Alta protección

El sol es fuente de vida, pero broncearse sin los cuidados necesarios tiene sus riesgos: es tan nocivo que puede provocar cáncer de piel. “Por un lado, el sol ayuda a la síntesis de la vitamina D en el organismo a través de la luz ultravioleta, que interviene en la formación de los huesos; además incide en nuestro estado de bienestar, es antidepresivo y está comprobado que uno genera endorfinas cuando está al aire libre. Pero también provoca daños en las células, que son acumulativos: puede producir manchas en la piel, destruir las fibras elásticas ocasionando flaccidez y arrugas, y hasta lesiones cancerosas”, explica Mariana Boggione, responsable de Comunicación Científica de La Roche-Posay. Es por ello que el cuidado y la prevención toman una significativa importancia. Para poder tomar sol con seguridad, hay que usar la protección necesaria contra los rayos UVA y UVB. ¿Sabemos realmente cuál es la más indicada y para qué sirve cada filtro solar? “Cuando hablamos de filtros solares, tenemos que saber que hay dos tipos: los que actúan reflejando la luz evitando que penetre en el organismo y los que absorben los rayos antes que ingresen en la piel. Hasta no hace mucho tiempo, nos preocupábamos del SPF o la concentración que contenía para protegernos de las quemaduras que producen los UVB –aclara Boggione–. Pero hoy sabemos que no sólo es importante el filtro, sino también que sea eficaz y que proteja de los otros rayos solares UVA y los IR (los rayos Infrarrojos)”.

EL ABC PARA EXPONERSE AL SOL

A la hora de broncearse y aplicarse un protector solar, hay que tener en cuenta:

* El fototipo de la piel, las pieles más oscuras no necesitan tanta protección como las muy claras y sensibles al sol.

* La edad de la persona que lo va a usar.

* Las zonas de la piel donde se va a aplicar.

* El tiempo de exposición al sol.

* La localización donde se va a usar el producto.

* El tipo de piel (seca, grasa, mixta, con problemas específicos).

* La aplicación que se va a usar: spray, leche, crema, gel.

* La resistencia al agua y la humedad en general.

 

El sol es fuente de vida, pero broncearse sin los cuidados necesarios tiene sus riesgos: es tan nocivo que puede provocar cáncer de piel. “Por un lado, el sol ayuda a la síntesis de la vitamina D en el organismo a través de la luz ultravioleta, que interviene en la formación de los huesos; además incide en nuestro estado de bienestar, es antidepresivo y está comprobado que uno genera endorfinas cuando está al aire libre. Pero también provoca daños en las células, que son acumulativos: puede producir manchas en la piel, destruir las fibras elásticas ocasionando flaccidez y arrugas, y hasta lesiones cancerosas”, explica Mariana Boggione, responsable de Comunicación Científica de La Roche-Posay. Es por ello que el cuidado y la prevención toman una significativa importancia. Para poder tomar sol con seguridad, hay que usar la protección necesaria contra los rayos UVA y UVB. ¿Sabemos realmente cuál es la más indicada y para qué sirve cada filtro solar? “Cuando hablamos de filtros solares, tenemos que saber que hay dos tipos: los que actúan reflejando la luz evitando que penetre en el organismo y los que absorben los rayos antes que ingresen en la piel. Hasta no hace mucho tiempo, nos preocupábamos del SPF o la concentración que contenía para protegernos de las quemaduras que producen los UVB –aclara Boggione–. Pero hoy sabemos que no sólo es importante el filtro, sino también que sea eficaz y que proteja de los otros rayos solares UVA y los IR (los rayos Infrarrojos)”.

EL ABC PARA EXPONERSE AL SOL

A la hora de broncearse y aplicarse un protector solar, hay que tener en cuenta:

* El fototipo de la piel, las pieles más oscuras no necesitan tanta protección como las muy claras y sensibles al sol.

* La edad de la persona que lo va a usar.

* Las zonas de la piel donde se va a aplicar.

* El tiempo de exposición al sol.

* La localización donde se va a usar el producto.

* El tipo de piel (seca, grasa, mixta, con problemas específicos).

* La aplicación que se va a usar: spray, leche, crema, gel.

* La resistencia al agua y la humedad en general.

 

Halloween está servido

Calabazas, brujas, escobas y carame­los. De un tiempo a esta parte, el 31 de octubre tomó un color especial, un tono naranja. Y si bien Halloween es una tradición que se inició en los países anglosajones –y en un principio se vivió con resistencia en nuestro país–, hoy podemos decir que ya está entre nosotros. ¿Cuál es su origen? “Halloween” (contracción de All Hallows’ Eve, es decir “Víspera de Todos los Santos”) es una antigua celebración de origen celta. Acostumbrados a celebrar el fin del ve­rano el 1 de noviembre (All Saints Day, Día de todos los santos), los celtas pensaban que un día antes –el 31 de octubrelos espíritus visitaban el mundo de los vivos. Entonces se disfrazaban de fantasmas para que los espí­ritus no pudieran lastimarlos y salían por las calles con linternas en la mano. Al emigrar de Irlanda y Escocia a los Estados Unidos en tiempos de la Gran hambruna irlandesa –1845 a 1849– estas costumbres cruzaron el Atlánti­co; fue allí donde se sumó a la tradición la tan popular calabaza (base de la Jack-o’-lantern, esa linterna hecha de calabaza ahuecada y tallada), y también el hábito de brindar co­mida en albergues a los que menos tienen. El tiempo pasó y hoy ese día en Estados Uni­dos se sigue festejando con historias de terror y bromas de todo tipo (cual el Día de los ino­centes acá). Grandes y chicos se disfrazan y salen a recorrer el barrio. Los más pequeños tocan timbre casa por casa en busca de dulces (caramelos, chocolates, chicles, chupetines y hoy en día están cada vez más en auge los dulces caseros). Eso sí, no vale ser tacaño a la hora de abrir la puerta y entregar los dulces ya que el recorrido va acompañado del grito de Trick or treat!(“¡Travesura o trato!” o “¡Dulce o truco!” como gustan decir).

¡Acá, seis recetas para celebrar Halloween!

Fantasmitas de merengue

Ingredientes (para 8 fantasmitas): 100 g de clara de huevo; 100 g de azúcar y 100 g de azúcar impalpable. Glasé negro fi rme para hacer los ojos (ver receta cake pops). Preparación: batí las claras a punto nieve y agregá el azúcar en forma de lluvia. Una vez que el merengue esté fi rme, incorporá el azúcar impalpable tamizado con movimientos envolventes, utilizando una espátula. Colocá en una manga con boquilla lisa. Sobre una placa con papel manteca o con un silpat, formá los fantasmitas. Llevá a horno bajo (100ºC), hasta que los merengues estén secos. Pasá a una rejilla y una vez fríos dibujá los ojos con el glasé negro.

Chocotorta

Ingredientes (para 8 porciones): 500 g de galletitas Chocolinas; 500 g de dulce de leche repostero; 400 g de queso crema; leche (c/n); 1 paquete de galletitas Oreo molidas sin el relleno; confites naranjas. Preparación: mezclá el dulce de leche con el queso crema. Intercalá capas de galletitas mojadas en leche (sumergilas y sacalas, no las dejes en la leche porque se desarman) con capas de relleno de dulce de leche. Una vez que la torta esté armada cubrí la base y los bordes con la crema de dulce de leche y luego con las Oreo molidas. Escribí la palabra buh con los confi tes.

Galletitas momia

Ingredientes (para 24 galletitas): 350 g de harina 0000; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo y 4 cdas. de miel. Decoración: 100 g de cobertura de chocolate blanco y glasé negro fi rme para los ojos (ver receta cake pops). Preparación: en una batidora eléctrica, batí la manteca con el azúcar. Agregá el huevo, que debe estar a temperatura ambiente, y la miel. Por último, incorporá la harina tamizada con el bicarbonato y mezclá sin batir. Envolvé esta masa en papel fi lm y llevá a la heladera por dos horas. Estirá con palote sobre la mesada enharinada y con un cortante en forma de hombrecito cortá las galletitas. Colocá sobre una placa enmantecada y llevá al freezer hasta que estén completamente congeladas. Cociná en horno precalentado a 180ºC hasta que estén apenas doradas. Pasá a una rejilla para que se enfríen. Derretí el chocolate blanco y pasá a una manga chica. Cortale apenas la punta para hacer las franjas. Hacé los ojos con el glasé negro.

Cupcakes de chocolate

Ingredientes (para 12 cupcakes): 200 g de azúcar; 125 g de harina; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal; 120 cm3 de agua; 60 cm3 de leche; 100 g de manteca y 25 g de cacao amargo. Para la ganache: 100 g de chocolate y 100 cm3 de crema de leche. Decoración: murciélagos de azúcar; pasta Ballina teñida con colorante naranja; conitos de dulce de leche bañados en chocolate y glasé negro firme (ver cake pops). Producción: acomodá 12 pirotines para cupcakes dentro de 12 moldes para cupcakes. En una cacerolita, llevá a hervor el agua, la leche, la manteca, el cacao y el jengibre. Dejá enfriar e incorporá el huevo. Por otro lado, tamizá el cacao con la harina, el bicarbonato y la sal. Agregá a la preparación anterior y mezclá. Verté igual cantidad de esta masa en cada uno de los 12 moldes preparados, y cociná a fuego medio por alrededor de 20 minutos. Ganache: calentá la crema hasta que empiece a hervir apenas por los bordes. Volcá sobre el chocolate picado. Dejá reposar 10’ y recién entonces revolvé hasta integrar bien. Cubrí los cupcakes con la ganache. Acomodá los murciélagos arriba de algunos cupcakes. Sobre otros colocá un conito de dulce de leche para formar un sombrero de bruja. Hacele una cinta naranja con pasta Ballina, y con el glasé negro dibujale una traba cuadrada a la cinta. Por último, podés hacer un grupo con un círculo de pasta Ballina naranja y dibujarles encima una arañita colgando de un hilo.

Galletitas calabaza

Ingredientes (para 24 galletitas): 350 g de harina 0000; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo y 4 cdas. de miel. Decoración: glasé naranja y verde corredizo (ver receta cake pops) y granas naranjas. Preparación: en una batidora eléctrica, batí la manteca con el azúcar. Agregá el huevo, que debe estar a temperatura ambiente, y la miel. Por último, incorporá la harina tamizada con el bicarbonato y mezclá sin batir. Envolvé esta masa en papel fi lm y llevá a la heladera por dos horas. Estirá con palote sobre la mesada enharinada y con un cortante con forma de calabaza cortá las galletitas. Colocá sobre una placa enmantecada y llevá al freezer hasta que estén completamente congeladas. Cociná en horno precalentado a 180ºC hasta que estén apenas doradas. Pasá a una rejilla para que se enfríen. Cubrí un lado de la galletita con el glasé naranja y tirale por arriba granas naranjas. Una vez que se haya secado un poco cubrí el cabito con glasé verde.

Cake pops

Ingredientes (para 8 cake pops): 8 galletitas rellenas y palitos para cake pops. Glasé naranja y negro: 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más); jugo de limón y colorantes en pasta naranja y negro (c/n). Preparación: insertá un palito en el relleno de cada galletita. Prepará el glasé real: colocá en el bowl de la batidora la clara junto con el azúcar impalpable. Batí. Agregá una gotas de jugo de limón. Para esta preparación tenés que realizar dos consistencias de glasé real: una más fi rme, para las telas de araña, y otra más corrediza, para cubrir las galletitas. Primero separá una parte del glasé y teñí de negro (podés agregarle más azúcar impalpable de a poco para que quede más fi rme). Teñí el resto de naranja, y si hace falta agregale un poco de agua caliente para que esté más corredizo. Bañá cada una de las galletitas en el glasé naranja. Colocá el glasé negro en una manga con boquilla fi na. Dibujá un espiral y luego, con la punta de un palito de brochette, marcá rayas desde el centro del espiral hacia afuera, para que el dibujo parezca una telaraña.

Calabazas, brujas, escobas y carame­los. De un tiempo a esta parte, el 31 de octubre tomó un color especial, un tono naranja. Y si bien Halloween es una tradición que se inició en los países anglosajones –y en un principio se vivió con resistencia en nuestro país–, hoy podemos decir que ya está entre nosotros. ¿Cuál es su origen? “Halloween” (contracción de All Hallows’ Eve, es decir “Víspera de Todos los Santos”) es una antigua celebración de origen celta. Acostumbrados a celebrar el fin del ve­rano el 1 de noviembre (All Saints Day, Día de todos los santos), los celtas pensaban que un día antes –el 31 de octubrelos espíritus visitaban el mundo de los vivos. Entonces se disfrazaban de fantasmas para que los espí­ritus no pudieran lastimarlos y salían por las calles con linternas en la mano. Al emigrar de Irlanda y Escocia a los Estados Unidos en tiempos de la Gran hambruna irlandesa –1845 a 1849– estas costumbres cruzaron el Atlánti­co; fue allí donde se sumó a la tradición la tan popular calabaza (base de la Jack-o’-lantern, esa linterna hecha de calabaza ahuecada y tallada), y también el hábito de brindar co­mida en albergues a los que menos tienen. El tiempo pasó y hoy ese día en Estados Uni­dos se sigue festejando con historias de terror y bromas de todo tipo (cual el Día de los ino­centes acá). Grandes y chicos se disfrazan y salen a recorrer el barrio. Los más pequeños tocan timbre casa por casa en busca de dulces (caramelos, chocolates, chicles, chupetines y hoy en día están cada vez más en auge los dulces caseros). Eso sí, no vale ser tacaño a la hora de abrir la puerta y entregar los dulces ya que el recorrido va acompañado del grito de Trick or treat!(“¡Travesura o trato!” o “¡Dulce o truco!” como gustan decir).

¡Acá, seis recetas para celebrar Halloween!

Fantasmitas de merengue

Ingredientes (para 8 fantasmitas): 100 g de clara de huevo; 100 g de azúcar y 100 g de azúcar impalpable. Glasé negro fi rme para hacer los ojos (ver receta cake pops). Preparación: batí las claras a punto nieve y agregá el azúcar en forma de lluvia. Una vez que el merengue esté fi rme, incorporá el azúcar impalpable tamizado con movimientos envolventes, utilizando una espátula. Colocá en una manga con boquilla lisa. Sobre una placa con papel manteca o con un silpat, formá los fantasmitas. Llevá a horno bajo (100ºC), hasta que los merengues estén secos. Pasá a una rejilla y una vez fríos dibujá los ojos con el glasé negro.

Chocotorta

Ingredientes (para 8 porciones): 500 g de galletitas Chocolinas; 500 g de dulce de leche repostero; 400 g de queso crema; leche (c/n); 1 paquete de galletitas Oreo molidas sin el relleno; confites naranjas. Preparación: mezclá el dulce de leche con el queso crema. Intercalá capas de galletitas mojadas en leche (sumergilas y sacalas, no las dejes en la leche porque se desarman) con capas de relleno de dulce de leche. Una vez que la torta esté armada cubrí la base y los bordes con la crema de dulce de leche y luego con las Oreo molidas. Escribí la palabra buh con los confi tes.

Galletitas momia

Ingredientes (para 24 galletitas): 350 g de harina 0000; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo y 4 cdas. de miel. Decoración: 100 g de cobertura de chocolate blanco y glasé negro fi rme para los ojos (ver receta cake pops). Preparación: en una batidora eléctrica, batí la manteca con el azúcar. Agregá el huevo, que debe estar a temperatura ambiente, y la miel. Por último, incorporá la harina tamizada con el bicarbonato y mezclá sin batir. Envolvé esta masa en papel fi lm y llevá a la heladera por dos horas. Estirá con palote sobre la mesada enharinada y con un cortante en forma de hombrecito cortá las galletitas. Colocá sobre una placa enmantecada y llevá al freezer hasta que estén completamente congeladas. Cociná en horno precalentado a 180ºC hasta que estén apenas doradas. Pasá a una rejilla para que se enfríen. Derretí el chocolate blanco y pasá a una manga chica. Cortale apenas la punta para hacer las franjas. Hacé los ojos con el glasé negro.

Cupcakes de chocolate

Ingredientes (para 12 cupcakes): 200 g de azúcar; 125 g de harina; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 1 pizca de sal; 120 cm3 de agua; 60 cm3 de leche; 100 g de manteca y 25 g de cacao amargo. Para la ganache: 100 g de chocolate y 100 cm3 de crema de leche. Decoración: murciélagos de azúcar; pasta Ballina teñida con colorante naranja; conitos de dulce de leche bañados en chocolate y glasé negro firme (ver cake pops). Producción: acomodá 12 pirotines para cupcakes dentro de 12 moldes para cupcakes. En una cacerolita, llevá a hervor el agua, la leche, la manteca, el cacao y el jengibre. Dejá enfriar e incorporá el huevo. Por otro lado, tamizá el cacao con la harina, el bicarbonato y la sal. Agregá a la preparación anterior y mezclá. Verté igual cantidad de esta masa en cada uno de los 12 moldes preparados, y cociná a fuego medio por alrededor de 20 minutos. Ganache: calentá la crema hasta que empiece a hervir apenas por los bordes. Volcá sobre el chocolate picado. Dejá reposar 10’ y recién entonces revolvé hasta integrar bien. Cubrí los cupcakes con la ganache. Acomodá los murciélagos arriba de algunos cupcakes. Sobre otros colocá un conito de dulce de leche para formar un sombrero de bruja. Hacele una cinta naranja con pasta Ballina, y con el glasé negro dibujale una traba cuadrada a la cinta. Por último, podés hacer un grupo con un círculo de pasta Ballina naranja y dibujarles encima una arañita colgando de un hilo.

Galletitas calabaza

Ingredientes (para 24 galletitas): 350 g de harina 0000; 1 cdta. de bicarbonato de sodio; 100 g de manteca; 150 g de azúcar rubia; 1 huevo y 4 cdas. de miel. Decoración: glasé naranja y verde corredizo (ver receta cake pops) y granas naranjas. Preparación: en una batidora eléctrica, batí la manteca con el azúcar. Agregá el huevo, que debe estar a temperatura ambiente, y la miel. Por último, incorporá la harina tamizada con el bicarbonato y mezclá sin batir. Envolvé esta masa en papel fi lm y llevá a la heladera por dos horas. Estirá con palote sobre la mesada enharinada y con un cortante con forma de calabaza cortá las galletitas. Colocá sobre una placa enmantecada y llevá al freezer hasta que estén completamente congeladas. Cociná en horno precalentado a 180ºC hasta que estén apenas doradas. Pasá a una rejilla para que se enfríen. Cubrí un lado de la galletita con el glasé naranja y tirale por arriba granas naranjas. Una vez que se haya secado un poco cubrí el cabito con glasé verde.

Cake pops

Ingredientes (para 8 cake pops): 8 galletitas rellenas y palitos para cake pops. Glasé naranja y negro: 1 clara de huevo; 250 g de azúcar impalpable (o un poco más); jugo de limón y colorantes en pasta naranja y negro (c/n). Preparación: insertá un palito en el relleno de cada galletita. Prepará el glasé real: colocá en el bowl de la batidora la clara junto con el azúcar impalpable. Batí. Agregá una gotas de jugo de limón. Para esta preparación tenés que realizar dos consistencias de glasé real: una más fi rme, para las telas de araña, y otra más corrediza, para cubrir las galletitas. Primero separá una parte del glasé y teñí de negro (podés agregarle más azúcar impalpable de a poco para que quede más fi rme). Teñí el resto de naranja, y si hace falta agregale un poco de agua caliente para que esté más corredizo. Bañá cada una de las galletitas en el glasé naranja. Colocá el glasé negro en una manga con boquilla fi na. Dibujá un espiral y luego, con la punta de un palito de brochette, marcá rayas desde el centro del espiral hacia afuera, para que el dibujo parezca una telaraña.

Iván de Pineda, íntimo

La cita la puso él: un viernes a las 10.30 en el elegante Alvear Palace Hotel de Recoleta, donde pautamos una sesión de fotos y una charla relajada en el co­ffee bar. Apenas cruza la puerta giratoria, Iván de Pineda (37) impacta por su impronta: alto (1.90 metro), flaquísimo, rasgos exóticos y un look que solo quienes derrochan onda saben lucir… camisa, saco negro, jeans ¡y zapatillas deportivas! El único accesorio que lleva encima es el libro Mi vida, autobiografía del científico Stephen Hawking. ¿Será una pose o estamos frente al último gran culto de la tevé? “Desde chico me apasiona la lectura. Termino un libro y arranco otro”, explica este modelo argentino for export que supo despegar de su rol de modelo y construir una carrera de más de 15 años en los medios de comunicación a base de talento y carisma. “No reniego de mi carrera de modelo porque fue una etapa muy importante en mi vida. En el mundo de la moda crecí a nivel profesional, ¡y mucho más a nivel personal! Pero hoy en día, si tengo que llenar un check in, pongo ‘conductor de televisión y radio’”, explica reflexivo, mientras se toma una botella de agua tónica sentado en un sillón de cuero negro. El 2014 lo coronó como uno de los personajes del momento: debutó como conductor radial en Bien ubicados, de 7 a 10, en Los 40 Principales (105.5 FM), es columnista invitado en el programa de preguntas y respuestas Los ocho escalones y se luce en la onceava temporada de Resto del Mundo, ambos por El Trece. “Me encanta trabajar y poder desarrollarme en diferentes ámbitos. Lo hago con mucho amor, responsabilidad y alegría. Pero no soy un workaholic. Me considero un apasionado, que es diferente”, aclara con la seguridad de los que aman lo que hacen. Y nos adelanta su próximo sueño por cumplir: escribir un libro sobre viajes. Como si fuera poco, Iván no solo es afortunado en el trabajo… ¡también lo es en el amor! Hace 15 años está de novio con Luz Barrantes (36), a quien conoció en el colegio. Eso sí: todavía viven en casas separadas, aunque a tan solo seis cuadras de distancia en el barrio de Recoleta.

SU RELACION CON LUZ BARRANTES.  “Todavía no vivimos juntos porque se da de esta manera. Todo el mundo se sorprende, pero la verdad es que a nosotros nos funciona así, tenemos una manera de relacionarnos muy especial. Yo me la paso viajando y ella se queda acá. Más o menos, mi rutina es estar 25 días en la Argentina y 20 afuera. Llevamos bien la distancia porque tenemos confianza, somos muy cómplices, nos conocemos muchísimo, hay mucha bondad y cada uno acepta perfectamente las virtudes y los defectos del otro. Me parece que el que quiere, puede. A mí la vida me ha enseñado que no hay ideales y uno tiene que ir adaptándose. ¡Obvio que hablamos de casarnos o tener hijos! Todo se va a ir dando. Sé que en algún momen­to voy a ser padre, pero trato de no ponerme presiones porque me la paso de un lado para el otro. Todavía estamos a tiempo.

TROTAMUNDOS. Responder preguntas sobre qué hará en los próximos años a Iván le parece futurismo puro. “Estoy muy acostumbrado a mo­verme con lo que me pasa día a día porque en un par de meses, ¡no sé ni dónde voy a estar! Quizás esté en Tokio, en Buenos Aires, Alaska, Islandia o en Papúa Nueva Guinea”, cuenta como quien dice “quizás me vaya a la costa el próximo finde”. Y si hay algo para lo que de Pineda es un experto, es para viajar: “perdí la cuenta de a cuántos países fui, se me hizo muy natural viajar, ya es parte de mi vida. Si tengo que hacer un cálculo, creo que estoy como un mes entero arriba de un avión por año”.

EN LAS VACACIONES… “¡Elijo quedarme en mi casa! Aprovecho para hacer todo lo que no hago por falta de tiempo, como estar con mi familia, salir con amigos y hasta caminar por el barrio”.

EL LUGAR QUE MAS ME GUSTA… “Todos tienen su magia. Es que, si amás viajar, a medida que vas conociendo destinos vas aprendiendo a darte cuenta y a valorar todo lo que tiene para ofrecerte un país. Algunos lugares te conquistan por los maravillosos paisa­jes, otros por las tremendas ciudades que tienen, otros por la gente y otros por la oferta cultural. Personalmente me encantó el norte de Escocia, Tokio, Alaska y algunas islas Aleutianas”.

DESTINOS POR CONOCER. “Siempre hay lugares por descubrir. Hay muchos destinos en Asia, Africa e islas del Pacífico a los que nunca fuimos. Y también hay algunas ciu­dades, como Nueva York, París, Roma y Londres, que son increíbles para repetir. Siempre las podés mostrar desde una faceta diferente”.

La cita la puso él: un viernes a las 10.30 en el elegante Alvear Palace Hotel de Recoleta, donde pautamos una sesión de fotos y una charla relajada en el co­ffee bar. Apenas cruza la puerta giratoria, Iván de Pineda (37) impacta por su impronta: alto (1.90 metro), flaquísimo, rasgos exóticos y un look que solo quienes derrochan onda saben lucir… camisa, saco negro, jeans ¡y zapatillas deportivas! El único accesorio que lleva encima es el libro Mi vida, autobiografía del científico Stephen Hawking. ¿Será una pose o estamos frente al último gran culto de la tevé? “Desde chico me apasiona la lectura. Termino un libro y arranco otro”, explica este modelo argentino for export que supo despegar de su rol de modelo y construir una carrera de más de 15 años en los medios de comunicación a base de talento y carisma. “No reniego de mi carrera de modelo porque fue una etapa muy importante en mi vida. En el mundo de la moda crecí a nivel profesional, ¡y mucho más a nivel personal! Pero hoy en día, si tengo que llenar un check in, pongo ‘conductor de televisión y radio’”, explica reflexivo, mientras se toma una botella de agua tónica sentado en un sillón de cuero negro. El 2014 lo coronó como uno de los personajes del momento: debutó como conductor radial en Bien ubicados, de 7 a 10, en Los 40 Principales (105.5 FM), es columnista invitado en el programa de preguntas y respuestas Los ocho escalones y se luce en la onceava temporada de Resto del Mundo, ambos por El Trece. “Me encanta trabajar y poder desarrollarme en diferentes ámbitos. Lo hago con mucho amor, responsabilidad y alegría. Pero no soy un workaholic. Me considero un apasionado, que es diferente”, aclara con la seguridad de los que aman lo que hacen. Y nos adelanta su próximo sueño por cumplir: escribir un libro sobre viajes. Como si fuera poco, Iván no solo es afortunado en el trabajo… ¡también lo es en el amor! Hace 15 años está de novio con Luz Barrantes (36), a quien conoció en el colegio. Eso sí: todavía viven en casas separadas, aunque a tan solo seis cuadras de distancia en el barrio de Recoleta.

SU RELACION CON LUZ BARRANTES.  “Todavía no vivimos juntos porque se da de esta manera. Todo el mundo se sorprende, pero la verdad es que a nosotros nos funciona así, tenemos una manera de relacionarnos muy especial. Yo me la paso viajando y ella se queda acá. Más o menos, mi rutina es estar 25 días en la Argentina y 20 afuera. Llevamos bien la distancia porque tenemos confianza, somos muy cómplices, nos conocemos muchísimo, hay mucha bondad y cada uno acepta perfectamente las virtudes y los defectos del otro. Me parece que el que quiere, puede. A mí la vida me ha enseñado que no hay ideales y uno tiene que ir adaptándose. ¡Obvio que hablamos de casarnos o tener hijos! Todo se va a ir dando. Sé que en algún momen­to voy a ser padre, pero trato de no ponerme presiones porque me la paso de un lado para el otro. Todavía estamos a tiempo.

TROTAMUNDOS. Responder preguntas sobre qué hará en los próximos años a Iván le parece futurismo puro. “Estoy muy acostumbrado a mo­verme con lo que me pasa día a día porque en un par de meses, ¡no sé ni dónde voy a estar! Quizás esté en Tokio, en Buenos Aires, Alaska, Islandia o en Papúa Nueva Guinea”, cuenta como quien dice “quizás me vaya a la costa el próximo finde”. Y si hay algo para lo que de Pineda es un experto, es para viajar: “perdí la cuenta de a cuántos países fui, se me hizo muy natural viajar, ya es parte de mi vida. Si tengo que hacer un cálculo, creo que estoy como un mes entero arriba de un avión por año”.

EN LAS VACACIONES… “¡Elijo quedarme en mi casa! Aprovecho para hacer todo lo que no hago por falta de tiempo, como estar con mi familia, salir con amigos y hasta caminar por el barrio”.

EL LUGAR QUE MAS ME GUSTA… “Todos tienen su magia. Es que, si amás viajar, a medida que vas conociendo destinos vas aprendiendo a darte cuenta y a valorar todo lo que tiene para ofrecerte un país. Algunos lugares te conquistan por los maravillosos paisa­jes, otros por las tremendas ciudades que tienen, otros por la gente y otros por la oferta cultural. Personalmente me encantó el norte de Escocia, Tokio, Alaska y algunas islas Aleutianas”.

DESTINOS POR CONOCER. “Siempre hay lugares por descubrir. Hay muchos destinos en Asia, Africa e islas del Pacífico a los que nunca fuimos. Y también hay algunas ciu­dades, como Nueva York, París, Roma y Londres, que son increíbles para repetir. Siempre las podés mostrar desde una faceta diferente”.

Tae beat, la nueva gym

Tae significa patada en coreano y beat es el ritmo de una pieza musical en inglés. Básicamente es bailar pateando”, explica María Isabella Perez Condassin (24), la creadora de esta nueva disciplina, en una charla exclusiva con Para Ti. En estos días, estuvo de visita en Buenos Aires invitada para ser parte del evento #MiExcusa organizado por adidas Originals Argentina. La combinación de técnicas de taekwondo con pasos de baile puede sonar extraña, sin embargo es algo con lo que María Isabella lidió toda la vida.

Nacida y criada en Panamá, esta trainer desde muy chica dividió su tiempo libre entre clases de ballet y taekwondo. Por eso, cuando se fue a Estados Unidos a estudiar Marketing y Administración de empresas, soñó con tener un espacio donde pudiera practicar las dos y decidió que apenas volviera a su país se pondría a trabajar para hacerlo realidad. Aunque lleva 5 años trabajando en su método, hace apenas 1 año comenzó a dar clases y enseguida tuvo buen feedback. La entrenadora asegura que tuvo oportunidad de presentarlo como entrenamiento previo de diversas maratones y también algunos fragmentos de clase en un programa de tevé propio (Ingeniosa en Malltv) en su país natal. Mientras esperamos que tae beat llegue a nuestro país –por ahora sólo se dan clases en Panamá–, te contamos paso a paso de qué se trata.

KICK & DANCE. Las clases se dividen en módulos. En cada uno se aprenden distintas patadas y golpes de puño mezclados con pasos de baile. El tae beat combina taekwondo con lo mejor del baile al ritmo de la música de ahora: hip hop, salsa, merengue, música electrónica, y a veces hasta rock. La clase dura una hora y los primeros 35 minutos es puro cardio: bailar, patear, meter puños son los fuertes de esta etapa. Los otros 25 minutos transcurren en el piso: control de piernas, abdominales, técnicas para pulir los movimientos de las patadas y los puños son los protagonistas de esta segunda etapa. El entrenamiento está orientado 100% a las mujeres “desde un principio me propuse atraer a mujeres tan jóvenes como yo y tan mayores como mi abuela, dispuestas a hacer ejercicio y divertirse”, aclara María Isabella. Así como el taekwondo, el tae beat modela principalmente las piernas, “focalizamos en todas aquellas zonas que las mujeres más detestan: piernas, cola, algo de brazos y también abdominales porque al fi n y al cabo todas queremos vernos bien en la totalidad y no solo en una parte”. Con una clase de una hora se pueden quemar entre 500 y 900 calorías y se aconseja practicarla 3 veces por semana –como cualquier deporte–. Los requisitos son “solamente energía, bastante agua y muchas ganas porque definitivamente es empezar una disciplina que la mayoría de la gente no tiene idea de lo que es, pero seguro les terminará gustando”. Según María Isabella en un mes ya se notan cambios en el cuerpo… ¡esperemos que llegue al país antes de diciembre!

Tae significa patada en coreano y beat es el ritmo de una pieza musical en inglés. Básicamente es bailar pateando”, explica María Isabella Perez Condassin (24), la creadora de esta nueva disciplina, en una charla exclusiva con Para Ti. En estos días, estuvo de visita en Buenos Aires invitada para ser parte del evento #MiExcusa organizado por adidas Originals Argentina. La combinación de técnicas de taekwondo con pasos de baile puede sonar extraña, sin embargo es algo con lo que María Isabella lidió toda la vida.

Nacida y criada en Panamá, esta trainer desde muy chica dividió su tiempo libre entre clases de ballet y taekwondo. Por eso, cuando se fue a Estados Unidos a estudiar Marketing y Administración de empresas, soñó con tener un espacio donde pudiera practicar las dos y decidió que apenas volviera a su país se pondría a trabajar para hacerlo realidad. Aunque lleva 5 años trabajando en su método, hace apenas 1 año comenzó a dar clases y enseguida tuvo buen feedback. La entrenadora asegura que tuvo oportunidad de presentarlo como entrenamiento previo de diversas maratones y también algunos fragmentos de clase en un programa de tevé propio (Ingeniosa en Malltv) en su país natal. Mientras esperamos que tae beat llegue a nuestro país –por ahora sólo se dan clases en Panamá–, te contamos paso a paso de qué se trata.

KICK & DANCE. Las clases se dividen en módulos. En cada uno se aprenden distintas patadas y golpes de puño mezclados con pasos de baile. El tae beat combina taekwondo con lo mejor del baile al ritmo de la música de ahora: hip hop, salsa, merengue, música electrónica, y a veces hasta rock. La clase dura una hora y los primeros 35 minutos es puro cardio: bailar, patear, meter puños son los fuertes de esta etapa. Los otros 25 minutos transcurren en el piso: control de piernas, abdominales, técnicas para pulir los movimientos de las patadas y los puños son los protagonistas de esta segunda etapa. El entrenamiento está orientado 100% a las mujeres “desde un principio me propuse atraer a mujeres tan jóvenes como yo y tan mayores como mi abuela, dispuestas a hacer ejercicio y divertirse”, aclara María Isabella. Así como el taekwondo, el tae beat modela principalmente las piernas, “focalizamos en todas aquellas zonas que las mujeres más detestan: piernas, cola, algo de brazos y también abdominales porque al fi n y al cabo todas queremos vernos bien en la totalidad y no solo en una parte”. Con una clase de una hora se pueden quemar entre 500 y 900 calorías y se aconseja practicarla 3 veces por semana –como cualquier deporte–. Los requisitos son “solamente energía, bastante agua y muchas ganas porque definitivamente es empezar una disciplina que la mayoría de la gente no tiene idea de lo que es, pero seguro les terminará gustando”. Según María Isabella en un mes ya se notan cambios en el cuerpo… ¡esperemos que llegue al país antes de diciembre!

Zaira Nara

Hace un par de días fue el casamiento de Pau Chávez. La cuestión es que había un típico photobooth –esos boxes de fotos que están de moda– y entramos con mis amigas. En una de las fotos agarré un cartelito que decía: ‘la próxima soy yo’, jodiendo entre nosotras. Al día siguiente aparece una nota: ‘Zaira sigue con sus ganas de casarse’. ¡Basta! Por Dios, déjenme tranquila. Si hay algo en lo que no pienso ahora es en eso”, cuenta Zaira Nara (26). La anécdota es su respuesta a la clásica pregunta, esa a la que toda mujer soltera tiene que responder continuamente. Sobre todo ella, que estuvo de novia –y a punto de casarse– con Diego Forlán y tiene una hermana que a los 27 años ya usó dos veces el vestido blanco. Sin embargo, lejos del estigma, los planes de Zai­ra parecen ir en otra dirección. En pareja hace tres años con el tenista Juan Pico Mónaco –con quien convive hace tres meses– la modelo y conductora no para de trabajar. Recientemente nombrada embajadora de House of Lux, la menor de las Nara alterna campañas y desfiles con su trabajo como conductora de televisión en Tu Mejor Sábado y el tiempo que le demanda Frany & Zoey, la marca de ropa que comparte con la modelo Flor Salvioni. “Hoy casarme no es algo que me saque el sueño, tengo tantas otras cosas que me ocupan que no me detengo a pensarlo. Quizás lo veo para más adelante, ya con hijos”, asegura, café de por medio.

LA CONVIVENCIA CON PICO. “Hacía tiempo que veníamos hablándolo y el robo a mi casa fue el empujón que me faltaba (N. de la R.: el 26 de abril un grupo de delincuentes entró a su depar­tamento y a otros tres del edificio ubicado en Las Cañitas. Ella no estaba ahí, al llegar encontró la cerradura forzada y el lugar desvalijado). Como Pico viaja un montón, cuando viene a Buenos Aires tiene poco tiempo y quiere hacer de todo. Nos pasaba mucho que él llegaba y en diez días quería verme a mí, a sus amigos, a sus papás y a su familia en Tandil. Era tremendo y siempre se sentía tironeado. En ese sentido, me parece que estar viviendo juntos ayuda. Saber que nos vamos a despertar y a dormir juntos nos relaja. Así yo no tengo problema con que haga progra­mas con sus amigos y a él no le molesta que yo labure todo el día”.

SU FRUSTRADO CASAMIENTO CON FORLAN. “Me parece que lo que pasó con aquel casamiento fue que como era tan chica –tenía 22 años–, lo tomé co­mo un juego. Así como en su momento una juega a las Barbies a cocinar, otro día jugás a casarte. Quizás cuando sos más chica el casamiento es un sueño, hoy yo lo tomaría como un trámite”.

HERMANDAD EXPLOSIVA. Aun cuando Zai­ra haya hecho una carrera más extensa que su hermana Wanda, parece no poder separarse de ella. Hijas de los mismos padres –Andrés Nara y Nora Colosimo– resulta llamativo el perfil distin­to que han cultivado. Wanda, por sus relaciones con futbolistas (su salto a la fama fue después de que trascendiera un supuesto romance con Diego Armando Maradona, que finalmente ella desmintió alegando que era virgen), exhibe un costado súper mediático, diametralmente opues­to al de su hermana menor. Mientras la rubia se divierte dando que hablar con su nueva rela­ción con Mauro Icardi (amigo de Maxi López, su exmarido), Zaira prefiere evitar los eventos y hablar de su vida privada. Y algo muy llamativo: no reniega de su hermana, todo lo contrario: “Siempre me dicen que con Wanda somos muy distintas, pero yo no lo veo tan así. Cada una tiene su personalidad, pero aunque no lo crean somos parecidas. Además, no conozco a dos hermanas que sean iguales (…) Somos parecidas en los valores, en el sentido del humor, en la familia… En las cosas más profundas, esas que no salen en las revistas”.

Hace un par de días fue el casamiento de Pau Chávez. La cuestión es que había un típico photobooth –esos boxes de fotos que están de moda– y entramos con mis amigas. En una de las fotos agarré un cartelito que decía: ‘la próxima soy yo’, jodiendo entre nosotras. Al día siguiente aparece una nota: ‘Zaira sigue con sus ganas de casarse’. ¡Basta! Por Dios, déjenme tranquila. Si hay algo en lo que no pienso ahora es en eso”, cuenta Zaira Nara (26). La anécdota es su respuesta a la clásica pregunta, esa a la que toda mujer soltera tiene que responder continuamente. Sobre todo ella, que estuvo de novia –y a punto de casarse– con Diego Forlán y tiene una hermana que a los 27 años ya usó dos veces el vestido blanco. Sin embargo, lejos del estigma, los planes de Zai­ra parecen ir en otra dirección. En pareja hace tres años con el tenista Juan Pico Mónaco –con quien convive hace tres meses– la modelo y conductora no para de trabajar. Recientemente nombrada embajadora de House of Lux, la menor de las Nara alterna campañas y desfiles con su trabajo como conductora de televisión en Tu Mejor Sábado y el tiempo que le demanda Frany & Zoey, la marca de ropa que comparte con la modelo Flor Salvioni. “Hoy casarme no es algo que me saque el sueño, tengo tantas otras cosas que me ocupan que no me detengo a pensarlo. Quizás lo veo para más adelante, ya con hijos”, asegura, café de por medio.

LA CONVIVENCIA CON PICO. “Hacía tiempo que veníamos hablándolo y el robo a mi casa fue el empujón que me faltaba (N. de la R.: el 26 de abril un grupo de delincuentes entró a su depar­tamento y a otros tres del edificio ubicado en Las Cañitas. Ella no estaba ahí, al llegar encontró la cerradura forzada y el lugar desvalijado). Como Pico viaja un montón, cuando viene a Buenos Aires tiene poco tiempo y quiere hacer de todo. Nos pasaba mucho que él llegaba y en diez días quería verme a mí, a sus amigos, a sus papás y a su familia en Tandil. Era tremendo y siempre se sentía tironeado. En ese sentido, me parece que estar viviendo juntos ayuda. Saber que nos vamos a despertar y a dormir juntos nos relaja. Así yo no tengo problema con que haga progra­mas con sus amigos y a él no le molesta que yo labure todo el día”.

SU FRUSTRADO CASAMIENTO CON FORLAN. “Me parece que lo que pasó con aquel casamiento fue que como era tan chica –tenía 22 años–, lo tomé co­mo un juego. Así como en su momento una juega a las Barbies a cocinar, otro día jugás a casarte. Quizás cuando sos más chica el casamiento es un sueño, hoy yo lo tomaría como un trámite”.

HERMANDAD EXPLOSIVA. Aun cuando Zai­ra haya hecho una carrera más extensa que su hermana Wanda, parece no poder separarse de ella. Hijas de los mismos padres –Andrés Nara y Nora Colosimo– resulta llamativo el perfil distin­to que han cultivado. Wanda, por sus relaciones con futbolistas (su salto a la fama fue después de que trascendiera un supuesto romance con Diego Armando Maradona, que finalmente ella desmintió alegando que era virgen), exhibe un costado súper mediático, diametralmente opues­to al de su hermana menor. Mientras la rubia se divierte dando que hablar con su nueva rela­ción con Mauro Icardi (amigo de Maxi López, su exmarido), Zaira prefiere evitar los eventos y hablar de su vida privada. Y algo muy llamativo: no reniega de su hermana, todo lo contrario: “Siempre me dicen que con Wanda somos muy distintas, pero yo no lo veo tan así. Cada una tiene su personalidad, pero aunque no lo crean somos parecidas. Además, no conozco a dos hermanas que sean iguales (…) Somos parecidas en los valores, en el sentido del humor, en la familia… En las cosas más profundas, esas que no salen en las revistas”.

Los vestidos de Oscar de la Renta

El diseñador dominicano -nacionalizado estadounidense- que falleció hoy, fue sin duda uno de los diseñadores más reconocidos y prestigiosos en el mundo de la moda y durante su larga trayectoria fue elegido por las celebrities más famosas.

Jackie Kennedy fue una de sus primeras musas, junto a otras figuras de la política como Hillary Clinton, Laura Bush y Michelle Obbama.

En el mundo de las celebrities, Sarah Jessica Parker lo eligió siempre. Desde Carrie, su personaje en Sex on the city, donde varias veces elegía algunos de sus vestidos para la serie- como lo hizo en el último capítulo- hasta para lucir en la red carpet de la Gala Met de este año.

Penélope Cruz también confió en él a la hora de lucirse. Uno de los más destacados: un diseño en negro que lució de la mano del mismísimo diseñador.  La joven Emma Watson optó también por un vestido negro para una premiere en New York

El broche de oro, que será  recordado como su última obra “pública”, fue el vestido de novia de Amal Alamuddin en su boda con George Clooney. El diseño fue elaborado en encaje francés bordado en la India, con escote en U y de hombros caídos, con un detalle de  transparencias con bordados de encaje. La falda tenía dos capas de tul: una superior con bordados en degradé y con perlas y la segunda que continuaba con el efecto degradado.

Cada una de sus increíbles creaciones quedará sin duda en la historia, como su más preciado legado. ¡Mirá la galería de fotos con algunos de sus mejores diseños!

El diseñador dominicano -nacionalizado estadounidense- que falleció hoy, fue sin duda uno de los diseñadores más reconocidos y prestigiosos en el mundo de la moda y durante su larga trayectoria fue elegido por las celebrities más famosas.

Jackie Kennedy fue una de sus primeras musas, junto a otras figuras de la política como Hillary Clinton, Laura Bush y Michelle Obbama.

En el mundo de las celebrities, Sarah Jessica Parker lo eligió siempre. Desde Carrie, su personaje en Sex on the city, donde varias veces elegía algunos de sus vestidos para la serie- como lo hizo en el último capítulo- hasta para lucir en la red carpet de la Gala Met de este año.

Penélope Cruz también confió en él a la hora de lucirse. Uno de los más destacados: un diseño en negro que lució de la mano del mismísimo diseñador.  La joven Emma Watson optó también por un vestido negro para una premiere en New York

El broche de oro, que será  recordado como su última obra “pública”, fue el vestido de novia de Amal Alamuddin en su boda con George Clooney. El diseño fue elaborado en encaje francés bordado en la India, con escote en U y de hombros caídos, con un detalle de  transparencias con bordados de encaje. La falda tenía dos capas de tul: una superior con bordados en degradé y con perlas y la segunda que continuaba con el efecto degradado.

Cada una de sus increíbles creaciones quedará sin duda en la historia, como su más preciado legado. ¡Mirá la galería de fotos con algunos de sus mejores diseños!

Aguas termales

Se utilizan desde los orígenes de la civilización por sus múltiples efectos terapéuticos. Son tan ricas en minerales que desde un principio fueron aprovechadas para calmar dolencias y cicatrizar heridas. Luego se convirtieron en baños públicos, balnearios sociales e inclusive lugar de culto. Con el avance de la tecnología aparecieron otras formas de aprovechar sus virtudes y hoy son el activo esencial de muchos productos dermatológicos y cosméticos beneficiosos para la piel, especialmente para las más sensibles, ya que son un producto muy natural.

¿Qué son y de dónde surgen? Las aguas termales se dejan ver en grandes pozos y vertientes que suelen coincidir con paisajes imponentes. Pero hasta llegar ahí recorren un camino desde las napas subterráneas y, luego de entrar en contacto con el núcleo magmático de la tierra que les eleva la temperatura, atraviesan las capas rocosas a la vez que se van nutriendo de minerales y otros componentes biológicos de la misma. Después de un proceso cuidadoso llegan a envases de spray que mantienen la riqueza natural del agua. Así, estas nuevas versiones de las aguas termales son útiles para curar algunas afecciones cutáneas y también perfectas para mantener las pieles sensibles en buen estado especialmente en verano.

Con las aguas termales se busca remineralizar la piel que cuando se deshidrata por calor o transpiración, no solo pierde agua sino también minerales. Además en verano se utiliza más por su efecto refrescante”, asegura Mariana Boggione, farmacéutica responsable de comunicación científica de La Roche-Posay y agrega: “Es descongestiva, calmante y anti-irritante, protege las pieles contra los radicales libres (antioxidante), completa la rutina de higiene y es optima para tratamiento diario, después del depilado, posterior a la exposición solar, al terminar una rutina de ejercicios y para disminuir enrojecimientos”. También puede emplearse para fijar el maquillaje, para acelerar los procesos de reparación luego de cirugías, tratamientos con laser, luz pulsada, radiofrecuencia o peeling. Puede ser aplicada todos los días como complemento de un tratamiento médico o como un producto cosmético porque tiene lo que necesita la piel sensible para verse y sentirse saludable.

Se utilizan desde los orígenes de la civilización por sus múltiples efectos terapéuticos. Son tan ricas en minerales que desde un principio fueron aprovechadas para calmar dolencias y cicatrizar heridas. Luego se convirtieron en baños públicos, balnearios sociales e inclusive lugar de culto. Con el avance de la tecnología aparecieron otras formas de aprovechar sus virtudes y hoy son el activo esencial de muchos productos dermatológicos y cosméticos beneficiosos para la piel, especialmente para las más sensibles, ya que son un producto muy natural.

¿Qué son y de dónde surgen? Las aguas termales se dejan ver en grandes pozos y vertientes que suelen coincidir con paisajes imponentes. Pero hasta llegar ahí recorren un camino desde las napas subterráneas y, luego de entrar en contacto con el núcleo magmático de la tierra que les eleva la temperatura, atraviesan las capas rocosas a la vez que se van nutriendo de minerales y otros componentes biológicos de la misma. Después de un proceso cuidadoso llegan a envases de spray que mantienen la riqueza natural del agua. Así, estas nuevas versiones de las aguas termales son útiles para curar algunas afecciones cutáneas y también perfectas para mantener las pieles sensibles en buen estado especialmente en verano.

Con las aguas termales se busca remineralizar la piel que cuando se deshidrata por calor o transpiración, no solo pierde agua sino también minerales. Además en verano se utiliza más por su efecto refrescante”, asegura Mariana Boggione, farmacéutica responsable de comunicación científica de La Roche-Posay y agrega: “Es descongestiva, calmante y anti-irritante, protege las pieles contra los radicales libres (antioxidante), completa la rutina de higiene y es optima para tratamiento diario, después del depilado, posterior a la exposición solar, al terminar una rutina de ejercicios y para disminuir enrojecimientos”. También puede emplearse para fijar el maquillaje, para acelerar los procesos de reparación luego de cirugías, tratamientos con laser, luz pulsada, radiofrecuencia o peeling. Puede ser aplicada todos los días como complemento de un tratamiento médico o como un producto cosmético porque tiene lo que necesita la piel sensible para verse y sentirse saludable.

Mirada delineada

En lápiz, crayón, polvo, fibra, líquidos o en gel, los delineadores se mantienen en el podio de los productos para destacar ojos aún en verano. Ya sea en su clásica versión negro azabache o en la más variada gama de color –los hay hasta con brillos- cumplen con las exigencias de todos los estilos. El delineador en lápiz es el que menos pulso requiere y, por lo tanto el más fácil de trazar “al elegirlo, debemos asegurarnos de que sea bien cremoso” apunta Mauricio Camilo, maquillador de Sebastian Correa Estudio y agrega  “es importante probarlo en el punto de venta, para experimentar su textura. Un delineador muy duro puede llegar a lastimar o irritar el ojo”. Si lo que buscamos es un efecto duradero, conviene optar por uno líquido “en este caso, hay que prestarle atención al pincel: cuanto más fina y dura sea la punta, mejor será el resultado a la hora del delineado”, asegura el especialista. Los delineadores en crayón permiten un mayor control en la aplicación y se pueden difuminar, logrando un efecto smoky eyes. Eso sí “debemos fijarlo con una sombra del mismo color, ya que al ser cremoso, si no se fija se puede correr o manchar. Para eso son ideales los pinceles chatos y con las cerdas al bies”, concluye Camilo.

Tips para un buen delineado:

* Un espejo de aumento te puede ayudar. Conviene apoyarlo plano sobre una mesa, con la mirada hacia abajo para ver perfectamente el ángulo a delinear.

* Para el delineado superior, comenzá desde el centro del ojo hacia afuera. Apoyá el delineador próximo al lagrimal, y deslizá la mano sobre la línea de las pestañas, a modo de guía.

* El delineado inferior se aplica pegado a la pestaña, desde afuera hacia adentro. Comenzá con más intensidad, y andá difuminando hacia el lagrimal.

* Trazá siempre el dibujo bien pegado a la línea de las pestañas.

* Si tus ojos son muy pequeños no es conveniente que lo delinees por dentro, siempre por fuera y sin llegar con el trazo hasta el lagrimal, para agrandar la mirada. 

En lápiz, crayón, polvo, fibra, líquidos o en gel, los delineadores se mantienen en el podio de los productos para destacar ojos aún en verano. Ya sea en su clásica versión negro azabache o en la más variada gama de color –los hay hasta con brillos- cumplen con las exigencias de todos los estilos. El delineador en lápiz es el que menos pulso requiere y, por lo tanto el más fácil de trazar “al elegirlo, debemos asegurarnos de que sea bien cremoso” apunta Mauricio Camilo, maquillador de Sebastian Correa Estudio y agrega  “es importante probarlo en el punto de venta, para experimentar su textura. Un delineador muy duro puede llegar a lastimar o irritar el ojo”. Si lo que buscamos es un efecto duradero, conviene optar por uno líquido “en este caso, hay que prestarle atención al pincel: cuanto más fina y dura sea la punta, mejor será el resultado a la hora del delineado”, asegura el especialista. Los delineadores en crayón permiten un mayor control en la aplicación y se pueden difuminar, logrando un efecto smoky eyes. Eso sí “debemos fijarlo con una sombra del mismo color, ya que al ser cremoso, si no se fija se puede correr o manchar. Para eso son ideales los pinceles chatos y con las cerdas al bies”, concluye Camilo.

Tips para un buen delineado:

* Un espejo de aumento te puede ayudar. Conviene apoyarlo plano sobre una mesa, con la mirada hacia abajo para ver perfectamente el ángulo a delinear.

* Para el delineado superior, comenzá desde el centro del ojo hacia afuera. Apoyá el delineador próximo al lagrimal, y deslizá la mano sobre la línea de las pestañas, a modo de guía.

* El delineado inferior se aplica pegado a la pestaña, desde afuera hacia adentro. Comenzá con más intensidad, y andá difuminando hacia el lagrimal.

* Trazá siempre el dibujo bien pegado a la línea de las pestañas.

* Si tus ojos son muy pequeños no es conveniente que lo delinees por dentro, siempre por fuera y sin llegar con el trazo hasta el lagrimal, para agrandar la mirada.