Embarazo: ¿cómo aliviar las molestias habituales?

Calambres, hinchazón de pies y manos, dolor de espalda… son algunas de las típicas situaciones de la gestación. En esta nota, las claves para aliviarlas.

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Dolor de espalda,  calambres, retención de líquidos son algunas de las molestias más comunes. (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

El embarazo nos trae felicidad plena y sensaciones únicas, pero hay que decir la verdad: ¡también algunas molestias! El crecimiento de la panza es hermoso, pero eso trae consigo algunas incomodidades. “El dolor de espalda, los calambres y la hinchazón de pies y manos son las molestias más comunes durante esta etapa, las cuales son fácilmente tratables”, asegura la obstetra Geraldine Voto, quien a continuación los explica uno por uno.

Dolor de espalda

Se produce sobre todo por el crecimiento de la panza, por eso normalmente se da cuando está finalizando el segundo trimestre. “Debemos soportar peso al que no estamos acostumbradas. Además, la cadera y la pelvis se van adaptando a los cambios del cuerpo para el pasaje del bebé, y se da una ligera apertura de dichos huesos”, señala la médica.

Para calmarlo, algunas opciones que recomienda son: hacer ejercicios para distender la espalda (como apoyar toda la espalda contra la pared e ir bajando y subiendo), kinesiología y yoga para embarazadas, ya que con estos movimientos el cuerpo se relaja y se estiran los músculos.

Calambres

Son una contracción muscular involuntaria que se da en el segundo y tercer trimestre debido a diversos factores. Como en casi todas las molestias del embarazo, las responsables son las hormonas y en este caso no son la excepción.

Las hormonas ablandan las paredes de los vasos sanguíneos y perjudican el retorno venoso y linfático, provocando un estancamiento de líquidos en las piernas que causa calambres, los cuales no te hacen mal ni a vos ni al bebé pero son bastante molestos. “Generalmente aparecen de noche, cuando estamos  descansando, ya que el cuerpo se encuentra agotado de todo el día y los minerales fueron consumidos”, explica Voto. Para evitarlos, aconseja consumir alimentos ricos en calcio y potasio que aportan minerales; como los frutos secos y los cereales, y además, estar siempre hidratadas. Para calmar los calambres lo ideal es estirar la pantorrilla y levantar la punta del pie a la pierna, o caminar un poco.

Hinchazón de pies y manos 

Durante los 9 meses circula un 20% más de sangre por el cuerpo, eso sumado a la presión sobre los vasos de la pelvis y el peso del bebé, afecta la circulación de las piernas y de las manos”, cuenta la asesora. Y brinda algunas recomendaciones: poner los pies en alto para disminuir la presión, hacer ejercicio físico (el aqua gym es una muy buena opción), tomar líquido y llevar una alimentación balanceada.

Insomnio

Otra molestia que afecta a muchas es el insomnio. La obstetra cuenta que generalmente se da porque en el 3º trimestre no podemos respirar muy bien, ya que aumenta la altura uterina y esto provoca que los diafragmas se horizontalicen y dificulten la respiración, haciendo que debamos dormir semisentadas. Ya va a llegar el día en que puedas volver a dormir boca abajo, ¡no desesperes!

Por Gloria Kaspar / Asesoró: Dra. Geraldine Voto, obstetra de la Fundación Barceló, M.N. 99.901.

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Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Qué medidas tener en cuenta durante el tercer trimestre del embarazo (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

Durante el embarazo debemos estar más atentas a ciertos cuidados que hasta el momento nos resultaban cotidianos. Y más en el tercer trimestre, donde la panza creció de pronto, y hay cosas que ya no podemos hacer. Veamos de la mano de las obstetras Patricia Anido y María Gabriela Finazzi, cuáles son:

Alimentación

*Luz verde: A las frutas, verduras, calcio (lácteos, sardinas, salmón, avellanas, almendras, nueces), hierro (carnes rojas, legumbres, verduras) fibras (semillas, cereales, panes integrales) y líquido (especialmente agua).
“La medida ideal es el tamaño del plato de postre, sobre todo en este período en que el aumento de peso suele ser mayor a los trimestres anteriores. Y es preferible cenar 2 horas antes de acostarse ya que es fundamental digerir bien los alimentos para una mejor nutrición y garantizar un buen descanso”, sugiere la Dra. Finazzi.
*Luz roja: A los jugos artificiales, que contienen azúcar, las grasas, y los picantes, para evitar la acidez.

La medida ideal es el tamaño del plato de postre, sobre todo en este período en que el aumento de peso suele ser mayor a los trimestres anteriores.

Actividad física

*Luz verde: A los ejercicios de bajo impacto, suaves, que no requieran saltar o rebotar en el piso ya que podemos no tener total noción de nuestra nueva silueta y lastimarnos o caernos. Las ideales son pilates, streching, yoga, caminata y natación.
*Luz roja: Al ejercicio abdominal y todo aquello que sea de alto impacto como step, gimnasia aeróbica, spinning y box, ya que pueden producir contracciones.

Tratamientos estéticos 

*Luz verde: A los masajes descontracturantes (a nivel cervical y lumbar) y al drenaje linfático en miembros inferiores –sobre todo en este último tramo donde hay mayor retención de líquidos– y a las tinturas que no contengan amoníaco (por los efectos tóxicos que presenta esta sustancia).
*Luz roja: A los masajes reductores y tratamientos con luz pulsada (pueden producir contracciones), al alisado del pelo con formol, y a la depilación con cera (favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y la aparición de várices) y definitiva.

Sexo

*Luz verde: A disfrutar con tu pareja como quieras.
*Luz roja: Tené en cuenta que por los cambios fisiológicos podés agitarte más.

Viajes

*Luz verde: A cualquier medio de transporte, siempre utilizando cinturón de seguridad por debajo del bajo vientre en el caso de los autos o micros, y sentada si viajás en colectivo, para prevenir caídas por frenadas bruscas.
*Luz roja: Al avión y a los viajes de larga distancia, a partir de las 28/32 semanas.

 

Por Carolina Koruk / Asesoraron: Lic. Patricia Anido, obstetra de la Maternidad Sardá, M.N. 72.067, y Dra. María Gabriela Finazzi, obstetra del Sanatorio Modelo de Caseros, M.N. 102.604.

 

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¿Ya tuviste tu bebé y se te cae el pelo? No desesperes, es algo muy común y tiene solución. Aquí las claves para revertir la pérdida de cabello

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
La caída del pelo es un cambio frecuente durante el embarazo (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

Así como la piel es uno de los órganos que más cambia por el embarazo (por cómo se estira a medida que crece la panza, pero también por las consecuencias de las variaciones hormonales), en el pelo sucede lo mismo: la mayoría de las recientes mamás ve cómo después del parto su cabello se cae… y se cae… y se cae…

Al respecto, podemos decir dos cosas que son básicas y fundamentales: primero, que es algo normal, esperable, y fácilmente explicable; segundo, que tiene solución.

Razones

“En las mujeres suele haber una importante caída del cabello después del parto y esto se relaciona con la disminución de estrógenos que estaban muy elevados durante el último trimestre del embarazo. Esto explica también que durante la gestación se caiga mucho menos”, cuenta la dermatóloga Silvia Boccaccio.

Todos estos cambios hormonales hacen que durante el embarazo aumente tu cabellera y la veas radiante, porque los cabellos están en fase de crecimiento, pero… en el posparto se invierte la situación y aquellos pelos ya no crecen sino que entran en una fase de reposo. Y como esta etapa dura unos tres meses, es allí cuando se produce la caída. Esta acción comienza entre el mes y los cuatro meses después del parto y a veces se extiende hasta un año, aunque habitualmente cede a los 6 meses. Esto nos pasa en mayor o menor medida a todas las mujeres, sólo que en algunas es casi imperceptible.

Qué podemos hacer

El tratamiento no es indispensable. La mayoría de las mujeres se recupera sola, en la medida en que sus hormonas retoman sus niveles anteriores al embarazo. En general, se dice que así como el cuerpo se transformó durante los 9 meses del embarazo, luego le lleva un tiempo similar al organismo volver a la normalidad.

En todo caso, la dermatóloga sugiere que tomes como parámetro el tiempo transcurrido: si cuando el bebé cumple un año se te sigue cayendo mucho el pelo, entonces sí te va a convenir hacer la consulta médica.

Tratamientos

Si el médico considera necesario que realices un tratamiento, la asesora destaca que:
*Las opciones son varias y de diverso tipo, según la importancia de tu situación.
*Siempre se va de menor a mayor, empezando con lo más simple y menos invasivo.
*El dermatólogo va a tener en cuenta, por ejemplo, el tiempo que pasó desde el parto y si seguís amamantando.
*Se pueden aplicar lociones estimulantes del crecimiento del pelo y tomar medicación por vía oral, aminoácidos y vitaminas, pero sólo con indicación del médico.
*También es probable que el médico controle tus niveles de hierro con un análisis de sangre, para descartar que la caída del pelo no sea consecuencia de la deficiencia de este mineral.

Para después

Si no se ven resultados, se puede hacer mesoterapia capilar pero no durante la lactancia, recién cuando termines de amamantar. Como explica la asesora: “Si bien es un tratamiento localizado y la absorción de la sangre es mínima, mejor no correr riesgos y esperar al destete del bebé”. La mesoterapia capilar consiste en inyecciones intradérmicas múltiples, de un complejo polivitamínico, sobre todo con vitaminas del grupo B. Se dan con 1 cm de distancia entre cada una, cada 10 días, unas 10 aplicaciones en promedio.

Por Florencia Romeo / Asesoró: Dra. Silvia Boccaccio, dermatóloga, especialista consultor en la Federación Médica de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA), M.P. 17.046.

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¿Cuántos kilos se pueden engordar en el embarazo?

Es tema de conversación entre futuras mamás. ¿Cuánto se debe subir y cuál es la forma más saludable de hacerlo?

Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

“Ahora que puedo voy a aprovechar y comer por dos”. ¿Quién no ha pensado eso apenas se enteró de que estaba embarazada? Acá la realidad: no es lo recomendable. “Durante el embarazo debemos comer de manera saludable y asesorada por profesionales. Es decir, no se debe comer de más ni tampoco hacer dieta”, aclara la obstetra Geraldine Voto.

Mes por mes

Ahora bien, ¿cuántos kilos se deben subir durante el embarazo? Voto explica que lo primero que debemos hacer es calcular nuestro índice de masa corporal (IMC) previo al embarazo. Esto es el peso dividido la altura por 2. Ahí podremos ver si estamos en nuestro peso correcto.

“Si se arranca el embarazo con un peso normal se puede engordar entre 10 a 15 kilos aproximadamente. Si en cambio estamos con sobrepeso, el aumento debería ser menos”, explica la asesora. Y agrega: “Durante el primer trimestre, lo normal es aumentar entre 1 y 2 kilos aproximadamente, luego se sugiere aumentar 1 kilo por mes hasta el día del parto”.

Si se arranca el embarazo con un peso normal se puede engordar entre 10 a 15 kilos aproximadamente

Saber comer

En cuanto a la mejor manera de subir de peso durante el embarazo, como dijimos anteriormente, la obstetra indica que es comiendo saludable. ¿Qué significa esto?

Hay que comer 3 a 4 veces por semana carne roja, el resto pollo o pescado (tener en cuenta que las carnes deben estar bien cocidas). Es esencial también consumir fruta y verdura y los hidratos con moderación”, cuenta la profesional. Y añade que es mejor evitar las pastas, los postres y la pizza, ya que hinchan y no aportan demasiado.

Evitá los extremos

Comer sano no significa poca cantidad, porque estamos alimentando a un bebé. En ese sentido, la obstetra aclara que el bajo peso en la mamá puede traer hipoglucemia en el bebé, ya que le baja el azúcar.

“Es como dejar al bebe sentado en la sillita y no darle de comer por 8 horas, ese sería el ejemplo gráfico”, explica la especialista. Y en el otro extremo, aumentar demasiado influye en varias enfermedades metabólicas como la hipertensión y la diabetes, con la consecuencia de tener un bebé grande, lo que puede llegar a implicar hacer una cesárea.

Por Gloria Kaspar / Asesoró: Dra. Geraldine Voto, obstetra de la Fundación Barceló, M.N. 99.901.

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