Eva de Dominici: “Elegí ser actriz de tevé y cine, no de teatro under”

Hace un par de años el nombre de Eva De Dominici era casi desconocido para la mayoría. La misma chica que en el último mes se convirtió en trending topic más de una vez durante la emisión de La fragilidad de los cuerpos era hasta hace poco solamente conocida entre los adolescentes que la habían visto en Patito feo o Chiquititas, cuando todavía se llamaba Carolina Quattrocchi. “En casa siempre fui Eva porque mi nombre es Eva Carolina; lo que pasó fue que alguien en Chiquititas me empezó a decir Caro y en ese momento quedó así. El apellido sí me lo cambié porque no me gustaba como sonaba”, explica sin vueltas. Decidida y pragmática, con su belleza exótica y 22 años, Eva De Dominici es la chica del momento: la actriz de la que todos hablan y la que todas las marcas quieren en sus campañas. “Yo no debería comer esta medialuna: esta semana tengo fotos para una campaña”, confiesa mientras la maquillan. Es sábado a la mañana y con gran voluntad logró abrirse un hueco en el rodaje de No dormirás (la película que la tiene filmando entre Buenos Aires y España) para hacer la nota y acompañar a su pareja, Joaquín Furriel, en un compromiso. Hace un año y medio que Eva está de novia con el actor veinte años mayor que ella: uno de los pocos puntos que la unen con el personaje que interpreta en la ficción de Canal 13. “Tuve muchos personajes que me encantaron, pero estar a la cabeza de un proyecto es distinto. Sobre todo con un personaje como Verónica”, reflexiona.

El año pasado la vimos en la piel de Josefina, la villana de Los ricos no piden permiso y antes de eso participó de varias novelas, como Dulce amor y Camino al amor. El desafío del primer protagónico en televisión incluyó un romance furtivo con Lucio Valrossa, el personaje que interpreta Germán Palacios (54), un maquinista de tren que está casado.

El tema de la edad aparece en todos los hombres en tu vida… Sí, totalmente. De hecho, antes de hacer Sangre en la boca (N. de la R.: la película que protagonizó el año pasado con Leonardo Sbaraglia) y La fragilidad de los cuerpos, ya había filmado El encuentro de Guayaquil con Pablo Echarri. Casualidad no puede ser… yo supongo que tendrá que ver con que me vinculo bien con los hombres de esa edad. ¡Por algo me eligen!

Esta última serie incluye escenas de sexo fuertes, ¿fue una traba a la hora de aceptarlo? No, la verdad es que desde que me llegó el libro quise hacerlo. El tema de las escenas es algo que no sabés cómo va a ser hasta que no estás en la situación: uno puede ver en el contrato y las condiciones, pero recién estando en el set entendés qué implica. La primera vez que me tocó hacer una escena erótica fue en Sangre en la boca y en el momento, me costó menos de lo que hubiera pensado. Te da un poco de vergüenza, obviamente, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después…

¿Por qué? Me cuesta verme. En el momento estás ahí y pasa: la realidad no se parece en nada a eso que uno ve después. Cuando lo vi dije: “¡ah, bueno!”. A mí me impactó mucho, al punto de que hoy lo tengo mucho más presente.

Además, las dos veces te tocó hacerlas con hombres que podrían ser tu padre. Podrían serlo, pero no lo son. (N. de la R.: se ríe).

Las escenas de sexo dan un poco de vergüenza, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después…

¿No te inhibe? No, la verdad que no. Desde muy chica estoy acostumbrada a trabajar con gente más grande, y también tengo un novio más grande que yo, así que estoy acostumbrada. Además, son gente superprofesional que te transmite una tranquilidad que no sé si alguien más joven te podría llegar a transmitir.

 

¿Joaquín es celoso? No, no es celoso. Menos en cuanto al trabajo.

¿Y vos? Yo sí soy celosa, pero no en eso. Lo tomo como el trabajo que es.

EN LA MIRA. Eva De Dominici y Joaquín Furriel se conocieron durante los ensayos de Red carpet, una obra de teatro que no se llegó a estrenar a causa del ACV que sufrió el actor. “Nos conocimos ahí, pero en ese momento no pasó nada, empezamos a salir mucho después”, cuenta ella. En su primer año y medio juntos, la pareja de actores ha logrado mantener el perfil bajo lejos de los flashes. “Yo trato de no hablar mucho de nosotros porque no me gusta mezclar y porque además después se lo banaliza mucho. Mil veces abrí la boca al cuete y después veo unas frases sueltas que terminan en algo horrible”, advierte.

¿La edad es un tema con Joaquín? Eso es algo que me preguntan siempre y la verdad que lo hablé y leí tantas veces que no quiero hablarlo más. Porque además, cada vez que lo respondo termina en una textual mía diciendo “entre nosotros no hay diferencias” y no me gusta. No quiero que se tome a mal, pero es un tema que me cansa, ¡siempre se convierte en centro!

¿Alguna vez te pasó hablar de más una entrevista y que él te haya querido matar? No, nunca. Nunca dije nada que no dé, tampoco: nunca hablaría de su hija, por ejemplo. Igual no son cosas que hayamos tenido que aclarar: te sale naturalmente, es una cuestión de respeto.

En un momento te inventaron un romance con Sbaraglia… Sí, en el momento en que estaba con la película. Igual duró muy poco, justamente porque no tenía sustento.

Ya viste lo que dicen: no existe la mala publicidad. No, yo no estoy de acuerdo. No creo que el chimento malo sirva… Por lo menos, no en la carrera que yo hago.

Supongo que un poco se aprende a manejar ¿no? Sí, aprendés de la situación, pero no es algo muy manejable. Uno puede cambiar el modo en que se lo toma, pero no que se hable o se inventen cosas. Igual, tampoco soy alguien que tenga una vida muy expuesta, no es un lugar en el que me sienta cómoda. Trato de preservar la vida privada y separarla del resto: cuando algo está muy expuesto, se puede terminar arruinando.

Hace un par de años el nombre de Eva De Dominici era casi desconocido para la mayoría. La misma chica que en el último mes se convirtió en trending topic más de una vez durante la emisión de La fragilidad de los cuerpos era hasta hace poco solamente conocida entre los adolescentes que la habían visto en Patito feo o Chiquititas, cuando todavía se llamaba Carolina Quattrocchi. “En casa siempre fui Eva porque mi nombre es Eva Carolina; lo que pasó fue que alguien en Chiquititas me empezó a decir Caro y en ese momento quedó así. El apellido sí me lo cambié porque no me gustaba como sonaba”, explica sin vueltas. Decidida y pragmática, con su belleza exótica y 22 años, Eva De Dominici es la chica del momento: la actriz de la que todos hablan y la que todas las marcas quieren en sus campañas. “Yo no debería comer esta medialuna: esta semana tengo fotos para una campaña”, confiesa mientras la maquillan. Es sábado a la mañana y con gran voluntad logró abrirse un hueco en el rodaje de No dormirás (la película que la tiene filmando entre Buenos Aires y España) para hacer la nota y acompañar a su pareja, Joaquín Furriel, en un compromiso. Hace un año y medio que Eva está de novia con el actor veinte años mayor que ella: uno de los pocos puntos que la unen con el personaje que interpreta en la ficción de Canal 13. “Tuve muchos personajes que me encantaron, pero estar a la cabeza de un proyecto es distinto. Sobre todo con un personaje como Verónica”, reflexiona.

El año pasado la vimos en la piel de Josefina, la villana de Los ricos no piden permiso y antes de eso participó de varias novelas, como Dulce amor y Camino al amor. El desafío del primer protagónico en televisión incluyó un romance furtivo con Lucio Valrossa, el personaje que interpreta Germán Palacios (54), un maquinista de tren que está casado.

El tema de la edad aparece en todos los hombres en tu vida… Sí, totalmente. De hecho, antes de hacer Sangre en la boca (N. de la R.: la película que protagonizó el año pasado con Leonardo Sbaraglia) y La fragilidad de los cuerpos, ya había filmado El encuentro de Guayaquil con Pablo Echarri. Casualidad no puede ser… yo supongo que tendrá que ver con que me vinculo bien con los hombres de esa edad. ¡Por algo me eligen!

Esta última serie incluye escenas de sexo fuertes, ¿fue una traba a la hora de aceptarlo? No, la verdad es que desde que me llegó el libro quise hacerlo. El tema de las escenas es algo que no sabés cómo va a ser hasta que no estás en la situación: uno puede ver en el contrato y las condiciones, pero recién estando en el set entendés qué implica. La primera vez que me tocó hacer una escena erótica fue en Sangre en la boca y en el momento, me costó menos de lo que hubiera pensado. Te da un poco de vergüenza, obviamente, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después…

¿Por qué? Me cuesta verme. En el momento estás ahí y pasa: la realidad no se parece en nada a eso que uno ve después. Cuando lo vi dije: “¡ah, bueno!”. A mí me impactó mucho, al punto de que hoy lo tengo mucho más presente.

Además, las dos veces te tocó hacerlas con hombres que podrían ser tu padre. Podrían serlo, pero no lo son. (N. de la R.: se ríe).

Las escenas de sexo dan un poco de vergüenza, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después…

¿No te inhibe? No, la verdad que no. Desde muy chica estoy acostumbrada a trabajar con gente más grande, y también tengo un novio más grande que yo, así que estoy acostumbrada. Además, son gente superprofesional que te transmite una tranquilidad que no sé si alguien más joven te podría llegar a transmitir.

 

¿Joaquín es celoso? No, no es celoso. Menos en cuanto al trabajo.

¿Y vos? Yo sí soy celosa, pero no en eso. Lo tomo como el trabajo que es.

EN LA MIRA. Eva De Dominici y Joaquín Furriel se conocieron durante los ensayos de Red carpet, una obra de teatro que no se llegó a estrenar a causa del ACV que sufrió el actor. “Nos conocimos ahí, pero en ese momento no pasó nada, empezamos a salir mucho después”, cuenta ella. En su primer año y medio juntos, la pareja de actores ha logrado mantener el perfil bajo lejos de los flashes. “Yo trato de no hablar mucho de nosotros porque no me gusta mezclar y porque además después se lo banaliza mucho. Mil veces abrí la boca al cuete y después veo unas frases sueltas que terminan en algo horrible”, advierte.

¿La edad es un tema con Joaquín? Eso es algo que me preguntan siempre y la verdad que lo hablé y leí tantas veces que no quiero hablarlo más. Porque además, cada vez que lo respondo termina en una textual mía diciendo “entre nosotros no hay diferencias” y no me gusta. No quiero que se tome a mal, pero es un tema que me cansa, ¡siempre se convierte en centro!

¿Alguna vez te pasó hablar de más una entrevista y que él te haya querido matar? No, nunca. Nunca dije nada que no dé, tampoco: nunca hablaría de su hija, por ejemplo. Igual no son cosas que hayamos tenido que aclarar: te sale naturalmente, es una cuestión de respeto.

En un momento te inventaron un romance con Sbaraglia… Sí, en el momento en que estaba con la película. Igual duró muy poco, justamente porque no tenía sustento.

Ya viste lo que dicen: no existe la mala publicidad. No, yo no estoy de acuerdo. No creo que el chimento malo sirva… Por lo menos, no en la carrera que yo hago.

Supongo que un poco se aprende a manejar ¿no? Sí, aprendés de la situación, pero no es algo muy manejable. Uno puede cambiar el modo en que se lo toma, pero no que se hable o se inventen cosas. Igual, tampoco soy alguien que tenga una vida muy expuesta, no es un lugar en el que me sienta cómoda. Trato de preservar la vida privada y separarla del resto: cuando algo está muy expuesto, se puede terminar arruinando.

Julieta Nair Calvo: “Lo más lindo de la vida me tomó por sorpresa”

Tan simpática y desenfadada como Jazmín, la cocinera que interpreta en Las estrellas, Julieta Nair Calvo (28) llega 15 minutos tarde a la entrevista y se excusa: “Me agregaron escenas a último momento… perdón!”

No me sorprende, tu personaje creció mucho en este último tiempo… ¿Viste? ¡Estoy tan feliz! La verdad es que comenzó como algo chiquito y a medida que la historia de amor con Flor (Violeta Urtizberea) avanza, mi personaje crece y comienza a tener otro peso.

La semana pasada Flor y Jazmín durmieron juntas y esa escena fue el pico de rating del capítulo. Es fuerte. Fue el lunes 10 de julio, ¡imposible olvidarlo! Cuando me propusieron integrar el elenco de Las estrellas, el programa estaba pensado como un unitario (que iba a ir después de las 22) y la historia entre Flor y Jazmín era jugada. Cuando el programa pasó a ser una comedia familiar, temí que decidieran bajar la historia, suavizarla, para decirlo de alguna manera. Y si bien se eliminaron escenas hot, la historia de amor entre dos mujeres sigue existiendo y, aunque no se ha concretado, es un placer enorme poder contarla.

¿Te sentís cómoda en el personaje de una chica gay? Muy cómoda, es un hermoso desafío y lo que más contenta me pone es la respuesta de la gente que me deja comentarios lindísimos en las redes. Es más, muchas chicas homosexua- les me dicen que represento muy bien a la comunidad gay y eso me llena de orgullo. La verdad es que celebro que hoy la gente acepte y apoye que la tevé cuente una historia de amor entre dos mujeres.

¿Cómo es el vínculo con Violeta Urtizberea? ¿Ya habían trabajado juntas? No nos conocíamos y fue lo mejor que me pudo pasar en la vida: es una gran actriz, la admiro mucho y es de una generosidad increíble. La verdad es que con ella estamos intentando construir este vínculo desde el amor. Tratamos de que nada sea chocante y que la gente vea que aquí hay dos personas que se están enamorando. Más allá del sexo. Viole y yo trabajamos mucho en equipo y a mí eso es lo que más me gusta de la actuación: poder trabajar con el otro desde la mirada, el humor, la complicidad… todo. Siempre es mucho más rico poder trabajar de a dos que solo.

 

Estoy segura de que el destino me depara planes fascinantes que ni siquiera puedo imaginar

Con Esteban Lamothe también se te ve muy cómoda. Sí… Esteban es un gran actor y pegamos la mejor onda. Es un amor de persona. Con él también fuimos creando un vínculo muy genuino porque la idea era transmitir que nuestros personajes se conocen desde hace mucho tiempo y, a partir de ese dato, creamos como un código –nosotros inventamos eso de que él me llame Juan Carlos y yo a él Graciela– y otros detalles de humor que improvisamos a diario.

 

Llegó el momento de la verdad, ¿vos sabés cocinár? Mmm… más o menos. No te voy a mentir: algunos platos preparo porque vivo sola y tengo que cocinarme, pero no soy Jazmín, claramente.

¿Vivís sola? ¿No estás en pareja? Vivo sola desde los 18 y no estoy en pareja en este momento.

¿Disfrutás de estar sola o te gustaría ponerte de novia? No sé si tengo ganas… No estoy en la búsqueda, ésa es la realidad. Pero si me sorprende alguien, ¡bienvenido sea! Yo siempre digo que las cosas más lindas de la vida me tomaron por sorpresa y el amor también puede ser una de ellas.

¿Te imaginás de novia con un actor? Ojo que Esteban Lamothe está solo… (suelta una carcajada) Nooo… ¡por favor, no me inventen un romance! Entiendo que me rodeo de actores y uno suele vincularse con gente del mismo medio, con aquellos con los que tiene temas en común. Pero me encantaría enamorarme de un médico, un periodista o lo que sea… ¿por qué no?

¿Te cuidás mucho? ¿Hacés dieta? Entreno, hago funcional desde hace rato porque no tengo tiempo de bailar, que es lo que hice siempre como actividad física. No me interesa adelgazar, sólo quiero mantenerme bien y comer sano.

Tenés una amiga muy famosa, Melina Lezcano, la can- tante de Agapornis que es hoy una de las revelaciones de Showmatch. Sí, y no sabés lo feliz que me hace que le esté yendo tan bien. Yo a Melina la conozco desde los 13 y siempre supe lo talentosa que es, pero entiendo que para otros sea una revelación.

¿Se ven seguido? ¡Siempre! Si te muestro mi WhatsApp vas a ver que el último mensaje que tengo es de Melina. Es una de mis mejores amigas. Es más, la fui a ver varias veces a Showmatch y hasta pensamos, en algún momento, en hacer la salsa de a tres, pero hoy para mí es muy difícil coordinar horarios de ensayo con ella porque Las estrellas ocupa gran parte de mi tiempo, grabo todos los días. Yo quiero que Melina se luzca, que brille, así que preferí que lo hiciera con alguien que tuviera más tiempo para dedicarle a la coreo. Somos de esas amigas que se apoyan en todo; como para que te des una idea: el primer capítulo de Las estrellas lo vi en su casa. Es una amistad muy sana, muy fuerte, sin envidia.

Estás en un momento ascendente de carrera… ¿hasta dónde querés llegar? ¿Cuál es tu próximo objetivo? Yo no planeo mucho nada porque, como te dije antes, lo más lindo de mi vida siempre llega por sorpresa. Y las veces que deseé algo, la vida me tenía preparada otra cosa que era aún mejor. Así que decidí no ponerme ningún objetivo en especial. Estoy segura de que el destino me depara planes fascinantes que ni siquiera puedo imaginar.

 

Tan simpática y desenfadada como Jazmín, la cocinera que interpreta en Las estrellas, Julieta Nair Calvo (28) llega 15 minutos tarde a la entrevista y se excusa: “Me agregaron escenas a último momento… perdón!”

No me sorprende, tu personaje creció mucho en este último tiempo… ¿Viste? ¡Estoy tan feliz! La verdad es que comenzó como algo chiquito y a medida que la historia de amor con Flor (Violeta Urtizberea) avanza, mi personaje crece y comienza a tener otro peso.

La semana pasada Flor y Jazmín durmieron juntas y esa escena fue el pico de rating del capítulo. Es fuerte. Fue el lunes 10 de julio, ¡imposible olvidarlo! Cuando me propusieron integrar el elenco de Las estrellas, el programa estaba pensado como un unitario (que iba a ir después de las 22) y la historia entre Flor y Jazmín era jugada. Cuando el programa pasó a ser una comedia familiar, temí que decidieran bajar la historia, suavizarla, para decirlo de alguna manera. Y si bien se eliminaron escenas hot, la historia de amor entre dos mujeres sigue existiendo y, aunque no se ha concretado, es un placer enorme poder contarla.

¿Te sentís cómoda en el personaje de una chica gay? Muy cómoda, es un hermoso desafío y lo que más contenta me pone es la respuesta de la gente que me deja comentarios lindísimos en las redes. Es más, muchas chicas homosexua- les me dicen que represento muy bien a la comunidad gay y eso me llena de orgullo. La verdad es que celebro que hoy la gente acepte y apoye que la tevé cuente una historia de amor entre dos mujeres.

¿Cómo es el vínculo con Violeta Urtizberea? ¿Ya habían trabajado juntas? No nos conocíamos y fue lo mejor que me pudo pasar en la vida: es una gran actriz, la admiro mucho y es de una generosidad increíble. La verdad es que con ella estamos intentando construir este vínculo desde el amor. Tratamos de que nada sea chocante y que la gente vea que aquí hay dos personas que se están enamorando. Más allá del sexo. Viole y yo trabajamos mucho en equipo y a mí eso es lo que más me gusta de la actuación: poder trabajar con el otro desde la mirada, el humor, la complicidad… todo. Siempre es mucho más rico poder trabajar de a dos que solo.

 

Estoy segura de que el destino me depara planes fascinantes que ni siquiera puedo imaginar

Con Esteban Lamothe también se te ve muy cómoda. Sí… Esteban es un gran actor y pegamos la mejor onda. Es un amor de persona. Con él también fuimos creando un vínculo muy genuino porque la idea era transmitir que nuestros personajes se conocen desde hace mucho tiempo y, a partir de ese dato, creamos como un código –nosotros inventamos eso de que él me llame Juan Carlos y yo a él Graciela– y otros detalles de humor que improvisamos a diario.

 

Llegó el momento de la verdad, ¿vos sabés cocinár? Mmm… más o menos. No te voy a mentir: algunos platos preparo porque vivo sola y tengo que cocinarme, pero no soy Jazmín, claramente.

¿Vivís sola? ¿No estás en pareja? Vivo sola desde los 18 y no estoy en pareja en este momento.

¿Disfrutás de estar sola o te gustaría ponerte de novia? No sé si tengo ganas… No estoy en la búsqueda, ésa es la realidad. Pero si me sorprende alguien, ¡bienvenido sea! Yo siempre digo que las cosas más lindas de la vida me tomaron por sorpresa y el amor también puede ser una de ellas.

¿Te imaginás de novia con un actor? Ojo que Esteban Lamothe está solo… (suelta una carcajada) Nooo… ¡por favor, no me inventen un romance! Entiendo que me rodeo de actores y uno suele vincularse con gente del mismo medio, con aquellos con los que tiene temas en común. Pero me encantaría enamorarme de un médico, un periodista o lo que sea… ¿por qué no?

¿Te cuidás mucho? ¿Hacés dieta? Entreno, hago funcional desde hace rato porque no tengo tiempo de bailar, que es lo que hice siempre como actividad física. No me interesa adelgazar, sólo quiero mantenerme bien y comer sano.

Tenés una amiga muy famosa, Melina Lezcano, la can- tante de Agapornis que es hoy una de las revelaciones de Showmatch. Sí, y no sabés lo feliz que me hace que le esté yendo tan bien. Yo a Melina la conozco desde los 13 y siempre supe lo talentosa que es, pero entiendo que para otros sea una revelación.

¿Se ven seguido? ¡Siempre! Si te muestro mi WhatsApp vas a ver que el último mensaje que tengo es de Melina. Es una de mis mejores amigas. Es más, la fui a ver varias veces a Showmatch y hasta pensamos, en algún momento, en hacer la salsa de a tres, pero hoy para mí es muy difícil coordinar horarios de ensayo con ella porque Las estrellas ocupa gran parte de mi tiempo, grabo todos los días. Yo quiero que Melina se luzca, que brille, así que preferí que lo hiciera con alguien que tuviera más tiempo para dedicarle a la coreo. Somos de esas amigas que se apoyan en todo; como para que te des una idea: el primer capítulo de Las estrellas lo vi en su casa. Es una amistad muy sana, muy fuerte, sin envidia.

Estás en un momento ascendente de carrera… ¿hasta dónde querés llegar? ¿Cuál es tu próximo objetivo? Yo no planeo mucho nada porque, como te dije antes, lo más lindo de mi vida siempre llega por sorpresa. Y las veces que deseé algo, la vida me tenía preparada otra cosa que era aún mejor. Así que decidí no ponerme ningún objetivo en especial. Estoy segura de que el destino me depara planes fascinantes que ni siquiera puedo imaginar.

 

Modelo de amistad

"No sabemos quién dijo que el agua y el aceite no se juntan pero nosotras podemos refutar esa teoría…" Así comienza Julia Teres a contar su relación de amistad con Florencia Chiaramoni. Frente a la lente de Para Ti las dos modelos -que fueron nuestras chicas de tapa en varias oportunidades- posaron juntas y nos contaron en el Día del Amigo su relación de amistad, que comenzó cuando se conocieron trabajando en la grabación de un videoclip. “Lo primero que pensé cuando la conocí es ‘Qué chica tímida’..Indudablemente no la conocía bien”, relata Flor entre risas.

Julia reflexiona: “Somos blanco y negro pero con ese blanco y negro hace 8 años que creamos un gris hermoso”. “Además -agrega- nos fusionamos y nos entendemos a la perfección. Creamos una amistad irrompible”. ¿Algo que les encanta compartir juntas? ¡viajes! “Viajamos muchísimo juntas. Cumplimos los años con un día de diferencia así que todos los años para nuestros cumples viajamos para festejarlos juntas”, cuenta Julia.

0800 AMIGA… “Flor es mi 0800. Sé que cuento con ella las 24 horas. Es de esas amigas 100% gamba y transparente. Además, tiene la virtud de celebrar la felicidad ajena como si fuera propia. Es todo!”. Y Flor no se queda atrás al definir a Julia: “Sin dudas lo mejor es su humor y sus ganas de avanzar. Es un león”. A la hora de elegir una palabra para definir su amistad, Flor no duda: ¡Incondicional! ¡Feliz día del amigo!

CONCURSO. Ahora es tu turno de hablar de ese amig@ especial… Contanos tu historia de amistad y participá por una de las dos fragancias que tenemos para regalar:  Acqua di Gio de Giorgio Armani (de hombre) y la fragancia de mujer La Nuit Tressor de Lancome. Sortea el jueves.

"No sabemos quién dijo que el agua y el aceite no se juntan pero nosotras podemos refutar esa teoría…" Así comienza Julia Teres a contar su relación de amistad con Florencia Chiaramoni. Frente a la lente de Para Ti las dos modelos -que fueron nuestras chicas de tapa en varias oportunidades- posaron juntas y nos contaron en el Día del Amigo su relación de amistad, que comenzó cuando se conocieron trabajando en la grabación de un videoclip. “Lo primero que pensé cuando la conocí es ‘Qué chica tímida’..Indudablemente no la conocía bien”, relata Flor entre risas.

Julia reflexiona: “Somos blanco y negro pero con ese blanco y negro hace 8 años que creamos un gris hermoso”. “Además -agrega- nos fusionamos y nos entendemos a la perfección. Creamos una amistad irrompible”. ¿Algo que les encanta compartir juntas? ¡viajes! “Viajamos muchísimo juntas. Cumplimos los años con un día de diferencia así que todos los años para nuestros cumples viajamos para festejarlos juntas”, cuenta Julia.

0800 AMIGA… “Flor es mi 0800. Sé que cuento con ella las 24 horas. Es de esas amigas 100% gamba y transparente. Además, tiene la virtud de celebrar la felicidad ajena como si fuera propia. Es todo!”. Y Flor no se queda atrás al definir a Julia: “Sin dudas lo mejor es su humor y sus ganas de avanzar. Es un león”. A la hora de elegir una palabra para definir su amistad, Flor no duda: ¡Incondicional! ¡Feliz día del amigo!

CONCURSO. Ahora es tu turno de hablar de ese amig@ especial… Contanos tu historia de amistad y participá por una de las dos fragancias que tenemos para regalar:  Acqua di Gio de Giorgio Armani (de hombre) y la fragancia de mujer La Nuit Tressor de Lancome. Sortea el jueves.

La serie Friends: Amigos para siempre

Hace un año y medio el New York Times publicó un artículo que tenía a Friends como protagonista: “Friends Has New BFFs” (Friends tiene nuevos mejores amigos) se titulaba la nota. Por primera vez desde el fin de la serie –en 2004– el tema que la traía a las noticias no era la especulación en torno a una vuelta sino la advertencia sobre un extraño resurgir de la sitcom boom de audiencia en los ‘90, que esta vez tenía como protagonista a una nueva generación de adolescentes neoyorkinos. De la mano de Netflix, la serie de los seis amigos que se reunían en un café antes de que existieran Instagram, Facebook, Tinder o WhatsApp demostró sin demasiado marketing de por medio que sus autores, Marta Kauffman y David Crane, habían logrado –además de un suceso para su época– un producto atemporal. Y el mismo fenómeno que en ese momento descubría el diario de Nueva York como una particularidad de la juventud de la ciudad en la que se sitúa la serie se da ahora por estas latitudes. ¿Por qué? Es su humor fresco, sus frases y diálogos ocurrentes y, sobre todo, su pequeño gran universo de personajes entrañables que reflejaron a un grupo de jóvenes adultos de los ‘90… y más allá.

LA FÓRMULA DEL ÉXITO. Ni los teléfonos fijos, ni los peinados y looks noventosos parecen ser lo suficientemente molestos como para alejar a una juventud que nunca escuchó las risas grabadas del fenómeno. “Like si bancás la remera!”, decía hace unas semanas un post en Instagram del comediante Grego Rossello, posando con una remera con los nombres de los personajes de la serie: Chandler & Rachel & Monica & Ross & Joey & Phoebe. “Yo soy de la generación que vio las últimas temporadas de Friends en tele y después volví a verlo por Netflix. Como humorista me pasó lo mismo que con los Simpsons: hay un antes y un después. Es la mejor comedia que vi, y no volví a ver nada igual –sentencia @gregorossello, el favorito de los adolescentes en Instagram y parte del team de Redes de ESPN–. Yo soy parte de una generación a la que la marcó muchísimo, pero es atemporal. Hoy hay muchos chicos que pueden identificarse con las historias de amor, los celos y las relaciones entre los amigos”. Los que ahora siguen la serie online (¡en sesiones de 6 capítulos al hilo!) son chicos y chicas que ni siquiera habían nacido la primera vez que vimos a Rachel entrar vestida de novia al Central Perk para toparse con quienes serían sus amigos inseparables por los siguientes diez años. Pero, ¿qué tiene Friends que atrapa tanto y después de tanto tiempo? La soltería en Nueva York tiene ese no sé qué. Entre los sueños americanos, calles soñadas y oportunidades únicas que despierta la ciudad se han tejido algunas de las mejores historias de amistad de la comedia contemporánea. De Sex and the City a Girls, pasando por Seinfeld y Gossip Girl, una tras otra las series americanas de los últimos veinte años nos han hecho soñar con las noches y días en la Gran Manzana. Sin embargo, la cara de Nueva York que cada una de esas series muestra es muy distinta: del glamour de Sex and the City a la vida acomodada en el Upper East Side en Gossip Girl, pasando por la bohemia de Lena Dunham en la más reciente Girls, los mundillos que se presentan juegan con la identificación y aspiración de grupos específicos. En Friends hay una cocinera, un geólogo, un actor, una moza devenida luego en ejecutiva de la moda, una masajista y un administrativo que después se hace publicista. Y si con la representatividad profesional de la banda no alcanzaba, el grupo tenía (¡tiene!) a su chica de familia snob, al italoamericano, a los hermanos judíos, el hijo de una escritora y un transexual y una huérfana de padre y madre. “El éxito de Friends tiene que ver con la universalidad de los relatos –asegura Axel Kuschevatzky, periodista y productor de cine y tevé–. Trasciende porque las experiencias de los personajes son similares a las de cualquier persona. Tiene mucho humor y un guión genial que combina lo gracioso con este ingrediente de novela que genera una conexión emocional”.

LOS AMIGOS DE MIS AMIGOS. El limbo del café recreado en un estudio de Los Angeles y los departamentos enfrentados con sus muebles Pottery Barn (en años en que Ikea ni siquiera figuraba) colabora a recrear un clima atemporal que evidentemente facilitó el éxito universal. “Yo en general no miro comedias, pero con Friends me enganché”, cuenta Lola Ibáñez Ocampo (15). Llegó a la serie por “recomendación” de Netflix y aunque arrancó sin ninguna expectativa, terminó viéndola toda en tres meses. “Hay un montón de cosas que me resultan raras: cómo se peinan o los teléfonos enormes que usan. Pero también hay cosas que son muy parecidas, como los trabajos o las cosas de las que hablan… Los diálogos me encantan, ¡son muy divertidos!”, cuenta. Igual que ella, Emilia y Valentín –dos amigos del colegio St. Patrick’s, de Coghlan– se engancharon por su cuenta: “Un día alguien comentó y nos dimos cuenta de que lo estábamos viendo los tres”. Su caso es muy parecido al de tantos otros chicos que alternan los episodios de treinta minutos del grupo de veinteañeros en los ‘90 con otros que hacen referencia a dramas adolescentes contemporáneos, como 13 Reasons Why. “Yo empecé con Friends porque había visto How I Met your Mother, y quería otra serie tranqui como para ver antes de dormir”, cuenta Brunella Lospennato (18), estudiante de Relaciones Públicas. “Hace un tiempo vi Gossip Girl, que también es de hace varios años”, asegura. A ella también le apareció la serie entre las sugerencias, sin otra opinión más cercana que la del algoritmo, y “compró”. “Muchas de mis amigas la vieron, igual que yo. De hecho, yo la veo con mi hermana que tiene trece. Los capítulos son muy cortitos, y eso ayuda a que cuando tenés media hora antes de comer o al mediodía puedas ver uno”.

QUE NO SE CORTE. “Si hiciéramos Friends hoy sería una cafetería llena de gente mirando su iPhone. No pasa- rían tantas cosas ni existirían esas charlas”, dijo Jennifer Aniston en una entrevista en mayo de este año. Se- gún la actriz, el recuerdo de esas épocas en las que no existían las redes sociales, ni los celulares y la gente tenía un contacto más personal es parte de la nostalgia. “Como no hay celulares ni tanta gente conectada, las charlas son largas y más divertidas. Hablan del trabajo, de cosas que pasan… ¡de cosas de la vida real!”. Y es- ta vez no es Jennifer repitiendo su declaración sino la palabra de una adolescente de hoy explicando por qué le divierte una serie concebida hace veinte años. Y aun cuando sepamos que es imposible vol- ver atrás a los días en que los protagonistas te- nían veintipico y el mundo era analógico, la tenta- ción de traerlos de vuelta a la pantalla es enorme. En mayo de este año una supuesta cuenta de Facebook de David Schwimmer (Ross) publi- có el logo de la serie, el de la cadena NBC y un 2018 en un posteo que enseguida se viralizó. “Llevo trece años contestando esta pregunta y siempre me veo en la posición de romperles la ilusión”, dijo Lisa Kudrow (Phoebe). “Sería divertido, pero ¿de qué trataría? Lo que más nos gustaba de la serie era que ellos tenían veintitantos y eran como su propia familia. Ahora tienen cada uno la suya. ¿Qué veríamos entonces?”, refl exionó. ¿Más claro? Matthew Perry (Chandler) acaba de decir en una re- ciente entrevista para Variety que el regreso de Friends es su peor pesadilla y aseguró que jamás participaría de un nuevo episodio de la serie. “Tengo una pesadilla en la que volvemos a hacer Friends y a nadie le importa. Todos están en otra cosa. Terminamos a lo grande, no pode- mos ir contra eso. ¿Por qué querríamos hacerla de nuevo?”. Así que mejor volver a ver Friends trece años más tarde, y seguir siendo parte de la historia.

Hace un año y medio el New York Times publicó un artículo que tenía a Friends como protagonista: “Friends Has New BFFs” (Friends tiene nuevos mejores amigos) se titulaba la nota. Por primera vez desde el fin de la serie –en 2004– el tema que la traía a las noticias no era la especulación en torno a una vuelta sino la advertencia sobre un extraño resurgir de la sitcom boom de audiencia en los ‘90, que esta vez tenía como protagonista a una nueva generación de adolescentes neoyorkinos. De la mano de Netflix, la serie de los seis amigos que se reunían en un café antes de que existieran Instagram, Facebook, Tinder o WhatsApp demostró sin demasiado marketing de por medio que sus autores, Marta Kauffman y David Crane, habían logrado –además de un suceso para su época– un producto atemporal. Y el mismo fenómeno que en ese momento descubría el diario de Nueva York como una particularidad de la juventud de la ciudad en la que se sitúa la serie se da ahora por estas latitudes. ¿Por qué? Es su humor fresco, sus frases y diálogos ocurrentes y, sobre todo, su pequeño gran universo de personajes entrañables que reflejaron a un grupo de jóvenes adultos de los ‘90… y más allá.

LA FÓRMULA DEL ÉXITO. Ni los teléfonos fijos, ni los peinados y looks noventosos parecen ser lo suficientemente molestos como para alejar a una juventud que nunca escuchó las risas grabadas del fenómeno. “Like si bancás la remera!”, decía hace unas semanas un post en Instagram del comediante Grego Rossello, posando con una remera con los nombres de los personajes de la serie: Chandler & Rachel & Monica & Ross & Joey & Phoebe. “Yo soy de la generación que vio las últimas temporadas de Friends en tele y después volví a verlo por Netflix. Como humorista me pasó lo mismo que con los Simpsons: hay un antes y un después. Es la mejor comedia que vi, y no volví a ver nada igual –sentencia @gregorossello, el favorito de los adolescentes en Instagram y parte del team de Redes de ESPN–. Yo soy parte de una generación a la que la marcó muchísimo, pero es atemporal. Hoy hay muchos chicos que pueden identificarse con las historias de amor, los celos y las relaciones entre los amigos”. Los que ahora siguen la serie online (¡en sesiones de 6 capítulos al hilo!) son chicos y chicas que ni siquiera habían nacido la primera vez que vimos a Rachel entrar vestida de novia al Central Perk para toparse con quienes serían sus amigos inseparables por los siguientes diez años. Pero, ¿qué tiene Friends que atrapa tanto y después de tanto tiempo? La soltería en Nueva York tiene ese no sé qué. Entre los sueños americanos, calles soñadas y oportunidades únicas que despierta la ciudad se han tejido algunas de las mejores historias de amistad de la comedia contemporánea. De Sex and the City a Girls, pasando por Seinfeld y Gossip Girl, una tras otra las series americanas de los últimos veinte años nos han hecho soñar con las noches y días en la Gran Manzana. Sin embargo, la cara de Nueva York que cada una de esas series muestra es muy distinta: del glamour de Sex and the City a la vida acomodada en el Upper East Side en Gossip Girl, pasando por la bohemia de Lena Dunham en la más reciente Girls, los mundillos que se presentan juegan con la identificación y aspiración de grupos específicos. En Friends hay una cocinera, un geólogo, un actor, una moza devenida luego en ejecutiva de la moda, una masajista y un administrativo que después se hace publicista. Y si con la representatividad profesional de la banda no alcanzaba, el grupo tenía (¡tiene!) a su chica de familia snob, al italoamericano, a los hermanos judíos, el hijo de una escritora y un transexual y una huérfana de padre y madre. “El éxito de Friends tiene que ver con la universalidad de los relatos –asegura Axel Kuschevatzky, periodista y productor de cine y tevé–. Trasciende porque las experiencias de los personajes son similares a las de cualquier persona. Tiene mucho humor y un guión genial que combina lo gracioso con este ingrediente de novela que genera una conexión emocional”.

LOS AMIGOS DE MIS AMIGOS. El limbo del café recreado en un estudio de Los Angeles y los departamentos enfrentados con sus muebles Pottery Barn (en años en que Ikea ni siquiera figuraba) colabora a recrear un clima atemporal que evidentemente facilitó el éxito universal. “Yo en general no miro comedias, pero con Friends me enganché”, cuenta Lola Ibáñez Ocampo (15). Llegó a la serie por “recomendación” de Netflix y aunque arrancó sin ninguna expectativa, terminó viéndola toda en tres meses. “Hay un montón de cosas que me resultan raras: cómo se peinan o los teléfonos enormes que usan. Pero también hay cosas que son muy parecidas, como los trabajos o las cosas de las que hablan… Los diálogos me encantan, ¡son muy divertidos!”, cuenta. Igual que ella, Emilia y Valentín –dos amigos del colegio St. Patrick’s, de Coghlan– se engancharon por su cuenta: “Un día alguien comentó y nos dimos cuenta de que lo estábamos viendo los tres”. Su caso es muy parecido al de tantos otros chicos que alternan los episodios de treinta minutos del grupo de veinteañeros en los ‘90 con otros que hacen referencia a dramas adolescentes contemporáneos, como 13 Reasons Why. “Yo empecé con Friends porque había visto How I Met your Mother, y quería otra serie tranqui como para ver antes de dormir”, cuenta Brunella Lospennato (18), estudiante de Relaciones Públicas. “Hace un tiempo vi Gossip Girl, que también es de hace varios años”, asegura. A ella también le apareció la serie entre las sugerencias, sin otra opinión más cercana que la del algoritmo, y “compró”. “Muchas de mis amigas la vieron, igual que yo. De hecho, yo la veo con mi hermana que tiene trece. Los capítulos son muy cortitos, y eso ayuda a que cuando tenés media hora antes de comer o al mediodía puedas ver uno”.

QUE NO SE CORTE. “Si hiciéramos Friends hoy sería una cafetería llena de gente mirando su iPhone. No pasa- rían tantas cosas ni existirían esas charlas”, dijo Jennifer Aniston en una entrevista en mayo de este año. Se- gún la actriz, el recuerdo de esas épocas en las que no existían las redes sociales, ni los celulares y la gente tenía un contacto más personal es parte de la nostalgia. “Como no hay celulares ni tanta gente conectada, las charlas son largas y más divertidas. Hablan del trabajo, de cosas que pasan… ¡de cosas de la vida real!”. Y es- ta vez no es Jennifer repitiendo su declaración sino la palabra de una adolescente de hoy explicando por qué le divierte una serie concebida hace veinte años. Y aun cuando sepamos que es imposible vol- ver atrás a los días en que los protagonistas te- nían veintipico y el mundo era analógico, la tenta- ción de traerlos de vuelta a la pantalla es enorme. En mayo de este año una supuesta cuenta de Facebook de David Schwimmer (Ross) publi- có el logo de la serie, el de la cadena NBC y un 2018 en un posteo que enseguida se viralizó. “Llevo trece años contestando esta pregunta y siempre me veo en la posición de romperles la ilusión”, dijo Lisa Kudrow (Phoebe). “Sería divertido, pero ¿de qué trataría? Lo que más nos gustaba de la serie era que ellos tenían veintitantos y eran como su propia familia. Ahora tienen cada uno la suya. ¿Qué veríamos entonces?”, refl exionó. ¿Más claro? Matthew Perry (Chandler) acaba de decir en una re- ciente entrevista para Variety que el regreso de Friends es su peor pesadilla y aseguró que jamás participaría de un nuevo episodio de la serie. “Tengo una pesadilla en la que volvemos a hacer Friends y a nadie le importa. Todos están en otra cosa. Terminamos a lo grande, no pode- mos ir contra eso. ¿Por qué querríamos hacerla de nuevo?”. Así que mejor volver a ver Friends trece años más tarde, y seguir siendo parte de la historia.

Labios lollipop

La creatividad trasciende fronteras y no en sentido metafórico. Al menos no para MAC, una de las empresas de cosmética más vinculadas al mundo de la moda y autora de los looks de la mayoría de los fashion shows. Siempre un paso más allá, mientras muchas pasarelas mostraron labios perfectamente contorneados en tonalidades oscuras y texturas mate, los make up artists de MAC optaron por colores vibrantes con acabado glossy y ¡fuera de los contornos! Gypsy Sport en Nueva York y Preen en Londres fueron las primeras marcas de moda en subirse a esta tendencia.

El estilo es llamado “lollipop” porque trata de emular cómo queda la boca de los chicos después de haberse comido una paleta XL. La clave del look radica en extender el rouge más allá del contorno de los labios y el resultado es algo similar a cuando tu hija de cinco años te lo roba y decide pintarse ella solita. Aunque su creador, el maquillador Val Garland, asegure haberse inspirado en “una chica que ha sido besada durante horas”, por los comentarios en las redes sociales pareciera que a la mayoría nos recuerda más a esa profesora chiflada que todos tuvimos en el secundario. “Buscamos proyectar una imagen real porque todo lo que vemos a nuestro alrededor es irreal”, expresó otro maquillador del team MAC, Alex Box.

Mientras lo leía en mi celular, levanté la vista hacia el espejo del ascensor y me sentí muy representada. Ahí estaba mi labial esparcido más allá de mi boca, culpa de tomar del pico de la botellita de agua. “En medio de la perfección que inunda las redes sociales, tal vez éste sea el único make up reflejo fiel de la vida real, sin filtros”, pensé. Y, aunque por un instante se me cruzó ser una de las pioneras en imponer esta moda en nuestro país, no pude evitar apresurarme a sacar un pañuelo descartable de la cartera y arreglarme el labial antes de llegar a planta baja. Tal vez el mundo todavía no esté preparado para ver la belleza en el defecto…

La creatividad trasciende fronteras y no en sentido metafórico. Al menos no para MAC, una de las empresas de cosmética más vinculadas al mundo de la moda y autora de los looks de la mayoría de los fashion shows. Siempre un paso más allá, mientras muchas pasarelas mostraron labios perfectamente contorneados en tonalidades oscuras y texturas mate, los make up artists de MAC optaron por colores vibrantes con acabado glossy y ¡fuera de los contornos! Gypsy Sport en Nueva York y Preen en Londres fueron las primeras marcas de moda en subirse a esta tendencia.

El estilo es llamado “lollipop” porque trata de emular cómo queda la boca de los chicos después de haberse comido una paleta XL. La clave del look radica en extender el rouge más allá del contorno de los labios y el resultado es algo similar a cuando tu hija de cinco años te lo roba y decide pintarse ella solita. Aunque su creador, el maquillador Val Garland, asegure haberse inspirado en “una chica que ha sido besada durante horas”, por los comentarios en las redes sociales pareciera que a la mayoría nos recuerda más a esa profesora chiflada que todos tuvimos en el secundario. “Buscamos proyectar una imagen real porque todo lo que vemos a nuestro alrededor es irreal”, expresó otro maquillador del team MAC, Alex Box.

Mientras lo leía en mi celular, levanté la vista hacia el espejo del ascensor y me sentí muy representada. Ahí estaba mi labial esparcido más allá de mi boca, culpa de tomar del pico de la botellita de agua. “En medio de la perfección que inunda las redes sociales, tal vez éste sea el único make up reflejo fiel de la vida real, sin filtros”, pensé. Y, aunque por un instante se me cruzó ser una de las pioneras en imponer esta moda en nuestro país, no pude evitar apresurarme a sacar un pañuelo descartable de la cartera y arreglarme el labial antes de llegar a planta baja. Tal vez el mundo todavía no esté preparado para ver la belleza en el defecto…

Julieta Prandi: “Me gusta estar con mis hijos y trabajar”

Se vienen tiempos de cambio en la vida de Julieta Prandi (36): después de varios años de estar alejada de la pantalla para abocarse a sus dos hijos, vuelve como conductora de APP: Acercamos pasado y presente, un nuevo magazine de actualidad que está a punto de salir al aire por Telefe. Además, está pensando en mudarse a Martínez, más cerca de los estudios de grabación y de la escuela de su hijo Mateo (6). Está feliz de volver a la tele, aunque su agenda de compromisos laborales durante esta etapa de menor exposición no disminuyó tanto: diseñó una colección para Peter Pan, la marca de lencería de la que es imagen desde hace dieciséis años y piensa inaugurar con su marido, el empresario gastronómico Claudio Contardi (47), otro restaurante en Pinamar que se suma a Tuny & Pepy, ya un clásico en la costa. Además, fue mamá por segunda vez, de Rocco (2). Pero las ganas de regresar con un proyecto televisivo estaban ahí. El nuevo programa apela a la memoria colectiva para hablar de lo actual. “Es quizás un intento de que las cosas no sucedan con tanta rapidez y se olviden”, comparte Prandi esta tarde de sábado en la que nos muestra retazos de su intimidad familiar. Mateo acaba de perder un diente y Lorena, amiga de toda la vida, intenta contener al enérgico Rocco. Mientras, charlamos:

Recién decías que la rapidez de la época atenta contra el recuerdo, ¿te reconocés como nostálgica? Re. Amo esos estribillos de canciones que marcaron una generación y nos retrotraen a la infancia o a otros momentos de la vida. Cuando escucho el inicio de La extraña dama me acuerdo de mi mamá mirándola.

La velocidad de la era digital también puso en crisis a la televisión, la gente mira menos tele, ¿no? Maso. Seguimos teniendo la exigencia del minuto a minuto. Si bien los canales bajaron el umbral o la expectativa de audiencia, el rating sigue importando.

Por otro lado, las audiencias están mucho más sensibles. Hoy parece impensable que se aplauda a un personaje como el de “la nena”, tu recordado papel con Guillermo Francella… Sí, pero con ese criterio no tendría que haber ficción. La nena era completamente inofensiva, naif y recontra cuidada. Nunca, en ningún momento los protagonistas concretaron nada, era la fantasía de uno y la del otro. Por supuesto que el mundo está cambiando y nos obliga a educarnos un poco a todos. Hay más cuidado en la formas, cómo hablamos y nos dirigimos a otras mujeres.

Tu estilo de conducción es espontáneo, ¿no te da miedo decir alguna barbaridad justo ahora que cualquier exabrupto se replica al infinito en las redes sociales? No, yo soy de fluir, aunque siempre tengo una alarma interna que me dice “hasta acá”. Pero no falseo al aire porque eso se nota. Además me miro mucho. Soy bastante autoexigente, siempre estoy pensando en qué puedo aprender para mejorar lo que hago. Por suerte me reto ydespués me perdono. Me digo “bueno, la próxima lo voy a hacer mejor”. No soy periodista, no sé entrevistar y fui aprendiendo de a poco. No me hubiera imaginado, tres o cuatro años atrás, que iba a estar con tantos proyectos de conducción.

Quizás porque Rocco todavía es muy chico, pero no me imagino la vida con tres hijos

Imagino que otra exigencia de volver a la tele es estar espléndida, ¿cómo te llevás con el paso del tiempo? Como puedo. Voy a Iobella para hacer ejercicio y tomar algunas sesiones de tratamientos menos invasivos (como gimnasia dentro de la cápsula de calor) para modelar y tonificar. Lo hago sin calor porque no necesito perder peso. En ese mismo lugar tengo para hacerme drenaje, mesoterapia o electrodos. Voy dos o tres veces por semana un par de horas y unifico todo. También porque disfruto de las mañanas en las que no hago nada. Prefiero ir dos veces mucho tiempo y no todos los días un rato. La semana que tengo campaña, obviamente, bajo las harinas. Y después me cuido, sin volverme loca, porque me gusta comer. Jamás hice dieta y soy de alimentarme sano.

 

Estás casada desde 2011 con Claudio Contardi, ¿cómo hacés para evitar los escándalos que tanto afectan a otras celebrities? Ante todo elegimos no exponernos, porque nunca nos interesó hacer público lo que nos pasa. Así cuidamos nuestra relación. Funcionamos en equipo, nos acompañamos y hablamos mucho. No importa dónde, para mí esa es la clave. Y hay que hacerlo, aunque con los chicos sea más difícil.

¿Te gustaría tener un hijo más? No sé. Quizás porque Rocco todavía es muy chico, pero no me imagino la vida con tres. Además yo soy de las mamás que quieren estar con sus hijos. No se los quiero dejar a alguien para que se ocupe de ellos, y me gusta trabajar. Con Claudio tratamos de que tengan sus rutinas porque eso los ayuda, les da confianza y seguridad. Los baño alrededor de las 21 y 21.30 ya están durmiendo. Antes de dormir, a Mateo le leo un cuento. Me parece que está bueno generarles un vínculo con la literatura. Sobre todo porque la tecnología está ahí todo el tiempo y es importante que tengan ese espacio. El mío es la escritura. Me encanta, es mi catarsis y mi refugio. En especial en estos tiempos de tanta fugacidad.

FAVORITOS

UN COLOR: violeta. UN PERFUME: Bulgari, te puedo decir sólo la marca porque no quiero que me lo quemen. EL PLATO QUE ME GUSTA COCINAR: pizza, amaso seguro una vez por semana. MI NOCHE ROMÁNTICA: cenar comida china en la cama me parece el re plan. UN PROGRAMA LOCO: ir a bailar a un boliche con mi marido. NO ME VOY DE ESTA VIDA SIN: tomar un curso de cerámica y fotografía y volver a las clases de flamenco. UNA FRASE: “Esto también pasará”, me alivia mucho.

Se vienen tiempos de cambio en la vida de Julieta Prandi (36): después de varios años de estar alejada de la pantalla para abocarse a sus dos hijos, vuelve como conductora de APP: Acercamos pasado y presente, un nuevo magazine de actualidad que está a punto de salir al aire por Telefe. Además, está pensando en mudarse a Martínez, más cerca de los estudios de grabación y de la escuela de su hijo Mateo (6). Está feliz de volver a la tele, aunque su agenda de compromisos laborales durante esta etapa de menor exposición no disminuyó tanto: diseñó una colección para Peter Pan, la marca de lencería de la que es imagen desde hace dieciséis años y piensa inaugurar con su marido, el empresario gastronómico Claudio Contardi (47), otro restaurante en Pinamar que se suma a Tuny & Pepy, ya un clásico en la costa. Además, fue mamá por segunda vez, de Rocco (2). Pero las ganas de regresar con un proyecto televisivo estaban ahí. El nuevo programa apela a la memoria colectiva para hablar de lo actual. “Es quizás un intento de que las cosas no sucedan con tanta rapidez y se olviden”, comparte Prandi esta tarde de sábado en la que nos muestra retazos de su intimidad familiar. Mateo acaba de perder un diente y Lorena, amiga de toda la vida, intenta contener al enérgico Rocco. Mientras, charlamos:

Recién decías que la rapidez de la época atenta contra el recuerdo, ¿te reconocés como nostálgica? Re. Amo esos estribillos de canciones que marcaron una generación y nos retrotraen a la infancia o a otros momentos de la vida. Cuando escucho el inicio de La extraña dama me acuerdo de mi mamá mirándola.

La velocidad de la era digital también puso en crisis a la televisión, la gente mira menos tele, ¿no? Maso. Seguimos teniendo la exigencia del minuto a minuto. Si bien los canales bajaron el umbral o la expectativa de audiencia, el rating sigue importando.

Por otro lado, las audiencias están mucho más sensibles. Hoy parece impensable que se aplauda a un personaje como el de “la nena”, tu recordado papel con Guillermo Francella… Sí, pero con ese criterio no tendría que haber ficción. La nena era completamente inofensiva, naif y recontra cuidada. Nunca, en ningún momento los protagonistas concretaron nada, era la fantasía de uno y la del otro. Por supuesto que el mundo está cambiando y nos obliga a educarnos un poco a todos. Hay más cuidado en la formas, cómo hablamos y nos dirigimos a otras mujeres.

Tu estilo de conducción es espontáneo, ¿no te da miedo decir alguna barbaridad justo ahora que cualquier exabrupto se replica al infinito en las redes sociales? No, yo soy de fluir, aunque siempre tengo una alarma interna que me dice “hasta acá”. Pero no falseo al aire porque eso se nota. Además me miro mucho. Soy bastante autoexigente, siempre estoy pensando en qué puedo aprender para mejorar lo que hago. Por suerte me reto ydespués me perdono. Me digo “bueno, la próxima lo voy a hacer mejor”. No soy periodista, no sé entrevistar y fui aprendiendo de a poco. No me hubiera imaginado, tres o cuatro años atrás, que iba a estar con tantos proyectos de conducción.

Quizás porque Rocco todavía es muy chico, pero no me imagino la vida con tres hijos

Imagino que otra exigencia de volver a la tele es estar espléndida, ¿cómo te llevás con el paso del tiempo? Como puedo. Voy a Iobella para hacer ejercicio y tomar algunas sesiones de tratamientos menos invasivos (como gimnasia dentro de la cápsula de calor) para modelar y tonificar. Lo hago sin calor porque no necesito perder peso. En ese mismo lugar tengo para hacerme drenaje, mesoterapia o electrodos. Voy dos o tres veces por semana un par de horas y unifico todo. También porque disfruto de las mañanas en las que no hago nada. Prefiero ir dos veces mucho tiempo y no todos los días un rato. La semana que tengo campaña, obviamente, bajo las harinas. Y después me cuido, sin volverme loca, porque me gusta comer. Jamás hice dieta y soy de alimentarme sano.

 

Estás casada desde 2011 con Claudio Contardi, ¿cómo hacés para evitar los escándalos que tanto afectan a otras celebrities? Ante todo elegimos no exponernos, porque nunca nos interesó hacer público lo que nos pasa. Así cuidamos nuestra relación. Funcionamos en equipo, nos acompañamos y hablamos mucho. No importa dónde, para mí esa es la clave. Y hay que hacerlo, aunque con los chicos sea más difícil.

¿Te gustaría tener un hijo más? No sé. Quizás porque Rocco todavía es muy chico, pero no me imagino la vida con tres. Además yo soy de las mamás que quieren estar con sus hijos. No se los quiero dejar a alguien para que se ocupe de ellos, y me gusta trabajar. Con Claudio tratamos de que tengan sus rutinas porque eso los ayuda, les da confianza y seguridad. Los baño alrededor de las 21 y 21.30 ya están durmiendo. Antes de dormir, a Mateo le leo un cuento. Me parece que está bueno generarles un vínculo con la literatura. Sobre todo porque la tecnología está ahí todo el tiempo y es importante que tengan ese espacio. El mío es la escritura. Me encanta, es mi catarsis y mi refugio. En especial en estos tiempos de tanta fugacidad.

FAVORITOS

UN COLOR: violeta. UN PERFUME: Bulgari, te puedo decir sólo la marca porque no quiero que me lo quemen. EL PLATO QUE ME GUSTA COCINAR: pizza, amaso seguro una vez por semana. MI NOCHE ROMÁNTICA: cenar comida china en la cama me parece el re plan. UN PROGRAMA LOCO: ir a bailar a un boliche con mi marido. NO ME VOY DE ESTA VIDA SIN: tomar un curso de cerámica y fotografía y volver a las clases de flamenco. UNA FRASE: “Esto también pasará”, me alivia mucho.

Deco total white

LIVING. Todo es blanco y moderno en el living diseñado por las creadoras de Apatheia, que se desarrolla contra el gran ventanal vestido con unas cortinas de cretona. De un lado se estira el sofá cubo con funda de lino, manta y mix de almohadones, todos ellos con base color blanco (Apatheia). Del otro, un mueble bajo de madera laqueada y tapa de petiribí aloja la tevé y algunos objetos. Una mesa de chapa en un blanco brillante y dos simpáticos bancos-troncos cubiertos con corderito (todo de Apatheia) cierran el sector. La alfombra persa de 2 x 2,50 m le imprime color y estampas al conjunto.

COMEDOR. Acorde a los dos lemas que rigen el departamento (modernidad y blanco dominante), el comedor se armó con una mesa Tulip y cuatro sillas DSW (el clásico de los Eames) con patas de madera. En la pared de fondo, un cuadro con la palabra Bonjour completa la escena. La iluminación general está a cargo de una lámpara Diamante (Apatheia).

COCINA. De diseño lineal, ofrece las tres operaciones básicas: lavado, cocción (con cocina de Whirlpool y campana de Cata) y preparación, todo en un espacio reducido, pero bien resuelto. Los muebles con frentes en blanco tiza ayudan a ampliar visualmente el espacio, mientras que la mesada de Silestone Negro Estelar aporta un rico contraste. La alzada lleva un vinilo de azulejos antiguos (Apatheia).

Símbolo de paz y pureza, el blanco, en la decoración, más que un color trasluce un estilo de vida.

BAÑO. Resuelto de manera sencilla y funcional, ofrece una pequeña mesada con alzada de mármol blanco sobre la que apoya una bacha rectangular con grifería monocomando (FV). La acompaña un espejo circular con marco de madera de petiribí (Apatheia). Un pequeño mueble de madera laqueada prolonga el área de apoyo y suma espacio de guardado. Canastos de tela numerados (Apatheia) guardan los cosméticos.

BALCÓN. En el pequeño balcón, un juego de mesa y sillas Quilmes de chapa pintada de blanco ofrece un espacio para el disfrute de a dos. De fondo, una estructura de madera también pintada de blanco mantiene escondido el equipo de aire.

HABITACIÓN. Se resolvió con la misma paleta monocromática que el resto del departamento, así que la nota distintiva corre por cuenta del respaldo con funda color lima (Apatheia). Un plumón blanco, una manta tejida con punto XXL y almohadones Good morning, Good night (Apatheia) completan la ambientación. Como iluminación, una lámpara de hierro con pantalla interna de gasa (Apatheia). Una silla Bertoia en color blanco aguarda junto a las cortinas de cretona.

LIVING. Todo es blanco y moderno en el living diseñado por las creadoras de Apatheia, que se desarrolla contra el gran ventanal vestido con unas cortinas de cretona. De un lado se estira el sofá cubo con funda de lino, manta y mix de almohadones, todos ellos con base color blanco (Apatheia). Del otro, un mueble bajo de madera laqueada y tapa de petiribí aloja la tevé y algunos objetos. Una mesa de chapa en un blanco brillante y dos simpáticos bancos-troncos cubiertos con corderito (todo de Apatheia) cierran el sector. La alfombra persa de 2 x 2,50 m le imprime color y estampas al conjunto.

COMEDOR. Acorde a los dos lemas que rigen el departamento (modernidad y blanco dominante), el comedor se armó con una mesa Tulip y cuatro sillas DSW (el clásico de los Eames) con patas de madera. En la pared de fondo, un cuadro con la palabra Bonjour completa la escena. La iluminación general está a cargo de una lámpara Diamante (Apatheia).

COCINA. De diseño lineal, ofrece las tres operaciones básicas: lavado, cocción (con cocina de Whirlpool y campana de Cata) y preparación, todo en un espacio reducido, pero bien resuelto. Los muebles con frentes en blanco tiza ayudan a ampliar visualmente el espacio, mientras que la mesada de Silestone Negro Estelar aporta un rico contraste. La alzada lleva un vinilo de azulejos antiguos (Apatheia).

Símbolo de paz y pureza, el blanco, en la decoración, más que un color trasluce un estilo de vida.

BAÑO. Resuelto de manera sencilla y funcional, ofrece una pequeña mesada con alzada de mármol blanco sobre la que apoya una bacha rectangular con grifería monocomando (FV). La acompaña un espejo circular con marco de madera de petiribí (Apatheia). Un pequeño mueble de madera laqueada prolonga el área de apoyo y suma espacio de guardado. Canastos de tela numerados (Apatheia) guardan los cosméticos.

BALCÓN. En el pequeño balcón, un juego de mesa y sillas Quilmes de chapa pintada de blanco ofrece un espacio para el disfrute de a dos. De fondo, una estructura de madera también pintada de blanco mantiene escondido el equipo de aire.

HABITACIÓN. Se resolvió con la misma paleta monocromática que el resto del departamento, así que la nota distintiva corre por cuenta del respaldo con funda color lima (Apatheia). Un plumón blanco, una manta tejida con punto XXL y almohadones Good morning, Good night (Apatheia) completan la ambientación. Como iluminación, una lámpara de hierro con pantalla interna de gasa (Apatheia). Una silla Bertoia en color blanco aguarda junto a las cortinas de cretona.

Viajes a tu medida

Viajes con experiencia y la chance de poder disfrutar de un trip a tu medida. Las travesías grupales están al pie de cañón y los hay de idioma, de lujo, foodies…

Andy Clar fue la pionera: ella instaló la idea con sus Chicas en NY. Hizo de sus experiencias, gustos por lo exclusivo y por pasarla bien en Nueva York, una empresa. Lo que comenzó como un boca a boca de consejos entre amigas, en 2013 se transformó en un emprendimiento de viajes grupales. ¿Qué suma? Experiencias que no podrías conseguir si viajaras sola, como personal shoppers en tiendas, charlas y reservaciones en restaurantes VIP. Lo de Andy se amplió, se hizo libro –Chicas en NY–, programa de tevé –Chicas de Viaje por Telefe– y vía su Instagram @chicasdeviaje_ refleja también sus travesías por países como Japón y Chile (como tour de compras). Pronto sumará Francia. “Fuimos creciendo con esta propuesta poco tradicional, estos viajes con experiencias particulares, ya que no sólo se trata de que las chicas –son grupos femeninos– conozcan tips de la ciudad, sino también gente y que tengan acceso a distintos lugares exclusivos –comenta Andy–. Queremos que lo que vivan sea una experiencia inolvidable más allá del destino”. El próximo es el 7/9 e incluye pasaje, hotel y actividades, desde US$ 5.700. Además, las Chicas… ya organizaron trips temáticos como un NY Foodies o un NY Fashion Week. ¿Más? También se van en grupo a Las Vegas directo a ver el show de Ricky Martin, del 14 al 18/11.

Diseñadoras de indumentaria, Romina Amoroso y Rita Cruz crearon We R Fashion, una plataforma donde ofrecen servicios de moda y entre ellos un viaje de producto para conocer de tendencias en Nueva York. Convocan grupos mixtos, fans del mundo fashion. “Queremos darle nuestra mirada como diseñadoras, acompañarlos y que disfruten más allá de conocer la ciudad. Además brindan encuentros con quienes se encargan de hacer campañas, producciones de desfi les y demás. Eso combinado con relax”, detalla Rita. Salen el 6/9 e incluyen aéreos, traslados, asistencia médica y alojamiento por US$ 4.199.

VACACIONES Y ALGO MÁS. Y si en los ‘90 el auge eran los viajes de estudio, hoy el furor son las travesías renovadas porque nos gusta vacacionar y algo más…

Si sos de las que mueren por el lujo, pero nunca das con quien viajar, podés sumarte al trip grupal hacia Ginebra, Suiza, de Fine Hotels Spas & Resorts. El viaje comienza en el Hotel Four Seasons des Bergues con tratamiento detox, masaje, drenaje linfático y lo mejor del spa. Trato personalizado con estadía, comidas de lujo y la chance de hacer turismo. De allí, traslado VIP en limo hacia Clinique La Prairie de Montreux donde te esperan 6 noches con tratamiento revujenecedor. Lujo en su máxima expresión, desde US$ 16.000 por persona –base doble–. Pueden hacerlo intensivo y sumar otras 3 noches en el Evian Resort .

Si tu estilo es más relajado, Tini de Bucourt te acompaña a conocer su amada India (y de paso le suma Bali y Singapur). Actitud Tini organiza salidas de grupos mixtos –la próxima el 13/10 al 2/11– que recorren juntos la India –lugar donde vivió siete años y al que ya volvió 28 veces–. “‘¡Andá con Tini!’, dicen los maridos que no quieren o quizá no pueden viajar. Las llevo a lugares que sólo el turista no visitaría nunca por un país que genera tanto temor como tentación”, describe de Bucourt. El viaje cubre aéreos, guía, hospedaje y comidas (US$ 16.400). Daisy May Queen también es una enamorada de la India, hace 5 años vive en Rishikesh y ahí recibe al viajero curioso: “Sabemos que un primer viaje puede producir cierta incomodidad –especialmente si sos mujer– si no se conocen bien las ‘reglas’. Por eso nos ofrecemos como facilitadores para esta experiencia” , explica. Sus viajes duran 21 días y combinan turismo y algo más… la meditación y el yoga son parte.

LA EXPERTISE ES LO QUE CUENTA.Así atrapan los viajes de Ciudadanos del mundo. Lo que comenzó como un plan entre conocidos de la profesora de idioma japonés, Gaby Occhionero, hoy se amplió. Guiados de su mano los viajeros derrotan juntos las barreras idiomáticas, la distancia y tienen la chance de conocer lo mejor de esta cultura. Se recorren ciudades que están fuera de los tours convencionales como Kamakura, Yokohama, Osaka, Nara, Hiroshima o Nikko.

De esta manera podés conocer la cultura griega con la blogger Sofi Stavrou de Soy de Grecia . De ascendencia griega y asidua viajera, con su know how te lleva por Atenas, Mikonos, Milos y Santorini. Visitás playas secretas, disfrutás paseos en veleros y cenas con vistas a la Acrópolis en tabernas que no estarían incluidas en tu trip si organizaras el viaje por tu cuenta.

 

Las travesías grupales están al pie de cañón y los hay de idioma, de lujo y foodies. 

Costa Cruceros lanzó Crucero Joven, un viaje exclusivo para jóvenes de entre 18 y 30 años que recorre Abraao, Río de Janeiro e Ilhabela en Brasil y Montevideo, Uruguay. Ideal para millennials. También ofrece el WINExperts para amantes de los vinos por las costas de Brasil de la mano de conocedores del Winexperts Institute .

 

¿Te gusta lo gourmet y también querés conocer el Mediterráneo? El Culinary Cruise de Oceania Cruises te lleva por los más bellos paisajes del Mar Tirreno y del Egeo acompañada de los chefs Dolli Irigoyen y Osvaldo Gross. Ellos no sólo dan clases de cocina en altamar, también te guían a través de los mercados de Florencia, Roma, Positano y Santorini, entre otros. Quince noches, con salida el 16/10.

Club Med ideó el programa Semana Gourmet con 7 noches all inclusive en Trancoso, Brasil, con aéreos incluidos, clases de cocina y degustaciones. En la última edición –marzo– los anfitriones fueron los chefs Mauricio Asta, Rodrigo Toso y Christian Petersen.

También Unyverse planea su segundo viaje para conocer Nueva York con mirada gastronómica. Allí el anfitrión es el chef Fernando Trocca, quien te guía por los bazares y los mejores restaurantes. Incluye exclusivos meet & greet con renombrados Nº1 de la cocina y ¡hasta tarde de shopping de cuchillos! Viajan del 1/6 al 6/10 e incluye estadía (la base doble, US$ 4.990) pero no pasaje –de manera que cada cual pueda usar millas o su aerolínea preferida–. Tienen en carpeta dos viajes de moda, de la mano de Jessica Trosman y del fotógrafo Urko Suaya. Cada cual a lo suyo.

Si lo tuyo es lo fit, también hay opción: Chicas Guapas te acompaña por Miami. “Organizamos viajes fitness y de moda con distintas actividades para que todas la pasen bien. Además de training , incluye también personal shopper y encuentros VIP de maquillaje y tendencias –describe su creadora, Lucía Ugarte de chicasguapastv– . Cuesta US$ 2.900 e incluye hotel, actividades y traslados. “Vienen amigas, madres e hijas… grupos de mujeres que buscan divertirse ya que las incentiva el desafío de cuidarnos, entrenar juntas y tratarnos bien”. Ya planean los viajes del año que viene. Porque viajar es un placer y más si es en buena compañía y con expertos.

Viajes con experiencia y la chance de poder disfrutar de un trip a tu medida. Las travesías grupales están al pie de cañón y los hay de idioma, de lujo, foodies…

Andy Clar fue la pionera: ella instaló la idea con sus Chicas en NY. Hizo de sus experiencias, gustos por lo exclusivo y por pasarla bien en Nueva York, una empresa. Lo que comenzó como un boca a boca de consejos entre amigas, en 2013 se transformó en un emprendimiento de viajes grupales. ¿Qué suma? Experiencias que no podrías conseguir si viajaras sola, como personal shoppers en tiendas, charlas y reservaciones en restaurantes VIP. Lo de Andy se amplió, se hizo libro –Chicas en NY–, programa de tevé –Chicas de Viaje por Telefe– y vía su Instagram @chicasdeviaje_ refleja también sus travesías por países como Japón y Chile (como tour de compras). Pronto sumará Francia. “Fuimos creciendo con esta propuesta poco tradicional, estos viajes con experiencias particulares, ya que no sólo se trata de que las chicas –son grupos femeninos– conozcan tips de la ciudad, sino también gente y que tengan acceso a distintos lugares exclusivos –comenta Andy–. Queremos que lo que vivan sea una experiencia inolvidable más allá del destino”. El próximo es el 7/9 e incluye pasaje, hotel y actividades, desde US$ 5.700. Además, las Chicas… ya organizaron trips temáticos como un NY Foodies o un NY Fashion Week. ¿Más? También se van en grupo a Las Vegas directo a ver el show de Ricky Martin, del 14 al 18/11.

Diseñadoras de indumentaria, Romina Amoroso y Rita Cruz crearon We R Fashion, una plataforma donde ofrecen servicios de moda y entre ellos un viaje de producto para conocer de tendencias en Nueva York. Convocan grupos mixtos, fans del mundo fashion. “Queremos darle nuestra mirada como diseñadoras, acompañarlos y que disfruten más allá de conocer la ciudad. Además brindan encuentros con quienes se encargan de hacer campañas, producciones de desfi les y demás. Eso combinado con relax”, detalla Rita. Salen el 6/9 e incluyen aéreos, traslados, asistencia médica y alojamiento por US$ 4.199.

VACACIONES Y ALGO MÁS. Y si en los ‘90 el auge eran los viajes de estudio, hoy el furor son las travesías renovadas porque nos gusta vacacionar y algo más…

Si sos de las que mueren por el lujo, pero nunca das con quien viajar, podés sumarte al trip grupal hacia Ginebra, Suiza, de Fine Hotels Spas & Resorts. El viaje comienza en el Hotel Four Seasons des Bergues con tratamiento detox, masaje, drenaje linfático y lo mejor del spa. Trato personalizado con estadía, comidas de lujo y la chance de hacer turismo. De allí, traslado VIP en limo hacia Clinique La Prairie de Montreux donde te esperan 6 noches con tratamiento revujenecedor. Lujo en su máxima expresión, desde US$ 16.000 por persona –base doble–. Pueden hacerlo intensivo y sumar otras 3 noches en el Evian Resort .

Si tu estilo es más relajado, Tini de Bucourt te acompaña a conocer su amada India (y de paso le suma Bali y Singapur). Actitud Tini organiza salidas de grupos mixtos –la próxima el 13/10 al 2/11– que recorren juntos la India –lugar donde vivió siete años y al que ya volvió 28 veces–. “‘¡Andá con Tini!’, dicen los maridos que no quieren o quizá no pueden viajar. Las llevo a lugares que sólo el turista no visitaría nunca por un país que genera tanto temor como tentación”, describe de Bucourt. El viaje cubre aéreos, guía, hospedaje y comidas (US$ 16.400). Daisy May Queen también es una enamorada de la India, hace 5 años vive en Rishikesh y ahí recibe al viajero curioso: “Sabemos que un primer viaje puede producir cierta incomodidad –especialmente si sos mujer– si no se conocen bien las ‘reglas’. Por eso nos ofrecemos como facilitadores para esta experiencia” , explica. Sus viajes duran 21 días y combinan turismo y algo más… la meditación y el yoga son parte.

LA EXPERTISE ES LO QUE CUENTA.Así atrapan los viajes de Ciudadanos del mundo. Lo que comenzó como un plan entre conocidos de la profesora de idioma japonés, Gaby Occhionero, hoy se amplió. Guiados de su mano los viajeros derrotan juntos las barreras idiomáticas, la distancia y tienen la chance de conocer lo mejor de esta cultura. Se recorren ciudades que están fuera de los tours convencionales como Kamakura, Yokohama, Osaka, Nara, Hiroshima o Nikko.

De esta manera podés conocer la cultura griega con la blogger Sofi Stavrou de Soy de Grecia . De ascendencia griega y asidua viajera, con su know how te lleva por Atenas, Mikonos, Milos y Santorini. Visitás playas secretas, disfrutás paseos en veleros y cenas con vistas a la Acrópolis en tabernas que no estarían incluidas en tu trip si organizaras el viaje por tu cuenta.

 

Las travesías grupales están al pie de cañón y los hay de idioma, de lujo y foodies. 

Costa Cruceros lanzó Crucero Joven, un viaje exclusivo para jóvenes de entre 18 y 30 años que recorre Abraao, Río de Janeiro e Ilhabela en Brasil y Montevideo, Uruguay. Ideal para millennials. También ofrece el WINExperts para amantes de los vinos por las costas de Brasil de la mano de conocedores del Winexperts Institute .

 

¿Te gusta lo gourmet y también querés conocer el Mediterráneo? El Culinary Cruise de Oceania Cruises te lleva por los más bellos paisajes del Mar Tirreno y del Egeo acompañada de los chefs Dolli Irigoyen y Osvaldo Gross. Ellos no sólo dan clases de cocina en altamar, también te guían a través de los mercados de Florencia, Roma, Positano y Santorini, entre otros. Quince noches, con salida el 16/10.

Club Med ideó el programa Semana Gourmet con 7 noches all inclusive en Trancoso, Brasil, con aéreos incluidos, clases de cocina y degustaciones. En la última edición –marzo– los anfitriones fueron los chefs Mauricio Asta, Rodrigo Toso y Christian Petersen.

También Unyverse planea su segundo viaje para conocer Nueva York con mirada gastronómica. Allí el anfitrión es el chef Fernando Trocca, quien te guía por los bazares y los mejores restaurantes. Incluye exclusivos meet & greet con renombrados Nº1 de la cocina y ¡hasta tarde de shopping de cuchillos! Viajan del 1/6 al 6/10 e incluye estadía (la base doble, US$ 4.990) pero no pasaje –de manera que cada cual pueda usar millas o su aerolínea preferida–. Tienen en carpeta dos viajes de moda, de la mano de Jessica Trosman y del fotógrafo Urko Suaya. Cada cual a lo suyo.

Si lo tuyo es lo fit, también hay opción: Chicas Guapas te acompaña por Miami. “Organizamos viajes fitness y de moda con distintas actividades para que todas la pasen bien. Además de training , incluye también personal shopper y encuentros VIP de maquillaje y tendencias –describe su creadora, Lucía Ugarte de chicasguapastv– . Cuesta US$ 2.900 e incluye hotel, actividades y traslados. “Vienen amigas, madres e hijas… grupos de mujeres que buscan divertirse ya que las incentiva el desafío de cuidarnos, entrenar juntas y tratarnos bien”. Ya planean los viajes del año que viene. Porque viajar es un placer y más si es en buena compañía y con expertos.

Temporada de sopas

Sopa crema de hongos y champignones

Ingredientes (para 4 porciones): 25 g de hongos secos (de pino o porcini); 20 g de manteca; 1 cda. de aceite de oliva; 1 cebolla picada; 1 diente de ajo cortado en tajaditas; ramitas de tomillo; 200 g de portobellos; 200 g de champignones; 2 l de caldo idealmente casero y caliente; 200 cm3 de crema de leche; sal y pimienta y aceite de trufa o aceite de sésamo para servir. Preparación: cubrí los hongos secos con agua hirviendo, calentá la manteca y el aceite de oliva en una sartén grande. Rehogá la cebolla con el ajo y el tomillo hasta que tomen apenas un color dorado. Separá 4 champignones para decorar. Escurrí los hongos secos reservando el líquido y agregalos a la sartén junto con los portobellos y los champignones cortados por la mitad. Cociná 5’ a fuego fuerte y agregá el líquido del remojo de los hongos secos. Bajá el fuego, agregá el caldo caliente y herví durante 20’. Condimentá con sal y pimienta. Dorá los champignones cortados por la mitad para la decoración. Procesá la mezcla con una procesadora de mano y llevala a hervor nuevamente. Cuando la sopa hierva agregá la crema, mezclá y serví con los champignones, hierbas y unas gotas de aceite de trufas o de sésamo.

Sopa crema de zapallo

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cda. de aceite; 20 g de manteca; 1 cebolla morada cortada en trozos con piel bien lavada; 150 g de panceta parcialmente desgrasada; 500 g de zapallo pesado sin cáscara ni semillas y cortado en cubos; 1 l de caldo de carne o pollo; 100 g de yogur descremado natural; 3 cdas. de semillas de zapallo tostadas; 4 cdas. de miel; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande calentá el aceite con la manteca y rehogá a fuego bajo la cebolla con una pizca de sal y pimienta hasta que esté tierna. Agregá 100 g de panceta y cociná 5’. Subí el fuego, incorporá los cubos de zapallo y el caldo y llevá a hervor. Bajá el fuego y cociná hasta que el zapallo esté tierno. Retirá, dejá entibiar, pelá las cebollas y procesá hasta que quede cremosa. Reservá. Dorá los 50 g de panceta restante en una sartén con pimienta y cuando esté crocante cortala en trocitos. Calentá la sopa crema y, cuando hierva nuevamente, agregale el yogur y mezclá. Serví con la panceta, hilos de miel y semillas de zapallo.

Sopa de cebolla de Lyon

Ingredientes (para 4 porciones): 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cebollas grandes cortadas en juliana fina; 2 dientes de ajo; 2 ramas de tomillo; 1 cda. de azúcar; 1 cda. de aceto; 1 y ¾ litros de caldo de verduras oscuro; 2 cdas. de almidón de maíz; 3 cdas. de cognac; pan de maíz (c/n); 2 cdas. de queso parmesano rallado; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande rehogá en aceite las cebollas y el ajo. Agregá algo de agua para que se cocinen parejo. Cuando estén tiernos agregá el tomillo, el azúcar y el aceto hasta que estén caramelizados. Rociá con el caldo y cociná 15’ a fuego bajo. Probá el condimento y agregá más sal y pimienta. Mientras, cortá el pan en tiras, espolvoreá con el queso parmesano y dorá en el horno a fuego medio. Cuando las cebollas estén tiernas, agregá el cognac con el almidón de maíz diluido. Revolvé hasta que se espese y serví la sopa acompañada con los palitos de queso.

Sopa de zucchini y lentejas

Ingredientes (para 4 porciones): ½ taza de lentejones remojados en agua la noche anterior; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 dientes de ajo picados; 1 cebolla chica picada; 3 zucchinis; 1 y ¼ litro de caldo de verduras; 2 ramitas de hojas de menta; 5 nueces para decorar; cáscara rallada y jugo de 1 limón; sal y pimienta. Preparación: herví las lentejas en agua con muy poca sal hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Escurrí y reservá. Calentá el aceite en una cacerola grande y salteá a fuego mediano la cebolla y el ajo hasta que apenas cambien de color. Horneá los zucchinis cortados en trozos hasta dorar. Agregalos a la cacerola, rociá con el caldo y llevá a hervor durante 5’. Dejá entibiar y procesá o licuá junto a un manojo de hojas de menta, y salpimentá. Calentá nuevamente y agregale las lentejas y el jugo de limón. Decorá con las nueces (algunas rotas, otras ralladas) y la cáscara de limón rallada.

Sopa crema de hongos y champignones

Ingredientes (para 4 porciones): 25 g de hongos secos (de pino o porcini); 20 g de manteca; 1 cda. de aceite de oliva; 1 cebolla picada; 1 diente de ajo cortado en tajaditas; ramitas de tomillo; 200 g de portobellos; 200 g de champignones; 2 l de caldo idealmente casero y caliente; 200 cm3 de crema de leche; sal y pimienta y aceite de trufa o aceite de sésamo para servir. Preparación: cubrí los hongos secos con agua hirviendo, calentá la manteca y el aceite de oliva en una sartén grande. Rehogá la cebolla con el ajo y el tomillo hasta que tomen apenas un color dorado. Separá 4 champignones para decorar. Escurrí los hongos secos reservando el líquido y agregalos a la sartén junto con los portobellos y los champignones cortados por la mitad. Cociná 5’ a fuego fuerte y agregá el líquido del remojo de los hongos secos. Bajá el fuego, agregá el caldo caliente y herví durante 20’. Condimentá con sal y pimienta. Dorá los champignones cortados por la mitad para la decoración. Procesá la mezcla con una procesadora de mano y llevala a hervor nuevamente. Cuando la sopa hierva agregá la crema, mezclá y serví con los champignones, hierbas y unas gotas de aceite de trufas o de sésamo.

Sopa crema de zapallo

Ingredientes (para 4 porciones): 1 cda. de aceite; 20 g de manteca; 1 cebolla morada cortada en trozos con piel bien lavada; 150 g de panceta parcialmente desgrasada; 500 g de zapallo pesado sin cáscara ni semillas y cortado en cubos; 1 l de caldo de carne o pollo; 100 g de yogur descremado natural; 3 cdas. de semillas de zapallo tostadas; 4 cdas. de miel; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande calentá el aceite con la manteca y rehogá a fuego bajo la cebolla con una pizca de sal y pimienta hasta que esté tierna. Agregá 100 g de panceta y cociná 5’. Subí el fuego, incorporá los cubos de zapallo y el caldo y llevá a hervor. Bajá el fuego y cociná hasta que el zapallo esté tierno. Retirá, dejá entibiar, pelá las cebollas y procesá hasta que quede cremosa. Reservá. Dorá los 50 g de panceta restante en una sartén con pimienta y cuando esté crocante cortala en trocitos. Calentá la sopa crema y, cuando hierva nuevamente, agregale el yogur y mezclá. Serví con la panceta, hilos de miel y semillas de zapallo.

Sopa de cebolla de Lyon

Ingredientes (para 4 porciones): 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cebollas grandes cortadas en juliana fina; 2 dientes de ajo; 2 ramas de tomillo; 1 cda. de azúcar; 1 cda. de aceto; 1 y ¾ litros de caldo de verduras oscuro; 2 cdas. de almidón de maíz; 3 cdas. de cognac; pan de maíz (c/n); 2 cdas. de queso parmesano rallado; sal y pimienta. Preparación: en una cacerola grande rehogá en aceite las cebollas y el ajo. Agregá algo de agua para que se cocinen parejo. Cuando estén tiernos agregá el tomillo, el azúcar y el aceto hasta que estén caramelizados. Rociá con el caldo y cociná 15’ a fuego bajo. Probá el condimento y agregá más sal y pimienta. Mientras, cortá el pan en tiras, espolvoreá con el queso parmesano y dorá en el horno a fuego medio. Cuando las cebollas estén tiernas, agregá el cognac con el almidón de maíz diluido. Revolvé hasta que se espese y serví la sopa acompañada con los palitos de queso.

Sopa de zucchini y lentejas

Ingredientes (para 4 porciones): ½ taza de lentejones remojados en agua la noche anterior; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 dientes de ajo picados; 1 cebolla chica picada; 3 zucchinis; 1 y ¼ litro de caldo de verduras; 2 ramitas de hojas de menta; 5 nueces para decorar; cáscara rallada y jugo de 1 limón; sal y pimienta. Preparación: herví las lentejas en agua con muy poca sal hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Escurrí y reservá. Calentá el aceite en una cacerola grande y salteá a fuego mediano la cebolla y el ajo hasta que apenas cambien de color. Horneá los zucchinis cortados en trozos hasta dorar. Agregalos a la cacerola, rociá con el caldo y llevá a hervor durante 5’. Dejá entibiar y procesá o licuá junto a un manojo de hojas de menta, y salpimentá. Calentá nuevamente y agregale las lentejas y el jugo de limón. Decorá con las nueces (algunas rotas, otras ralladas) y la cáscara de limón rallada.