El éxito de los culebrones

El fenómeno de Las mil y una noches con Onur y Sherazade tiró la primera piedra. De buenas a primeras admitir a viva voz ser adicta a una novela fue como volver a 1994 y soñar con el indio Catriel (Osvaldo Laport) en Más allá del horizonte. Algo relacionado con las novelas cambió, desde qué miramos hasta cómo lo miramos.

“¿Quién se sienta hoy a verlas por la tarde? Dejaron ese lugar. Hubo un cambio social, las mujeres ya no están en casa a esa hora y hoy son muchos los hombres que a la noche se preocupan por no perderse ni un capítulo de Josué y la Tierra Prometida…”, describe María Eugenia Capelo, directora de sitiodeseries.com y nuestra especialista en Para Ti. “Hace un tiempo que la novela está cambiando su lugar social; si antes era medio un papelón que te mencionaran que veían una, y se miraba con recelo, en realidad es un género muy importante”, coincide la periodista y escritora Cecilia Absatz. Hoy estamos más abiertos a dejarnos atrapar por culturas distintas. Desde la brasileña El Clon (2010) todo se puede. Ya sea Brasil, Turquía y hasta ¡Corea! Las tramas (pareja que se enamora y enfrenta conflictos con la esperanza de llegar a un final feliz) siguen vigentes y atrapan más allá de las diferencias culturales o idiomáticas. Así, El Trece apuesta por la novela turca Medcezir y Telefe arrasó con la brasileña Moisés y los diez mandamientos.

¿Cómo miramos? Cada vez nos gusta más ver rápido y de corrido. Miramos telenovelas con la misma ansiedad con que seguimos series policiales o de ciencia ficción. Pequeñas similitudes que las transforman en versiones modernas de nuestras novelas de antaño (con la diferencia/ventaja de que podemos enterarnos de cuántos capítulos nos esperan). Un nuevo, pero atractivo estilo. Series, novelas, miniseries. ¿Cuáles son los límites? “Aunque pueda darnos algo de culpa, muchas mantienen la estructura clásica que seguimos persiguiendo en todo el mundo: La Cenicienta con el chico lindo y rico y la chica pobre que se enamora. Están pensadas como series y por eso queda mejor que decir que estás enganchada viendo una novela”, confiesa entre risas Capelo. Así, televidentes de todas las edades y de todo el mundo se dejaron atrapar por ejemplares como la británica Downton Abbey.

¿Todo tiempo pasado fue mejor? Para nada, hoy la ambientación y sobre todo el vestuario que acompañan a cada una de estas novelas modernas aportan calidad. La moda le suma su cuota de atractivo a cada historia

Al elegir qué ver, el valor agregado cuenta. Desde los paisajes en Gran Hotel, temáticas como el voto femenino en The Paradise o el suspenso que incluyó El tiempo entre costuras, ambientada en tiempos de guerra, espías y nazis. El toque extra suma y mucho. “Nos gustan las historias de amor y desde el final de Downton quedamos medio huérfanos. Así, a pesar de que estaba pensada para ser histórica, nos abrazamos a series como The Crown –sobre la vida de la reina Isabel II de Inglaterra– y nos quedamos más en la interna de cómo ella se llevaba con el marido y relamiéndonos con el amor prohibido entre su hermana Margarita y Pete Townshend, que nos atrajo más que el vínculo con Churchill”, explica Capelo.

“Estas series con dejos de novela están enmarcadas en historias de amor. Tenemos que demostrar que somos modernos, pero nos aferramos a un planteo muy clásico con el héroe, la mala maldita y la buena buenísima. Hubo una necesidad de volver a las telenovelas, había un público necesitado”. También cambió nuestra nueva manera de ver tevé. A la hora de sentarnos ya no siempre es frente a la “caja boba”. Hoy la pantalla puede ser la tevé, pero también una tablet o el mismo celular. Mantener el ritual, separar ese hueco en el día para dejarnos llevar transforma a las miniseries en nuestras novelas modernas.

Para la escritora, en las tramas de hoy el amor no lo es todo: “Hoy el tema pasa más por las mujeres y su identidad. El amor puede parecer el tema principal, pero el lugar de la mujer en el mundo y su búsqueda de identidad ganan”, asegura.

El camino está marcado. En Telefe se viene una nueva novela turca, El Sultán, en tanto que en una semana Netflix estrena una serie original, Las chicas del cable, ambientada en Madrid en 1928. Dieciséis episodios (de 50) sobre cuatro chicas que trabajan como telefonistas y luchan por su espacio e independencia. El combo incluye moda, amor y un dejo de lifestyle de esos tiempos. ¿Te la vas a agendar?

El fenómeno de Las mil y una noches con Onur y Sherazade tiró la primera piedra. De buenas a primeras admitir a viva voz ser adicta a una novela fue como volver a 1994 y soñar con el indio Catriel (Osvaldo Laport) en Más allá del horizonte. Algo relacionado con las novelas cambió, desde qué miramos hasta cómo lo miramos.

“¿Quién se sienta hoy a verlas por la tarde? Dejaron ese lugar. Hubo un cambio social, las mujeres ya no están en casa a esa hora y hoy son muchos los hombres que a la noche se preocupan por no perderse ni un capítulo de Josué y la Tierra Prometida…”, describe María Eugenia Capelo, directora de sitiodeseries.com y nuestra especialista en Para Ti. “Hace un tiempo que la novela está cambiando su lugar social; si antes era medio un papelón que te mencionaran que veían una, y se miraba con recelo, en realidad es un género muy importante”, coincide la periodista y escritora Cecilia Absatz. Hoy estamos más abiertos a dejarnos atrapar por culturas distintas. Desde la brasileña El Clon (2010) todo se puede. Ya sea Brasil, Turquía y hasta ¡Corea! Las tramas (pareja que se enamora y enfrenta conflictos con la esperanza de llegar a un final feliz) siguen vigentes y atrapan más allá de las diferencias culturales o idiomáticas. Así, El Trece apuesta por la novela turca Medcezir y Telefe arrasó con la brasileña Moisés y los diez mandamientos.

¿Cómo miramos? Cada vez nos gusta más ver rápido y de corrido. Miramos telenovelas con la misma ansiedad con que seguimos series policiales o de ciencia ficción. Pequeñas similitudes que las transforman en versiones modernas de nuestras novelas de antaño (con la diferencia/ventaja de que podemos enterarnos de cuántos capítulos nos esperan). Un nuevo, pero atractivo estilo. Series, novelas, miniseries. ¿Cuáles son los límites? “Aunque pueda darnos algo de culpa, muchas mantienen la estructura clásica que seguimos persiguiendo en todo el mundo: La Cenicienta con el chico lindo y rico y la chica pobre que se enamora. Están pensadas como series y por eso queda mejor que decir que estás enganchada viendo una novela”, confiesa entre risas Capelo. Así, televidentes de todas las edades y de todo el mundo se dejaron atrapar por ejemplares como la británica Downton Abbey.

¿Todo tiempo pasado fue mejor? Para nada, hoy la ambientación y sobre todo el vestuario que acompañan a cada una de estas novelas modernas aportan calidad. La moda le suma su cuota de atractivo a cada historia

Al elegir qué ver, el valor agregado cuenta. Desde los paisajes en Gran Hotel, temáticas como el voto femenino en The Paradise o el suspenso que incluyó El tiempo entre costuras, ambientada en tiempos de guerra, espías y nazis. El toque extra suma y mucho. “Nos gustan las historias de amor y desde el final de Downton quedamos medio huérfanos. Así, a pesar de que estaba pensada para ser histórica, nos abrazamos a series como The Crown –sobre la vida de la reina Isabel II de Inglaterra– y nos quedamos más en la interna de cómo ella se llevaba con el marido y relamiéndonos con el amor prohibido entre su hermana Margarita y Pete Townshend, que nos atrajo más que el vínculo con Churchill”, explica Capelo.

“Estas series con dejos de novela están enmarcadas en historias de amor. Tenemos que demostrar que somos modernos, pero nos aferramos a un planteo muy clásico con el héroe, la mala maldita y la buena buenísima. Hubo una necesidad de volver a las telenovelas, había un público necesitado”. También cambió nuestra nueva manera de ver tevé. A la hora de sentarnos ya no siempre es frente a la “caja boba”. Hoy la pantalla puede ser la tevé, pero también una tablet o el mismo celular. Mantener el ritual, separar ese hueco en el día para dejarnos llevar transforma a las miniseries en nuestras novelas modernas.

Para la escritora, en las tramas de hoy el amor no lo es todo: “Hoy el tema pasa más por las mujeres y su identidad. El amor puede parecer el tema principal, pero el lugar de la mujer en el mundo y su búsqueda de identidad ganan”, asegura.

El camino está marcado. En Telefe se viene una nueva novela turca, El Sultán, en tanto que en una semana Netflix estrena una serie original, Las chicas del cable, ambientada en Madrid en 1928. Dieciséis episodios (de 50) sobre cuatro chicas que trabajan como telefonistas y luchan por su espacio e independencia. El combo incluye moda, amor y un dejo de lifestyle de esos tiempos. ¿Te la vas a agendar?

Recetas con especias

Kebabs de pollo especiado

Ingredientes (para 4 porciones): 3 supremas; palitos de brochette; aceite de oliva (c/n); 2 dientes de ajo picados; 1 cdta. de comino en polvo; 1 cdta. de jengibre molido; . cdta. de cúrcuma; . cdta. de coriandro molido y sal. Para la salsa de durazno agridulce: 1 cebolla picada y dorada en oliva; 1 frasco de mermelada de duraznos y 2 cdas. de mostaza. Preparación: cortá las supremas en fetas y luego en tiras. Pinchalas en palitos de brochette como si los cosieras. Mezclá 2 cdas. de aceite de oliva con el ajo, el comino, el jengibre, la cúrcuma, el coriandro y la sal. Pincelá los kebabs y dejá marinar 1 hora. Doralos en una sartén con aceite de oliva o cocinalos al horno. Para la salsa de durazno: mezclá todos los ingredientes y cocinalos 2’. Se conserva en la heladera hasta una semana.

Cada vez más lugares venden especias. Dietéticas, tiendas delis y, por supuesto, en el Barrio Chino. Vienen sueltas o envasadas.

Rolls con vegetales y masala

Ingredientes (para 4 porciones): masala: 25 g de ají molido; 10 g de pimienta negra; 60 g de semillas de comino; 75 g de semillas de coriandro; 10 g de cúrcuma; 10 g de jengibre; 4 clavos de olor; 1 palito chico de canela y 3 semillas de cardamomo. Para los rolls: 1 cebolla cortada en juliana; 2 puerros en rodajitas; 2 zanahorias cortadas en cubitos; 2 zucchinis en cubos; 2 tomates en cubos; 2 cdas. de perejil picado; 2 cdas. de masala y 8 tortillas de harina de trigo. Preparación: para el masala: mezclá todos los ingredientes, molelos en un molinillo de café y guardá en un frasco con buen cierre. Por otra parte, rehogá la cebolla y los puerros en 2 cdas. de aceite. Agregá las zanahorias y 2 cdas. de agua, cociná a fuego bajo hasta que estén tiernas. Incorporá los zucchinis y cociná hasta que cambien de color. Por último, agregá los tomates, el perejil y el masala. Cociná de 3 a 4’. Reservá. Tostá las tortillas y mantenelas envueltas en un repasador para que queden tiernas y tibias. Armá los rolls con la preparación y sujetalos con hilo de algodón.

 

El masala en una variedad de curry que se puede preparar en casa y freezar. Conservalo en frascos oscuros para que la luz no lo perjudique.

 

Papas rústicas con especias y dip de albahaca

Ingredientes (para 4 porciones): 2 papas grandes; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cdtas. de sal; 1 cdta. de comino molido; 1 cdta. de ají molido; 1 cdta. de páprika y 1 cdta. de pimienta negra molida. Para el dip: 1 ramo chico de albahaca fresca; 1 cda. de jugo de limón; . taza de aceite; 200 g de queso crema, sal y pimienta. Preparación: cortá las papas con piel en tiras, colocalas en un bowl y agregá el aceite, sal y especias. Mezclá y dorá en el horno a 180°C hasta que esté crocante, alrededor de 10 a 15’ de cada lado. Para el dip separá las hojas de albahaca, colocalas en un bowl , agregale el jugo de limón y½ taza de agua caliente. Dejá reposar 5’, escurrí y pasá por una procesadora de mano junto con el aceite. Se puede colar y usar solo el aceite o usarlo tal cual con las hojas trituradas. Mezclá con el queso crema, sal y pimienta y serví con las papas. 

Carrot cake 

Ingredientes (para 16 cuadrados): 1 y . tazas de aceite de maíz; 2 tazas de azúcar; 4 huevos grandes; 1 cda. de canela en polvo; . cdta. de jengibre en polvo; . cdta. de clavo de olor molido; 1 cdta. de sal; 2 tazas de harina común; 4 cdtas. de polvo de hornear; 3 tazas de zanahorias ralladas finito; 1 y . tazas de nueces picadas; 1 taza de pasas rubias sin semilla; azúcar impalpable para espolvorear y 1 molde de 20 por 30 cm aceitado con aceite de maíz. Preparación: en un bowl grande batí el aceite, el azúcar, los huevos, la sal y las especias. Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y las zanahorias, las nueces y las pasas. Volcá en el molde preparado. Horneá a 180°C, de 35 a 40’. Retirá del horno, colocá sobre una rejilla y desmoldá a los 15’. Dejá enfriar, cortá en cuadrados y espolvoreá con azúcar impalpable.

Kebabs de pollo especiado

Ingredientes (para 4 porciones): 3 supremas; palitos de brochette; aceite de oliva (c/n); 2 dientes de ajo picados; 1 cdta. de comino en polvo; 1 cdta. de jengibre molido; . cdta. de cúrcuma; . cdta. de coriandro molido y sal. Para la salsa de durazno agridulce: 1 cebolla picada y dorada en oliva; 1 frasco de mermelada de duraznos y 2 cdas. de mostaza. Preparación: cortá las supremas en fetas y luego en tiras. Pinchalas en palitos de brochette como si los cosieras. Mezclá 2 cdas. de aceite de oliva con el ajo, el comino, el jengibre, la cúrcuma, el coriandro y la sal. Pincelá los kebabs y dejá marinar 1 hora. Doralos en una sartén con aceite de oliva o cocinalos al horno. Para la salsa de durazno: mezclá todos los ingredientes y cocinalos 2’. Se conserva en la heladera hasta una semana.

Cada vez más lugares venden especias. Dietéticas, tiendas delis y, por supuesto, en el Barrio Chino. Vienen sueltas o envasadas.

Rolls con vegetales y masala

Ingredientes (para 4 porciones): masala: 25 g de ají molido; 10 g de pimienta negra; 60 g de semillas de comino; 75 g de semillas de coriandro; 10 g de cúrcuma; 10 g de jengibre; 4 clavos de olor; 1 palito chico de canela y 3 semillas de cardamomo. Para los rolls: 1 cebolla cortada en juliana; 2 puerros en rodajitas; 2 zanahorias cortadas en cubitos; 2 zucchinis en cubos; 2 tomates en cubos; 2 cdas. de perejil picado; 2 cdas. de masala y 8 tortillas de harina de trigo. Preparación: para el masala: mezclá todos los ingredientes, molelos en un molinillo de café y guardá en un frasco con buen cierre. Por otra parte, rehogá la cebolla y los puerros en 2 cdas. de aceite. Agregá las zanahorias y 2 cdas. de agua, cociná a fuego bajo hasta que estén tiernas. Incorporá los zucchinis y cociná hasta que cambien de color. Por último, agregá los tomates, el perejil y el masala. Cociná de 3 a 4’. Reservá. Tostá las tortillas y mantenelas envueltas en un repasador para que queden tiernas y tibias. Armá los rolls con la preparación y sujetalos con hilo de algodón.

 

El masala en una variedad de curry que se puede preparar en casa y freezar. Conservalo en frascos oscuros para que la luz no lo perjudique.

 

Papas rústicas con especias y dip de albahaca

Ingredientes (para 4 porciones): 2 papas grandes; 2 cdas. de aceite de oliva; 2 cdtas. de sal; 1 cdta. de comino molido; 1 cdta. de ají molido; 1 cdta. de páprika y 1 cdta. de pimienta negra molida. Para el dip: 1 ramo chico de albahaca fresca; 1 cda. de jugo de limón; . taza de aceite; 200 g de queso crema, sal y pimienta. Preparación: cortá las papas con piel en tiras, colocalas en un bowl y agregá el aceite, sal y especias. Mezclá y dorá en el horno a 180°C hasta que esté crocante, alrededor de 10 a 15’ de cada lado. Para el dip separá las hojas de albahaca, colocalas en un bowl , agregale el jugo de limón y½ taza de agua caliente. Dejá reposar 5’, escurrí y pasá por una procesadora de mano junto con el aceite. Se puede colar y usar solo el aceite o usarlo tal cual con las hojas trituradas. Mezclá con el queso crema, sal y pimienta y serví con las papas. 

Carrot cake 

Ingredientes (para 16 cuadrados): 1 y . tazas de aceite de maíz; 2 tazas de azúcar; 4 huevos grandes; 1 cda. de canela en polvo; . cdta. de jengibre en polvo; . cdta. de clavo de olor molido; 1 cdta. de sal; 2 tazas de harina común; 4 cdtas. de polvo de hornear; 3 tazas de zanahorias ralladas finito; 1 y . tazas de nueces picadas; 1 taza de pasas rubias sin semilla; azúcar impalpable para espolvorear y 1 molde de 20 por 30 cm aceitado con aceite de maíz. Preparación: en un bowl grande batí el aceite, el azúcar, los huevos, la sal y las especias. Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y las zanahorias, las nueces y las pasas. Volcá en el molde preparado. Horneá a 180°C, de 35 a 40’. Retirá del horno, colocá sobre una rejilla y desmoldá a los 15’. Dejá enfriar, cortá en cuadrados y espolvoreá con azúcar impalpable.

Los bolsos de Louis Vuitton, intervenidos como obras de arte

Pinturas de Da Vinci, Tiziano, Rubens, Fragonard y Van Gogh sobre los icónicos bolsos de Louis Vuitton… Todo en el histórico Louvre de París. Así fue la presentación de la colección “Masters”, con algunos de los clásicos de la casa rediseñados e intervenidos por Jeff Koons, el artista plástico más cotizado del mundo, el de los conejos rosas y los perros inflables. Entre las obras en las que se inspiró se encuentran la de los artistas Leonardo Da Vinci, Rubens y Van Gogh.  

La lujosa colección estará disponible desde el 28 de abril en tiendas seleccionadas por la firma y costarán entre 500 y 4000 mil dólares. 

Pinturas de Da Vinci, Tiziano, Rubens, Fragonard y Van Gogh sobre los icónicos bolsos de Louis Vuitton… Todo en el histórico Louvre de París. Así fue la presentación de la colección “Masters”, con algunos de los clásicos de la casa rediseñados e intervenidos por Jeff Koons, el artista plástico más cotizado del mundo, el de los conejos rosas y los perros inflables. Entre las obras en las que se inspiró se encuentran la de los artistas Leonardo Da Vinci, Rubens y Van Gogh.  

La lujosa colección estará disponible desde el 28 de abril en tiendas seleccionadas por la firma y costarán entre 500 y 4000 mil dólares. 

Llega el estreno de Los padecientes, el film de La China Suárez y Benjamín Vicuña

Pareja en la realidad y ahora nuevamente en la ficción, la China Suárez y Benjamín Vicuña vuelven a protagonizar una película después de El hilo rojo. El jueves 27 de abril se estrena Los padecientes, película basada en la exitosa novela de Gabriel Rolón. La historia es un thriller psicológico donde nada es lo que parece y el suspenso y el misterio rodean a los dos personajes principales, un psicólogo (Vicuña) y una joven (Suárez). El resto del elenco lo componen: Nicolás Francella, Ángela Torres, Pablo Rago, Justina Bustos, Luis Machín y Osmar Nuñez.

¡Mirá el tráiler!

 

Pareja en la realidad y ahora nuevamente en la ficción, la China Suárez y Benjamín Vicuña vuelven a protagonizar una película después de El hilo rojo. El jueves 27 de abril se estrena Los padecientes, película basada en la exitosa novela de Gabriel Rolón. La historia es un thriller psicológico donde nada es lo que parece y el suspenso y el misterio rodean a los dos personajes principales, un psicólogo (Vicuña) y una joven (Suárez). El resto del elenco lo componen: Nicolás Francella, Ángela Torres, Pablo Rago, Justina Bustos, Luis Machín y Osmar Nuñez.

¡Mirá el tráiler!

 

Emilia Attias y su hija Gina

Madre e hija comparten la misma mirada: ojos verdes intensos, pestañas súper tupidas y una expresión llena de sentimientos. “Gina es una negrita a la que se le sale la energía por los poros y tiene un nivel de transparencia tan grande que se puede ver su alma”, explica Emilia Attias (30), totalmente enamorada de su primogénita de seis meses. Si bien todas las madres suelen decir que sus hijos son “los mejores del mundo”, el equipo de Para Ti puede dar fe de que se trata de una beba muy especial: durante las cinco horas que duró la producción de fotos se mantuvo contenta, risueña y con una paz contagiosa. “Es una escorpiana poderosa, enérgica, alegre, comunicativa, cariñosa y tranquila. ¡Es una nena muy celebrada!”, asegura la actriz. Después de más de 18 años de trayectoria en el mundo del espectáculo –donde trabajó como modelo, bailarina y actriz–, esta morocha argentina decidió, el día en el que se enteró que estaba embarazada, dedicarse full time a la maternidad. “¡Disfruté al máximo cada minuto de mi embarazo! Dejé de entrenar; tal vez iba a alguna clase de yoga y salía a caminar, pero le di lugar a todos los antojos y dormí lo máximo que pude… Pero ahora es tiempo de volver al trabajo. Justo acaba de estrenarse en Brasil Dolores, una película que hice el año pasado. Fue muy emocionante cruzar la frontera con mi trabajo. Tengo ganas de integrar a Gina a mi vida”, adelanta la artista de Multitalent Agency, lista para volver al ruedo.

A sus 30 años, enamorada hace doce del capocómico Naím El Turco Sibara y con la hija que siempre soñó, Emilia asegura estar en su mejor momento: “A veces me miro al espejo y soy consciente de que estoy viviendo uno de los mejores años de mi vida. ¡Me siento tan feliz!”

La llegada de Gina fortaleció mi pareja

A seis ¿Te preparaste para ser madre de alguna manera especial? Mi madre es mi gran gurú porque tuvo cinco hijos. También me encanta hablar con mis hermanas que son madres y compartir experiencias. Además, leo todos los libros de Laura Gutman. Cuando nace un primer hijo también nace una primera madre… Es normal tener dudas y miedos, ¡pero lo mejor es seguir el instinto natural que una tiene!

¿Y cómo fue tu parto “como una hembra”? Tuve el parto que quise: sin intervención química, pero en una clínica (N. de la R.: Gina nació el 28 de octubre en el Sanatorio de la Trinidad) y perfectamente atendida por médicos. Después de investigar mucho di con un obstetra y una partera súper humanizados que me ayudaron para que todo fuera lo más natural posible. Tuve tres días de trabajo de parto, dos en mi casa y uno en la clínica, a donde llegué con seis de dilatación. Por suerte no fue necesario que me den la epidural. Claro que si la vida de mi bebé hubiese estado en riesgo, habríamos seguido el protocolo tradicional.

¿En medio de esos tres días de trabajo de parto, no te arrepentiste por un momento de hacerlo todo de manera tan natural? No, ¡lo volvería a hacer! La verdad es que mis contracciones no fueron para nada dolorosas. Es más, lo pasé bárbaro, estuve feliz y sólo sentí dolor durante las últimas dos horas y cuando finalmente nació. Pero fue un segundo. Valió la pena.

¿Qué tipo de alimentación le das? Con la comida me da miedo experimentar. Hay un montón de chicos veganos que crecen bárbaros, pero yo prefiero no innovar. Personalmente, de carnes animales yo sólo consumo pescado, pero a Gina le voy a dar de todo, incluso carne roja. No me gustaría limitarla y que la comida la condicione socialmente. Pero también le voy a mostrar otro tipo de alimentación, como leche de almendras y quinoa… Y que después ella elija.

¡Disfruté al máximo cada minuto de mi embarazo! Pero ahora es tiempo de volver al trabajo. Tengo ganas de integrar a Gina a mi vida

¿Tenés ganas de tener más hijos? Sí, por lo menos uno o dos más. ¡Me encantan los chicos! Además, me parece que Gina no puede estar sola.

PADRE A LOS 50. Hace doce años que El Turco Naím es el dueño indiscutido del corazón de Attias. Siempre se los ve juntos y hasta son socios en dos proyectos gastronómicos que son furor en el Bajo Núñez: Poe y Cadillach. “Nosotros nos amamos muchísimo, la llegada de Gina fortaleció la pareja. Me encanta verlo buen padre –asegura Emilia–. En algún momento él se había resignado y llegó a pensar que nunca sería padre. Pero, aunque no la estábamos buscando, llegó y fue lo mejor que nos pasó en la vida. Hoy Naím está peligrosamente enamorado de su hija”.

¿Cómo es El Turco papá? ¡¡¡Se le cae la baba!!! Es muy protector, compañero, quiere estar todo el tiempo con ella… Imaginate lo mimoso que es que pide que esté siempre en la cama (risas) con nosotros. Es divertido y dulce.

Amor, salud, belleza y nuevos trabajos en puerta… ¡llegaste a los 30 en tu mejor momento! Sí, te juro que estoy muy feliz. A los 20 años me conocí a fondo y siento que mis 30 van a ser de disfrute. Estoy internamente más sólida como mujer.

 

Madre e hija comparten la misma mirada: ojos verdes intensos, pestañas súper tupidas y una expresión llena de sentimientos. “Gina es una negrita a la que se le sale la energía por los poros y tiene un nivel de transparencia tan grande que se puede ver su alma”, explica Emilia Attias (30), totalmente enamorada de su primogénita de seis meses. Si bien todas las madres suelen decir que sus hijos son “los mejores del mundo”, el equipo de Para Ti puede dar fe de que se trata de una beba muy especial: durante las cinco horas que duró la producción de fotos se mantuvo contenta, risueña y con una paz contagiosa. “Es una escorpiana poderosa, enérgica, alegre, comunicativa, cariñosa y tranquila. ¡Es una nena muy celebrada!”, asegura la actriz. Después de más de 18 años de trayectoria en el mundo del espectáculo –donde trabajó como modelo, bailarina y actriz–, esta morocha argentina decidió, el día en el que se enteró que estaba embarazada, dedicarse full time a la maternidad. “¡Disfruté al máximo cada minuto de mi embarazo! Dejé de entrenar; tal vez iba a alguna clase de yoga y salía a caminar, pero le di lugar a todos los antojos y dormí lo máximo que pude… Pero ahora es tiempo de volver al trabajo. Justo acaba de estrenarse en Brasil Dolores, una película que hice el año pasado. Fue muy emocionante cruzar la frontera con mi trabajo. Tengo ganas de integrar a Gina a mi vida”, adelanta la artista de Multitalent Agency, lista para volver al ruedo.

A sus 30 años, enamorada hace doce del capocómico Naím El Turco Sibara y con la hija que siempre soñó, Emilia asegura estar en su mejor momento: “A veces me miro al espejo y soy consciente de que estoy viviendo uno de los mejores años de mi vida. ¡Me siento tan feliz!”

La llegada de Gina fortaleció mi pareja

A seis ¿Te preparaste para ser madre de alguna manera especial? Mi madre es mi gran gurú porque tuvo cinco hijos. También me encanta hablar con mis hermanas que son madres y compartir experiencias. Además, leo todos los libros de Laura Gutman. Cuando nace un primer hijo también nace una primera madre… Es normal tener dudas y miedos, ¡pero lo mejor es seguir el instinto natural que una tiene!

¿Y cómo fue tu parto “como una hembra”? Tuve el parto que quise: sin intervención química, pero en una clínica (N. de la R.: Gina nació el 28 de octubre en el Sanatorio de la Trinidad) y perfectamente atendida por médicos. Después de investigar mucho di con un obstetra y una partera súper humanizados que me ayudaron para que todo fuera lo más natural posible. Tuve tres días de trabajo de parto, dos en mi casa y uno en la clínica, a donde llegué con seis de dilatación. Por suerte no fue necesario que me den la epidural. Claro que si la vida de mi bebé hubiese estado en riesgo, habríamos seguido el protocolo tradicional.

¿En medio de esos tres días de trabajo de parto, no te arrepentiste por un momento de hacerlo todo de manera tan natural? No, ¡lo volvería a hacer! La verdad es que mis contracciones no fueron para nada dolorosas. Es más, lo pasé bárbaro, estuve feliz y sólo sentí dolor durante las últimas dos horas y cuando finalmente nació. Pero fue un segundo. Valió la pena.

¿Qué tipo de alimentación le das? Con la comida me da miedo experimentar. Hay un montón de chicos veganos que crecen bárbaros, pero yo prefiero no innovar. Personalmente, de carnes animales yo sólo consumo pescado, pero a Gina le voy a dar de todo, incluso carne roja. No me gustaría limitarla y que la comida la condicione socialmente. Pero también le voy a mostrar otro tipo de alimentación, como leche de almendras y quinoa… Y que después ella elija.

¡Disfruté al máximo cada minuto de mi embarazo! Pero ahora es tiempo de volver al trabajo. Tengo ganas de integrar a Gina a mi vida

¿Tenés ganas de tener más hijos? Sí, por lo menos uno o dos más. ¡Me encantan los chicos! Además, me parece que Gina no puede estar sola.

PADRE A LOS 50. Hace doce años que El Turco Naím es el dueño indiscutido del corazón de Attias. Siempre se los ve juntos y hasta son socios en dos proyectos gastronómicos que son furor en el Bajo Núñez: Poe y Cadillach. “Nosotros nos amamos muchísimo, la llegada de Gina fortaleció la pareja. Me encanta verlo buen padre –asegura Emilia–. En algún momento él se había resignado y llegó a pensar que nunca sería padre. Pero, aunque no la estábamos buscando, llegó y fue lo mejor que nos pasó en la vida. Hoy Naím está peligrosamente enamorado de su hija”.

¿Cómo es El Turco papá? ¡¡¡Se le cae la baba!!! Es muy protector, compañero, quiere estar todo el tiempo con ella… Imaginate lo mimoso que es que pide que esté siempre en la cama (risas) con nosotros. Es divertido y dulce.

Amor, salud, belleza y nuevos trabajos en puerta… ¡llegaste a los 30 en tu mejor momento! Sí, te juro que estoy muy feliz. A los 20 años me conocí a fondo y siento que mis 30 van a ser de disfrute. Estoy internamente más sólida como mujer.

 

Julia Roberts, la más bella del mundo

 

¡No es novedad! Esta es la quinta vez que la actriz de Mujer Bonita es reconocida por People como la Mujer más bella del mundo de 2017, un título que demuestra que la belleza no tiene edad. A sus 49 años, Julia Roberts posa para la portada de la revista norteamericana y demuestra que tiene su título bien ganado. "Estoy muy halagada", dijo Julia en la entrevista con el editor Jess Cagle. Y confesó que no quiere que sus hijos se obsesionen con el concepto de belleza. “Creo que mientras que todos huelan bien y tengan una sonrisa en sus rostros, ese es un buen régimen de belleza”, bromeó la actriz.

La primera vez que fue elegida tenía 23 años y había tenido éxito con su protagónico en Pretty Woman (1991) junto a Richard Gere. Luego, volvió a obtener la distinción en 2000, 2005 y 2010.

La actriz actualmente se prepara para ser por primera vez la protagonista de una serie de televisión en Today Will Be Different.

 

¡No es novedad! Esta es la quinta vez que la actriz de Mujer Bonita es reconocida por People como la Mujer más bella del mundo de 2017, un título que demuestra que la belleza no tiene edad. A sus 49 años, Julia Roberts posa para la portada de la revista norteamericana y demuestra que tiene su título bien ganado. "Estoy muy halagada", dijo Julia en la entrevista con el editor Jess Cagle. Y confesó que no quiere que sus hijos se obsesionen con el concepto de belleza. “Creo que mientras que todos huelan bien y tengan una sonrisa en sus rostros, ese es un buen régimen de belleza”, bromeó la actriz.

La primera vez que fue elegida tenía 23 años y había tenido éxito con su protagónico en Pretty Woman (1991) junto a Richard Gere. Luego, volvió a obtener la distinción en 2000, 2005 y 2010.

La actriz actualmente se prepara para ser por primera vez la protagonista de una serie de televisión en Today Will Be Different.

Tour gastronómico en Flores

 

“¿Dónde puedo ir a comer?” La respuesta no siempre tiene que ser lo convencional. En Buenos Aires hay un mundo de propuestas fuera de los polos gastronómicos tradicionales como Palermo, Las Cañitas o Puerto Madero. Recorrimos el circuito Flores, Floresta y te presentamos algunas joyitas para que agendes y puedas sorprender en la próxima salida. Hasta aquí llegan los gourmands guiados por el boca a boca.

Una vez que te animás a adentrarte más allá del caos de autos, los percheros y las vidrieras, podés llegar a la calle Campana y dar con Dew Blanc. Se trata de una cafetería con la estética palermitana para hacer un alto y picar cosas ricas. Podés recargar energía con un café con leche illy (más un waffle, french toast o bagel con queso y mermelada, $ 120) o bien almorzar. Hay ensaladas, wok y la apuesta sube con platos como su lomo con brie ($ 230). ¿Algo más al paso? Elegí alguno de sus sándwiches (de langostinos, de pollo o de salmón ahumado) que arman con el distintivo pan de la panadería L’épi. ¿Quéres postre? Affogato –con helado Freddo– es una buena opción al terminar. Abre especialmente a las 6 a.m.

Parte del encanto de la zona son los pasajes. Por eso los bares y restaurantes incluyen mapas al reverso de sus tarjetas. Así lográs llegar al Pasaje Ruperto Godoy (entre Felipe Vallese y Páez), y caminarlo te genera varias sorpresas. Como la coqueta pastelería Pan Moa. Para pasar horas té en mano y con alguna cosita rica entre la que se delata el toque delicado del cercano barrio coreano. Para probar su mousse de té Earl Grey con damasco y bizcochuelo de aceite de oliva. Justo enfrente, una puerta tipo casa esconde 758 Dinner & Bar. ¿Qué hay adentro? Un mix entre terraza mendocina y el estilo ecléctico que solía tener el bar palermitano Acabar ya que en 758 cada ambiente tiene su look.

A pocos metros se ubica el restaurante chino Chinese Fine Dinning Chung (Ruperto Godoy 731) donde se sirven deliciosos platos típicos. Sólo llegan los que saben. ¿Un poco más de rock’n’roll? En diagonal acaban de reformar Höut Bar, para ir por cócteles y cervezas hasta bien entrada la noche.

ORIENTE EXPRESS. Muchos llegan a Flores y Floresta atraídos por el barrio coreano y el boom que hoy genera su cocina. Entre tantas opciones, vale la pena agendar. Tenés a Yugane, donde cada vez se ven más caras fuera de la colectividad y es ideal para su fachada podrías pensar que es un local cerrado. Una vez adentro, la magia da inicio. La metodología es así: te sentás y, como en un baile sincronizado, te van llegando variados platitos. Por cada mesa hay una cocina (justo debajo del extractor) para que prepares vos misma tu proteína (cerdo, marisco, carne). Para ir en grupo, comer mucho, variado, sabroso y disfrutar. El precio por persona es fijo y las bebidas (de litro) se cobran por separado. Si lo tuyo es un estilo más moderno, Kyopo tiene una onda cosmopolita. Podés elegir entre un menú atractivo a la carta, como su Burger Veggy, una sopa pho, pad thai o sus Kimchi Fries (papas fritas con kimchi , pulled pork, cebolla, queso, aderezo de cilantro, Sriracha). Y, como cada vez son más los que se dejan seducir por el paladar coreano, hace un mes abrió sus puertas Mr. Ho. Podés comer sola y al paso en la barra o bien en grupos en sus coloridas mesas (tienen más espacio en el primer piso). Sabores intensos y nuevas propuestas para tentarse y conocer en una zona en constante crecimiento.

 

“¿Dónde puedo ir a comer?” La respuesta no siempre tiene que ser lo convencional. En Buenos Aires hay un mundo de propuestas fuera de los polos gastronómicos tradicionales como Palermo, Las Cañitas o Puerto Madero. Recorrimos el circuito Flores, Floresta y te presentamos algunas joyitas para que agendes y puedas sorprender en la próxima salida. Hasta aquí llegan los gourmands guiados por el boca a boca.

Una vez que te animás a adentrarte más allá del caos de autos, los percheros y las vidrieras, podés llegar a la calle Campana y dar con Dew Blanc. Se trata de una cafetería con la estética palermitana para hacer un alto y picar cosas ricas. Podés recargar energía con un café con leche illy (más un waffle, french toast o bagel con queso y mermelada, $ 120) o bien almorzar. Hay ensaladas, wok y la apuesta sube con platos como su lomo con brie ($ 230). ¿Algo más al paso? Elegí alguno de sus sándwiches (de langostinos, de pollo o de salmón ahumado) que arman con el distintivo pan de la panadería L’épi. ¿Quéres postre? Affogato –con helado Freddo– es una buena opción al terminar. Abre especialmente a las 6 a.m.

Parte del encanto de la zona son los pasajes. Por eso los bares y restaurantes incluyen mapas al reverso de sus tarjetas. Así lográs llegar al Pasaje Ruperto Godoy (entre Felipe Vallese y Páez), y caminarlo te genera varias sorpresas. Como la coqueta pastelería Pan Moa. Para pasar horas té en mano y con alguna cosita rica entre la que se delata el toque delicado del cercano barrio coreano. Para probar su mousse de té Earl Grey con damasco y bizcochuelo de aceite de oliva. Justo enfrente, una puerta tipo casa esconde 758 Dinner & Bar. ¿Qué hay adentro? Un mix entre terraza mendocina y el estilo ecléctico que solía tener el bar palermitano Acabar ya que en 758 cada ambiente tiene su look.

A pocos metros se ubica el restaurante chino Chinese Fine Dinning Chung (Ruperto Godoy 731) donde se sirven deliciosos platos típicos. Sólo llegan los que saben. ¿Un poco más de rock’n’roll? En diagonal acaban de reformar Höut Bar, para ir por cócteles y cervezas hasta bien entrada la noche.

ORIENTE EXPRESS. Muchos llegan a Flores y Floresta atraídos por el barrio coreano y el boom que hoy genera su cocina. Entre tantas opciones, vale la pena agendar. Tenés a Yugane, donde cada vez se ven más caras fuera de la colectividad y es ideal para su fachada podrías pensar que es un local cerrado. Una vez adentro, la magia da inicio. La metodología es así: te sentás y, como en un baile sincronizado, te van llegando variados platitos. Por cada mesa hay una cocina (justo debajo del extractor) para que prepares vos misma tu proteína (cerdo, marisco, carne). Para ir en grupo, comer mucho, variado, sabroso y disfrutar. El precio por persona es fijo y las bebidas (de litro) se cobran por separado. Si lo tuyo es un estilo más moderno, Kyopo tiene una onda cosmopolita. Podés elegir entre un menú atractivo a la carta, como su Burger Veggy, una sopa pho, pad thai o sus Kimchi Fries (papas fritas con kimchi , pulled pork, cebolla, queso, aderezo de cilantro, Sriracha). Y, como cada vez son más los que se dejan seducir por el paladar coreano, hace un mes abrió sus puertas Mr. Ho. Podés comer sola y al paso en la barra o bien en grupos en sus coloridas mesas (tienen más espacio en el primer piso). Sabores intensos y nuevas propuestas para tentarse y conocer en una zona en constante crecimiento.

De ladrona a millonaria

Hoy, Sophia Amoruso (30) es la dueña de un pequeño imperio en el mundo de la moda: Nasty Gal, el sitio de venta de ropa online que creó tiene trescientos empleados, una oficina/depósito de dos mil me­tros en el centro de Los Angeles y el año pasado tuvo ganancias por cien millones de dólares. Pero hace ocho años, cuando empezó su empre­sa, Sophia no tenía nada, o casi nada: algunas prendas de ropa comprada en ferias americanas, una cuenta en eBay y un aburrimiento insopor­table. En su historia está la épica del progreso, de la chica que empezó de cero y ahora lo tiene todo, pero con medios diferentes a los del sueño americano tradicional: a los 18 años, Amoruso dejó su casa y la universidad para vivir según sus propias reglas. No es el camino al éxito que nos enseñaron desde chicas, pero es uno que a ella le funcionó.

EL DESPEGUE Y EL EXITO. No fue fácil. Pri­mero, ese camino la llevó desde San Diego, su ciudad natal, a San Francisco, California, donde consiguió un trabajo tras otro –que odiaba– y ninguno le duró más de seis meses. El último fue como recepcionista en una escuela de arte, por muy poca plata y porque le daba una obra social. En medio de la desilusión, de darse cuenta que esa vida anárquica que quería para ella no era ideal, llegó incluso a robar prendas de un local de ropa. Esa fue la llamada de emergencia: ahí se dio cuenta de que tenía que cambiar. ¿Qué tenía a su favor? Un buen ojo, una inclinación natural por la estética que casi la llevó a estudiar fotografía, plan del cual también había desertado.

Sophia empezó a acondicionar ropa que compraba usada, a revalorizarla a través de un buen styling y venderla en eBay desde la computadora de su trabajo. Creó, venta a venta, una pequeña tienda virtual que las clientas ya identificaban por su estilo y a la cual querían volver. “Empecé con doce prendas, con un precio inicial de US$ 9,99 cada una. Todas enloquecieron. De repente podía ha­ber una chica de Nueva York peleando con una de Sidney por una prenda increíble”, dijo a la revista online Into the gloss.

Enseguida necesitó un nombre: Nasty Gal –chica desagradable– era un disco de la cantante de blues Bette Davis. “Era extravertida, con un súper estilo y muy sexy”, dice y ahí, en esas pala­bras, está la impronta con la que nació la marca y que mantiene hasta hoy: el límite justo entre la elegancia y el trash, entre las tendencias y la desfachatez.

Sophia seguía comprando ropa y agregándole valor: usaba como modelos a chicas como ella, mujeres anónimas pero cancheras, a las que invitaba una hamburguesa en Burger King como forma de pago. Después subía las fotos y ella misma gestionaba las subastas en eBay, empa­quetaba las ventas y hacía los envíos a cualquier parte del mundo.  En 2008, su cuenta en eBay ya le había quedado chi­ca y creó su propio dominio –nastygalvintage.com–. Además, contrató a su primera empleada, que ahora es su jefa de ventas. Todo creció en poco tiempo: las ventas, los empleados y la amplitud de oferta. Nasty Gal ya no vendía sólo hallazgos vintage sino también ropa de varias marcas –entre ellas, los zapatos de Jeffrey Campbell, que ahora son furor– y, eventualmente, su propia línea.

Esa es la historia con final feliz –de adolescente díscola a empresaria millonaria– que Amoruso decidió contar en #GIRLBOSS (Penguin Ran­dom House), un libro que combina la autobiogra­fía con la autoayuda más consejos de negocios.

EL SECRETO. Su padre era jardinero y su ma­dre vendía casas. Ella había sido una pésima estudiante. Cuando empezó Nasty Gal, toda su formación en negocios era un libro sobre cómo emprender en eBay y sobre moda, todo su cono­cimiento era intuitivo.

Desde el principio, Sophia  entendió quién era su clienta, quién era la chica Nasty Gal, y le juró lealtad y consumo personali­zado por el resto de los tiempos. Si el secreto fue identificar a su público, ¿cómo es ese público? “Creo que la marca es para chicas que se visten para ellas mismas y no para los demás. No se trata de tener lo más nuevo, lo perfecto, sino de mezclar lo bajo con lo alto”, dice.

¿Cómo se convierte una en una cenicienta tech, una cenicienta que encontró su propio zapatito de cristal en la web, y ese zapa­tito –por qué no– era un Jeffrey Campbell? “El mundo te dice: andá a la escuela, sacate buenas notas. Andá a la universidad, sa­cate buenas notas. Conseguí tu pri­mer trabajo y, después, uno mejor. Eso funciona para mucha, mucha gente, pero nada de eso funcionó para mí. Lo intenté, pero no podía encontrar la recompensa y creo que hay mucha gente a la que le pasa lo mismo, que está viviendo esa frustración. Para mí, la res­puesta fue preguntarme: ‘¿dónde encajo yo?’ y ‘¿qué quiero hacer con mi vida?’”.

Hoy, Sophia Amoruso (30) es la dueña de un pequeño imperio en el mundo de la moda: Nasty Gal, el sitio de venta de ropa online que creó tiene trescientos empleados, una oficina/depósito de dos mil me­tros en el centro de Los Angeles y el año pasado tuvo ganancias por cien millones de dólares. Pero hace ocho años, cuando empezó su empre­sa, Sophia no tenía nada, o casi nada: algunas prendas de ropa comprada en ferias americanas, una cuenta en eBay y un aburrimiento insopor­table. En su historia está la épica del progreso, de la chica que empezó de cero y ahora lo tiene todo, pero con medios diferentes a los del sueño americano tradicional: a los 18 años, Amoruso dejó su casa y la universidad para vivir según sus propias reglas. No es el camino al éxito que nos enseñaron desde chicas, pero es uno que a ella le funcionó.

EL DESPEGUE Y EL EXITO. No fue fácil. Pri­mero, ese camino la llevó desde San Diego, su ciudad natal, a San Francisco, California, donde consiguió un trabajo tras otro –que odiaba– y ninguno le duró más de seis meses. El último fue como recepcionista en una escuela de arte, por muy poca plata y porque le daba una obra social. En medio de la desilusión, de darse cuenta que esa vida anárquica que quería para ella no era ideal, llegó incluso a robar prendas de un local de ropa. Esa fue la llamada de emergencia: ahí se dio cuenta de que tenía que cambiar. ¿Qué tenía a su favor? Un buen ojo, una inclinación natural por la estética que casi la llevó a estudiar fotografía, plan del cual también había desertado.

Sophia empezó a acondicionar ropa que compraba usada, a revalorizarla a través de un buen styling y venderla en eBay desde la computadora de su trabajo. Creó, venta a venta, una pequeña tienda virtual que las clientas ya identificaban por su estilo y a la cual querían volver. “Empecé con doce prendas, con un precio inicial de US$ 9,99 cada una. Todas enloquecieron. De repente podía ha­ber una chica de Nueva York peleando con una de Sidney por una prenda increíble”, dijo a la revista online Into the gloss.

Enseguida necesitó un nombre: Nasty Gal –chica desagradable– era un disco de la cantante de blues Bette Davis. “Era extravertida, con un súper estilo y muy sexy”, dice y ahí, en esas pala­bras, está la impronta con la que nació la marca y que mantiene hasta hoy: el límite justo entre la elegancia y el trash, entre las tendencias y la desfachatez.

Sophia seguía comprando ropa y agregándole valor: usaba como modelos a chicas como ella, mujeres anónimas pero cancheras, a las que invitaba una hamburguesa en Burger King como forma de pago. Después subía las fotos y ella misma gestionaba las subastas en eBay, empa­quetaba las ventas y hacía los envíos a cualquier parte del mundo.  En 2008, su cuenta en eBay ya le había quedado chi­ca y creó su propio dominio –nastygalvintage.com–. Además, contrató a su primera empleada, que ahora es su jefa de ventas. Todo creció en poco tiempo: las ventas, los empleados y la amplitud de oferta. Nasty Gal ya no vendía sólo hallazgos vintage sino también ropa de varias marcas –entre ellas, los zapatos de Jeffrey Campbell, que ahora son furor– y, eventualmente, su propia línea.

Esa es la historia con final feliz –de adolescente díscola a empresaria millonaria– que Amoruso decidió contar en #GIRLBOSS (Penguin Ran­dom House), un libro que combina la autobiogra­fía con la autoayuda más consejos de negocios.

EL SECRETO. Su padre era jardinero y su ma­dre vendía casas. Ella había sido una pésima estudiante. Cuando empezó Nasty Gal, toda su formación en negocios era un libro sobre cómo emprender en eBay y sobre moda, todo su cono­cimiento era intuitivo.

Desde el principio, Sophia  entendió quién era su clienta, quién era la chica Nasty Gal, y le juró lealtad y consumo personali­zado por el resto de los tiempos. Si el secreto fue identificar a su público, ¿cómo es ese público? “Creo que la marca es para chicas que se visten para ellas mismas y no para los demás. No se trata de tener lo más nuevo, lo perfecto, sino de mezclar lo bajo con lo alto”, dice.

¿Cómo se convierte una en una cenicienta tech, una cenicienta que encontró su propio zapatito de cristal en la web, y ese zapa­tito –por qué no– era un Jeffrey Campbell? “El mundo te dice: andá a la escuela, sacate buenas notas. Andá a la universidad, sa­cate buenas notas. Conseguí tu pri­mer trabajo y, después, uno mejor. Eso funciona para mucha, mucha gente, pero nada de eso funcionó para mí. Lo intenté, pero no podía encontrar la recompensa y creo que hay mucha gente a la que le pasa lo mismo, que está viviendo esa frustración. Para mí, la res­puesta fue preguntarme: ‘¿dónde encajo yo?’ y ‘¿qué quiero hacer con mi vida?’”.

Llega Girlboss: una nueva serie para las fanáticas de la moda

Llega a Netflix una nueva serie que promete ser todo lo que una fanática de la moda quiere ver. Se trata de Girlboss, la serie que contará la vida de Sophia Amoruso quien con solo 22 años creó la tienda online Nasty Gal – hoy un imperio de la moda- casi por casualidad. La joven oriunda de San Diego (EEUU) empezó vendiendo ropa usada en eBay y tras ver el éxito que cosechaban sus prendas lanzó su propia empresa, que en 2012 facturó más de 100 millones de dólares convirtiéndola en una de las emprendedoras más importantes de su generación. Como toda figura reconocida, su vida no está exenta de polémicas las cuales retrató en su libro Girlboss (2014) que inspiró la serie.

En un video inédito de Netflix, la misma Sophia Amorouso explica qué es ser una girlboss. "Una girlboss es fuerte, inteligente y resistente", destaca Sophia.  "Creo que una girlboss es alguien dueño de su vida", añade la creadora y productora ejecutiva Kay Cannon. Y vos, ¿sos una girlboss? ¡Mirá el video!

La primera temporadal contará con 13 episodios en los que Brit Robertson (Tomorrowland) interpreta a Sophia. La misma Amoruso es productora de la serie junto a la reconocida actriz Charlize Theron.

Te compartimos el tráiler

Llega a Netflix una nueva serie que promete ser todo lo que una fanática de la moda quiere ver. Se trata de Girlboss, la serie que contará la vida de Sophia Amoruso quien con solo 22 años creó la tienda online Nasty Gal – hoy un imperio de la moda- casi por casualidad. La joven oriunda de San Diego (EEUU) empezó vendiendo ropa usada en eBay y tras ver el éxito que cosechaban sus prendas lanzó su propia empresa, que en 2012 facturó más de 100 millones de dólares convirtiéndola en una de las emprendedoras más importantes de su generación. Como toda figura reconocida, su vida no está exenta de polémicas las cuales retrató en su libro Girlboss (2014) que inspiró la serie.

En un video inédito de Netflix, la misma Sophia Amorouso explica qué es ser una girlboss. "Una girlboss es fuerte, inteligente y resistente", destaca Sophia.  "Creo que una girlboss es alguien dueño de su vida", añade la creadora y productora ejecutiva Kay Cannon. Y vos, ¿sos una girlboss? ¡Mirá el video!

La primera temporadal contará con 13 episodios en los que Brit Robertson (Tomorrowland) interpreta a Sophia. La misma Amoruso es productora de la serie junto a la reconocida actriz Charlize Theron.

Te compartimos el tráiler

Video viral: 100 frases machistas que escuchamos las mujeres

Todo comenzó como una consigna escolar. Pero el corto que realizó Alicia Ródenas, una española de 17 años, sobrepasó las fronteras y llegó a internet, con más de 220 mil reproducciones en YouTube. La estudiante eligió la violencia de género como tema y adaptó el texto “¡Qué niña tan bonita!” de la escritora madrileña Ro de la Torre, para reunir en cinco minutos cien frases machistas que solemos escuchar las mujeres desde niñas.

El instituto Diego Siloé de Albacete al que concurre decidió compartirlo en la cuenta oficial del colegio para que sirva como toma de conciencia de que la violencia de género no solo es física sino verbal y de cómo se somete a las chicas a ella desde la infancia.

“Qué niña más bonita”. “Eres una princesa”, “No te preocupes si los niños te tiran al suelo es que les gustas”, “Qué graciosos levantando las faldas, esas son cosas de niños”, “Yudo no, mejor gimnasia rítmica”, "¿Qué pasa, tienes la regla?", "Si me dejas hago una locura", "Si me dejas te mato" y más frases similares se reúnen en este video. La estudiante, que realiza clases de actuación, busca llegar a la gente con un mensaje: “La violencia de género no es solo física. La vivimos desde nuestra infancia y nos persigue hasta el final. Es ahora o nunca”.

A pesar de su viralización, la institución debió desactivar los comentarios del video por la cantidad de insultos recibidos. Sin embargo,  la puerta al cambio y a la reflexión ya están abiertas. 

Todo comenzó como una consigna escolar. Pero el corto que realizó Alicia Ródenas, una española de 17 años, sobrepasó las fronteras y llegó a internet, con más de 220 mil reproducciones en YouTube. La estudiante eligió la violencia de género como tema y adaptó el texto “¡Qué niña tan bonita!” de la escritora madrileña Ro de la Torre, para reunir en cinco minutos cien frases machistas que solemos escuchar las mujeres desde niñas.

El instituto Diego Siloé de Albacete al que concurre decidió compartirlo en la cuenta oficial del colegio para que sirva como toma de conciencia de que la violencia de género no solo es física sino verbal y de cómo se somete a las chicas a ella desde la infancia.

“Qué niña más bonita”. “Eres una princesa”, “No te preocupes si los niños te tiran al suelo es que les gustas”, “Qué graciosos levantando las faldas, esas son cosas de niños”, “Yudo no, mejor gimnasia rítmica”, "¿Qué pasa, tienes la regla?", "Si me dejas hago una locura", "Si me dejas te mato" y más frases similares se reúnen en este video. La estudiante, que realiza clases de actuación, busca llegar a la gente con un mensaje: “La violencia de género no es solo física. La vivimos desde nuestra infancia y nos persigue hasta el final. Es ahora o nunca”.

A pesar de su viralización, la institución debió desactivar los comentarios del video por la cantidad de insultos recibidos. Sin embargo,  la puerta al cambio y a la reflexión ya están abiertas.