Los sabores de siempre, distintos

Ensalada rusa de papines, zanahorias baby y habas

Ingredientes (para 8): 1 k de papines cocidos; 500 g de zanahorias baby hervidas; 250 g de habas peladas y hervidas; 1 puñado de eneldo y mayonesa (a gusto). Preparación: acomodá los papines, las zanahorias y las habas en una fuente. Condimentá con sal, pimienta y eneldo. Mezclá con mayonesa o servila a un costado para que cada uno se agregue.

Torre de vitel toné

Ingredientes (para 8): 1 peceto; 1 zanahoria, 1 rama de apio y una cebolla. Salsa: 250 g de mayonesa; 100 g de crema de leche; 200 g de atún al natural; 100 g de alcaparras; 5 anchoas en aceite y brotes de rúcula para decorar. Preparación: atá el peceto y colocalo en una olla junto con la zanahoria, el apio y la cebolla, todo picado groseramente. Una vez que esté completamente cocido, apagá el fuego y dejá enfriar dentro del caldo. Retirá y cortá en rodajas finas. Para la salsa: procesá la mayonesa con la crema, el atún, la mitad de las alcaparras y las anchoas. Agregá un poco más de caldo si querés que te quede más corrediza. Armá torres intercalando carne con salsa. Terminá con las alcaparras y los brotes de rúcula.

      Pavita

Ingredientes: 1 pavita; 150 g de panceta ahumada; sal y pimienta a gusto. Preparación: condimentá la pavita. Colocala sobre una placa de horno. Pintá con manteca y cubrí con la panceta, sobre todo las pechugas y los muslos. Tapá bien con papel de aluminio. Horneá por el tiempo necesario (se calcula entre 45 y 60 minutos por cada kilo) y 20 minutos antes de que se cumpla el tiempo retirarle el papel de aluminio para que se termine de dorar.

  Pionono de tomates asados, jamón crudo,   boconccinos y rúcula

Ingredientes (para 8): 5 huevos; 50 g de azúcar; 50 g de harina 0000; 1 pizca de sal y 1 cda. de miel. Relleno: 100 g de jamón crudo; 150 g de boconccinos; 10 tomates secos y bien hidratados previamente; 1 atado de rúcula; queso crema o mayonesa (c/n). Preparación: cubrí una placa de horno con papel manteca y enmantecá bien. Batí los huevos en batidora junto con el azúcar y la miel hasta que estén bien espumosos. Agregá la harina e incorporá con espátula haciendo movimientos envolventes para no bajar el batido. Esparcí sobre la placa en forma pareja y cociná en horno medio. Retirá de la placa y dejá enfriar bien. Despegale el papel manteca. Untá con el queso crema. Dejá 5 cm y luego acomodá los boconccinos, los tomates secos, el jamón crudo y la rúcula. Enrollá.

Círculos de chocolate

Ingredientes: 150 g de chocolate semiamargo y grageas plateadas (c/n). Preparación: derretí el chocolate y colocalo en una manga de plástico. Cortale un poco la punta y hacé círculos sobre un silpat o un papel manteca. No los hagas demasiado fi nitos para que no se derritan con tanta facilidad. Espolvorealos con grageas plateadas, dejá solidifi car y serví.

Pan dulce de chocolate relleno con helado

Ingredientes (para 8): 1 pan dulce con pepitas de chocolate; ½ kg de helado de vainilla; 100 g de chocolate; 100 cm3 de crema de leche y 100 g de arándanos. Preparación: cortá una rodaja de pan dulce a lo ancho (de 4 cm de ancho en la base del pan dulce). Reservá y da vuelta la otra parte del pan dulce. Ahuecá y rellená con el helado. Poné otra vez la base en su lugar y acomodá el pan dulce ya relleno sobre un plato. Llevá al freezer mientras preparás la ganache. Calentá la crema hasta que apenas empiece a hervir en los bordes. Volcá sobre el chocolate picado. Dejá reposar 5’ y revolvé. Una vez que esté bien integrado volcá sobre el pan dulce. Terminá con unos arándanos. Serví enseguida o llevá al freezer hasta el momento de servir.

Ensalada rusa de papines, zanahorias baby y habas

Ingredientes (para 8): 1 k de papines cocidos; 500 g de zanahorias baby hervidas; 250 g de habas peladas y hervidas; 1 puñado de eneldo y mayonesa (a gusto). Preparación: acomodá los papines, las zanahorias y las habas en una fuente. Condimentá con sal, pimienta y eneldo. Mezclá con mayonesa o servila a un costado para que cada uno se agregue.

Torre de vitel toné

Ingredientes (para 8): 1 peceto; 1 zanahoria, 1 rama de apio y una cebolla. Salsa: 250 g de mayonesa; 100 g de crema de leche; 200 g de atún al natural; 100 g de alcaparras; 5 anchoas en aceite y brotes de rúcula para decorar. Preparación: atá el peceto y colocalo en una olla junto con la zanahoria, el apio y la cebolla, todo picado groseramente. Una vez que esté completamente cocido, apagá el fuego y dejá enfriar dentro del caldo. Retirá y cortá en rodajas finas. Para la salsa: procesá la mayonesa con la crema, el atún, la mitad de las alcaparras y las anchoas. Agregá un poco más de caldo si querés que te quede más corrediza. Armá torres intercalando carne con salsa. Terminá con las alcaparras y los brotes de rúcula.

      Pavita

Ingredientes: 1 pavita; 150 g de panceta ahumada; sal y pimienta a gusto. Preparación: condimentá la pavita. Colocala sobre una placa de horno. Pintá con manteca y cubrí con la panceta, sobre todo las pechugas y los muslos. Tapá bien con papel de aluminio. Horneá por el tiempo necesario (se calcula entre 45 y 60 minutos por cada kilo) y 20 minutos antes de que se cumpla el tiempo retirarle el papel de aluminio para que se termine de dorar.

  Pionono de tomates asados, jamón crudo,   boconccinos y rúcula

Ingredientes (para 8): 5 huevos; 50 g de azúcar; 50 g de harina 0000; 1 pizca de sal y 1 cda. de miel. Relleno: 100 g de jamón crudo; 150 g de boconccinos; 10 tomates secos y bien hidratados previamente; 1 atado de rúcula; queso crema o mayonesa (c/n). Preparación: cubrí una placa de horno con papel manteca y enmantecá bien. Batí los huevos en batidora junto con el azúcar y la miel hasta que estén bien espumosos. Agregá la harina e incorporá con espátula haciendo movimientos envolventes para no bajar el batido. Esparcí sobre la placa en forma pareja y cociná en horno medio. Retirá de la placa y dejá enfriar bien. Despegale el papel manteca. Untá con el queso crema. Dejá 5 cm y luego acomodá los boconccinos, los tomates secos, el jamón crudo y la rúcula. Enrollá.

Círculos de chocolate

Ingredientes: 150 g de chocolate semiamargo y grageas plateadas (c/n). Preparación: derretí el chocolate y colocalo en una manga de plástico. Cortale un poco la punta y hacé círculos sobre un silpat o un papel manteca. No los hagas demasiado fi nitos para que no se derritan con tanta facilidad. Espolvorealos con grageas plateadas, dejá solidifi car y serví.

Pan dulce de chocolate relleno con helado

Ingredientes (para 8): 1 pan dulce con pepitas de chocolate; ½ kg de helado de vainilla; 100 g de chocolate; 100 cm3 de crema de leche y 100 g de arándanos. Preparación: cortá una rodaja de pan dulce a lo ancho (de 4 cm de ancho en la base del pan dulce). Reservá y da vuelta la otra parte del pan dulce. Ahuecá y rellená con el helado. Poné otra vez la base en su lugar y acomodá el pan dulce ya relleno sobre un plato. Llevá al freezer mientras preparás la ganache. Calentá la crema hasta que apenas empiece a hervir en los bordes. Volcá sobre el chocolate picado. Dejá reposar 5’ y revolvé. Una vez que esté bien integrado volcá sobre el pan dulce. Terminá con unos arándanos. Serví enseguida o llevá al freezer hasta el momento de servir.

Ayudantes de Santa

Caballos hechos con medias recicla-das, títeres de todos los tamaños y rompecabezas de madera pinta- dos de colores: estos son algunos de los juguetes que van a recibir chicos de más de cien comedores de todo el país, gracias a la movida solidaria Fábrica de juguetes, organizada por Fundación Sí. Todos los días hasta el 24 de diciembre, de 15 a 20, la sede central de la fundación, en Ángel Carranza 1962, Palermo, recibe a quien quiera ayudar a confeccionar juguetes para enviar como regalos de Navidad a los chicos que asisten a estos comedores (son alrededor de sesenta en Capital Federal y otros cuarenta repartidos por el interior del país).

No hay que llevar nada más que las ganas de ayudar. Los materiales son, en su mayoría, donaciones de empresas. Una vez en el lugar, algún voluntario de Fundación Sí pasea a los colaboradores por los distintos talleres –en cada uno se hace un juguete distinto–, ellos eligen uno y se ponen a trabajar con la ayuda de tutores volunta­rios que les muestran cómo confeccionar los juguetes. Es el tercer año que se realiza la Fábrica de Juguetes. El año pasado el número de juguetes repartidos coinci­dió con el número estimado de ayudantes (es difícil medir porque la gente entra y sale libremente): am­bos fueron diez mil. Este año, sólo el fin de semana largo pasado fueron más de mil personas a la funda­ción. El target es amplio: hay hasta tres generaciones trabajando en simultáneo. Los fines de semana hay muchas familias y de lunes a viernes se puede ver a muchos adolescentes, que ya terminaron las cla­ses.

Paola (33) fue con sus hijos Juan (6) y Sebastián (2). “Me enteré por mi socia y me pareció excelente. Me dieron ganas de ayudar. Además, para los chicos está buenísimo. Me parece genial hacer algo que no sea estar encerrados mirando tele y enseñarles a ayudar”, dice. Una de las ventajas de esta movida solidaria es que los regalos que reciben los chicos son nuevos –y lindos, le ponen mucha atención a que la confección sea cuidada y detallista–, cuando muchas veces están acostumbrados a recibir juguetes usados, o, peor aún, ni siquiera eso. Laura (48) es voluntaria de Fundación Sí desde hace un año y medio y asiste a los que se acercan a fabricar juguetes en el taller de títeres. “Hay un montón de chicos que de otra manera no recibirían un regalo de Navidad. Es lindo ver pasar a tanta gente con muchísimas ganas de hacer algo por el otro”, reflexiona.

Los más chicos también ayudan
Manuel Lozano, director de Fundación Sí, dice: “Este proyecto está bueno porque vienen muchos chicos y genera el valor de la solidaridad en ellos. Se está formando una generación comprometida con el futuro, capaces de crear una realidad nueva”. Natalia Joannaz, voluntaria de la fundación desde 2009, agrega: “Es difícil para un chiquito no querer llevarse el juguete que hicieron, pero los papás les explican y entienden perfecto. Ya ves que se van con otra cabeza”. 

Caballos hechos con medias recicla-das, títeres de todos los tamaños y rompecabezas de madera pinta- dos de colores: estos son algunos de los juguetes que van a recibir chicos de más de cien comedores de todo el país, gracias a la movida solidaria Fábrica de juguetes, organizada por Fundación Sí. Todos los días hasta el 24 de diciembre, de 15 a 20, la sede central de la fundación, en Ángel Carranza 1962, Palermo, recibe a quien quiera ayudar a confeccionar juguetes para enviar como regalos de Navidad a los chicos que asisten a estos comedores (son alrededor de sesenta en Capital Federal y otros cuarenta repartidos por el interior del país).

No hay que llevar nada más que las ganas de ayudar. Los materiales son, en su mayoría, donaciones de empresas. Una vez en el lugar, algún voluntario de Fundación Sí pasea a los colaboradores por los distintos talleres –en cada uno se hace un juguete distinto–, ellos eligen uno y se ponen a trabajar con la ayuda de tutores volunta­rios que les muestran cómo confeccionar los juguetes. Es el tercer año que se realiza la Fábrica de Juguetes. El año pasado el número de juguetes repartidos coinci­dió con el número estimado de ayudantes (es difícil medir porque la gente entra y sale libremente): am­bos fueron diez mil. Este año, sólo el fin de semana largo pasado fueron más de mil personas a la funda­ción. El target es amplio: hay hasta tres generaciones trabajando en simultáneo. Los fines de semana hay muchas familias y de lunes a viernes se puede ver a muchos adolescentes, que ya terminaron las cla­ses.

Paola (33) fue con sus hijos Juan (6) y Sebastián (2). “Me enteré por mi socia y me pareció excelente. Me dieron ganas de ayudar. Además, para los chicos está buenísimo. Me parece genial hacer algo que no sea estar encerrados mirando tele y enseñarles a ayudar”, dice. Una de las ventajas de esta movida solidaria es que los regalos que reciben los chicos son nuevos –y lindos, le ponen mucha atención a que la confección sea cuidada y detallista–, cuando muchas veces están acostumbrados a recibir juguetes usados, o, peor aún, ni siquiera eso. Laura (48) es voluntaria de Fundación Sí desde hace un año y medio y asiste a los que se acercan a fabricar juguetes en el taller de títeres. “Hay un montón de chicos que de otra manera no recibirían un regalo de Navidad. Es lindo ver pasar a tanta gente con muchísimas ganas de hacer algo por el otro”, reflexiona.

Los más chicos también ayudan
Manuel Lozano, director de Fundación Sí, dice: “Este proyecto está bueno porque vienen muchos chicos y genera el valor de la solidaridad en ellos. Se está formando una generación comprometida con el futuro, capaces de crear una realidad nueva”. Natalia Joannaz, voluntaria de la fundación desde 2009, agrega: “Es difícil para un chiquito no querer llevarse el juguete que hicieron, pero los papás les explican y entienden perfecto. Ya ves que se van con otra cabeza”. 

¡Antes de que termine el año!

Llegó diciembre, también conocido como “el apocalipsis”. Es el momento de despedirnos del mundo como lo conocíamos. Tenemos la reunión de fin de año de –inserte aquí según corresponda–: teatro, taller de escritura, acrobacia, pintura, crossfit. Tenemos el concert de hijos o sobri­nos. Tenemos la fiesta de fin de año del trabajo y, además, la salida aparte con los más amigos del tra­bajo. Tenemos la última comida con nuestro grupo de amigos. Tenemos que juntarnos con el primo que vive en –de nuevo, inserte según corresponda–: Es­tados Unidos, Chascomús, Nueva Zelanda o Trelew y vino para las fiestas. Llegamos todas las mañanas al trabajo con un ojo abierto y otro cerrado, con un poco de resaca y mucho sueño. En ese estado, tenemos un montón para hacer en la oficina, porque, claro, se termina el mundo y hay que dejar todo bien cerradito y balanceado para que la próxima civilización que tome control del planeta Tierra no se encuentre con un lío bárbaro. Sólo que –¡momento!– no se termina el mundo. El 31 a las 23.59 hacé la prueba. Cerrá los ojos, respirá y cuando el segundero del reloj dé toda la vuelta, del otro lado no va a haber explosiones y escenografía de El día después de mañana: lo que va a estar ahí cuando los abras es… enero, un bálsamo de tranquilidad, de días sin demasiado para hacer y con lugar para sentarse en el subte hasta en hora pico. Por alguna razón, llenamos la agenda social de di­ciembre de actividades que sentimos que tenemos que hacer sí o sí antes de que se acabe el año. ¿Por qué? ¿Está bueno que sea así o estamos generándonos estrés y cansancio sin necesidad? Me lancé a averi­guarlo entre mis conocidos y esto es lo que piensa la gente (o, bueno, mis contactos en las redes sociales):Sol Tiscornia (26), periodista, dice: “Las excusas para juntarse con gente querida y comer rico siempre son bienve­nidas. A mí me gusta diciembre. En enero y febrero queda poca gente en la ciudad. Soy una cumpleañera veraniega y  ¡juro que tengo ese dato comprobado!”. Alejandro Caso (37), director de arte, va con la teoría del ritual social necesario: “Pensar que las cosas van a cambiar porque cambie el año es algo naif, una especie de pensamiento mágico, pero lo necesitamos. Nos hace bien creer en esa magia de que algo se renueva.

También existen los grinchs de diciembre. Aldana Sanders (30),  también periodista, ironiza: “Nos juntamos porque, dicen, si no te ves en diciembre con todas las personas que conocés, explota todo. ¡Por favor! Detesto las agendas saturadas de fin de año como si el mundo fuera a desaparecer después del 31 de diciembre. ¡Hay 11 meses más!”. Stefanía Sans (24), productora de radio, se queja: “No tiene sentido en absoluto. La gente piensa que de alguna forma algo se ter­mina y vuelve a empezar. La realidad es que la vida sigue”. Para Juan Tejedor (48), dueño de una talabartería, es el aguinaldo el motor de la agenda social de diciembre: “Te permite poner­le palmitos al pionono”, bromea, y sigue: “Además, en enero y febrero siempre hay alguno de vacaciones”. Ariel Caravaggio (27), músico, coincide con la teoría del aguinaldo y suma: “Más lindo clima para tomar cerveza”. Pensándolo bien, un apocalipsis hecho de cerveza a las siete de la tarde no está nada mal.

Llegó diciembre, también conocido como “el apocalipsis”. Es el momento de despedirnos del mundo como lo conocíamos. Tenemos la reunión de fin de año de –inserte aquí según corresponda–: teatro, taller de escritura, acrobacia, pintura, crossfit. Tenemos el concert de hijos o sobri­nos. Tenemos la fiesta de fin de año del trabajo y, además, la salida aparte con los más amigos del tra­bajo. Tenemos la última comida con nuestro grupo de amigos. Tenemos que juntarnos con el primo que vive en –de nuevo, inserte según corresponda–: Es­tados Unidos, Chascomús, Nueva Zelanda o Trelew y vino para las fiestas. Llegamos todas las mañanas al trabajo con un ojo abierto y otro cerrado, con un poco de resaca y mucho sueño. En ese estado, tenemos un montón para hacer en la oficina, porque, claro, se termina el mundo y hay que dejar todo bien cerradito y balanceado para que la próxima civilización que tome control del planeta Tierra no se encuentre con un lío bárbaro. Sólo que –¡momento!– no se termina el mundo. El 31 a las 23.59 hacé la prueba. Cerrá los ojos, respirá y cuando el segundero del reloj dé toda la vuelta, del otro lado no va a haber explosiones y escenografía de El día después de mañana: lo que va a estar ahí cuando los abras es… enero, un bálsamo de tranquilidad, de días sin demasiado para hacer y con lugar para sentarse en el subte hasta en hora pico. Por alguna razón, llenamos la agenda social de di­ciembre de actividades que sentimos que tenemos que hacer sí o sí antes de que se acabe el año. ¿Por qué? ¿Está bueno que sea así o estamos generándonos estrés y cansancio sin necesidad? Me lancé a averi­guarlo entre mis conocidos y esto es lo que piensa la gente (o, bueno, mis contactos en las redes sociales):Sol Tiscornia (26), periodista, dice: “Las excusas para juntarse con gente querida y comer rico siempre son bienve­nidas. A mí me gusta diciembre. En enero y febrero queda poca gente en la ciudad. Soy una cumpleañera veraniega y  ¡juro que tengo ese dato comprobado!”. Alejandro Caso (37), director de arte, va con la teoría del ritual social necesario: “Pensar que las cosas van a cambiar porque cambie el año es algo naif, una especie de pensamiento mágico, pero lo necesitamos. Nos hace bien creer en esa magia de que algo se renueva.

También existen los grinchs de diciembre. Aldana Sanders (30),  también periodista, ironiza: “Nos juntamos porque, dicen, si no te ves en diciembre con todas las personas que conocés, explota todo. ¡Por favor! Detesto las agendas saturadas de fin de año como si el mundo fuera a desaparecer después del 31 de diciembre. ¡Hay 11 meses más!”. Stefanía Sans (24), productora de radio, se queja: “No tiene sentido en absoluto. La gente piensa que de alguna forma algo se ter­mina y vuelve a empezar. La realidad es que la vida sigue”. Para Juan Tejedor (48), dueño de una talabartería, es el aguinaldo el motor de la agenda social de diciembre: “Te permite poner­le palmitos al pionono”, bromea, y sigue: “Además, en enero y febrero siempre hay alguno de vacaciones”. Ariel Caravaggio (27), músico, coincide con la teoría del aguinaldo y suma: “Más lindo clima para tomar cerveza”. Pensándolo bien, un apocalipsis hecho de cerveza a las siete de la tarde no está nada mal.

Dulces para regalar

Torta galesa

Ingredientes (para 4 minitortas o 1 grande): 125 g de azúcar; 50 cm3 de agua; 125 g de manteca; 100 cm3 de coñac; 2 huevos; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal; 1 cda. de especias para torta; 1 cda. de jugo de limón; 2 tazas de pasas de uva; 1 taza de nueces; 1/2 taza de cáscaras de naranja confitadas y 1 taza de higos disecados picados. Preparación: colocá en una ollita la mitad del azúcar y calentá hasta que se haga un caramelo. Agregá el agua y mezclá hasta disolver bien. Agregá las pasas, las cáscaras de naranja, los higos y el coñac. Retirá del fuego y dejá enfriar. Por otra parte, batí el resto del azúcar con la manteca. Incorporá los huevos de a uno, luego el caramelo con las frutas y también el jugo de limón. Mezclá bien. Agregá la harina tamizada con el bicarbonato de sodio, la sal, la canela, el jengibre y la nuez moscada. Por último, las nueces. Verté sobre cuatro moldes de torta –o en uno grande– bien enmantecados. Cociná a horno bajo por aproximadamente dos horas si es una torta grande. Desmoldá y dejá enfriar.

Almendras bañadas en caramelo con chips de chocolate

Ingredientes (para 8 personas): 180 g de almendras; 120 g de azúcar; 20 cm3 de agua y 150 g de chips de chocolate. Preparación: poné el azúcar y el agua en una cacerolita y hacé un almíbar punto hilo. Agregá las almendras. Retirá del fuego y mezclá. El almíbar se va a cristalizar y va a cubrir las almendras. Volvé a llevar al fuego hasta que el azúcar se disuelva y se vuelva caramelo. Volcá las almendras sobre un silpat o sobre la mesada aceitada. Separá rápido con una cuchara húmeda antes de que se enfríe el caramelo. Una vez sólido, mezclá las almendras con los chips de chocolate.

Galletitas de jengibre

Ingredientes (para 12 a 18 unidades): 350 g de harina 0000; 1 cda. de jengibre en polvo; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo; 4 cdas. de miel; 1 taza de glasé real para decorar; 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más) y jugo de limón (c/n). Preparación: colocá en un bowl la harina, el bicarbonato, el jengibre y el azúcar. Agregá la manteca cortada en cubitos y mezclá todo con los dedos hasta obtener un arenado. Incorporá el huevo y la miel. Terminá de unir y sobre la mesada enharinada estirá la masa hasta que tenga 4 mm de espesor. Cortá las formas con cortapastas. Cociná a horno moderado hasta que las galletas estén apenas doradas. Para el glasé real: colocá en el bowl de la batidora la clara y el azúcar impalpable. Batí. Agregá unas gotas de jugo de limón hasta obtener la consistencia deseada. Volcá en una manga con pico fino y decorá las galletas.

Chocolates con frutas secas

Ingredientes (para 8): 150 g de chocolate semiamargo; 1 taza de las frutas secas y pasas que más te gusten. Preparación: derretí el chocolate y colocalo en una manga de plástico. Cortale la punta a la manga y hacé círculos de chocolate sobre un silpat o papel manteca. Acomodá arriba las frutas secas y las pasas. Dejá solidificar y serví o envolvé para regalo.

Torta de especias y nueces

Ingredientes (para 6): 2 huevos; 175 g de harina leudante; 25 g de cacao amargo; 175 g de azúcar rubia; 1/2 taza de leche; 1 cda. de mezcla de especias para torta; 100 g de manteca y 1 taza de nueces. Para el glasé real: 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más) y jugo de limón. Ramas de canela y de romero para decorar. Preparación: precalentá el horno a temperatura media. Batí las dos yemas con el azúcar y la manteca. Incorporá la leche, la harina previamente tamizada con el cacao, las especias y las nueces. Por último, las claras batidas a nieve. Verté en un molde redondo de 20 cm de diámetro, enmantecado. Cociná hasta que al introducir un palillo éste salga limpio. Dejá enfriar. Prepará el glasé real: colocá en la batidora la clara y el azúcar impalpable. Batí. Agregá una gotas de jugo de limón hasta obtener la consistencia deseada. Cubrí la torta y decorá con ramas de romero como si fueran pinos y ramas de canela como si fueran troncos. Espolvoreá con azúcar impalpable.

Galletitas de frambuesa

Ingredientes (para 12 a 18 unidades): 500 g de harina 0000; 300 g de manteca; 225 g de azúcar impalpable (y un poco más para espolvorear); 2 yemas de huevo; una pizca de sal; esencia de vainilla y dulce de frambuesa (c/n). Preparación: batí la manteca con el azúcar a blanco. Agregá las yemas y la esencia de vainilla. Por último, la harina tamizada con la sal. Mezclá sin amasar. Envolvé en papel film y llevá a la heladera por una hora. Estirá la masa sobre una mesada enharinada hasta darle un espesor de 2 o 3 mm. Cortá los círculos de galletitas y haceles un agujero en el medio con un cortapastas en forma de estrella. Horneá a fuego fuerte hasta que estén apenas doradas. Una vez cocidas, dejalas enfriar sobre una rejilla. Espolvoreá con azúcar impalpable y luego rellená con el dulce de frambuesa.

Torta galesa

Ingredientes (para 4 minitortas o 1 grande): 125 g de azúcar; 50 cm3 de agua; 125 g de manteca; 100 cm3 de coñac; 2 huevos; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal; 1 cda. de especias para torta; 1 cda. de jugo de limón; 2 tazas de pasas de uva; 1 taza de nueces; 1/2 taza de cáscaras de naranja confitadas y 1 taza de higos disecados picados. Preparación: colocá en una ollita la mitad del azúcar y calentá hasta que se haga un caramelo. Agregá el agua y mezclá hasta disolver bien. Agregá las pasas, las cáscaras de naranja, los higos y el coñac. Retirá del fuego y dejá enfriar. Por otra parte, batí el resto del azúcar con la manteca. Incorporá los huevos de a uno, luego el caramelo con las frutas y también el jugo de limón. Mezclá bien. Agregá la harina tamizada con el bicarbonato de sodio, la sal, la canela, el jengibre y la nuez moscada. Por último, las nueces. Verté sobre cuatro moldes de torta –o en uno grande– bien enmantecados. Cociná a horno bajo por aproximadamente dos horas si es una torta grande. Desmoldá y dejá enfriar.

Almendras bañadas en caramelo con chips de chocolate

Ingredientes (para 8 personas): 180 g de almendras; 120 g de azúcar; 20 cm3 de agua y 150 g de chips de chocolate. Preparación: poné el azúcar y el agua en una cacerolita y hacé un almíbar punto hilo. Agregá las almendras. Retirá del fuego y mezclá. El almíbar se va a cristalizar y va a cubrir las almendras. Volvé a llevar al fuego hasta que el azúcar se disuelva y se vuelva caramelo. Volcá las almendras sobre un silpat o sobre la mesada aceitada. Separá rápido con una cuchara húmeda antes de que se enfríe el caramelo. Una vez sólido, mezclá las almendras con los chips de chocolate.

Galletitas de jengibre

Ingredientes (para 12 a 18 unidades): 350 g de harina 0000; 1 cda. de jengibre en polvo; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo; 4 cdas. de miel; 1 taza de glasé real para decorar; 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más) y jugo de limón (c/n). Preparación: colocá en un bowl la harina, el bicarbonato, el jengibre y el azúcar. Agregá la manteca cortada en cubitos y mezclá todo con los dedos hasta obtener un arenado. Incorporá el huevo y la miel. Terminá de unir y sobre la mesada enharinada estirá la masa hasta que tenga 4 mm de espesor. Cortá las formas con cortapastas. Cociná a horno moderado hasta que las galletas estén apenas doradas. Para el glasé real: colocá en el bowl de la batidora la clara y el azúcar impalpable. Batí. Agregá unas gotas de jugo de limón hasta obtener la consistencia deseada. Volcá en una manga con pico fino y decorá las galletas.

Chocolates con frutas secas

Ingredientes (para 8): 150 g de chocolate semiamargo; 1 taza de las frutas secas y pasas que más te gusten. Preparación: derretí el chocolate y colocalo en una manga de plástico. Cortale la punta a la manga y hacé círculos de chocolate sobre un silpat o papel manteca. Acomodá arriba las frutas secas y las pasas. Dejá solidificar y serví o envolvé para regalo.

Torta de especias y nueces

Ingredientes (para 6): 2 huevos; 175 g de harina leudante; 25 g de cacao amargo; 175 g de azúcar rubia; 1/2 taza de leche; 1 cda. de mezcla de especias para torta; 100 g de manteca y 1 taza de nueces. Para el glasé real: 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más) y jugo de limón. Ramas de canela y de romero para decorar. Preparación: precalentá el horno a temperatura media. Batí las dos yemas con el azúcar y la manteca. Incorporá la leche, la harina previamente tamizada con el cacao, las especias y las nueces. Por último, las claras batidas a nieve. Verté en un molde redondo de 20 cm de diámetro, enmantecado. Cociná hasta que al introducir un palillo éste salga limpio. Dejá enfriar. Prepará el glasé real: colocá en la batidora la clara y el azúcar impalpable. Batí. Agregá una gotas de jugo de limón hasta obtener la consistencia deseada. Cubrí la torta y decorá con ramas de romero como si fueran pinos y ramas de canela como si fueran troncos. Espolvoreá con azúcar impalpable.

Galletitas de frambuesa

Ingredientes (para 12 a 18 unidades): 500 g de harina 0000; 300 g de manteca; 225 g de azúcar impalpable (y un poco más para espolvorear); 2 yemas de huevo; una pizca de sal; esencia de vainilla y dulce de frambuesa (c/n). Preparación: batí la manteca con el azúcar a blanco. Agregá las yemas y la esencia de vainilla. Por último, la harina tamizada con la sal. Mezclá sin amasar. Envolvé en papel film y llevá a la heladera por una hora. Estirá la masa sobre una mesada enharinada hasta darle un espesor de 2 o 3 mm. Cortá los círculos de galletitas y haceles un agujero en el medio con un cortapastas en forma de estrella. Horneá a fuego fuerte hasta que estén apenas doradas. Una vez cocidas, dejalas enfriar sobre una rejilla. Espolvoreá con azúcar impalpable y luego rellená con el dulce de frambuesa.

Backstage: Especial Navidad

Salió el segundo # EspecialNavidad del Año y elegimos una tapa llena de alegría y color para anticiparnos a los festejos.

La modelo Andrea Abregó de Look 1 Model Management  lanzó papelitos de colores al aire bajo la lente de Marcello Molinari y con la producción de Marité Rizzo que eligió un vestido de seda natural increíble diseñado por Benito Fernández.

El maquillaje fue realizado por el  Estudio Brandt Maculan con productos L ’Oréal Paris y el peinado de Luis Fernando García. El diseño de la tapa es de  Paola Torino, subdirectora de arte y el retoque digital de Ezequiel Gonella.

¿QUÉ PODEMOS ENCONTRAR?

X Star Wars. El despertar del fenómeno. XPará con la agenda de fi n de año! (y relajemos). X La vuelta al mundo en 80 sabores. X Árboles diferentes. X Moda de festejos. X Cocina para regalar.  ¡Y mucho más!

¡Mirá el detrás de escena de la tapa!

 

 

Salió el segundo # EspecialNavidad del Año y elegimos una tapa llena de alegría y color para anticiparnos a los festejos.

La modelo Andrea Abregó de Look 1 Model Management  lanzó papelitos de colores al aire bajo la lente de Marcello Molinari y con la producción de Marité Rizzo que eligió un vestido de seda natural increíble diseñado por Benito Fernández.

El maquillaje fue realizado por el  Estudio Brandt Maculan con productos L ’Oréal Paris y el peinado de Luis Fernando García. El diseño de la tapa es de  Paola Torino, subdirectora de arte y el retoque digital de Ezequiel Gonella.

¿QUÉ PODEMOS ENCONTRAR?

X Star Wars. El despertar del fenómeno. XPará con la agenda de fi n de año! (y relajemos). X La vuelta al mundo en 80 sabores. X Árboles diferentes. X Moda de festejos. X Cocina para regalar.  ¡Y mucho más!

¡Mirá el detrás de escena de la tapa!

 

 

Diana Amarilla, experta en realities

Diana Amarilla (25), oriunda de Misiones,  tiene todos los condi­mentos necesarios para convertirse es una pop star: es dueña de una voz única, tiene carisma y un physique du rôle de diva de época. Lo último que hizo fue participar en el reality Elegidos, donde quedó en segundo lugar. Y antes, ¡estuvo en tres realities más! A los 19 participó en Latin American Idol, a los 15 en Rojo fama contrafama en Paraguay y, a los 12, en el recordado Cantaniño. “Ya no quería hacer más realities, ¡estaba curada de espanto! Pero me puse a analizar los pros y contras y decidí volver a intentarlo en Elegidos; realmente sentí que era mi oportunidad para ganar porque ya tenía mucha experiencia en este tipo de programas –confiesa con una sinceridad arrolladora mientras la producen en el Hotel Clásico de Adolfo Suaya–. Ahora le dije a Marley que por favor no me deje segunda en Tu cara me suena. Quiero ganar o salir quinta, ¡pero llegar a la final y perder es tremendo! Con éste me recibo de los realities para siempre. Lo único que me falta es salir segunda y que Marley diga ‘Ahora tenemos una sorpresa para Diana… ¡va a estar en Master Chef!’”. Aunque nunca salió primera, en este último tiempo Diana recibió mucho más que un trofeo: se ganó el cariño del público, maduró como mujer, creció como artista y demostró que llegó a la tele para quedarse.

SER PARTE DE UN REALITY. “Lo bueno es que son programas masivos y la gente te conoce más rápido. Lo malo es la presión que sentís, todo es inmediato y hay muy poco ensayo. Además, como nadie te conoce, nadie te perdona nada. Si lo hacés mal, chau. En general es gratis. A veces ni siquiera el que gana se lleva plata. Sólo en Paraguay me pagaron. Por eso tampoco quería volver a anotarme en uno. Ya no quiero trabajar más gratis”.

HISTORIAS QUE GANAN. “En Elegidos se le dio bastante pelota a las historias de vida , pero en otros  a los que fui, no. Yo creo que Matías Carrica ganó por su historia. Más allá de que también considero que es un gran artista porque escribe letras hermosas y las sabe decir. Pero cada uno se presenta como quiere. Yo no quiero ganar por contar una historia triste, quiero ganar por conmover con mi voz”.

SU EXPERIENCIA EN TU CARA ME SUENA. “Está bueno, ¡es distinto al estar rodeada de famosos! Cambia el trato con todos, tanto con el público como con la producción y entre compañeros. Me gustó mucho hacer de Isabel Pantoja y Jessie J”.

EL BALANCE DEL AÑO. “Fue súper positivo, siento que todo lo que fui sembrando desde chiquita ahora lo empecé a cosechar. Y además volví a plantar otras semillitas que, espero, sigan creciendo. A nivel personal es la primera vez que me siento lista para estar de novia, es un momento muy lindo para compartir con otro. Así que el 2015 fue un año de doble siembra”.

 

Diana Amarilla (25), oriunda de Misiones,  tiene todos los condi­mentos necesarios para convertirse es una pop star: es dueña de una voz única, tiene carisma y un physique du rôle de diva de época. Lo último que hizo fue participar en el reality Elegidos, donde quedó en segundo lugar. Y antes, ¡estuvo en tres realities más! A los 19 participó en Latin American Idol, a los 15 en Rojo fama contrafama en Paraguay y, a los 12, en el recordado Cantaniño. “Ya no quería hacer más realities, ¡estaba curada de espanto! Pero me puse a analizar los pros y contras y decidí volver a intentarlo en Elegidos; realmente sentí que era mi oportunidad para ganar porque ya tenía mucha experiencia en este tipo de programas –confiesa con una sinceridad arrolladora mientras la producen en el Hotel Clásico de Adolfo Suaya–. Ahora le dije a Marley que por favor no me deje segunda en Tu cara me suena. Quiero ganar o salir quinta, ¡pero llegar a la final y perder es tremendo! Con éste me recibo de los realities para siempre. Lo único que me falta es salir segunda y que Marley diga ‘Ahora tenemos una sorpresa para Diana… ¡va a estar en Master Chef!’”. Aunque nunca salió primera, en este último tiempo Diana recibió mucho más que un trofeo: se ganó el cariño del público, maduró como mujer, creció como artista y demostró que llegó a la tele para quedarse.

SER PARTE DE UN REALITY. “Lo bueno es que son programas masivos y la gente te conoce más rápido. Lo malo es la presión que sentís, todo es inmediato y hay muy poco ensayo. Además, como nadie te conoce, nadie te perdona nada. Si lo hacés mal, chau. En general es gratis. A veces ni siquiera el que gana se lleva plata. Sólo en Paraguay me pagaron. Por eso tampoco quería volver a anotarme en uno. Ya no quiero trabajar más gratis”.

HISTORIAS QUE GANAN. “En Elegidos se le dio bastante pelota a las historias de vida , pero en otros  a los que fui, no. Yo creo que Matías Carrica ganó por su historia. Más allá de que también considero que es un gran artista porque escribe letras hermosas y las sabe decir. Pero cada uno se presenta como quiere. Yo no quiero ganar por contar una historia triste, quiero ganar por conmover con mi voz”.

SU EXPERIENCIA EN TU CARA ME SUENA. “Está bueno, ¡es distinto al estar rodeada de famosos! Cambia el trato con todos, tanto con el público como con la producción y entre compañeros. Me gustó mucho hacer de Isabel Pantoja y Jessie J”.

EL BALANCE DEL AÑO. “Fue súper positivo, siento que todo lo que fui sembrando desde chiquita ahora lo empecé a cosechar. Y además volví a plantar otras semillitas que, espero, sigan creciendo. A nivel personal es la primera vez que me siento lista para estar de novia, es un momento muy lindo para compartir con otro. Así que el 2015 fue un año de doble siembra”.

 

Los looks de la Primera Dama

Juliana Awada acompañó a su marido y flamante presidente Mauricio Macri en la asunción presidencial con looks elegantes y delicados que dieron que hablar.

Hacemos un recorrido por los looks de la Primera Dama en una jornada histórica.

BY AWADA. Para la jura de su marido, la Primera Dama optó por un diseño del próximo invierno de su marca Awada: un vestido con transparencias de encaje en crudo, corte a la cintura y manga tres cuartos, que acompañó con stilletos y clutch blancos.

SUS ELEGIDOS DE MENAGE Á TROIS. La marca elegida tanto para la jura de ministros como para la gala del Colón fueron dos diseños de Menage Á Trois. Primero, eligió un vestido de encaje negro y mangas cortas. Mientras que en la gala del Teatro Colón optó por un vestido largo hasta el tobillo en color crudo en crepe, con escote en la espalda y cinturón de Zanotti. El dato: los vestidos no fueron hechos a medida. La flamante Primera Dama los eligió en el local hace un tiempo y pidió que se los reservaran “en el caso de ganar”.

EL MAKE UP Y PEINADO  DE LA PRIMERA DAMA. Juliana Awada confió en su fiel equipo formado por la maquilladora Estefanía Novillo, make up artist de Yves Saint Laurent y la estilista Carmen Da Silva peinadora oficial de Cerini. “Para el make up usamos muchos tonos beige, un delineado negro bien pegado a las pestañas y, para destacar las mejillas, un rubor rosa bien cálido. Llevó la piel súper iluminada y la boca muy natural ¡ella no usa color en la boca! Ahora para la noche vamos a hacer lo mismo pero con tonos más oscuros, intensificando los ojos, tal vez un poco más delineados pero manteniéndonos en la línea de lo natural, colores cálidos… la idea es realzar sus rasgos, iluminar la piel”, explicó a Para Ti la maquilladora.

Carmen Da Silva, también nos reveló sus secretos a la hora de peinarla: “Juliana tiene un pelo divino que es muy fácil de peinar. Lo que hice fue preparar con un brushing y unas ondas grandes, un poco de batido en la base para darle volumen porque al levantar la colita, como tiene tanta cantidad de pelo, tiende a pesar y aplastarse. Como el vestido era muy fresco y había mucho sol decidimos hacer una colita, pero lo fuimos viendo sobre la marcha. Juliana es espontánea y relajada. Ahora para la jura le solté la cola, armé las ondas un poco más grandes y le despejé un poco el pelo de la cara. Para la gala en el Colón probablemente intensifiquemos la media cola para despejar el escote y adaptarlo más a la noche”.

LOS ELEGIDOS DEL PRESIDENTE. Mauricio Macri eligió tres ambos de Rochas; azul marino para la mañana y el mediodía, y a la noche un smoking negro con solapa chal de raso, camisa blanca y moño negro de raso.

Juliana Awada acompañó a su marido y flamante presidente Mauricio Macri en la asunción presidencial con looks elegantes y delicados que dieron que hablar.

Hacemos un recorrido por los looks de la Primera Dama en una jornada histórica.

BY AWADA. Para la jura de su marido, la Primera Dama optó por un diseño del próximo invierno de su marca Awada: un vestido con transparencias de encaje en crudo, corte a la cintura y manga tres cuartos, que acompañó con stilletos y clutch blancos.

SUS ELEGIDOS DE MENAGE Á TROIS. La marca elegida tanto para la jura de ministros como para la gala del Colón fueron dos diseños de Menage Á Trois. Primero, eligió un vestido de encaje negro y mangas cortas. Mientras que en la gala del Teatro Colón optó por un vestido largo hasta el tobillo en color crudo en crepe, con escote en la espalda y cinturón de Zanotti. El dato: los vestidos no fueron hechos a medida. La flamante Primera Dama los eligió en el local hace un tiempo y pidió que se los reservaran “en el caso de ganar”.

EL MAKE UP Y PEINADO  DE LA PRIMERA DAMA. Juliana Awada confió en su fiel equipo formado por la maquilladora Estefanía Novillo, make up artist de Yves Saint Laurent y la estilista Carmen Da Silva peinadora oficial de Cerini. “Para el make up usamos muchos tonos beige, un delineado negro bien pegado a las pestañas y, para destacar las mejillas, un rubor rosa bien cálido. Llevó la piel súper iluminada y la boca muy natural ¡ella no usa color en la boca! Ahora para la noche vamos a hacer lo mismo pero con tonos más oscuros, intensificando los ojos, tal vez un poco más delineados pero manteniéndonos en la línea de lo natural, colores cálidos… la idea es realzar sus rasgos, iluminar la piel”, explicó a Para Ti la maquilladora.

Carmen Da Silva, también nos reveló sus secretos a la hora de peinarla: “Juliana tiene un pelo divino que es muy fácil de peinar. Lo que hice fue preparar con un brushing y unas ondas grandes, un poco de batido en la base para darle volumen porque al levantar la colita, como tiene tanta cantidad de pelo, tiende a pesar y aplastarse. Como el vestido era muy fresco y había mucho sol decidimos hacer una colita, pero lo fuimos viendo sobre la marcha. Juliana es espontánea y relajada. Ahora para la jura le solté la cola, armé las ondas un poco más grandes y le despejé un poco el pelo de la cara. Para la gala en el Colón probablemente intensifiquemos la media cola para despejar el escote y adaptarlo más a la noche”.

LOS ELEGIDOS DEL PRESIDENTE. Mauricio Macri eligió tres ambos de Rochas; azul marino para la mañana y el mediodía, y a la noche un smoking negro con solapa chal de raso, camisa blanca y moño negro de raso.