La niña secuestrada por su padre y hallada en Indonesia de vuelta en casa : “Hoy estamos felices y unidas para siempre”

Alum Langone Ávalos estaba desaparecida desde junio del año pasado. Su papá la había retirado del colegio y se fue con ella al Sudeste Asiático, donde estuvieron prófugos durante ocho meses. Después de una intensa búsqueda, Elizabeth, su mamá, logró dar con ellos y ya se encuentran en la Argentina.

La foto del reencuentro entre Elizabeth y Alum, tras ocho meses sin verse.
La foto del reencuentro entre Elizabeth y Alum, tras ocho meses sin verse.

La mañana del lunes 5 de junio, Elizabeth Ávalos (27) dejó a la pequeña Alum (7) en el colegio República Oriental del Uruguay, en el barrio de Flores, con la idea de ir a buscarla más tarde. Pero esa fue la última vez que la vio.

Un rato después, el padre de Alum, Jorge Gabriel Langone (41), la retiró de la escuela sin autorización de su mamá. Según cuentan los testigos, ella lloraba y no quería irse, pero eso no le impidió que se la llevara con la idea de no devolverla nunca más. “Esto se sabía que iba a pasar. Él hizo esto en otras ocasiones, pero dentro del país. Y siempre, tarde o temprano, terminaba volviendo. Todas las veces lo denuncié, pero él apagaba el celular y se lo tragaba la tierra, hasta que se le ocurría traerla de vuelta”, contó resignada Elizabeth, quien, durante ocho desesperantes y eternos meses, buscó a su hija por cielo y tierra.

La pequeña de siete años posando para la cámara de su tía Daiana. “Me encanta sacarle fotos, maquillarla y jugar con ella”, nos dijo.
La pequeña de siete años posando para la cámara de su tía Daiana. “Me encanta sacarle fotos, maquillarla y jugar con ella”, nos dijo.

La imagen con la carita y los datos de Alum Langone Ávalos recorrieron el mundo en la lista de Missing Children Internacional y de la Interpol. Sin embargo, fue esta mujer de apenas 27 años la que se puso la búsqueda al hombro, salió a dar notas, armó una campaña en redes sociales y hasta viajó a Asia para ir pueblo por pueblo tras las pistas que la conducirían a su hija.

Fue clave el llamado inesperado de un hombre –del cual no trascendió su identidad– que aseguró haberlos visto en un hotel ubicado en una aldea profunda y selvática en la Isla de Célebes llamada Sulawesi, en Indonesia.

Finalmente, el pasado martes 7 de febrero, la policía de Indonesia encontró a Alum, Jorge y su pareja (la bailarina Candela Gutiérrez, de 35 años) almorzando en la zona. “No ejercieron resistencia ni intentaron seguir huyendo. Su caso está a disposición de la Justicia indonesia, que busca expulsarlo del país y deportarlo a la Argentina”, aseguraron fuentes oficiales.

Al día siguiente sucedió el tan esperado encuentro entre esta madre e hija, separadas por 15.663 kilómetros de distancia y casi 20 horas de avión.

#PARA TI - CASO ALUM - news - 8 - ALBUM FAMILIAR - 20180216
“Es inexplicable la sensación, no encuentro palabras para expresarlo, una madre o un padre pueden imaginarlo, la sensación es que te falta oxígeno.” Elizabeth Ávalos

EL REENCUENTRO MÁS DULCE.No me alcanzan las palabras y la emoción para expresar lo que siento. No sólo por estar con mi hija al fin, sino además por el amor y apoyo inmenso que recibí de todos ustedes durante estos durísimos 8 meses. Gracias infinitas. Estaré más que agradecida por el resto de mi vida. Alum está muy pero muy feliz y no se despega ni un segundo de mí. Ese gatito que ven en la foto (N. de la R.: un muñeco de peluche que aparece en la imagen de apertura de la nota) se lo compré para el reencuentro, para que se acuerde del nuestro real que nos espera en casa y ella le puso de nombre: LIBERTAD CON MAMITA. Gracias a mi familia, mis abogados, mis amigos, mis superiores, mis compañeros de trabajo, a las millones de personas que difundieron por las redes sociales, a quienes me dieron cada dato que tenían sobre mi hija, a los medios y periodistas que informaron, y tengo que destacar el incansable trabajo de la Cancillería argentina, las embajadas de Malasia e Indonesia y a la policía local, que actuó a la velocidad de la luz y gracias a todo esto hoy estamos juntas, felices y unidas para siempre. ¡¡¡Gracias!!!”. Ese fue el mensaje de profundo agradecimiento, alegría y emoción que dejó Elizabeth en “Alum te buscamos”, el grupo de Facebook que creó ni bien supo que su expareja había raptado a la hija que tienen en común.

Si bien ahora tiene apagado el celular y no volvió a hablar con la prensa, no quiso dejar de reconocer a toda la gente de las redes sociales que se solidarizó y aportó datos para que hoy estuvieran unidas nuevamente.

DE VUELTA EN CASA.  Desde el lunes madre e hija, ya se encuentran en la Argentina, recuperando el tiempo perdido. “Por lo que pudimos ver en las fotos, parece que pegó un estirón y está mucho más grande. ¡Pensar que se fue con seis años y ahora vuelve con siete! Ella es una personita que siempre deja una huella por donde va, es muy especial e inteligente”, confesó en exclusiva Daiana (21), tía materna de Alum.

Mientras espera a que lleguen su hermana y sobrina, asegura que estos últimos ocho meses fueron una verdadera pesadilla que, esperan, quede en el pasado: “fue una tortura, la extrañamos demasiado y teníamos miedo de no volver a verla. Obviamente, si su padre fue capaz de llevársela todo este tiempo, quiere decir que no tenía intenciones de devolvérnosla. No supimos nada de ellos”.

Una de las últimas postales familiares antes de que se la llevaran: con el abuelo César, la madre y las tías.
Una de las últimas postales familiares antes de que se la llevaran: con el abuelo César, la madre y las tías.

UN SECUESTRO ANUNCIADO. Jorge y Elizabeth se conocieron en un viaje en Bariloche, donde comenzó el amor. Él, conocido como Gito o Dalam, era músico de reggae, sabía hablar varios idiomas y soñaba con recorrer el mundo. Ella, también de espíritu libre, le siguió el ritmo hasta que quedó embarazada y quiso darle una vida más ordenada a su hija.

“Se separaron cuando Alum tenía dos años. Mi hermana quería que fuera una nena normal, que fuera al colegio y tuviera amigas de su edad. Pero el padre no estaba de acuerdo con mandarla a una escuela y quería enseñarle en su casa –explicó Dai sobre el comienzo de los problemas–. No sé si su idea era separarla de su madre… Pero su sueño era viajar por el mundo con su hija. Elizabeth le daba permiso para viajar, siempre y cuando no faltara a clases, pero él tenía una obsesión con la nena”. El conflicto recrudeció cuando Elizabeth acudió a la Justicia para pedir un régimen de visitas, el cual nunca cumplió.

#PARA TI - CASO ALUM - news - 2 - ALBUM FAMILIAR - 20180216
Mucho más alta que hace ocho meses atrás, Alum posa abrazada a su madre, quien la fue a buscar hasta Indonesia.

“Cuando se la llevaba, se escondían en casas de sus amigos o en el country de los padres de Jorge, en La Martona. También, una vez se llevó a Alum de la puerta de mi casa. La agarró con fuerza, la subió a la bicicleta y se fue”, afirmó Elizabeth.

 Se presume que habrían salido del país ilegalmente por la frontera de Bolivia para dirigirse hacia Asia

Sin embargo, nadie se imaginó que sería capaz de ir tan lejos. En su último intento por arrebatarle a Alum para siempre a su madre, Jorge la retiró del colegio y emprendió con ella un viaje hasta la otra punta del mundo junto a su pareja. Se presume que habrían salido del país ilegalmente por la frontera de Bolivia para dirigirse hacia Asia.

CÓMO LLEGARON A INDONESIA. Según explicó el director general de Asuntos Consulares, Luis María Sobrón, “es probable que Langone haya viajado a Malasia y a Indonesia porque ninguno de los países reconoce el convenio sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores. Es decir: no están obligados a devolver a un menor a petición de un juez de otro Estado”.

Si bien aún se está investigando cómo se llevó a cabo la fuga y si hubo cómplices, hasta el momento, el padre de Jorge permanece detenido en su casa de Flores con pulsera electrónica, acusado de haberlo ayudado a escapar con la menor.

En medio de la búsqueda desesperada, Ávalos pidió permiso en su trabajo, el Centro Cultural Kirchner (donde se desempeña como asistente al público), y viajó para seguir la pista que la acercaba más a su hija. “Es inexplicable la sensación, no encuentro palabras para expresarlo, una madre o un padre pueden imaginarlo, la sensación es que te falta oxígeno”, declaró eufórica cuando aún no sabía si algún día volvería a ver a su única hija.

A poco de volver a su casa en Argentina, Elizabeth vuelve a respirar con normalidad y sueña con recuperar el tiempo perdido. Sin dudas, ya nada volverá a ser lo mismo y habrá un largo camino por recorrer para sanar las heridas… Pero a partir de ahora, Alum se prepara para retornar al colegio y disfrutar de su familia. Una pesadilla con final feliz.

Una de las imágenes que recorrieron el mundo con la cara de la menor, de su padre, Jorge, y la novia, Candela Gutiérrez. Habrían escapado por la frontera de Bolivia para luego viajar hasta Indonesia. Se cree que se manejaron con nombres falsos, sin celulares ni e-mails.
Una de las imágenes que recorrieron el mundo con la cara de la menor, de su padre, Jorge, y la novia, Candela Gutiérrez. Habrían escapado por la frontera de Bolivia para luego viajar hasta Indonesia. Se cree que se manejaron con nombres falsos, sin celulares ni e-mails.

TRES CASOS POR SEMANAHoy ocupa sus días en ayudar a otras madres y padres a recuperar el contacto con sus hijos, sin embargo, primero Gabriela Arias Uriburu, actualmente directora de la Fundación Niños Unidos, tuvo que vivirlo en carne propia. Su calvario comenzó el 10 de diciembre de 1997, cuando su exmarido, Imad Shaban, se llevó a sus hijos a su país natal, Jordania.

En ese entonces, Karim tenía cinco años, Zahira cuatro y Sharif, un año y ocho meses. “Fue haber muerto en vida. Desde ese momento estuve en shock y mi prioridad fue recuperar a mis hijos. En ese tiempo necesité que mi familia y amigos me ayudaran con todo: desde juntar dinero para afrontar el proceso hasta que me hicieran las compras del supermercado”, explica la argentina que logró reencontrarse con sus hijos y se convirtió en un referente para todos los que pasan por situaciones similares, “Lamentablemente, los padres no podemos tomar ninguna medida para prevenir que esto suceda y tampoco existen políticas de Estado. Desde nuestra ONG presentamos ante UNICEF y el Gobierno un proyecto para que las escuelas actúen como centro de mediación entre las mamás y papás que pelean por la custodia de sus hijos, pero nunca prosperó”, reclama Arias Uriburu.

Y asegura: “por semana recibimos al menos tres casos parecidos al de Alum o al mío. Mi consejo es tratar de no judicializar el tema ni generar más guerra. Lo ideal es contratar un abogado de familia especializado en derecho internacional que intente dialogar con la otra parte para llegar a un acuerdo de paz. Al final del camino, aprendemos que tanto la mamá como el papá son importantes para nuestros hijos”. Para más información: www.foundchild.org.ar o foundchild@foundchild.org.ar.

Texto: AGUSTINA D’ANDRAIA (adandraia@atlantida.com.ar) Fotos: ÁLBUM FAMILIA ÁVALOS

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La foto del reencuentro entre Elizabeth y Alum, tras ocho meses sin verse.
La foto del reencuentro entre Elizabeth y Alum, tras ocho meses sin verse.

La mañana del lunes 5 de junio, Elizabeth Ávalos (27) dejó a la pequeña Alum (7) en el colegio República Oriental del Uruguay, en el barrio de Flores, con la idea de ir a buscarla más tarde. Pero esa fue la última vez que la vio.

Un rato después, el padre de Alum, Jorge Gabriel Langone (41), la retiró de la escuela sin autorización de su mamá. Según cuentan los testigos, ella lloraba y no quería irse, pero eso no le impidió que se la llevara con la idea de no devolverla nunca más. “Esto se sabía que iba a pasar. Él hizo esto en otras ocasiones, pero dentro del país. Y siempre, tarde o temprano, terminaba volviendo. Todas las veces lo denuncié, pero él apagaba el celular y se lo tragaba la tierra, hasta que se le ocurría traerla de vuelta”, contó resignada Elizabeth, quien, durante ocho desesperantes y eternos meses, buscó a su hija por cielo y tierra.

La pequeña de siete años posando para la cámara de su tía Daiana. “Me encanta sacarle fotos, maquillarla y jugar con ella”, nos dijo.
La pequeña de siete años posando para la cámara de su tía Daiana. “Me encanta sacarle fotos, maquillarla y jugar con ella”, nos dijo.

La imagen con la carita y los datos de Alum Langone Ávalos recorrieron el mundo en la lista de Missing Children Internacional y de la Interpol. Sin embargo, fue esta mujer de apenas 27 años la que se puso la búsqueda al hombro, salió a dar notas, armó una campaña en redes sociales y hasta viajó a Asia para ir pueblo por pueblo tras las pistas que la conducirían a su hija.

Fue clave el llamado inesperado de un hombre –del cual no trascendió su identidad– que aseguró haberlos visto en un hotel ubicado en una aldea profunda y selvática en la Isla de Célebes llamada Sulawesi, en Indonesia.

Finalmente, el pasado martes 7 de febrero, la policía de Indonesia encontró a Alum, Jorge y su pareja (la bailarina Candela Gutiérrez, de 35 años) almorzando en la zona. “No ejercieron resistencia ni intentaron seguir huyendo. Su caso está a disposición de la Justicia indonesia, que busca expulsarlo del país y deportarlo a la Argentina”, aseguraron fuentes oficiales.

Al día siguiente sucedió el tan esperado encuentro entre esta madre e hija, separadas por 15.663 kilómetros de distancia y casi 20 horas de avión.

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“Es inexplicable la sensación, no encuentro palabras para expresarlo, una madre o un padre pueden imaginarlo, la sensación es que te falta oxígeno.” Elizabeth Ávalos

EL REENCUENTRO MÁS DULCE.No me alcanzan las palabras y la emoción para expresar lo que siento. No sólo por estar con mi hija al fin, sino además por el amor y apoyo inmenso que recibí de todos ustedes durante estos durísimos 8 meses. Gracias infinitas. Estaré más que agradecida por el resto de mi vida. Alum está muy pero muy feliz y no se despega ni un segundo de mí. Ese gatito que ven en la foto (N. de la R.: un muñeco de peluche que aparece en la imagen de apertura de la nota) se lo compré para el reencuentro, para que se acuerde del nuestro real que nos espera en casa y ella le puso de nombre: LIBERTAD CON MAMITA. Gracias a mi familia, mis abogados, mis amigos, mis superiores, mis compañeros de trabajo, a las millones de personas que difundieron por las redes sociales, a quienes me dieron cada dato que tenían sobre mi hija, a los medios y periodistas que informaron, y tengo que destacar el incansable trabajo de la Cancillería argentina, las embajadas de Malasia e Indonesia y a la policía local, que actuó a la velocidad de la luz y gracias a todo esto hoy estamos juntas, felices y unidas para siempre. ¡¡¡Gracias!!!”. Ese fue el mensaje de profundo agradecimiento, alegría y emoción que dejó Elizabeth en “Alum te buscamos”, el grupo de Facebook que creó ni bien supo que su expareja había raptado a la hija que tienen en común.

Si bien ahora tiene apagado el celular y no volvió a hablar con la prensa, no quiso dejar de reconocer a toda la gente de las redes sociales que se solidarizó y aportó datos para que hoy estuvieran unidas nuevamente.

DE VUELTA EN CASA.  Desde el lunes madre e hija, ya se encuentran en la Argentina, recuperando el tiempo perdido. “Por lo que pudimos ver en las fotos, parece que pegó un estirón y está mucho más grande. ¡Pensar que se fue con seis años y ahora vuelve con siete! Ella es una personita que siempre deja una huella por donde va, es muy especial e inteligente”, confesó en exclusiva Daiana (21), tía materna de Alum.

Mientras espera a que lleguen su hermana y sobrina, asegura que estos últimos ocho meses fueron una verdadera pesadilla que, esperan, quede en el pasado: “fue una tortura, la extrañamos demasiado y teníamos miedo de no volver a verla. Obviamente, si su padre fue capaz de llevársela todo este tiempo, quiere decir que no tenía intenciones de devolvérnosla. No supimos nada de ellos”.

Una de las últimas postales familiares antes de que se la llevaran: con el abuelo César, la madre y las tías.
Una de las últimas postales familiares antes de que se la llevaran: con el abuelo César, la madre y las tías.

UN SECUESTRO ANUNCIADO. Jorge y Elizabeth se conocieron en un viaje en Bariloche, donde comenzó el amor. Él, conocido como Gito o Dalam, era músico de reggae, sabía hablar varios idiomas y soñaba con recorrer el mundo. Ella, también de espíritu libre, le siguió el ritmo hasta que quedó embarazada y quiso darle una vida más ordenada a su hija.

“Se separaron cuando Alum tenía dos años. Mi hermana quería que fuera una nena normal, que fuera al colegio y tuviera amigas de su edad. Pero el padre no estaba de acuerdo con mandarla a una escuela y quería enseñarle en su casa –explicó Dai sobre el comienzo de los problemas–. No sé si su idea era separarla de su madre… Pero su sueño era viajar por el mundo con su hija. Elizabeth le daba permiso para viajar, siempre y cuando no faltara a clases, pero él tenía una obsesión con la nena”. El conflicto recrudeció cuando Elizabeth acudió a la Justicia para pedir un régimen de visitas, el cual nunca cumplió.

#PARA TI - CASO ALUM - news - 2 - ALBUM FAMILIAR - 20180216
Mucho más alta que hace ocho meses atrás, Alum posa abrazada a su madre, quien la fue a buscar hasta Indonesia.

“Cuando se la llevaba, se escondían en casas de sus amigos o en el country de los padres de Jorge, en La Martona. También, una vez se llevó a Alum de la puerta de mi casa. La agarró con fuerza, la subió a la bicicleta y se fue”, afirmó Elizabeth.

 Se presume que habrían salido del país ilegalmente por la frontera de Bolivia para dirigirse hacia Asia

Sin embargo, nadie se imaginó que sería capaz de ir tan lejos. En su último intento por arrebatarle a Alum para siempre a su madre, Jorge la retiró del colegio y emprendió con ella un viaje hasta la otra punta del mundo junto a su pareja. Se presume que habrían salido del país ilegalmente por la frontera de Bolivia para dirigirse hacia Asia.

CÓMO LLEGARON A INDONESIA. Según explicó el director general de Asuntos Consulares, Luis María Sobrón, “es probable que Langone haya viajado a Malasia y a Indonesia porque ninguno de los países reconoce el convenio sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores. Es decir: no están obligados a devolver a un menor a petición de un juez de otro Estado”.

Si bien aún se está investigando cómo se llevó a cabo la fuga y si hubo cómplices, hasta el momento, el padre de Jorge permanece detenido en su casa de Flores con pulsera electrónica, acusado de haberlo ayudado a escapar con la menor.

En medio de la búsqueda desesperada, Ávalos pidió permiso en su trabajo, el Centro Cultural Kirchner (donde se desempeña como asistente al público), y viajó para seguir la pista que la acercaba más a su hija. “Es inexplicable la sensación, no encuentro palabras para expresarlo, una madre o un padre pueden imaginarlo, la sensación es que te falta oxígeno”, declaró eufórica cuando aún no sabía si algún día volvería a ver a su única hija.

A poco de volver a su casa en Argentina, Elizabeth vuelve a respirar con normalidad y sueña con recuperar el tiempo perdido. Sin dudas, ya nada volverá a ser lo mismo y habrá un largo camino por recorrer para sanar las heridas… Pero a partir de ahora, Alum se prepara para retornar al colegio y disfrutar de su familia. Una pesadilla con final feliz.

Una de las imágenes que recorrieron el mundo con la cara de la menor, de su padre, Jorge, y la novia, Candela Gutiérrez. Habrían escapado por la frontera de Bolivia para luego viajar hasta Indonesia. Se cree que se manejaron con nombres falsos, sin celulares ni e-mails.
Una de las imágenes que recorrieron el mundo con la cara de la menor, de su padre, Jorge, y la novia, Candela Gutiérrez. Habrían escapado por la frontera de Bolivia para luego viajar hasta Indonesia. Se cree que se manejaron con nombres falsos, sin celulares ni e-mails.

TRES CASOS POR SEMANAHoy ocupa sus días en ayudar a otras madres y padres a recuperar el contacto con sus hijos, sin embargo, primero Gabriela Arias Uriburu, actualmente directora de la Fundación Niños Unidos, tuvo que vivirlo en carne propia. Su calvario comenzó el 10 de diciembre de 1997, cuando su exmarido, Imad Shaban, se llevó a sus hijos a su país natal, Jordania.

En ese entonces, Karim tenía cinco años, Zahira cuatro y Sharif, un año y ocho meses. “Fue haber muerto en vida. Desde ese momento estuve en shock y mi prioridad fue recuperar a mis hijos. En ese tiempo necesité que mi familia y amigos me ayudaran con todo: desde juntar dinero para afrontar el proceso hasta que me hicieran las compras del supermercado”, explica la argentina que logró reencontrarse con sus hijos y se convirtió en un referente para todos los que pasan por situaciones similares, “Lamentablemente, los padres no podemos tomar ninguna medida para prevenir que esto suceda y tampoco existen políticas de Estado. Desde nuestra ONG presentamos ante UNICEF y el Gobierno un proyecto para que las escuelas actúen como centro de mediación entre las mamás y papás que pelean por la custodia de sus hijos, pero nunca prosperó”, reclama Arias Uriburu.

Y asegura: “por semana recibimos al menos tres casos parecidos al de Alum o al mío. Mi consejo es tratar de no judicializar el tema ni generar más guerra. Lo ideal es contratar un abogado de familia especializado en derecho internacional que intente dialogar con la otra parte para llegar a un acuerdo de paz. Al final del camino, aprendemos que tanto la mamá como el papá son importantes para nuestros hijos”. Para más información: www.foundchild.org.ar o foundchild@foundchild.org.ar.

Texto: AGUSTINA D’ANDRAIA (adandraia@atlantida.com.ar) Fotos: ÁLBUM FAMILIA ÁVALOS

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