Por la ruta de las creperías

Los miércoles es el día que la redacción de Para Ti se reúne a pensar posibles notas para la pauta. Hará dos o tres años que a Luchi –Lucila Pinto, redactora de esta revista– se le ocurrió armar un recorrido de creperías por distintos barrios. La idea era original y enseguida tuvo aceptación en el grupo, sin embargo a la hora de buscar lugares, las creperías porteñas no sumaban más de tres. Nos sorprendió el número y entendimos que evidentemente el fenómeno venía demorado. Sin más, vaticinamos un futuro plagado de creperías y dimos de baja el circuito que hoy retomo, en pleno boom del menú francés.

En tan solo dos años la lista de creperías aumentó exponencialmente: ya son casi una decena los lugares que ofrecen la versión más actual del panqueque. Frescos, ricos y fáciles de comer a la pasada, los crepes desembarcaron en Buenos Aires con bombos y platillos. Aquí, una selección de los más celebrados:

DE FRANCIA SIN ESCALAS. Para los amantes de este plato, el nombre de Un, dos, crepes ya es una referencia obligada. Ubicado en el barrio de San Telmo (Perú 424), el local de Ludovic Casrouge es la cuna del crepe francés de pura cepa. Dos barras, platos descartables y recetas con combinaciones únicas en platos dulces y salados son el gran atractivo del primer restaurante propio de este corredor de bolsa devenido en chef. Abierto de lunes a viernes de 9 de la mañana a 5 de la tarde, éste es uno de los almuerzos favoritos para quienes trabajan en San Telmo. Las opciones son más de treinta y los precios van de $ 40 a $ 85. También francés en su cocina, el chef Martín Bouquet –responsable de la cocina de Croque Madame– encontró en los crepes la opción ideal para tener su propio emprendimiento. Un camión y una batería de buenas recetas y combinaciones fueron el punto de partida para Bon Bouquet, su crepería ambulante. Con opciones de menú del día que cuestan $ 70 e incluyen bebidas, el Food Truck ofrece una opción más sana y gourmet a los almuerzos típicos del microcentro. Estacionado de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde, los platos de Bon Bouquet se pueden encontrar en Bouchard 710.

CREPES & MÁS CREPES. Un local chiquito y muchas opciones de crepes. Así de sencilla fue la fórmula con la que Crepas (así le dicen los españoles) logró imponerse en La Barra esteña allá por 2012. Lo que empezó como un proyecto de temporada es ahora una de las cadenas de crepes más exitosas. Con recetas variadas que siempre tienen un giro bien gourmet (incluso el clásico de jamón y queso suma a la receta el requesón) y precios que son iguales para todos los crepes del menú (sólo se elige por preferencias de gusto), las Perazzo –madre e hija– lograron una fórmula tan exitosa que ya reparte seis locales entre Uruguay y Argentina. Peras, rúcula, roquefort y cebollas caramelizadas es uno de los crepes que más se piden en el local de Palermo (Gurruchaga 1791) que está abierto de domingo a jueves de 9 de la mañana a 12 de la noche y extiende el horario a 2 de la mañana los viernes y sábados. También ubicado en Palermo, aunque bien distinto en su propuesta, el puesto de Urban Crepe en Distrito Arcos (Paraguay 4979) es otro de los favoritos por estos días. Inaugurado en mayo, el container devenido en local ofrece riquísimos crepes en un ambiente más que agradable. Abierta de lunes a domingo de 10 de la mañana a 9 de la noche, esta crepería combina dos públicos bien distintos: la gente que trabaja en Palermo y la que sale a almorzar. Con precios que van de $ 65 a $ 90 en versiones saladas y de $ 40 a $ 60 en las opciones dulces y una estética más que cuidada, la crepería apunta a convertirse en toda una marca.

Bastante distinta al resto de sus vecinas de la zona, la crepería La Bohème, ubicada en la esquina de Carranza y Gorriti, fue pionera en la propuesta gastronómica. Más gourmet y menos afín al concepto de comida rápida, la idea de La Bohème surgió cuando Santiago Bello estuvo durante un tiempo en Aspen. En ese momento el lugar favorito de los visitantes del centro de ski era una crepería tipo taberna. Fue trabajando ahí que Santiago se enamoró de la idea, algo que decidió replicar en su vuelta a Buenos Aires. Con la dirección gastronómica de su hermana, Magdalena Bello, y un amigo como tercer socio, nació esta original propuesta que ya tiene dos años. La sidra artesanal, las recetas gourmet y los acompañamientos distintos según el plato que se elija (nachos para el Hot Mex, papas rotas para el Shawarma) son algunos de sus diferenciales. La sidra artesanal es otro de sus aciertos. Los precios de los crepes varían, pero suelen rondar con bebida los $ 160 al mediodía.

Vegetariano o de carne, dulce o salado, hoy Buenos Aires ofrece opciones de crepes para todos los gustos. Más livianos que otras propuestas de comida rápida, más gourmet y más frescos, los crepes tenían todo para convertirse en el éxito que son.

Los miércoles es el día que la redacción de Para Ti se reúne a pensar posibles notas para la pauta. Hará dos o tres años que a Luchi –Lucila Pinto, redactora de esta revista– se le ocurrió armar un recorrido de creperías por distintos barrios. La idea era original y enseguida tuvo aceptación en el grupo, sin embargo a la hora de buscar lugares, las creperías porteñas no sumaban más de tres. Nos sorprendió el número y entendimos que evidentemente el fenómeno venía demorado. Sin más, vaticinamos un futuro plagado de creperías y dimos de baja el circuito que hoy retomo, en pleno boom del menú francés.

En tan solo dos años la lista de creperías aumentó exponencialmente: ya son casi una decena los lugares que ofrecen la versión más actual del panqueque. Frescos, ricos y fáciles de comer a la pasada, los crepes desembarcaron en Buenos Aires con bombos y platillos. Aquí, una selección de los más celebrados:

DE FRANCIA SIN ESCALAS. Para los amantes de este plato, el nombre de Un, dos, crepes ya es una referencia obligada. Ubicado en el barrio de San Telmo (Perú 424), el local de Ludovic Casrouge es la cuna del crepe francés de pura cepa. Dos barras, platos descartables y recetas con combinaciones únicas en platos dulces y salados son el gran atractivo del primer restaurante propio de este corredor de bolsa devenido en chef. Abierto de lunes a viernes de 9 de la mañana a 5 de la tarde, éste es uno de los almuerzos favoritos para quienes trabajan en San Telmo. Las opciones son más de treinta y los precios van de $ 40 a $ 85. También francés en su cocina, el chef Martín Bouquet –responsable de la cocina de Croque Madame– encontró en los crepes la opción ideal para tener su propio emprendimiento. Un camión y una batería de buenas recetas y combinaciones fueron el punto de partida para Bon Bouquet, su crepería ambulante. Con opciones de menú del día que cuestan $ 70 e incluyen bebidas, el Food Truck ofrece una opción más sana y gourmet a los almuerzos típicos del microcentro. Estacionado de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de la tarde, los platos de Bon Bouquet se pueden encontrar en Bouchard 710.

CREPES & MÁS CREPES. Un local chiquito y muchas opciones de crepes. Así de sencilla fue la fórmula con la que Crepas (así le dicen los españoles) logró imponerse en La Barra esteña allá por 2012. Lo que empezó como un proyecto de temporada es ahora una de las cadenas de crepes más exitosas. Con recetas variadas que siempre tienen un giro bien gourmet (incluso el clásico de jamón y queso suma a la receta el requesón) y precios que son iguales para todos los crepes del menú (sólo se elige por preferencias de gusto), las Perazzo –madre e hija– lograron una fórmula tan exitosa que ya reparte seis locales entre Uruguay y Argentina. Peras, rúcula, roquefort y cebollas caramelizadas es uno de los crepes que más se piden en el local de Palermo (Gurruchaga 1791) que está abierto de domingo a jueves de 9 de la mañana a 12 de la noche y extiende el horario a 2 de la mañana los viernes y sábados. También ubicado en Palermo, aunque bien distinto en su propuesta, el puesto de Urban Crepe en Distrito Arcos (Paraguay 4979) es otro de los favoritos por estos días. Inaugurado en mayo, el container devenido en local ofrece riquísimos crepes en un ambiente más que agradable. Abierta de lunes a domingo de 10 de la mañana a 9 de la noche, esta crepería combina dos públicos bien distintos: la gente que trabaja en Palermo y la que sale a almorzar. Con precios que van de $ 65 a $ 90 en versiones saladas y de $ 40 a $ 60 en las opciones dulces y una estética más que cuidada, la crepería apunta a convertirse en toda una marca.

Bastante distinta al resto de sus vecinas de la zona, la crepería La Bohème, ubicada en la esquina de Carranza y Gorriti, fue pionera en la propuesta gastronómica. Más gourmet y menos afín al concepto de comida rápida, la idea de La Bohème surgió cuando Santiago Bello estuvo durante un tiempo en Aspen. En ese momento el lugar favorito de los visitantes del centro de ski era una crepería tipo taberna. Fue trabajando ahí que Santiago se enamoró de la idea, algo que decidió replicar en su vuelta a Buenos Aires. Con la dirección gastronómica de su hermana, Magdalena Bello, y un amigo como tercer socio, nació esta original propuesta que ya tiene dos años. La sidra artesanal, las recetas gourmet y los acompañamientos distintos según el plato que se elija (nachos para el Hot Mex, papas rotas para el Shawarma) son algunos de sus diferenciales. La sidra artesanal es otro de sus aciertos. Los precios de los crepes varían, pero suelen rondar con bebida los $ 160 al mediodía.

Vegetariano o de carne, dulce o salado, hoy Buenos Aires ofrece opciones de crepes para todos los gustos. Más livianos que otras propuestas de comida rápida, más gourmet y más frescos, los crepes tenían todo para convertirse en el éxito que son.

El Obelisco sin punta

El domingo, quienes caminaron por la Avenida 9 de julio, se encontraron con una sorpresa: el Obelisco, ícono de la ciudad de Buenos Aires, se encontraba sin su cúspide.

¿De qué se trata? Es  una intervención artística, iniciada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el MALBA y el grupo argentino Fate-Aluar, con el objetivo de que cualquier argentino o turista pueda disfrutar de una experiencia distinta.

El artista argentino Leandro Erlich,  creador de esta intervención denominada “La democracia del símbolo”, generó la ilusión óptica  del obelisco sin punta a través de un capuchón de metal de tres toneladas igual a la construcción original, que debió subirse a través de grúas y que se podrá ver durante toda la semana.  

Pero su intervención no termina ahí.  En el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA)   se puede visitar una réplica exacta en tamaño real de la cúspide del Obelisco.  De forma libre y gratuita y hasta marzo de 2016, se podrá ver,  recorrer por dentro y disfrutar de las cuatro vistas aéreas del monumento. 

El domingo, quienes caminaron por la Avenida 9 de julio, se encontraron con una sorpresa: el Obelisco, ícono de la ciudad de Buenos Aires, se encontraba sin su cúspide.

¿De qué se trata? Es  una intervención artística, iniciada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el MALBA y el grupo argentino Fate-Aluar, con el objetivo de que cualquier argentino o turista pueda disfrutar de una experiencia distinta.

El artista argentino Leandro Erlich,  creador de esta intervención denominada “La democracia del símbolo”, generó la ilusión óptica  del obelisco sin punta a través de un capuchón de metal de tres toneladas igual a la construcción original, que debió subirse a través de grúas y que se podrá ver durante toda la semana.  

Pero su intervención no termina ahí.  En el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA)   se puede visitar una réplica exacta en tamaño real de la cúspide del Obelisco.  De forma libre y gratuita y hasta marzo de 2016, se podrá ver,  recorrer por dentro y disfrutar de las cuatro vistas aéreas del monumento. 

Sólo esquí

Una laguna y un valle nevado. Hace un par de horas que llegamos a Portillo directo de Santiago de Chile y todavía se hace difícil entrar en ritmo. Cuatro horas separan nuestro check in en el tumultuoso aeropuerto de Ezeiza del plácido té que ahora tomamos en el comedor de sillas de cuero; “el once”, como llaman al 5 o´clock tea de este lado de la cordillera. La imagen que se cuela a través de las ventanas parece irreal: montañas, el cielo azul y la naturaleza tranquila de la cordillera únicamente interrumpida por el movimiento de alguna que otra aerosilla. No hay colas ni deportistas a la vista, sólo pendientes nevadas por las que ya no se ve bajar a nadie. Adentro, la gente circula en pantalones de esquí y camisetas térmicas. A las cinco de la tarde –el horario en que cierran los medios de elevación– el té con panes y budines caseros es un plan insuperable para todos los huéspedes. Familias, parejas y grupos de deportistas de todo el mundo conviven en el comedor en el que nosotros parecemos ser las únicas caras nuevas.Cuatro días durará nuestra mini week en el hotel y centro de esquí más exclusivo de Chile; tiempo suficiente para entender por qué este particular hotel en medio de la cordillera de Los Andes convoca cada temporada a miles de huéspedes provenientes de todo el globo.

CON ESTILO PROPIO. En las habitaciones de Portillo no hay televisión. El cuarto donde nos hospedamos tieneuna decoración divina, una calefacción capaz de dejarte en musculosa en un clima de temperaturas bajo cero, camas amplias y cómodas y una vista única a la Laguna del Inca, pero ninguna pantalla ¿Por qué elige Henry Purcell –dueño del lugar desde hace más de cincuenta años– negarle la tele a sus huéspedes en tiempos en que se la considera casi imprescindible? Por el mismo motivo que prefiere no redecorar los espacios comunes del hotel ni modificar nada de su estructura original: para mantener ese espíritu que lo enamoró allá por 1961, cuando llegó por primera vez a Portillo. Un cronograma de actividades pegado en cada uno de los pisos invita a los huéspedes a las clases de yoga, gimnasio, sauna, pileta al aire libre, funciones diarias de cine y música en vivo. Partiendo de la base de que el deporte es su principal atractivo (tanto, que fuera de temporada el hotel cierra sus puertas), todo en este lugar parece tener un estilo bien propio. Portillo es más asociable a una estancia en la que el mismo dueño de casa es quien se ocupa de atender a sus invitados que a un hotel con capacidad para 500 personas. Amante del deporte blanco, a sus más de ochenta años, el hotelero sigue pasando temporadas enteras en el centro y recorriendo las pistas sobre sus esquís. Comida casera, mozos que saludan a cada uno por su nombre, un rental y guardia de equipos 95 en la planta baja que permite salir del hotel esquiando y volver a almorzar sin perder tiempo… es imposible no pasarla bien y sentirse como en casa (¡O mejor aún!). Es que sin extravagancias ni despilfarros, Portillo responde a la exclusividad como era entendida hacia mitad de siglo: con austeridad y buen gusto. La tarifa de una noche en el hotel no incluye la clásica habitación y desayuno, sino que considera las cuatro comidas (con menús de tres pasos al mediodía y a la noche), los pases a todas las pistas del centro y el uso de todas las instalaciones y actividades del cronograma. No hacer colas para subir a la aerosillas, que las pistas no estén sobrepobladas, que los circuitos de principiantes, intermedios y avanzados estén correctamente diferenciados, escuela de nivel internacional con bajos cupos de alumnos y nueve niveles diferentes son algunas de las particularidades que los amantes de la nieve valoran de Ski Portillo. Chilenos, estadounidenses, canadienses, argentinos (la mayoría mendocinos) y europeos, la lista de huéspedes en la semana en que nosotros llegamos es un crisol de nacionalidades. Aunque el hotel se convirtió en un clásico familiar, durante esta estadía en particular, los visitantes estrella son los integrantes del equipo olímpico austríaco de esquí. Igual que en 1966, cuando se celebró el primer y único mundial de esquí en Sudamérica, quienes tenemos la gracia de estar en Portillo los últimos días de agosto disfrutamos del espectáculo del entrenamiento de los mejores esquiadores. Vestidos en trajes enterizos de colores estridentes, los deportistas descienden de a uno por el cerro. Que los deportistas olímpicos sigan eligiendo el hotel para entrenar parece reafirmar que aunque el tiempo pase, hay cosas que permanecen.
 
GUÍA DE VIAJE. 
x Se puede llegar por tierra, pero lo más recomendable es ir en avión hasta Santiago y de ahí tomar un transfer hasta el centro de esquí. LAN tiene 8 o 9 vuelos diarios y los precios parten de $ 3.047 (saliendo de Ezeiza). Son aproximadamente dos horas de vuelo y dos más por tierra.
x Una habitación en base doble puede costar entre US$ 2.100 y US$ 3.850 la semana. El precio incluye las cuatro comidas y pases; los equipos deben alquilarse aparte. Para las familias se ofrecen también chalets para 4 o 6 personas desde US$ 5.300.
x Las clases de esquí parten de los US$ 40 la clase de una hora y media en grupos para adultos, o US$ 86 la hora de clase particular.

Una laguna y un valle nevado. Hace un par de horas que llegamos a Portillo directo de Santiago de Chile y todavía se hace difícil entrar en ritmo. Cuatro horas separan nuestro check in en el tumultuoso aeropuerto de Ezeiza del plácido té que ahora tomamos en el comedor de sillas de cuero; “el once”, como llaman al 5 o´clock tea de este lado de la cordillera. La imagen que se cuela a través de las ventanas parece irreal: montañas, el cielo azul y la naturaleza tranquila de la cordillera únicamente interrumpida por el movimiento de alguna que otra aerosilla. No hay colas ni deportistas a la vista, sólo pendientes nevadas por las que ya no se ve bajar a nadie. Adentro, la gente circula en pantalones de esquí y camisetas térmicas. A las cinco de la tarde –el horario en que cierran los medios de elevación– el té con panes y budines caseros es un plan insuperable para todos los huéspedes. Familias, parejas y grupos de deportistas de todo el mundo conviven en el comedor en el que nosotros parecemos ser las únicas caras nuevas.Cuatro días durará nuestra mini week en el hotel y centro de esquí más exclusivo de Chile; tiempo suficiente para entender por qué este particular hotel en medio de la cordillera de Los Andes convoca cada temporada a miles de huéspedes provenientes de todo el globo.

CON ESTILO PROPIO. En las habitaciones de Portillo no hay televisión. El cuarto donde nos hospedamos tieneuna decoración divina, una calefacción capaz de dejarte en musculosa en un clima de temperaturas bajo cero, camas amplias y cómodas y una vista única a la Laguna del Inca, pero ninguna pantalla ¿Por qué elige Henry Purcell –dueño del lugar desde hace más de cincuenta años– negarle la tele a sus huéspedes en tiempos en que se la considera casi imprescindible? Por el mismo motivo que prefiere no redecorar los espacios comunes del hotel ni modificar nada de su estructura original: para mantener ese espíritu que lo enamoró allá por 1961, cuando llegó por primera vez a Portillo. Un cronograma de actividades pegado en cada uno de los pisos invita a los huéspedes a las clases de yoga, gimnasio, sauna, pileta al aire libre, funciones diarias de cine y música en vivo. Partiendo de la base de que el deporte es su principal atractivo (tanto, que fuera de temporada el hotel cierra sus puertas), todo en este lugar parece tener un estilo bien propio. Portillo es más asociable a una estancia en la que el mismo dueño de casa es quien se ocupa de atender a sus invitados que a un hotel con capacidad para 500 personas. Amante del deporte blanco, a sus más de ochenta años, el hotelero sigue pasando temporadas enteras en el centro y recorriendo las pistas sobre sus esquís. Comida casera, mozos que saludan a cada uno por su nombre, un rental y guardia de equipos 95 en la planta baja que permite salir del hotel esquiando y volver a almorzar sin perder tiempo… es imposible no pasarla bien y sentirse como en casa (¡O mejor aún!). Es que sin extravagancias ni despilfarros, Portillo responde a la exclusividad como era entendida hacia mitad de siglo: con austeridad y buen gusto. La tarifa de una noche en el hotel no incluye la clásica habitación y desayuno, sino que considera las cuatro comidas (con menús de tres pasos al mediodía y a la noche), los pases a todas las pistas del centro y el uso de todas las instalaciones y actividades del cronograma. No hacer colas para subir a la aerosillas, que las pistas no estén sobrepobladas, que los circuitos de principiantes, intermedios y avanzados estén correctamente diferenciados, escuela de nivel internacional con bajos cupos de alumnos y nueve niveles diferentes son algunas de las particularidades que los amantes de la nieve valoran de Ski Portillo. Chilenos, estadounidenses, canadienses, argentinos (la mayoría mendocinos) y europeos, la lista de huéspedes en la semana en que nosotros llegamos es un crisol de nacionalidades. Aunque el hotel se convirtió en un clásico familiar, durante esta estadía en particular, los visitantes estrella son los integrantes del equipo olímpico austríaco de esquí. Igual que en 1966, cuando se celebró el primer y único mundial de esquí en Sudamérica, quienes tenemos la gracia de estar en Portillo los últimos días de agosto disfrutamos del espectáculo del entrenamiento de los mejores esquiadores. Vestidos en trajes enterizos de colores estridentes, los deportistas descienden de a uno por el cerro. Que los deportistas olímpicos sigan eligiendo el hotel para entrenar parece reafirmar que aunque el tiempo pase, hay cosas que permanecen.
 
GUÍA DE VIAJE. 
x Se puede llegar por tierra, pero lo más recomendable es ir en avión hasta Santiago y de ahí tomar un transfer hasta el centro de esquí. LAN tiene 8 o 9 vuelos diarios y los precios parten de $ 3.047 (saliendo de Ezeiza). Son aproximadamente dos horas de vuelo y dos más por tierra.
x Una habitación en base doble puede costar entre US$ 2.100 y US$ 3.850 la semana. El precio incluye las cuatro comidas y pases; los equipos deben alquilarse aparte. Para las familias se ofrecen también chalets para 4 o 6 personas desde US$ 5.300.
x Las clases de esquí parten de los US$ 40 la clase de una hora y media en grupos para adultos, o US$ 86 la hora de clase particular.

En vivo: Tommy Hilfiger

Comenzó la Semana de la Moda de Nueva York, que será hasta el 17 de septiembre, en la Gran Manzana. Nueva York será el escenario donde veremos lo que se viene para la primavera 2016.

Entre las novedades, se encuentra que la Semana de la Moda será en el centro de Manhattan y no en el Lincoln Center.  

En esta edición y una vez más, suma a modelos distintas: estarán  Rebekah Marine que posee un brazo biónico y Madeline Stuart, la modelo con síndrome de down.

Además, 18 diseñadores nuevos se subirán a la pasarela por primera vez, entre ellos se encuentra Brandon maxwell que vistió a la cantante Lady Gaga en los premios Grammy.

Además, Para Ti será parte de Fashion Week y te transmitiremos en vivo y en exclusiva el desfile de Tommy Hilfiger que será el lunes 14 de septiembre a las 12 (hora argentina)

Comenzó la Semana de la Moda de Nueva York, que será hasta el 17 de septiembre, en la Gran Manzana. Nueva York será el escenario donde veremos lo que se viene para la primavera 2016.

Entre las novedades, se encuentra que la Semana de la Moda será en el centro de Manhattan y no en el Lincoln Center.  

En esta edición y una vez más, suma a modelos distintas: estarán  Rebekah Marine que posee un brazo biónico y Madeline Stuart, la modelo con síndrome de down.

Además, 18 diseñadores nuevos se subirán a la pasarela por primera vez, entre ellos se encuentra Brandon maxwell que vistió a la cantante Lady Gaga en los premios Grammy.

Además, Para Ti será parte de Fashion Week y te transmitiremos en vivo y en exclusiva el desfile de Tommy Hilfiger que será el lunes 14 de septiembre a las 12 (hora argentina)

Pablo Martínez

De su cuello cuelga una medallita de San Benito (santo protector por excelencia) y un cuar­zo transparente (cristal para atraer energía positiva). Todavía sin haber intercambiado palabras, sus collares ya hablan sobre él. “Creo que hay una obnubilación por lo externo y la apariencia física. En la sociedad actual, la belleza es el máximo valor. Pero cuando uno es considerado bello por los demás, eso es lo único que recibe del afuera. Entonces se torna peligroso porque podés concordar con los demás y terminar creyéndotela”, analiza Pablo Martínez (27) en la terraza de Espacio Marte, la sala de ensayo que tiene en Palermo junto a cinco amigos/colegas. Si bien este morocho de ojos verdes se consagró como ídolo teen (estuvo en Casi Ángeles, Aliados y Supertor­pe), demuestra que no le tiene miedo a los desafíos. El año pasado se animó a participar en la novela del momento, Camino al amor, y ahora sorprende con sus performances en Tu cara me suena. Además, está por lanzar un disco solista titulado Los velos de Neptuno. Pablito, como se lo conoce popularmente, hace un tiempo decidió romper con todos los estereotipos: “Soy consciente de que lo más masivo que hice fueron siempre roles de personajes bellos. Pero también tengo un costado en el teatro under que es lo que más disfruto. Lo artístico me gusta siempre y cuando me impulse a encontrarme conmigo mismo, evolucionar y llegar a ideas nuevas”. Talentoso, apasionado y con una carrera por delante, Pablo Martínez deja atrás su perfil teen y se propone conquistar a grandes y chicos.

SU LLEGADA A LA TEVÉ. “Cuando iba al colegio pensaba en ser tenista. Jugué de los 4 hasta los 19, inclusive di clases en el Círculo Trovador de Vicente López y empecé el profesorado de Educación Física. Justo tenía un alumno, Fabián Stekelorum que trabajaba con Cris Morena, y un día me dijo que me venía observando y estaba seguro de que podía entrar en un proyecto nuevo. Me llevó a conocer a Cris, hice un taller de actuación y entré a Casi Ángeles. Voy a estar agradecido con él de por vida. De entrada me di cuenta de que mi sensibilidad, que tantos problemas me traía en la competencia del tenis u otros aspectos de la vida, en el mundo artístico era considerada la materia prima”.

SU SALTO A ÍDOLO TEEN. “Pasé por muchas etapas y sensaciones. Desde no entender y querer que mi vida volviera a ser la de antes, hasta comprender que las personas se acercaban con cariño y que la fama es parte de este trabajo”.

CONQUISTADOR. Súper caballero, Pablito es de esos chicos encantadores por naturaleza. Te compra con una sonrisa radiante, habla mirando fijo a los ojos y encima ¡tiene una cara de galán de Hollywood que no da más! Pero les tenemos una mala noticia: este candidato no está available. Después de salir con las famosas actrices Rocío Igarzábal y Macarena Paz, hace un año está de novio con Sabrina Macchi (27), también colega, pero con un perfil mucho más bajo. “Ella es indescriptible, maravillosa, todo se da muy naturalmente. Estoy muy enamorado, zarpado”, confiesa sin temor a exponer sus sentimientos, pero sin querer revelar muchos más detalles sobre su relación.

SER POPULAR. “Nunca te acostumbrás a la fama. Pero uno siempre tiene la posi- bilidad de elegir otra cosa. Soy consciente de que estar en la tele tiene sus consecuencias”.

TU CARA ME SUENA, UN DESAFÍO.  “Estoy virando hacia la música, que es lo que más me gusta, y me pareció que podía ser una buena vidriera. Además, es la primera vez que hago entretenimiento. Al principio le tenía mucho miedo al ridículo, después empecé a matar esa idea y a entender que esto es un trabajo. Ahora lo disfruto un montón y estoy aprendiendo muchísimo. Al que más me gustó imitar fue a Bruno Mars, y hace rato estoy pidiendo hacer a Jim Morrison, ¡me encantaría!”.

SU GRAN SUEÑO. “Cuando era chico flasheaba con actuar con Ricardo Darín, pero ahora me gustaría actuar tanto con él como con cualquier otro buen actor. Si bien estaría bueno participar en cine, no es algo que me desvele. Lo que quiero es seguir indagando en la música y disfrutar el momento. Deseo que mi vida cambie todo el tiempo. En el momento en que no se transforma, siento que estoy muerto”.

De su cuello cuelga una medallita de San Benito (santo protector por excelencia) y un cuar­zo transparente (cristal para atraer energía positiva). Todavía sin haber intercambiado palabras, sus collares ya hablan sobre él. “Creo que hay una obnubilación por lo externo y la apariencia física. En la sociedad actual, la belleza es el máximo valor. Pero cuando uno es considerado bello por los demás, eso es lo único que recibe del afuera. Entonces se torna peligroso porque podés concordar con los demás y terminar creyéndotela”, analiza Pablo Martínez (27) en la terraza de Espacio Marte, la sala de ensayo que tiene en Palermo junto a cinco amigos/colegas. Si bien este morocho de ojos verdes se consagró como ídolo teen (estuvo en Casi Ángeles, Aliados y Supertor­pe), demuestra que no le tiene miedo a los desafíos. El año pasado se animó a participar en la novela del momento, Camino al amor, y ahora sorprende con sus performances en Tu cara me suena. Además, está por lanzar un disco solista titulado Los velos de Neptuno. Pablito, como se lo conoce popularmente, hace un tiempo decidió romper con todos los estereotipos: “Soy consciente de que lo más masivo que hice fueron siempre roles de personajes bellos. Pero también tengo un costado en el teatro under que es lo que más disfruto. Lo artístico me gusta siempre y cuando me impulse a encontrarme conmigo mismo, evolucionar y llegar a ideas nuevas”. Talentoso, apasionado y con una carrera por delante, Pablo Martínez deja atrás su perfil teen y se propone conquistar a grandes y chicos.

SU LLEGADA A LA TEVÉ. “Cuando iba al colegio pensaba en ser tenista. Jugué de los 4 hasta los 19, inclusive di clases en el Círculo Trovador de Vicente López y empecé el profesorado de Educación Física. Justo tenía un alumno, Fabián Stekelorum que trabajaba con Cris Morena, y un día me dijo que me venía observando y estaba seguro de que podía entrar en un proyecto nuevo. Me llevó a conocer a Cris, hice un taller de actuación y entré a Casi Ángeles. Voy a estar agradecido con él de por vida. De entrada me di cuenta de que mi sensibilidad, que tantos problemas me traía en la competencia del tenis u otros aspectos de la vida, en el mundo artístico era considerada la materia prima”.

SU SALTO A ÍDOLO TEEN. “Pasé por muchas etapas y sensaciones. Desde no entender y querer que mi vida volviera a ser la de antes, hasta comprender que las personas se acercaban con cariño y que la fama es parte de este trabajo”.

CONQUISTADOR. Súper caballero, Pablito es de esos chicos encantadores por naturaleza. Te compra con una sonrisa radiante, habla mirando fijo a los ojos y encima ¡tiene una cara de galán de Hollywood que no da más! Pero les tenemos una mala noticia: este candidato no está available. Después de salir con las famosas actrices Rocío Igarzábal y Macarena Paz, hace un año está de novio con Sabrina Macchi (27), también colega, pero con un perfil mucho más bajo. “Ella es indescriptible, maravillosa, todo se da muy naturalmente. Estoy muy enamorado, zarpado”, confiesa sin temor a exponer sus sentimientos, pero sin querer revelar muchos más detalles sobre su relación.

SER POPULAR. “Nunca te acostumbrás a la fama. Pero uno siempre tiene la posi- bilidad de elegir otra cosa. Soy consciente de que estar en la tele tiene sus consecuencias”.

TU CARA ME SUENA, UN DESAFÍO.  “Estoy virando hacia la música, que es lo que más me gusta, y me pareció que podía ser una buena vidriera. Además, es la primera vez que hago entretenimiento. Al principio le tenía mucho miedo al ridículo, después empecé a matar esa idea y a entender que esto es un trabajo. Ahora lo disfruto un montón y estoy aprendiendo muchísimo. Al que más me gustó imitar fue a Bruno Mars, y hace rato estoy pidiendo hacer a Jim Morrison, ¡me encantaría!”.

SU GRAN SUEÑO. “Cuando era chico flasheaba con actuar con Ricardo Darín, pero ahora me gustaría actuar tanto con él como con cualquier otro buen actor. Si bien estaría bueno participar en cine, no es algo que me desvele. Lo que quiero es seguir indagando en la música y disfrutar el momento. Deseo que mi vida cambie todo el tiempo. En el momento en que no se transforma, siento que estoy muerto”.

“Este embarazo fue una elección consciente”

“Supermum”. “Escuchar el corazón”. “La mujer del año”. “Preparate para cambiar la foto de perfil”. Después de hojear varias revistas que había com­prado, Pía López Cano (47) recortó esas palabras y frases y las pegó sobre una cartulina blanca. Era abril de 2015 y lo que Pía estaba haciendo, tijera y pegamento en mano, era poner en claro sus deseos más profundos. Y lo que ella ansiaba para este año era ser madre otra vez. “Ser madre para mí es todo. ¡Es para lo que vine a este mun­do! Me di cuenta de eso cuando tuve a María Elena, mi hija, que ahora tiene 10 años. Yo tenía 36 y me acuerdo de haber pensado: ‘¿Cómo no empecé antes?’. Con Malu me enamoré de todo lo que implica tener un hijo. Entonces, cuando cumplí 40, empecé a desear ser mamá otra vez. Quería volver a pasar por todo: subir de peso, esperar el día del parto… Estaba sola, tenía 40 y sentía que el plazo se me vencía. No era nada fácil”.Y no, no lo fue. Hizo un primer tratamiento con esper­ma donado para quedar embarazada nuevamente, pero no funcionó. El segundo intento tampoco anduvo. No se intimidó ante una tercera vez, que tiene el karma popular de ser la vencida; ni tampoco se echó atrás porque –en el ínterin– se vio inmersa en una batalla legal para que las obras sociales y prepagas cumplie­ran con la ley de Fertilización Asistida. Y si volvió a intentarlo tras aquella tercera vez que tampoco resultó fue justamente porque Pía, que es azafata de Aerolíneas Argentinas, sabe de deseos y que éstos se convierten en realidad. En julio de este año, cuando se sometió a un cuarto tratamiento –un ICSI que supuso donación de óvulos y de esperma en Halitus Instituto Médico, ínte­gramente cubierto por la obra social gracias un fallo de la justicia que sentó precedentes en la materia y resultó todo un éxito–, ella ya se había visualizado embarazada. Cuatro meses después de hacer la cartulina con sus de­seos, Pía dice: “En abril ya me había visto embarazada e incluso, hasta el baby shower del hermanito de Malu”. Es cierto que se había proyectado como una supermum; pero en ningún momento imaginó que, en lugar de uno, serían tres los bebés en camino. En la panza de Pía, que crece día a día, hoy hay gemelos y un mellizo, porque uno de los dos embriones implantados por el equipo que lidera Sergio Pasqualini se desdobló. Las emociones, los niveles de la hormona beta y las náuseas fluctúan de un lado al otro en el departamento de 70 metros cuadrados que Pía y su hija comparten en Martínez, provincia de Buenos Aires. “Al principio pensé que era un chiste. Es que mamá me había dicho que iba a ser uno. ¡Y, al final son tres!”, admite Malu mientras acaricia la panza de su mamá. Fue ella quien, en gran medida, entusiasmó a Pía con la idea de ser madre otra vez: quería tener un hermanito.

LA GRAN NOTICIA. “Yo lo conté todo enseguida. Al principio, mi mamá y mis hermanos también pensaron que era un chiste y que estaba un poco loca (se ríe). Ahora ya la conquisté: desde Miami, donde vive, me mandó esta remera que dice “I make cute babies”. Nunca tuve tantos y tan buenos comentarios como cuando conté lo del triple embarazo en el blog de Para Ti y en el grupo de Facebook Hecha la ley hecha la trampa. Si bien respetuosamente, la mayoría de los que participan me preguntan para qué me complico la vida. Que tengo un solo sueldo, que con una hija estoy bien. Que tres son demasiado, que la vida me va a cambiar… Me parece que, a veces, la gente tiene muchas limitaciones con el tema de dar. Para mí, el banco de óvulos y esperma me dio LA oportunidad de volver a ser mamá”.

LA BATALLA LEGAL.  “Desde que empecé con este proyecto me contacté con un montón de gente; mucho más cuando creé el blog, que es un espacio para las personas que están en la misma búsqueda y que fue un soporte increíble para compartir información, pero también para que no me cayera anímicamente. Muchas se deprimen: algunas van a mil médicos y siguen probando. Otras sacan un préstamo en el banco que les alcanza para sólo un intento. Cuando uno arranca con un tratamiento de fertilización, hay que mentalizarse con que el proceso es largo. Hay que luchar para que la ley 26.862 se cumpla, porque las prepagas tratan de no financiarte nada, ni remedios, ni ovodonación… Aunque por ley tienen que cubrirte el 100 %”.

AFRONTAR LA MATERNIDAD SIN PAREJA. “Creo que hay mujeres para quienes la maternidad y el amor de pareja no van de la mano. Ese, podría decirse, fue mi caso. Cuando la tuve a Malu su papá se fue y me quedé sola; sin embargo, no me fue nada mal. Ni emocional ni económicamente. Nada me parece hoy tan cuesta arriba como cuando me quedé sola con mi hija, y lo superé bien. La pareja que tengo ahora (N. de R.: no vive con ella) está en shock… Lo entiendo: ¡hay que estar en sus zapatos, eh! Pero la verdad es que yo no quería renunciar al deseo tan fuerte e íntimo de ser mamá porque él no deseaba participar de ese proyecto. No es mi intención convencerlo de nada. A mis 47 años, no estoy para convencer a nadie. Siento que a mí me sobra tela para ser madre”. 

“Supermum”. “Escuchar el corazón”. “La mujer del año”. “Preparate para cambiar la foto de perfil”. Después de hojear varias revistas que había com­prado, Pía López Cano (47) recortó esas palabras y frases y las pegó sobre una cartulina blanca. Era abril de 2015 y lo que Pía estaba haciendo, tijera y pegamento en mano, era poner en claro sus deseos más profundos. Y lo que ella ansiaba para este año era ser madre otra vez. “Ser madre para mí es todo. ¡Es para lo que vine a este mun­do! Me di cuenta de eso cuando tuve a María Elena, mi hija, que ahora tiene 10 años. Yo tenía 36 y me acuerdo de haber pensado: ‘¿Cómo no empecé antes?’. Con Malu me enamoré de todo lo que implica tener un hijo. Entonces, cuando cumplí 40, empecé a desear ser mamá otra vez. Quería volver a pasar por todo: subir de peso, esperar el día del parto… Estaba sola, tenía 40 y sentía que el plazo se me vencía. No era nada fácil”.Y no, no lo fue. Hizo un primer tratamiento con esper­ma donado para quedar embarazada nuevamente, pero no funcionó. El segundo intento tampoco anduvo. No se intimidó ante una tercera vez, que tiene el karma popular de ser la vencida; ni tampoco se echó atrás porque –en el ínterin– se vio inmersa en una batalla legal para que las obras sociales y prepagas cumplie­ran con la ley de Fertilización Asistida. Y si volvió a intentarlo tras aquella tercera vez que tampoco resultó fue justamente porque Pía, que es azafata de Aerolíneas Argentinas, sabe de deseos y que éstos se convierten en realidad. En julio de este año, cuando se sometió a un cuarto tratamiento –un ICSI que supuso donación de óvulos y de esperma en Halitus Instituto Médico, ínte­gramente cubierto por la obra social gracias un fallo de la justicia que sentó precedentes en la materia y resultó todo un éxito–, ella ya se había visualizado embarazada. Cuatro meses después de hacer la cartulina con sus de­seos, Pía dice: “En abril ya me había visto embarazada e incluso, hasta el baby shower del hermanito de Malu”. Es cierto que se había proyectado como una supermum; pero en ningún momento imaginó que, en lugar de uno, serían tres los bebés en camino. En la panza de Pía, que crece día a día, hoy hay gemelos y un mellizo, porque uno de los dos embriones implantados por el equipo que lidera Sergio Pasqualini se desdobló. Las emociones, los niveles de la hormona beta y las náuseas fluctúan de un lado al otro en el departamento de 70 metros cuadrados que Pía y su hija comparten en Martínez, provincia de Buenos Aires. “Al principio pensé que era un chiste. Es que mamá me había dicho que iba a ser uno. ¡Y, al final son tres!”, admite Malu mientras acaricia la panza de su mamá. Fue ella quien, en gran medida, entusiasmó a Pía con la idea de ser madre otra vez: quería tener un hermanito.

LA GRAN NOTICIA. “Yo lo conté todo enseguida. Al principio, mi mamá y mis hermanos también pensaron que era un chiste y que estaba un poco loca (se ríe). Ahora ya la conquisté: desde Miami, donde vive, me mandó esta remera que dice “I make cute babies”. Nunca tuve tantos y tan buenos comentarios como cuando conté lo del triple embarazo en el blog de Para Ti y en el grupo de Facebook Hecha la ley hecha la trampa. Si bien respetuosamente, la mayoría de los que participan me preguntan para qué me complico la vida. Que tengo un solo sueldo, que con una hija estoy bien. Que tres son demasiado, que la vida me va a cambiar… Me parece que, a veces, la gente tiene muchas limitaciones con el tema de dar. Para mí, el banco de óvulos y esperma me dio LA oportunidad de volver a ser mamá”.

LA BATALLA LEGAL.  “Desde que empecé con este proyecto me contacté con un montón de gente; mucho más cuando creé el blog, que es un espacio para las personas que están en la misma búsqueda y que fue un soporte increíble para compartir información, pero también para que no me cayera anímicamente. Muchas se deprimen: algunas van a mil médicos y siguen probando. Otras sacan un préstamo en el banco que les alcanza para sólo un intento. Cuando uno arranca con un tratamiento de fertilización, hay que mentalizarse con que el proceso es largo. Hay que luchar para que la ley 26.862 se cumpla, porque las prepagas tratan de no financiarte nada, ni remedios, ni ovodonación… Aunque por ley tienen que cubrirte el 100 %”.

AFRONTAR LA MATERNIDAD SIN PAREJA. “Creo que hay mujeres para quienes la maternidad y el amor de pareja no van de la mano. Ese, podría decirse, fue mi caso. Cuando la tuve a Malu su papá se fue y me quedé sola; sin embargo, no me fue nada mal. Ni emocional ni económicamente. Nada me parece hoy tan cuesta arriba como cuando me quedé sola con mi hija, y lo superé bien. La pareja que tengo ahora (N. de R.: no vive con ella) está en shock… Lo entiendo: ¡hay que estar en sus zapatos, eh! Pero la verdad es que yo no quería renunciar al deseo tan fuerte e íntimo de ser mamá porque él no deseaba participar de ese proyecto. No es mi intención convencerlo de nada. A mis 47 años, no estoy para convencer a nadie. Siento que a mí me sobra tela para ser madre”. 

#ParaTiColecciones. Detrás de escena

Mirá el back de la producción "Recortes estratégicos" donde el esgrima se mezcló con la moda para mostrarte cortes que enamoran. con diseños que construyen una silueta audaz a puro cut out. 

producción Marité Rizzo fotos Marcello Molinari

Maquilló: Karina Barrios para Estudio Brandt Maculan con productos L’Oréal Paris.

Peinó: Alicia para Cerini.
 
Agradecemos a: Estokada por el equipamiento de esgrima.

 

Mirá el back de la producción "Recortes estratégicos" donde el esgrima se mezcló con la moda para mostrarte cortes que enamoran. con diseños que construyen una silueta audaz a puro cut out. 

producción Marité Rizzo fotos Marcello Molinari

Maquilló: Karina Barrios para Estudio Brandt Maculan con productos L’Oréal Paris.

Peinó: Alicia para Cerini.
 
Agradecemos a: Estokada por el equipamiento de esgrima.

 

Adelanto de #ParaTiColecciones

En el country Comarcas donde funciona Flotar en Globo en Luján, todos están preparados para el armado del globo y Para Ti enseguida se pone en acción.  Cámara en mano, el fotógrafo Juan Jauregui toma con su cámara los movimientos, impecables, de la modelo Jimena Quadrana de Civiles Managment  que luce la textura protagonista: la gasa.  “¡Me quedé con las ganas de subirme!” cuenta Paola Reyes Andaur, nuestra productora de moda, que destacó la buena onda de la modelo, que se animó a subir y posar sin miedo.

Diego Tomasévic, realizador del video de backstage, nos contó: “Si bien es complicado para filmar así como también lo que es el armado del globo, el resultado fue muy bueno y ayudó mucho  la energía y buena predisposición de la modelo. La idea del video que realicé es que se mantenga el suspenso y poder mostrar desde el minuto cero del armado hasta cómo queda el globo terminado y las fotos”.

LA TEXTURA QUE SE VIENE.  Dentro del ítem textura, la gasa es una de las tendencias que vas a encontrar en #ParaTiColecciones. En la producción, se demuestra que también es ideal para usar de día y no solo para los outfits nocturnos. “Se puede usar durante el día, combinada  con unos suecos o zapatillas. Blusas, kimonos, pantalones y túnicas son algunas de las prendas en esta textura.  Además, hay en muchos estampados y tonos, como reflejé en la producción”, señala Paola.

CRÉDITOS

Film by: Diego Tomasévic para Estudio Juan Jauregui.  Instagram  @diegotomasevic

Ph: Juan Jauregui Instagram: @jaureguijuan

Estilismo: Paola Reyes Andaur

Make up: Luis García (Shoot Management)

Modelo:  Jimena Quadrana (Civiles Management)

Music: Anthem Academy –Every Little Beat

Agradecimiento: Flotar en globo (Luján)

En el country Comarcas donde funciona Flotar en Globo en Luján, todos están preparados para el armado del globo y Para Ti enseguida se pone en acción.  Cámara en mano, el fotógrafo Juan Jauregui toma con su cámara los movimientos, impecables, de la modelo Jimena Quadrana de Civiles Managment  que luce la textura protagonista: la gasa.  “¡Me quedé con las ganas de subirme!” cuenta Paola Reyes Andaur, nuestra productora de moda, que destacó la buena onda de la modelo, que se animó a subir y posar sin miedo.

Diego Tomasévic, realizador del video de backstage, nos contó: “Si bien es complicado para filmar así como también lo que es el armado del globo, el resultado fue muy bueno y ayudó mucho  la energía y buena predisposición de la modelo. La idea del video que realicé es que se mantenga el suspenso y poder mostrar desde el minuto cero del armado hasta cómo queda el globo terminado y las fotos”.

LA TEXTURA QUE SE VIENE.  Dentro del ítem textura, la gasa es una de las tendencias que vas a encontrar en #ParaTiColecciones. En la producción, se demuestra que también es ideal para usar de día y no solo para los outfits nocturnos. “Se puede usar durante el día, combinada  con unos suecos o zapatillas. Blusas, kimonos, pantalones y túnicas son algunas de las prendas en esta textura.  Además, hay en muchos estampados y tonos, como reflejé en la producción”, señala Paola.

CRÉDITOS

Film by: Diego Tomasévic para Estudio Juan Jauregui.  Instagram  @diegotomasevic

Ph: Juan Jauregui Instagram: @jaureguijuan

Estilismo: Paola Reyes Andaur

Make up: Luis García (Shoot Management)

Modelo:  Jimena Quadrana (Civiles Management)

Music: Anthem Academy –Every Little Beat

Agradecimiento: Flotar en globo (Luján)