El amor según Ludovica

El amor, el más universal de los temas, es el protagonista del nuevo libro de Ludovica Squirru. Para reflexionar y escribir sobre él, la astróloga cruzó el Río de la Plata. Necesitó alejarse de Traslasierra, Córdoba, donde vive desde hace trece años, y refugiarse en Colonia, Uruguay. En “Doyo. El libro del amor”, Squirru recapitula cada una de sus relaciones, clasificadas según los signos de la astrología china, desde el amor de sus padres –por primera vez, Ludovica firma también con su apellido materno, Dari–, hasta su pareja desde hace siete años, el fotógrafo Claudio Herdener.

SU VIDA AMOROSA: “Soy la consecuencia de todos mis amores, desde el primero hasta el último. Siempre tuve una actitud de aprendiz con el amor y necesité admirar al hombre que tenía al lado. He aprendido mucho de todos ellos, independientemente de cómo terminó la relación. (…) Yo nunca fui una mujer de una noche, el que llega a mi vida se engancha y no me suelta más, hasta que los tengo que frenar. Nada de eso de ‘no me llamó al día siguiente’.”

CLAVES PARA ENAMORAR: “Tenés que ser auténtica. Nada actuado sirve, eso se huele. Además, no hay que tener expectativas en la primera cita. Puede haber atracción física, flechazo y todo, pero que el tipo no se sienta acosado, que no piense que se tiene que casar, tener hijos, etcétera. Hay que crear un clima agradable y amistoso sin cargar al hombre con la pesada carga de ser nustro príncipe azul.”

AMOR & SEXO: “Yo nunca los pude separar, jamás. No conozco esa disociación, gracias a la vida y a los hombres que tuve. Ojo, no juzgo a los que pueden separarlos, pero yo pertenezco a otra generación y pienso ‘qué pena lo que se pierden’. Hacer el amor es muy diferente a tener sexo.”

CHARLY GARCIA: “Tuvimos una relación muy corta, en Nueva York. Fue en el 89’, yo tenía 33 y él, 38. (…) Fue un lindo flash, decíamos que éramos como John y Yoko. El gato de metal (escribió una canción con ese título) es intenso y efímero, pero te dejan algo. Lo quiero muchísimo y sé que él a mí también.”

El amor, el más universal de los temas, es el protagonista del nuevo libro de Ludovica Squirru. Para reflexionar y escribir sobre él, la astróloga cruzó el Río de la Plata. Necesitó alejarse de Traslasierra, Córdoba, donde vive desde hace trece años, y refugiarse en Colonia, Uruguay. En “Doyo. El libro del amor”, Squirru recapitula cada una de sus relaciones, clasificadas según los signos de la astrología china, desde el amor de sus padres –por primera vez, Ludovica firma también con su apellido materno, Dari–, hasta su pareja desde hace siete años, el fotógrafo Claudio Herdener.

SU VIDA AMOROSA: “Soy la consecuencia de todos mis amores, desde el primero hasta el último. Siempre tuve una actitud de aprendiz con el amor y necesité admirar al hombre que tenía al lado. He aprendido mucho de todos ellos, independientemente de cómo terminó la relación. (…) Yo nunca fui una mujer de una noche, el que llega a mi vida se engancha y no me suelta más, hasta que los tengo que frenar. Nada de eso de ‘no me llamó al día siguiente’.”

CLAVES PARA ENAMORAR: “Tenés que ser auténtica. Nada actuado sirve, eso se huele. Además, no hay que tener expectativas en la primera cita. Puede haber atracción física, flechazo y todo, pero que el tipo no se sienta acosado, que no piense que se tiene que casar, tener hijos, etcétera. Hay que crear un clima agradable y amistoso sin cargar al hombre con la pesada carga de ser nustro príncipe azul.”

AMOR & SEXO: “Yo nunca los pude separar, jamás. No conozco esa disociación, gracias a la vida y a los hombres que tuve. Ojo, no juzgo a los que pueden separarlos, pero yo pertenezco a otra generación y pienso ‘qué pena lo que se pierden’. Hacer el amor es muy diferente a tener sexo.”

CHARLY GARCIA: “Tuvimos una relación muy corta, en Nueva York. Fue en el 89’, yo tenía 33 y él, 38. (…) Fue un lindo flash, decíamos que éramos como John y Yoko. El gato de metal (escribió una canción con ese título) es intenso y efímero, pero te dejan algo. Lo quiero muchísimo y sé que él a mí también.”

Dietas de otoño de Cormillot

Ese extraño comportamiento que tenemos las mujeres de intentar desligarnos de nuestros kilos de más minutos antes de que empiece el verano ya pasó de moda. No sólo porque la tendencia de esta nueva temporada no nos da permiso para “achancharnos”, sino porque subir y bajar de peso constantemente no le hace bien a nuestro cuerpo. Cormillot asegura que lo ideal es llegar a un peso que podamos mantener en el tiempo. Para lograrlo es necesario tener claros los límites: “Cuando hace frío nos da ganas de consumir más calorías, pero es puro mito que durante el invierno se quemen más calorías que en verano. Por el contrario, el frío hace que uno se mueva menos, que esté más tiempo adentro, dando lugar a un estilo de vida más sedentario”, comenta el nutricionista. Por eso, al cambiar el clima conviene que la mayoría de los platos sean calientes y que se reemplacen los líquidos como gaseosas o jugos diet por caldos light e infusiones sin azúcar para dar mayor volumen y saciedad.

LOS MUST HAVE. Hay cierto tipo de alimentos que no debemos dejar de consumir en otoño-invierno, sin excusa que valga: son las frutas y verduras. Durante estas estaciones podemos consumir hortalizas y frutas como zanahoria, calabaza, choclo amarillo, batata, naranja y mandarina, que son potentes antioxidantes y aportan nutrientes que protegen al organismo del daño que causan los radicales libres. También debemos considerar las hortalizas verdes como: ají verde, arvejas frescas, espárrago, brócoli, coliflor, repollito de Bruselas, acelga y espinaca, que aportan vitamina C y betacarotenos.

Otro ítem que no podemos olvidar a la hora de embarcarnos en una dieta es el ejercicio físico. Este es fundamental, ya que activa el metabolismo en general incrementando el gasto de energía a la vez que ayuda a disminuir la masa grasa y a aumentar la magra. Nuestra recomendación es que practiques un ejercicio de intensidad acorde con tus posibilidades y estado de salud. Lo ideal sería realizar ejercicios aeróbicos de intensidad moderada como por ejemplo caminar, nadar, bailar, o subir y bajar escaleras. Se puede empezar sumando 30 minutos diarios, es decir que la suma de los ejercicios que realices durante el día te dé esa cifra.

 

La dieta, día por día, podés verla en la edición impresa de Para Ti  N°4735.

Ese extraño comportamiento que tenemos las mujeres de intentar desligarnos de nuestros kilos de más minutos antes de que empiece el verano ya pasó de moda. No sólo porque la tendencia de esta nueva temporada no nos da permiso para “achancharnos”, sino porque subir y bajar de peso constantemente no le hace bien a nuestro cuerpo. Cormillot asegura que lo ideal es llegar a un peso que podamos mantener en el tiempo. Para lograrlo es necesario tener claros los límites: “Cuando hace frío nos da ganas de consumir más calorías, pero es puro mito que durante el invierno se quemen más calorías que en verano. Por el contrario, el frío hace que uno se mueva menos, que esté más tiempo adentro, dando lugar a un estilo de vida más sedentario”, comenta el nutricionista. Por eso, al cambiar el clima conviene que la mayoría de los platos sean calientes y que se reemplacen los líquidos como gaseosas o jugos diet por caldos light e infusiones sin azúcar para dar mayor volumen y saciedad.

LOS MUST HAVE. Hay cierto tipo de alimentos que no debemos dejar de consumir en otoño-invierno, sin excusa que valga: son las frutas y verduras. Durante estas estaciones podemos consumir hortalizas y frutas como zanahoria, calabaza, choclo amarillo, batata, naranja y mandarina, que son potentes antioxidantes y aportan nutrientes que protegen al organismo del daño que causan los radicales libres. También debemos considerar las hortalizas verdes como: ají verde, arvejas frescas, espárrago, brócoli, coliflor, repollito de Bruselas, acelga y espinaca, que aportan vitamina C y betacarotenos.

Otro ítem que no podemos olvidar a la hora de embarcarnos en una dieta es el ejercicio físico. Este es fundamental, ya que activa el metabolismo en general incrementando el gasto de energía a la vez que ayuda a disminuir la masa grasa y a aumentar la magra. Nuestra recomendación es que practiques un ejercicio de intensidad acorde con tus posibilidades y estado de salud. Lo ideal sería realizar ejercicios aeróbicos de intensidad moderada como por ejemplo caminar, nadar, bailar, o subir y bajar escaleras. Se puede empezar sumando 30 minutos diarios, es decir que la suma de los ejercicios que realices durante el día te dé esa cifra.

 

La dieta, día por día, podés verla en la edición impresa de Para Ti  N°4735.

Selftrackers

Automedirse, tomar el control meticuloso de la vida cotidiana, conocer exactamente en qué invertimos y cuánto dinero gastamos. Saber al final del día la cantidad exacta de calorías que quemamos, los pasos caminados y hasta el porcentaje de carbohidratos consumidos. Conocer también cuánto tiempo pasamos navegando en la red, mandando correos o visitando Facebook. Cuantificarlo todo, aun cuando dormimos, para saber cuáles son los intervalos en los que nos despertamos, si dimos demasiadas vueltas en la cama o dormimos toda la noche como un bebé. De eso se trata el selftracking, una tendencia que crece en Estados Unidos y Europa. Quienes lo practican lo consideran un ejercicio de transparencia o autoconocimiento.

¿EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS? El propósito enarbolado por los “registradores” es el autoconocimiento como principio de cambio: la absoluta conciencia de uno mismo que promueve la transformación de rutinas y hábitos a veces nocivos o no deseados. Para medir todo usan herramientas cada vez más sofisticadas –y populares– contenidas en pulseras o en aparatos mínimos que resguardan microchips inteligentes y permiten registrar minuciosamente cada movimiento vital. Y tienen una plataforma virtual llamada quantifiedself.com, donde reúnen sus mediciones, comparten anécdotas y recomiendan programas específicos y aplicaciones para smartphones capaces de monitorear sus rutinas.

EN SU JUSTA MEDIDA. El psicoanalista Enrique Novelli advierte que “conocer determinadas conductas no lleva a un autoconocimiento real; en tal caso nos permite acceder a lo manifiesto, pero nunca a la motivación que lleva a esa conducta que puede tener una causa consciente y otras, inconsciente. Sin embargo, si la persona reconoce que algo en su rutina escapa a su control, conocer la frecuencia del acto a cambiar puede ayudar a saber dónde se está actuando compulsivamente”.

Los especialistas coinciden en que de ningún modo “conocer es poder”, y advierten los riesgos cuando la práctica se convierte en obsesión. Any Krieger, psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, lo explica así: “Conocerse y querer es el principio del cambio, pero hay que saber que cuantificar no sirve por sí solo y reducir la vida a una especie de conteo compulsivo no es saludable”.

Medir y cuantificar la vida para tener todo bajo control. Sin embargo, es importante tomar conciencia de que la felicidad necesita de la flexibilidad, del azar y la sorpresa, siempre imposibles de cuantificar.

Automedirse, tomar el control meticuloso de la vida cotidiana, conocer exactamente en qué invertimos y cuánto dinero gastamos. Saber al final del día la cantidad exacta de calorías que quemamos, los pasos caminados y hasta el porcentaje de carbohidratos consumidos. Conocer también cuánto tiempo pasamos navegando en la red, mandando correos o visitando Facebook. Cuantificarlo todo, aun cuando dormimos, para saber cuáles son los intervalos en los que nos despertamos, si dimos demasiadas vueltas en la cama o dormimos toda la noche como un bebé. De eso se trata el selftracking, una tendencia que crece en Estados Unidos y Europa. Quienes lo practican lo consideran un ejercicio de transparencia o autoconocimiento.

¿EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS? El propósito enarbolado por los “registradores” es el autoconocimiento como principio de cambio: la absoluta conciencia de uno mismo que promueve la transformación de rutinas y hábitos a veces nocivos o no deseados. Para medir todo usan herramientas cada vez más sofisticadas –y populares– contenidas en pulseras o en aparatos mínimos que resguardan microchips inteligentes y permiten registrar minuciosamente cada movimiento vital. Y tienen una plataforma virtual llamada quantifiedself.com, donde reúnen sus mediciones, comparten anécdotas y recomiendan programas específicos y aplicaciones para smartphones capaces de monitorear sus rutinas.

EN SU JUSTA MEDIDA. El psicoanalista Enrique Novelli advierte que “conocer determinadas conductas no lleva a un autoconocimiento real; en tal caso nos permite acceder a lo manifiesto, pero nunca a la motivación que lleva a esa conducta que puede tener una causa consciente y otras, inconsciente. Sin embargo, si la persona reconoce que algo en su rutina escapa a su control, conocer la frecuencia del acto a cambiar puede ayudar a saber dónde se está actuando compulsivamente”.

Los especialistas coinciden en que de ningún modo “conocer es poder”, y advierten los riesgos cuando la práctica se convierte en obsesión. Any Krieger, psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, lo explica así: “Conocerse y querer es el principio del cambio, pero hay que saber que cuantificar no sirve por sí solo y reducir la vida a una especie de conteo compulsivo no es saludable”.

Medir y cuantificar la vida para tener todo bajo control. Sin embargo, es importante tomar conciencia de que la felicidad necesita de la flexibilidad, del azar y la sorpresa, siempre imposibles de cuantificar.

La era de los smartphones

El mundo de los smartphones arrasa con todo. Celulares que sacan fotos, marcan el ritmo de la música en una fiesta, proyectan videos y se convierten en GPS de tu camino ¡y de la vida! Y además –por supuesto– con ellos podés llamar por teléfono y conversar. El mundo de las comunicaciones está cambiando para siempre… “Los celulares inteligentes son una extensión de tus capacidades –asegura el periodista especializado en tecnología Santiago do Rego, conductor del programa TN Tecno– Y si hablar por teléfono hace unos años era primordial y, acceder a tus mails y agenda era importante, hoy hasta eso pasó a ser secundario: el smartphone te permite hacer otras cosas: fotos, videos, grabar un recuerdo y, además, compartirlo. Hoy podés ver qué están haciendo tus amigos via Facebook y enterarte de las noticias del universo por Twitter. ¿En una reunión? Ya no funciona la memoria: todo se corrobora al instante por Google.

El analista del mercado de telecomunicaciones Enrique Carrier, señala:“El crecimiento del mercado de smartphones se viene dando muy rápido. En 2011 se registró la compra de 3,5 millones de celulares inteligentes, en tanto en 2012 la cifra ya estaba en los 5,5 millones”. Y resalta: “De los teléfonos que están en uso hoy, uno de cada tres es un smartphone”.

Y ¿quiénes llevan la delantera entre estos celulares de alta gama o del mercado premium? iPhone, el niño mimado de Steve Jobs, mantiene fieles seguidores en todo el mundo. La calidad de las fotos, el sistema de iCloud como backup, el chat entre iPhones (iMessage), los emoticones, Vine (el Twitter con video), por qué no… los accesorios que los designers les están dedicando y Siri, esa voz-asistente virtual exclusivo, ¡suman!. 

Pero el iPhone no está solo. El Samsung Galaxy SIII acecha. Samsung y Apple son River y Boca. Están los que eligen a uno y los que eligen a otro ¡y los dos son buenos!”, resume el especialista en Brand Pr Rodrigo Mas (38).  El SIII está entre nosotros y, como en tecno lo último nunca dura demasiado… en junio se le sumará una nueva versión: el S4.

Según un informe de Personal se calcula que el 80% de la población mundial utiliza teléfono celular y que el 22% es usuario de smartphones. ¿El sistema operativo que lidera el mercado? Android. “De los 20 millones de clientes que Claro tiene en el país, 8 usan teléfonos inteligentes y, de esos BlackBerry tiene una proporción muy importante y Samsung lo secunda”, señala Fernando del Río, director comercial de Claro Argentina. 

El mundo de los smartphones arrasa con todo. Celulares que sacan fotos, marcan el ritmo de la música en una fiesta, proyectan videos y se convierten en GPS de tu camino ¡y de la vida! Y además –por supuesto– con ellos podés llamar por teléfono y conversar. El mundo de las comunicaciones está cambiando para siempre… “Los celulares inteligentes son una extensión de tus capacidades –asegura el periodista especializado en tecnología Santiago do Rego, conductor del programa TN Tecno– Y si hablar por teléfono hace unos años era primordial y, acceder a tus mails y agenda era importante, hoy hasta eso pasó a ser secundario: el smartphone te permite hacer otras cosas: fotos, videos, grabar un recuerdo y, además, compartirlo. Hoy podés ver qué están haciendo tus amigos via Facebook y enterarte de las noticias del universo por Twitter. ¿En una reunión? Ya no funciona la memoria: todo se corrobora al instante por Google.

El analista del mercado de telecomunicaciones Enrique Carrier, señala:“El crecimiento del mercado de smartphones se viene dando muy rápido. En 2011 se registró la compra de 3,5 millones de celulares inteligentes, en tanto en 2012 la cifra ya estaba en los 5,5 millones”. Y resalta: “De los teléfonos que están en uso hoy, uno de cada tres es un smartphone”.

Y ¿quiénes llevan la delantera entre estos celulares de alta gama o del mercado premium? iPhone, el niño mimado de Steve Jobs, mantiene fieles seguidores en todo el mundo. La calidad de las fotos, el sistema de iCloud como backup, el chat entre iPhones (iMessage), los emoticones, Vine (el Twitter con video), por qué no… los accesorios que los designers les están dedicando y Siri, esa voz-asistente virtual exclusivo, ¡suman!. 

Pero el iPhone no está solo. El Samsung Galaxy SIII acecha. Samsung y Apple son River y Boca. Están los que eligen a uno y los que eligen a otro ¡y los dos son buenos!”, resume el especialista en Brand Pr Rodrigo Mas (38).  El SIII está entre nosotros y, como en tecno lo último nunca dura demasiado… en junio se le sumará una nueva versión: el S4.

Según un informe de Personal se calcula que el 80% de la población mundial utiliza teléfono celular y que el 22% es usuario de smartphones. ¿El sistema operativo que lidera el mercado? Android. “De los 20 millones de clientes que Claro tiene en el país, 8 usan teléfonos inteligentes y, de esos BlackBerry tiene una proporción muy importante y Samsung lo secunda”, señala Fernando del Río, director comercial de Claro Argentina. 

Guillermina Valdés íntima

El corazón del amo y señor de la televisión argentina tiene nombre y apellido: Guillermina Valdés (35). Aunque todas las mujeres morían por cazar a la presa más difícil del ambiente, Marcelo Tinelli (53) eligió a la escultural rubia, de hablar pausado y perfil bajo. Desde fines de julio hasta ahora (con un impasse de noviembre a enero), la modelo y el conductor cultivaron un amor a prueba de rumores, guardias periodísticas y hasta del rechazo de Sebastián Ortega, con quien ella estuvo casada durante 14 años y tuvo a sus tres hijos: Dante (12), Paloma (10) y Helena (7). Ante el bombardeo de la prensa y después de superar una ruptura con su mediático novio, Guillermina apeló al silencio como arma de defensa: “Hubo tantos ataques que cuando en enero nos reconciliamos con Marcelo, decidimos no hablar de nuestras vidas privadas. Si uno no habla de la pareja, el otro tampoco”, explica a Para Ti con una tranquilidad indestructible, como si ignorara ser el blanco de las revistas del corazón. Así se confesó:

MARCELO TINELLI: “Tengo suerte porque estoy con un hombre bueno”(…) “La verdad es que las personas que han llegado a mi vida me han deslumbrado, por eso estoy con Marcelo como en su momento estuve con Sebastián. Yo no ando con una caña de pescar por la vida”.

EL EX: “Si Sebastián (Ortega) me convocara para participar de alguna de sus novelas tendríamos que ver unos pasos previos, algunas charlas. Pero sí, yo no cierro ninguna puerta”(…) “Tengo una relación normal con mi ex” (…) “Me encanta que mis hijos caminen de la mano de la novia de mi ex (Ivana Figueiras) porque la quieren y para mí lo más importante es que mis hijos estén bien. La familia de ella, tanto su mamá como sus hermanas, son un amor”.

LOS HIJOS: “Hay que educarlos y ellos viven conmigo. Digamos que, en un punto, estoy criando tres chicos sola. El día a día lo llevo yo, me siento responsable y es un peso muy grande para una mujer. Además, tengo que trabajar y ser juzgada como mujer. No es fácil”.

EL TRABAJO HOY: “No siento que por estar con Marcelo me lleguen más ofertas de trabajo. Creo que hace muchos años no me permitía estar en este lugar, mi energía estaba puesta en otro lado, así que no puedo descifrar qué es lo que hizo que ahora esté donde estoy”.

EL FUTURO: “No proyecto volver a convivir en pareja porque estoy muy bien así” (…) “Tampoco sé si me casaría de nuevo. No digo “ni en pedo”, pero no lo necesito” (…) “No proyecto ni estoy evaluando posibles situaciones. Estoy bien con el momento que estoy viviendo. No pongo presión ni fichas a las situaciones” (…) “Por ahora  no quisiera volver a ser madre, ya tengo tres. Pero no me gusta decir “no” rotundamente, porque todavía soy joven, tengo 35 años, así que puedo llegar a tener otro” (…) “Yo soy más de vivir el presente plenamente, y eso me lleva a lugares lindos. No tengo bronca, odio ni resentimiento. Trato de transformar todo lo que me pasa en experiencias positivas”.

El corazón del amo y señor de la televisión argentina tiene nombre y apellido: Guillermina Valdés (35). Aunque todas las mujeres morían por cazar a la presa más difícil del ambiente, Marcelo Tinelli (53) eligió a la escultural rubia, de hablar pausado y perfil bajo. Desde fines de julio hasta ahora (con un impasse de noviembre a enero), la modelo y el conductor cultivaron un amor a prueba de rumores, guardias periodísticas y hasta del rechazo de Sebastián Ortega, con quien ella estuvo casada durante 14 años y tuvo a sus tres hijos: Dante (12), Paloma (10) y Helena (7). Ante el bombardeo de la prensa y después de superar una ruptura con su mediático novio, Guillermina apeló al silencio como arma de defensa: “Hubo tantos ataques que cuando en enero nos reconciliamos con Marcelo, decidimos no hablar de nuestras vidas privadas. Si uno no habla de la pareja, el otro tampoco”, explica a Para Ti con una tranquilidad indestructible, como si ignorara ser el blanco de las revistas del corazón. Así se confesó:

MARCELO TINELLI: “Tengo suerte porque estoy con un hombre bueno”(…) “La verdad es que las personas que han llegado a mi vida me han deslumbrado, por eso estoy con Marcelo como en su momento estuve con Sebastián. Yo no ando con una caña de pescar por la vida”.

EL EX: “Si Sebastián (Ortega) me convocara para participar de alguna de sus novelas tendríamos que ver unos pasos previos, algunas charlas. Pero sí, yo no cierro ninguna puerta”(…) “Tengo una relación normal con mi ex” (…) “Me encanta que mis hijos caminen de la mano de la novia de mi ex (Ivana Figueiras) porque la quieren y para mí lo más importante es que mis hijos estén bien. La familia de ella, tanto su mamá como sus hermanas, son un amor”.

LOS HIJOS: “Hay que educarlos y ellos viven conmigo. Digamos que, en un punto, estoy criando tres chicos sola. El día a día lo llevo yo, me siento responsable y es un peso muy grande para una mujer. Además, tengo que trabajar y ser juzgada como mujer. No es fácil”.

EL TRABAJO HOY: “No siento que por estar con Marcelo me lleguen más ofertas de trabajo. Creo que hace muchos años no me permitía estar en este lugar, mi energía estaba puesta en otro lado, así que no puedo descifrar qué es lo que hizo que ahora esté donde estoy”.

EL FUTURO: “No proyecto volver a convivir en pareja porque estoy muy bien así” (…) “Tampoco sé si me casaría de nuevo. No digo “ni en pedo”, pero no lo necesito” (…) “No proyecto ni estoy evaluando posibles situaciones. Estoy bien con el momento que estoy viviendo. No pongo presión ni fichas a las situaciones” (…) “Por ahora  no quisiera volver a ser madre, ya tengo tres. Pero no me gusta decir “no” rotundamente, porque todavía soy joven, tengo 35 años, así que puedo llegar a tener otro” (…) “Yo soy más de vivir el presente plenamente, y eso me lleva a lugares lindos. No tengo bronca, odio ni resentimiento. Trato de transformar todo lo que me pasa en experiencias positivas”.