdas. de pasas de uva; 1 cdta. de canela; ¼ cdta. de comino; 1 cda. chica de pimentón; 4 huevos duros picados y 1 cda. de perejil picado. Preparación: tamizá la harina en un bowl, agregá sal y pimienta. Sumá la manteca en cubitos y desmenuzala con la harina. Hacé un hueco en el centro e incorporá el huevo algo batido y formá la masa con agua fría hasta que apenas se separe de las paredes del bowl. Envolvela en fi lm y conservala en la heladera. En una cacerola rehogá las cebollas a fuego bajo con 2 o 3 cdas. de aceite de oliva; cuando estén tiernas agregá los cubitos de pollo y doralos a fuego fuerte, bajá el fuego y cociná 10’ agregando agua para que quede jugoso. Cuando el pollo esté cocido retiralo del fuego, agregá la aceitunas verdes cortadas en rodajitas, las pasas de uva, la canela, el comino y el pimentón. Distribuí en 4 fuentes individuales de horno. Espolvoreá con el huevo duro picado y el perejil. Estirá la masa y cortá tiras de 1 y ½ cm de ancho y cubrí el pastel formando un enrejado. Horneá a 180°C hasta que la masa esté dorada.

Bizcochitos para el mate

Ingredientes (para 40 unidades de 3 a 4 cm de diámetro): 30 g de levadura fresca; 1/3 taza de agua tibia; 500 g de harina; 1 cda. de sal; ½ cdta. de pimienta blanca; 200 g de grasa vacuna y agua tibia (c/n). Preparación: disolvé la levadura en el agua tibia. Formá una corona con la harina y agregale la sal en los bordes. Incorporá la levadura y el agua en el centro de la corona y sumá la grasa en trocitos. Formá la masa desmenuzando la grasa y agregando más agua tibia hasta que la masa no se pegue en las manos. Amasá muy poco y estirá con un palo de amasar de un grosor de ½ cm aprox. Cortá discos de 3 a 4 cm de diámetro y colocalos en una placa enmantecada y enharinada algo separados entre sí. Tapá con un repasador y dejá leudar hasta que dupliquen su volumen. Pinchá la superfi cie de cada uno varias veces con un tenedor. Horneá a fuego mediano (180°C) hasta que estén dorados.

Cazuela de humita y calabaza

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cebolla picada; 1 diente de ajo picado; aceite de oliva (c/n); 300 g de choclo congelado; 2 tazas de salsa blanca (hecha con 2 tazas de leche, 40 g de harina, 40 g de manteca, sal, pimienta y nuez moscada rallada); 6 tajadas de calabaza hervidas y hechas puré; 3 cdas. de miel y 250 g de queso fresco cortado en cubitos. Preparación: cociná la cebolla y el ajo con un fondo de aceite de oliva, agregá la mitad de los granos de choclo procesados, pero no demasiado deshechos. Cociná 3’ revolviendo siempre. Agregá los granos de choclo enteros y cociná unos 3’ más. Fuera del fuego agregá la salsa blanca y mezclá. Distribuí la crema de choclo en las cazuelitas, cubrí con el puré de calabaza mezclado con la miel y terminá con cubitos de queso. Gratiná en horno fuerte.

Arroz con leche y canela

Ingredientes (para 6 porciones): 1 y ½ l de leche hervida y caliente; 40 g de manteca; 1 y ½ tazas de arroz carnaroli; 1 taza de vino blanco dulce; 4 a 5 cdas. de azúcar y canela en polvo para acompañar. Preparación: derretí la manteca en una sartén grande. Agregá el arroz y mezclá bien para que se cubran todos los granitos con la manteca. Sumá el vino, mezclá y dejá evaporar el alcohol. Comenzá a agregar la leche (1 litro en total) de a cucharones, revolviendo siempre y esperando que se absorba antes de agregar el siguiente cucharón. Después del tercer cucharón incorporá el azúcar. Al cabo de 18’ aprox. el arroz estará listo, al dente y cremoso. Dejalo enfriar, revolviendo de vez en cuando para que no forme una película en la superfi cie. Cuando esté frío agregale el ½ litro de leche restante para que quede cremoso, pero jugoso al mismo tiempo. Serví en vasos medianos como único postre y para una mesa dulce utilizá vasitos pequeños.

Pastel de pollo en fuente

Ingredientes (para 4 porciones): Para la masa: 250 g de harina leudante; 100 g de manteca; 1 huevo y agua fría. Para el relleno: 2 cebollas cortadas en juliana; 3 supremas cortadas en cubitos; sal y pimienta; aceite de oliva, cantidad necesaria; 80 g de aceitunas verdes; 2 cdas. de pasas de uva; 1 cdta. de canela; ¼ cdta. de comino; 1 cda. chica de pimentón; 4 huevos duros picados y 1 cda. de perejil picado. Preparación: tamizá la harina en un bowl, agregá sal y pimienta. Sumá la manteca en cubitos y desmenuzala con la harina. Hacé un hueco en el centro e incorporá el huevo algo batido y formá la masa con agua fría hasta que apenas se separe de las paredes del bowl. Envolvela en fi lm y conservala en la heladera. En una cacerola rehogá las cebollas a fuego bajo con 2 o 3 cdas. de aceite de oliva; cuando estén tiernas agregá los cubitos de pollo y doralos a fuego fuerte, bajá el fuego y cociná 10’ agregando agua para que quede jugoso. Cuando el pollo esté cocido retiralo del fuego, agregá la aceitunas verdes cortadas en rodajitas, las pasas de uva, la canela, el comino y el pimentón. Distribuí en 4 fuentes individuales de horno. Espolvoreá con el huevo duro picado y el perejil. Estirá la masa y cortá tiras de 1 y ½ cm de ancho y cubrí el pastel formando un enrejado. Horneá a 180°C hasta que la masa esté dorada.

Bizcochitos para el mate

Ingredientes (para 40 unidades de 3 a 4 cm de diámetro): 30 g de levadura fresca; 1/3 taza de agua tibia; 500 g de harina; 1 cda. de sal; ½ cdta. de pimienta blanca; 200 g de grasa vacuna y agua tibia (c/n). Preparación: disolvé la levadura en el agua tibia. Formá una corona con la harina y agregale la sal en los bordes. Incorporá la levadura y el agua en el centro de la corona y sumá la grasa en trocitos. Formá la masa desmenuzando la grasa y agregando más agua tibia hasta que la masa no se pegue en las manos. Amasá muy poco y estirá con un palo de amasar de un grosor de ½ cm aprox. Cortá discos de 3 a 4 cm de diámetro y colocalos en una placa enmantecada y enharinada algo separados entre sí. Tapá con un repasador y dejá leudar hasta que dupliquen su volumen. Pinchá la superfi cie de cada uno varias veces con un tenedor. Horneá a fuego mediano (180°C) hasta que estén dorados.

Cazuela de humita y calabaza

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cebolla picada; 1 diente de ajo picado; aceite de oliva (c/n); 300 g de choclo congelado; 2 tazas de salsa blanca (hecha con 2 tazas de leche, 40 g de harina, 40 g de manteca, sal, pimienta y nuez moscada rallada); 6 tajadas de calabaza hervidas y hechas puré; 3 cdas. de miel y 250 g de queso fresco cortado en cubitos. Preparación: cociná la cebolla y el ajo con un fondo de aceite de oliva, agregá la mitad de los granos de choclo procesados, pero no demasiado deshechos. Cociná 3’ revolviendo siempre. Agregá los granos de choclo enteros y cociná unos 3’ más. Fuera del fuego agregá la salsa blanca y mezclá. Distribuí la crema de choclo en las cazuelitas, cubrí con el puré de calabaza mezclado con la miel y terminá con cubitos de queso. Gratiná en horno fuerte.

Arroz con leche y canela

Ingredientes (para 6 porciones): 1 y ½ l de leche hervida y caliente; 40 g de manteca; 1 y ½ tazas de arroz carnaroli; 1 taza de vino blanco dulce; 4 a 5 cdas. de azúcar y canela en polvo para acompañar. Preparación: derretí la manteca en una sartén grande. Agregá el arroz y mezclá bien para que se cubran todos los granitos con la manteca. Sumá el vino, mezclá y dejá evaporar el alcohol. Comenzá a agregar la leche (1 litro en total) de a cucharones, revolviendo siempre y esperando que se absorba antes de agregar el siguiente cucharón. Después del tercer cucharón incorporá el azúcar. Al cabo de 18’ aprox. el arroz estará listo, al dente y cremoso. Dejalo enfriar, revolviendo de vez en cuando para que no forme una película en la superfi cie. Cuando esté frío agregale el ½ litro de leche restante para que quede cremoso, pero jugoso al mismo tiempo. Serví en vasos medianos como único postre y para una mesa dulce utilizá vasitos pequeños.

Narda para chicos

Después de dos décadas de carrera como una de las chefs más importantes del país, a Narda Lepes (44) le tocó enfrentar al comensal más exigente e importante: su hija Leia (6), fruto de su relación con el productor de cine Alejo Rébora (32). Y, antes de seguir con esta entrevista, cabe destacar que… sí, ¡su nombre fue elegido en honor al personaje de la película de La Guerra de las Galaxias! “La princesa Leia de Star Wars es un ícono cultural y es un personaje que especialmente me encanta. Soy fan de toda la saga”, confesó la cocinera del momento. Pero su pequeña hija tiene mucho más que un nombre de princesa. Es dueña de un paladar curioso, exquisito y un poco pretencioso. “Antes de ser madre yo ya venía investigando sobre la alimentación en los chicos y cómo funciona su sistema digestivo. Manejaba muy bien la práctica, pero no tenía idea de la teoría –explica entusiasmada–. Cuando nació decidí probar una nutrición consciente, sencilla y variada. Quiero formarle un buen paladar. Que no sienta que tiene que comer algunos alimentos porque le hacen bien, sino porque le gustan”. Hoy, la pequeña Leia disfruta desayunando una sopa, adora la granada, puede devorar una palta como si fueran caramelos, es fan de los fideos con manteca, la carne, el arroz y la pizza. “Pero su gran amor es el dulce de leche y los alfajores. ¡Puede comerse el paquete entero”, confiesa entre risas Narda quien, con toda su experiencia acaba de lanzar Ñam ñam, el manual para alimentar a un pequeño omnívoro, su primer libro pensado para todos aquellos padres con hijos de hasta cinco años. “Para hacerlo consulté a nutricionistas, pediatras y leí muchísimo. Pero también puse al servicio toda mi experiencia como madre. En esas páginas van a encontrar de todo: recetas, consejos, tips para armar una buena lunchera, ideas para el menú de cumpleaños y una guía para que puedan regular de la mejor forma la cantidad de sal, azúcar y grasa”, adelanta. ¿Se puede alimentar bien a un chico y no morir en el intento? Narda asegura que no sólo es posible, sino que además es una de las tareas más importantes y reconfortantes de la maternidad.

¿Hay alguna comida que no le guste a Leia? No le copa mucho el pescado, las hojas verdes crudas y no quiere saber nada con la fainá (risas). Antes no comía zapallo, pero ahora sí.

¿En tu casa hay comida chatarra? No, en casa no. Capaz hay alguna galletita, pero las más saludables que encuentre. Ella no tiene ningún alimento prohibido, come papas fritas, pancho, helado, de todo. Obvio que cada tanto vamos a comer hamburguesas afuera, pero en nuestra casa se come fresco y sano.

¿Qué lleva al colegio? Al mediodía come el menú del comedor, lo mismo que todos sus compañeros. Yo le mando algún snack que pueden ser uvas, una galletita japonesa de chocolate, tomates cherry, un pedazo de tarta o cereales. ¡Lo que haya en casa!

En un momento fuiste vegetariana, ¿te gustaría que ella lo sea? No, yo quiero que sea omnívora, pero en las proporciones correctas: poca carne, pero buena, muchos vegetales y legumbres.

¿Qué preparás para comer en sus cumpleaños? Hago bandejas chiquitas: rueditas de choclo, papas al horno, tomate cherry, galletitas de queso, galletitas dulces, chocolate cortados en cuadraditos, frutas, sandwichitos, milanesitas de queso y otras opciones, ideales para probar de todo.

¿Y la torta la hacés vos? ¡Obvio! Pero hago tortas poco convencionales para comer de la fuente y sin ensuciar (risas). Muchas están en mi libro. Generalmente agarro una canaleta de zinc con papel manteca y arriba le pongo un poco de bizcochuelo de torta, crema rosa, frutillas, arándanos, estrellitas, merengue blanco roto… ¡de todo! Lo acomodo simpático con cucharitas alrededor y listo.

¿A Leia le gusta cocinar? A veces le divierte, pero otras se aburre y se va (risas). Pero le enseñé cómo tomar los cuchillos y a cuidarse las manos. Corta súper prolijo y rompe los huevos perfectos. Está en una época en la que un día cocina, otro día canta y al otro saca fotos. A futuro la veo comiendo rico y bien, por eso quiero que aprenda a cocinarse.

¿Tu marido cocina? Hace lo que puede… Leia siempre lo burla porque se le pega todo (risas). Se las rebusca y es bueno condimentando ensaladas. La realidad es que, si estoy en casa, me ocupo yo de la comida. Ojo, no hago todo súper elaborado, pero resuelvo con lo que hay como la mayoría de las mamás.

¿De qué manera se construye el paladar de un chico? Agregando a los platos de siempre condimentos, variando las recetas, siguiendo la estacionalidad y siendo un buen ejemplo para ellos. Los chicos repiten los hábitos que ven en sus casas. Si toda la familia toma gaseosa, seguramente ellos también. El clima tiene que acompañar.

¿Cómo hacemos para que nuestros hijos coman más verduras? El ser humano es un animal de costumbres. Así como te termina gustando la gaseosa light o el whisky –que convengamos que no son nada ricos– a la larga también te termina gustando cualquier tipo de comida. Una de las claves es darle cada vegetal por separado y sin sal desde chiquitos, así aprenden a saborearlos. El cuerpo los va a recibir con bombos y platillos.

¿Es más caro preparar comida saludable? Si querés soluciones mágicas y comprás todos frascos del supermercado que dicen light, sí. Las empresas toman ventaja del mundo saludable. Pero si te inclinás por los productos de estación no tiene por qué ser caro. Para comer sano sólo es necesario ocuparse, organizarse y tomar buenas decisiones.

 

Hummus Barbie

Ingredientes: 3 remolachas medianas, bien cocidas y peladas; 1/2 taza de nueces; 1 diente de ajo picado; 1 cda. de tahine (pasta de sésamo); 1 cda. de jugo de limón; 1/4 taza aceite de oliva; 2 cdas. de agua; comino (opcional); sal y pimienta. Para acompañar: palitos de vegetales y/o grisines. Preparación: procesá las nueces hasta que se hagan polvo o arena. Agregá las remolachas cortadas groseramente y el resto de los ingredientes. Volvé a procesar todo hasta que resulte una pasta lisa. Queda de un color espectacular y es realmente sabrosa. Podés usarla para comer con arroz, en sándwich, como dip o como aderezo para pescados o pollo.

Muffins salados de berenjenas

Ingredientes: 250 ml de leche; 200 g de manteca derretida; 4 huevos; 400 g de harina; 1 cda. de polvo para hornear; 1 cda. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal y otra de pimienta; 1 cda. de azúcar rubia; 2 berenjenas cortadas en daditos; hojitas de tomillo; hojitas de orégano; 1 cdta. de cúrcuma; 1 cdta. de canela en polvo; 1 cdta. de curry en polvo; 10 tomates cherry asados al horno con hierbas o 1 cda. de pasas de uva rubias; 1 puñado de castañas de cajú picadas; 100 g de queso feta; 1 cda. de semillas de sésamo; 1cda. de semillas de girasol; aceite de oliva y sal. Preparación: para hacer la masa de muffins mezclá por un lado la leche, la manteca y los huevos. Luego, agregá el resto de los ingredientes. Para el relleno, salteá, con un poquito de sal y aceite de oliva, las berenjenas con las hierbas, la cúrcuma, la canela y el curry hasta que estén doradas. Dejalas enfriar un poco y agregalas a la mezcla anterior junto con los tomates, el queso y las castañas de cajú. Rellená los moldes de muffins y terminalos con las semillas. Cociná en el horno a 180 °C hasta que al insertar un palillo este salga limpio.

Vegetales asados

Ingredientes (para una fuente grande): 2 zanahorias (baby, redondas, amarillas); 1 papa; 1 batata grande; 1/2 calabazas; 1/4 zapallo; 1 nabito; 1 echalotte (muy picado) o cebollas; 1 diente de ajo bien picado; pimienta; 1/3 de taza aceite de oliva; tomillo; 1 pizca canela; 1/2 cda. de azúcar rubia y 1/2 vaso de jugo de naranja. Preparación: precalentá el horno a temperatura media y la fuente que vayas a usar. En un bowl poné todos los vegetales cortados más o menos del mismo tamaño (la batata y la calabaza un poco más grande que la papa y la zanahoria). Condimentá con pimienta, un chorrito de aceite de oliva, tomillo, canela, azúcar y el jugo de naranja. Poné todo en la fuente precalentada y cociná en horno medio hasta que los vegetales estén cocidos y dorados. De acuerdo al tamaño que los hayas cortado, la cocción dura entre 30’ y 45’.

Arroz con leche rosa

Ingredientes: 150 g de arroz doble Carolina; 1,5 l de leche; 200 g de azúcar; 1 rama de canela; 1 vaina de vainilla y 3 cdas. de jugo de remolacha. Preparación: remojá el arroz con la leche durante 2 o 3 horas. Esto es clave para que resulte cremoso. Agregá el azúcar, la canela y la vainilla. Cociná en una olla, a fuego fuerte, hasta que rompa hervor. Bajá el fuego a mínimo y continuá con la cocción, revolviendo de vez en cuando para evitar que se pegue, unos 15’ más. A los 10’ agregá el jugo de a poco para darle color. Una vez frío, podés agregar frutillas, frambuesas, arándanos, moras o lo que más te guste.

Después de dos décadas de carrera como una de las chefs más importantes del país, a Narda Lepes (44) le tocó enfrentar al comensal más exigente e importante: su hija Leia (6), fruto de su relación con el productor de cine Alejo Rébora (32). Y, antes de seguir con esta entrevista, cabe destacar que… sí, ¡su nombre fue elegido en honor al personaje de la película de La Guerra de las Galaxias! “La princesa Leia de Star Wars es un ícono cultural y es un personaje que especialmente me encanta. Soy fan de toda la saga”, confesó la cocinera del momento. Pero su pequeña hija tiene mucho más que un nombre de princesa. Es dueña de un paladar curioso, exquisito y un poco pretencioso. “Antes de ser madre yo ya venía investigando sobre la alimentación en los chicos y cómo funciona su sistema digestivo. Manejaba muy bien la práctica, pero no tenía idea de la teoría –explica entusiasmada–. Cuando nació decidí probar una nutrición consciente, sencilla y variada. Quiero formarle un buen paladar. Que no sienta que tiene que comer algunos alimentos porque le hacen bien, sino porque le gustan”. Hoy, la pequeña Leia disfruta desayunando una sopa, adora la granada, puede devorar una palta como si fueran caramelos, es fan de los fideos con manteca, la carne, el arroz y la pizza. “Pero su gran amor es el dulce de leche y los alfajores. ¡Puede comerse el paquete entero”, confiesa entre risas Narda quien, con toda su experiencia acaba de lanzar Ñam ñam, el manual para alimentar a un pequeño omnívoro, su primer libro pensado para todos aquellos padres con hijos de hasta cinco años. “Para hacerlo consulté a nutricionistas, pediatras y leí muchísimo. Pero también puse al servicio toda mi experiencia como madre. En esas páginas van a encontrar de todo: recetas, consejos, tips para armar una buena lunchera, ideas para el menú de cumpleaños y una guía para que puedan regular de la mejor forma la cantidad de sal, azúcar y grasa”, adelanta. ¿Se puede alimentar bien a un chico y no morir en el intento? Narda asegura que no sólo es posible, sino que además es una de las tareas más importantes y reconfortantes de la maternidad.

¿Hay alguna comida que no le guste a Leia? No le copa mucho el pescado, las hojas verdes crudas y no quiere saber nada con la fainá (risas). Antes no comía zapallo, pero ahora sí.

¿En tu casa hay comida chatarra? No, en casa no. Capaz hay alguna galletita, pero las más saludables que encuentre. Ella no tiene ningún alimento prohibido, come papas fritas, pancho, helado, de todo. Obvio que cada tanto vamos a comer hamburguesas afuera, pero en nuestra casa se come fresco y sano.

¿Qué lleva al colegio? Al mediodía come el menú del comedor, lo mismo que todos sus compañeros. Yo le mando algún snack que pueden ser uvas, una galletita japonesa de chocolate, tomates cherry, un pedazo de tarta o cereales. ¡Lo que haya en casa!

En un momento fuiste vegetariana, ¿te gustaría que ella lo sea? No, yo quiero que sea omnívora, pero en las proporciones correctas: poca carne, pero buena, muchos vegetales y legumbres.

¿Qué preparás para comer en sus cumpleaños? Hago bandejas chiquitas: rueditas de choclo, papas al horno, tomate cherry, galletitas de queso, galletitas dulces, chocolate cortados en cuadraditos, frutas, sandwichitos, milanesitas de queso y otras opciones, ideales para probar de todo.

¿Y la torta la hacés vos? ¡Obvio! Pero hago tortas poco convencionales para comer de la fuente y sin ensuciar (risas). Muchas están en mi libro. Generalmente agarro una canaleta de zinc con papel manteca y arriba le pongo un poco de bizcochuelo de torta, crema rosa, frutillas, arándanos, estrellitas, merengue blanco roto… ¡de todo! Lo acomodo simpático con cucharitas alrededor y listo.

¿A Leia le gusta cocinar? A veces le divierte, pero otras se aburre y se va (risas). Pero le enseñé cómo tomar los cuchillos y a cuidarse las manos. Corta súper prolijo y rompe los huevos perfectos. Está en una época en la que un día cocina, otro día canta y al otro saca fotos. A futuro la veo comiendo rico y bien, por eso quiero que aprenda a cocinarse.

¿Tu marido cocina? Hace lo que puede… Leia siempre lo burla porque se le pega todo (risas). Se las rebusca y es bueno condimentando ensaladas. La realidad es que, si estoy en casa, me ocupo yo de la comida. Ojo, no hago todo súper elaborado, pero resuelvo con lo que hay como la mayoría de las mamás.

¿De qué manera se construye el paladar de un chico? Agregando a los platos de siempre condimentos, variando las recetas, siguiendo la estacionalidad y siendo un buen ejemplo para ellos. Los chicos repiten los hábitos que ven en sus casas. Si toda la familia toma gaseosa, seguramente ellos también. El clima tiene que acompañar.

¿Cómo hacemos para que nuestros hijos coman más verduras? El ser humano es un animal de costumbres. Así como te termina gustando la gaseosa light o el whisky –que convengamos que no son nada ricos– a la larga también te termina gustando cualquier tipo de comida. Una de las claves es darle cada vegetal por separado y sin sal desde chiquitos, así aprenden a saborearlos. El cuerpo los va a recibir con bombos y platillos.

¿Es más caro preparar comida saludable? Si querés soluciones mágicas y comprás todos frascos del supermercado que dicen light, sí. Las empresas toman ventaja del mundo saludable. Pero si te inclinás por los productos de estación no tiene por qué ser caro. Para comer sano sólo es necesario ocuparse, organizarse y tomar buenas decisiones.

 

Hummus Barbie

Ingredientes: 3 remolachas medianas, bien cocidas y peladas; 1/2 taza de nueces; 1 diente de ajo picado; 1 cda. de tahine (pasta de sésamo); 1 cda. de jugo de limón; 1/4 taza aceite de oliva; 2 cdas. de agua; comino (opcional); sal y pimienta. Para acompañar: palitos de vegetales y/o grisines. Preparación: procesá las nueces hasta que se hagan polvo o arena. Agregá las remolachas cortadas groseramente y el resto de los ingredientes. Volvé a procesar todo hasta que resulte una pasta lisa. Queda de un color espectacular y es realmente sabrosa. Podés usarla para comer con arroz, en sándwich, como dip o como aderezo para pescados o pollo.

Muffins salados de berenjenas

Ingredientes: 250 ml de leche; 200 g de manteca derretida; 4 huevos; 400 g de harina; 1 cda. de polvo para hornear; 1 cda. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal y otra de pimienta; 1 cda. de azúcar rubia; 2 berenjenas cortadas en daditos; hojitas de tomillo; hojitas de orégano; 1 cdta. de cúrcuma; 1 cdta. de canela en polvo; 1 cdta. de curry en polvo; 10 tomates cherry asados al horno con hierbas o 1 cda. de pasas de uva rubias; 1 puñado de castañas de cajú picadas; 100 g de queso feta; 1 cda. de semillas de sésamo; 1cda. de semillas de girasol; aceite de oliva y sal. Preparación: para hacer la masa de muffins mezclá por un lado la leche, la manteca y los huevos. Luego, agregá el resto de los ingredientes. Para el relleno, salteá, con un poquito de sal y aceite de oliva, las berenjenas con las hierbas, la cúrcuma, la canela y el curry hasta que estén doradas. Dejalas enfriar un poco y agregalas a la mezcla anterior junto con los tomates, el queso y las castañas de cajú. Rellená los moldes de muffins y terminalos con las semillas. Cociná en el horno a 180 °C hasta que al insertar un palillo este salga limpio.

Vegetales asados

Ingredientes (para una fuente grande): 2 zanahorias (baby, redondas, amarillas); 1 papa; 1 batata grande; 1/2 calabazas; 1/4 zapallo; 1 nabito; 1 echalotte (muy picado) o cebollas; 1 diente de ajo bien picado; pimienta; 1/3 de taza aceite de oliva; tomillo; 1 pizca canela; 1/2 cda. de azúcar rubia y 1/2 vaso de jugo de naranja. Preparación: precalentá el horno a temperatura media y la fuente que vayas a usar. En un bowl poné todos los vegetales cortados más o menos del mismo tamaño (la batata y la calabaza un poco más grande que la papa y la zanahoria). Condimentá con pimienta, un chorrito de aceite de oliva, tomillo, canela, azúcar y el jugo de naranja. Poné todo en la fuente precalentada y cociná en horno medio hasta que los vegetales estén cocidos y dorados. De acuerdo al tamaño que los hayas cortado, la cocción dura entre 30’ y 45’.

Arroz con leche rosa

Ingredientes: 150 g de arroz doble Carolina; 1,5 l de leche; 200 g de azúcar; 1 rama de canela; 1 vaina de vainilla y 3 cdas. de jugo de remolacha. Preparación: remojá el arroz con la leche durante 2 o 3 horas. Esto es clave para que resulte cremoso. Agregá el azúcar, la canela y la vainilla. Cociná en una olla, a fuego fuerte, hasta que rompa hervor. Bajá el fuego a mínimo y continuá con la cocción, revolviendo de vez en cuando para evitar que se pegue, unos 15’ más. A los 10’ agregá el jugo de a poco para darle color. Una vez frío, podés agregar frutillas, frambuesas, arándanos, moras o lo que más te guste.

Recetas con especias

Kebabs de pollo especiado

Ingredientes (para 4 porciones): 3 supremas; palitos de brochette; aceite de oliva (c/n); 2 dientes de ajo picados; 1 cdta. de comino en polvo; 1 cdta. de jengibre molido; . cdta. de cúrcuma; . cdta. de coriandro molido y sal. Para la salsa de durazno agridulce: 1 cebolla picada y dorada en oliva; 1 frasco de mermelada de duraznos y 2 cdas. de mostaza. Preparación: cortá las supremas en fetas y luego en tiras. Pinchalas en palitos de brochette como si los cosieras. Mezclá 2 cdas. de aceite de oliva con el ajo, el comino, el jengibre, la cúrcuma, el coriandro y la sal. Pincelá los kebabs y dejá marinar 1 hora. Doralos en una sartén con aceite de oliva o cocinalos al horno. Para la salsa de durazno: mezclá todos los ingredientes y cocinalos 2’. Se conserva en la heladera hasta una semana.

Cada vez más lugares venden especias. Dietéticas, tiendas delis y, por supuesto, en el Barrio Chino. Vienen sueltas o envasadas.

Rolls con vegetales y masala

Ingredientes (para 4 porciones): masala: 25 g de ají molido; 10 g de pimienta negra; 60 g de semillas de comino; 75 g de semillas de coriandro; 10 g de cúrcuma; 10 g de jengibre; 4 clavos de olor; 1 palito chico de canela y 3 semillas de cardamomo. Para los rolls: 1 cebolla cortada en juliana; 2 puerros en rodajitas; 2 zanahorias cortadas en cubitos; 2 zucchinis en cubos; 2 tomates en cubos; 2 cdas. de perejil picado; 2 cdas. de masala y 8 tortillas de harina de trigo. Preparación: para el masala: mezclá todos los ingredientes, molelos en un molinillo de café y guardá en un frasco con buen cierre. Por otra parte, rehogá la cebolla y los puerros en 2 cdas. de aceite. Agregá las zanahorias y 2 cdas. de agua, cociná a fuego bajo hasta que estén tiernas. Incorporá los zucchinis y cociná hasta que cambien de color. Por último, agregá los tomates, el perejil y el masala. Cociná de 3 a 4’. Reservá. Tostá las tortillas y mantenelas envueltas en un repasador para que queden tiernas y tibias. Armá los rolls con la preparación y sujetalos con hilo de algodón.

 

El masala en una variedad de curry que se puede preparar en casa y freezar. Conservalo en frascos oscuros para que la luz no lo perjudique.

 

Papas rústicas con especias y dip de albahaca

Ingredientes (para 4 porciones): 2 papas grandes; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cdtas. de sal; 1 cdta. de comino molido; 1 cdta. de ají molido; 1 cdta. de páprika y 1 cdta. de pimienta negra molida. Para el dip: 1 ramo chico de albahaca fresca; 1 cda. de jugo de limón; . taza de aceite; 200 g de queso crema, sal y pimienta. Preparación: cortá las papas con piel en tiras, colocalas en un bowl y agregá el aceite, sal y especias. Mezclá y dorá en el horno a 180°C hasta que esté crocante, alrededor de 10 a 15’ de cada lado. Para el dip separá las hojas de albahaca, colocalas en un bowl , agregale el jugo de limón y½ taza de agua caliente. Dejá reposar 5’, escurrí y pasá por una procesadora de mano junto con el aceite. Se puede colar y usar solo el aceite o usarlo tal cual con las hojas trituradas. Mezclá con el queso crema, sal y pimienta y serví con las papas. 

Carrot cake 

Ingredientes (para 16 cuadrados): 1 y . tazas de aceite de maíz; 2 tazas de azúcar; 4 huevos grandes; 1 cda. de canela en polvo; . cdta. de jengibre en polvo; . cdta. de clavo de olor molido; 1 cdta. de sal; 2 tazas de harina común; 4 cdtas. de polvo de hornear; 3 tazas de zanahorias ralladas finito; 1 y . tazas de nueces picadas; 1 taza de pasas rubias sin semilla; azúcar impalpable para espolvorear y 1 molde de 20 por 30 cm aceitado con aceite de maíz. Preparación: en un bowl grande batí el aceite, el azúcar, los huevos, la sal y las especias. Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y las zanahorias, las nueces y las pasas. Volcá en el molde preparado. Horneá a 180°C, de 35 a 40’. Retirá del horno, colocá sobre una rejilla y desmoldá a los 15’. Dejá enfriar, cortá en cuadrados y espolvoreá con azúcar impalpable.

Kebabs de pollo especiado

Ingredientes (para 4 porciones): 3 supremas; palitos de brochette; aceite de oliva (c/n); 2 dientes de ajo picados; 1 cdta. de comino en polvo; 1 cdta. de jengibre molido; . cdta. de cúrcuma; . cdta. de coriandro molido y sal. Para la salsa de durazno agridulce: 1 cebolla picada y dorada en oliva; 1 frasco de mermelada de duraznos y 2 cdas. de mostaza. Preparación: cortá las supremas en fetas y luego en tiras. Pinchalas en palitos de brochette como si los cosieras. Mezclá 2 cdas. de aceite de oliva con el ajo, el comino, el jengibre, la cúrcuma, el coriandro y la sal. Pincelá los kebabs y dejá marinar 1 hora. Doralos en una sartén con aceite de oliva o cocinalos al horno. Para la salsa de durazno: mezclá todos los ingredientes y cocinalos 2’. Se conserva en la heladera hasta una semana.

Cada vez más lugares venden especias. Dietéticas, tiendas delis y, por supuesto, en el Barrio Chino. Vienen sueltas o envasadas.

Rolls con vegetales y masala

Ingredientes (para 4 porciones): masala: 25 g de ají molido; 10 g de pimienta negra; 60 g de semillas de comino; 75 g de semillas de coriandro; 10 g de cúrcuma; 10 g de jengibre; 4 clavos de olor; 1 palito chico de canela y 3 semillas de cardamomo. Para los rolls: 1 cebolla cortada en juliana; 2 puerros en rodajitas; 2 zanahorias cortadas en cubitos; 2 zucchinis en cubos; 2 tomates en cubos; 2 cdas. de perejil picado; 2 cdas. de masala y 8 tortillas de harina de trigo. Preparación: para el masala: mezclá todos los ingredientes, molelos en un molinillo de café y guardá en un frasco con buen cierre. Por otra parte, rehogá la cebolla y los puerros en 2 cdas. de aceite. Agregá las zanahorias y 2 cdas. de agua, cociná a fuego bajo hasta que estén tiernas. Incorporá los zucchinis y cociná hasta que cambien de color. Por último, agregá los tomates, el perejil y el masala. Cociná de 3 a 4’. Reservá. Tostá las tortillas y mantenelas envueltas en un repasador para que queden tiernas y tibias. Armá los rolls con la preparación y sujetalos con hilo de algodón.

 

El masala en una variedad de curry que se puede preparar en casa y freezar. Conservalo en frascos oscuros para que la luz no lo perjudique.

 

Papas rústicas con especias y dip de albahaca

Ingredientes (para 4 porciones): 2 papas grandes; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cdtas. de sal; 1 cdta. de comino molido; 1 cdta. de ají molido; 1 cdta. de páprika y 1 cdta. de pimienta negra molida. Para el dip: 1 ramo chico de albahaca fresca; 1 cda. de jugo de limón; . taza de aceite; 200 g de queso crema, sal y pimienta. Preparación: cortá las papas con piel en tiras, colocalas en un bowl y agregá el aceite, sal y especias. Mezclá y dorá en el horno a 180°C hasta que esté crocante, alrededor de 10 a 15’ de cada lado. Para el dip separá las hojas de albahaca, colocalas en un bowl , agregale el jugo de limón y½ taza de agua caliente. Dejá reposar 5’, escurrí y pasá por una procesadora de mano junto con el aceite. Se puede colar y usar solo el aceite o usarlo tal cual con las hojas trituradas. Mezclá con el queso crema, sal y pimienta y serví con las papas. 

Carrot cake 

Ingredientes (para 16 cuadrados): 1 y . tazas de aceite de maíz; 2 tazas de azúcar; 4 huevos grandes; 1 cda. de canela en polvo; . cdta. de jengibre en polvo; . cdta. de clavo de olor molido; 1 cdta. de sal; 2 tazas de harina común; 4 cdtas. de polvo de hornear; 3 tazas de zanahorias ralladas finito; 1 y . tazas de nueces picadas; 1 taza de pasas rubias sin semilla; azúcar impalpable para espolvorear y 1 molde de 20 por 30 cm aceitado con aceite de maíz. Preparación: en un bowl grande batí el aceite, el azúcar, los huevos, la sal y las especias. Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y las zanahorias, las nueces y las pasas. Volcá en el molde preparado. Horneá a 180°C, de 35 a 40’. Retirá del horno, colocá sobre una rejilla y desmoldá a los 15’. Dejá enfriar, cortá en cuadrados y espolvoreá con azúcar impalpable.

Tour gastronómico en Flores

 

“¿Dónde puedo ir a comer?” La respuesta no siempre tiene que ser lo convencional. En Buenos Aires hay un mundo de propuestas fuera de los polos gastronómicos tradicionales como Palermo, Las Cañitas o Puerto Madero. Recorrimos el circuito Flores, Floresta y te presentamos algunas joyitas para que agendes y puedas sorprender en la próxima salida. Hasta aquí llegan los gourmands guiados por el boca a boca.

Una vez que te animás a adentrarte más allá del caos de autos, los percheros y las vidrieras, podés llegar a la calle Campana y dar con Dew Blanc. Se trata de una cafetería con la estética palermitana para hacer un alto y picar cosas ricas. Podés recargar energía con un café con leche illy (más un waffle, french toast o bagel con queso y mermelada, $ 120) o bien almorzar. Hay ensaladas, wok y la apuesta sube con platos como su lomo con brie ($ 230). ¿Algo más al paso? Elegí alguno de sus sándwiches (de langostinos, de pollo o de salmón ahumado) que arman con el distintivo pan de la panadería L’épi. ¿Quéres postre? Affogato –con helado Freddo– es una buena opción al terminar. Abre especialmente a las 6 a.m.

Parte del encanto de la zona son los pasajes. Por eso los bares y restaurantes incluyen mapas al reverso de sus tarjetas. Así lográs llegar al Pasaje Ruperto Godoy (entre Felipe Vallese y Páez), y caminarlo te genera varias sorpresas. Como la coqueta pastelería Pan Moa. Para pasar horas té en mano y con alguna cosita rica entre la que se delata el toque delicado del cercano barrio coreano. Para probar su mousse de té Earl Grey con damasco y bizcochuelo de aceite de oliva. Justo enfrente, una puerta tipo casa esconde 758 Dinner & Bar. ¿Qué hay adentro? Un mix entre terraza mendocina y el estilo ecléctico que solía tener el bar palermitano Acabar ya que en 758 cada ambiente tiene su look.

A pocos metros se ubica el restaurante chino Chinese Fine Dinning Chung (Ruperto Godoy 731) donde se sirven deliciosos platos típicos. Sólo llegan los que saben. ¿Un poco más de rock’n’roll? En diagonal acaban de reformar Höut Bar, para ir por cócteles y cervezas hasta bien entrada la noche.

ORIENTE EXPRESS. Muchos llegan a Flores y Floresta atraídos por el barrio coreano y el boom que hoy genera su cocina. Entre tantas opciones, vale la pena agendar. Tenés a Yugane, donde cada vez se ven más caras fuera de la colectividad y es ideal para su fachada podrías pensar que es un local cerrado. Una vez adentro, la magia da inicio. La metodología es así: te sentás y, como en un baile sincronizado, te van llegando variados platitos. Por cada mesa hay una cocina (justo debajo del extractor) para que prepares vos misma tu proteína (cerdo, marisco, carne). Para ir en grupo, comer mucho, variado, sabroso y disfrutar. El precio por persona es fijo y las bebidas (de litro) se cobran por separado. Si lo tuyo es un estilo más moderno, Kyopo tiene una onda cosmopolita. Podés elegir entre un menú atractivo a la carta, como su Burger Veggy, una sopa pho, pad thai o sus Kimchi Fries (papas fritas con kimchi , pulled pork, cebolla, queso, aderezo de cilantro, Sriracha). Y, como cada vez son más los que se dejan seducir por el paladar coreano, hace un mes abrió sus puertas Mr. Ho. Podés comer sola y al paso en la barra o bien en grupos en sus coloridas mesas (tienen más espacio en el primer piso). Sabores intensos y nuevas propuestas para tentarse y conocer en una zona en constante crecimiento.

 

“¿Dónde puedo ir a comer?” La respuesta no siempre tiene que ser lo convencional. En Buenos Aires hay un mundo de propuestas fuera de los polos gastronómicos tradicionales como Palermo, Las Cañitas o Puerto Madero. Recorrimos el circuito Flores, Floresta y te presentamos algunas joyitas para que agendes y puedas sorprender en la próxima salida. Hasta aquí llegan los gourmands guiados por el boca a boca.

Una vez que te animás a adentrarte más allá del caos de autos, los percheros y las vidrieras, podés llegar a la calle Campana y dar con Dew Blanc. Se trata de una cafetería con la estética palermitana para hacer un alto y picar cosas ricas. Podés recargar energía con un café con leche illy (más un waffle, french toast o bagel con queso y mermelada, $ 120) o bien almorzar. Hay ensaladas, wok y la apuesta sube con platos como su lomo con brie ($ 230). ¿Algo más al paso? Elegí alguno de sus sándwiches (de langostinos, de pollo o de salmón ahumado) que arman con el distintivo pan de la panadería L’épi. ¿Quéres postre? Affogato –con helado Freddo– es una buena opción al terminar. Abre especialmente a las 6 a.m.

Parte del encanto de la zona son los pasajes. Por eso los bares y restaurantes incluyen mapas al reverso de sus tarjetas. Así lográs llegar al Pasaje Ruperto Godoy (entre Felipe Vallese y Páez), y caminarlo te genera varias sorpresas. Como la coqueta pastelería Pan Moa. Para pasar horas té en mano y con alguna cosita rica entre la que se delata el toque delicado del cercano barrio coreano. Para probar su mousse de té Earl Grey con damasco y bizcochuelo de aceite de oliva. Justo enfrente, una puerta tipo casa esconde 758 Dinner & Bar. ¿Qué hay adentro? Un mix entre terraza mendocina y el estilo ecléctico que solía tener el bar palermitano Acabar ya que en 758 cada ambiente tiene su look.

A pocos metros se ubica el restaurante chino Chinese Fine Dinning Chung (Ruperto Godoy 731) donde se sirven deliciosos platos típicos. Sólo llegan los que saben. ¿Un poco más de rock’n’roll? En diagonal acaban de reformar Höut Bar, para ir por cócteles y cervezas hasta bien entrada la noche.

ORIENTE EXPRESS. Muchos llegan a Flores y Floresta atraídos por el barrio coreano y el boom que hoy genera su cocina. Entre tantas opciones, vale la pena agendar. Tenés a Yugane, donde cada vez se ven más caras fuera de la colectividad y es ideal para su fachada podrías pensar que es un local cerrado. Una vez adentro, la magia da inicio. La metodología es así: te sentás y, como en un baile sincronizado, te van llegando variados platitos. Por cada mesa hay una cocina (justo debajo del extractor) para que prepares vos misma tu proteína (cerdo, marisco, carne). Para ir en grupo, comer mucho, variado, sabroso y disfrutar. El precio por persona es fijo y las bebidas (de litro) se cobran por separado. Si lo tuyo es un estilo más moderno, Kyopo tiene una onda cosmopolita. Podés elegir entre un menú atractivo a la carta, como su Burger Veggy, una sopa pho, pad thai o sus Kimchi Fries (papas fritas con kimchi , pulled pork, cebolla, queso, aderezo de cilantro, Sriracha). Y, como cada vez son más los que se dejan seducir por el paladar coreano, hace un mes abrió sus puertas Mr. Ho. Podés comer sola y al paso en la barra o bien en grupos en sus coloridas mesas (tienen más espacio en el primer piso). Sabores intensos y nuevas propuestas para tentarse y conocer en una zona en constante crecimiento.